Quechuas: los herederos de los incas.

Los actuales quechuas son los descendientes de los incas precolombinos que fueron colonizados por el conquistador español Francisco Pizarro. Es un pueblo de cultura milenaria. Se trata de seis millones de personas diseminadas a lo largo y ancho de la geografía de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile.

Su alto nivel de dispersión los ha atomizado en muchos pequeños grupos. Este hecho comporta que difícilmente puedan colaborar juntos para defender sus derechos. A diferencia de sus primos hermanos los aymara, con los que culturalmente tienen mucho en común, los quechua no reivindican un estado propio.

El quechua es una de las familias de lenguas más extensas de la América precolombina. Existe una gran controversia acerca de si es un solo idioma o varios, pues existen decenas de variantes muy diferenciadas. El quechua es oficial a nivel estatal en el Ecuador, Perú y Bolivia y a nivel regional en Argentina y en Chile.

Es un pueblo supersticioso que combina el catolicismo con una cosmogonía indígena de dioses de la naturaleza y espíritus benefactores. Mantienen ritos paganos donde bailan en torno a hogueras al son de sus flautas y pequeñas guitarras para mejorar las cosechas. Han permanecido fieles a sus tradiciones por siglos.

Estos nativos americanos son agricultores. Viven de cultivar patatas, comercian con artesanía y usan la llama como animal de carga. Su vestimenta y folclore son muy conocidos… las mujeres llevan chal y grandes faldas superpuestas y los hombres se cubren con coloridos ponchos. El sombrero es otra prenda de uso común.

Esta nación cultural sufre de persecución. Solamente en Perú se asesinaron a más de 50.000 en los años 80 y se esterilizaron a más de 200.000 mujeres en los 90. Los quechuas sobreviven en una situación de atraso y extrema pobreza en un ambiente árido en el que en el mejor de los casos las condiciones de vida son muy duras.

Tuareg: en busca de la tierra prometida.

ANUNCIO IMPORTANTE:

Acto: Conferencia “Educación en España: el mayor circo del mundo”.

Día: 27 de abril de 2012 a las 20:00 horas.

Lugar: Grup d’Acció Valencianista en C\ Pintor Gisbert 17 baix. Valencia (Reino de Valencia).

Entrada: gratuita.

————————————————————————————————

Los tuareg son un pueblo bereber. Posiblemente el pueblo con mayor identidad propia y consciencia nacional, de entre todos los bereberes. Se trata de algo más de un millón de almas repartidas entre Burkina Faso, Niger, Argelia, Libia y el neonato Estado de Azawad, recién independizado tras su secesión unilateral de Mali.

En los años 60 nacieron en África un sinfín de estados árabes pero ni una sola patria se dibujó para los tuaregs en el mapa postcolonial. Desde entonces, este pueblo está en lucha por un estado propio. Azawad puede ser el primer paso, aunque la tierra que reclaman los tuareg daría paso a la nación más grande de África.

El origen milenario de este pueblo se pierde en la noche de los tiempos o mejor, en las dunas del desierto. En el siglo XII comenzaron a ser nómadas ya que el sedentarismo no les iba bien. Hoy viven en jaimas que montan y desmontan. Son pastores transhumantes de cabras y camellos, pero comerciantes por encima de todo.

Conocen el Sáhara como nadie, son muy buenos con las armas y temidos por los árabes. Tienen el control de los oasis del desierto y se mueven montados en dromedarios. Su turbante de azul índigo con el que se tapan la cara les guarece del sol y de paso les tiñe la piel. Son conocidos como los hombres azules del desierto.

Pese a la colonización arábiga, los tuareg siguen siendo culturalmente bereberes. Son musulmanes pero mantienen creencias animistas preislámicas. Y son muy supersticiosos: creen que hay espíritus malignos que moran en el desierto y llevan a cabo rituales para protegerese de ellos. Su alfabeto, el tifinagh, data del siglo III AC.

Es un pueblo belicoso y con ansias de libertad repartido por cinco países distintos. Tienen una organización feudal dividida en clanes y tribus, un sistema de castas donde en lo más bajo de todo está el esclavo. En el pasado fundaron la mítica ciudad de Tombuctú y hoy buscan una tierra prometida en la que fundar una nación.

Falacia atea: La Biblia ha sido mal traducida o manipulada por los cristianos.

Los ateos más desinformados a menudo aducen que la Biblia que nos ha llegado a nuestros días ha sido manipulada. Quién sabe qué contaba en realidad la Biblia original (perdida con el paso de los siglos); posiblemente nos diría que Jesús fue solamente un profeta, un hombre, pero la Iglesia Católica arregló las Escrituras para que nos creyéramos que es Dios y mantener en pie su negocio. O quién sabe: quizás Jesús fuera un revolucionario premarxista o un homosexual o quizás se casó con María Magdalena y tuvieron hijos o ¡cuantas barbaridades más!

La verdad es que hasta hace relativamente poco los cristianos no teníamos argumentos de peso para poder neutralizar estas sospechas, por otro lado razonables. Pero todo cambió en el año 1947, cuando tres pastores pertenecientes a la tribu beduina Tàamireh, llamados Jalil Musa, Jum’a Mohamed y Mohamed ed Dhib descubrieron de manera fortuita manuscritos ocultos en una cueva de Qumrán (Israel). Sin quererlo, estos pastores nómadas habían hecho uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de todos los tiempos.

Con los años, se encontraron más documentos en varias cuevas, once en total, celosamente guardados en jarras de barro que contenían un buen número de textos en hebreo, arameo y griego. Hay 800 documentos, datados entre el siglo II AC y el 70 DC.  Entre ellos, varias copias de la Biblia. Hasta el descubrimiento de Qumrán, los manuscritos bíblicos más antiguos de los que disponíamos databan de los siglos IX-X DC, por lo que cabía sospechar que en ellos se podrían haber manipulado textos, añadiendo, quitando o alterando palabras o frases del original.

Esto desató la imaginación de los más conspiranoicos que soñaban con que las Biblias de Qumrán nos confirmarían que Jesús era un impostor. Pero con los hallazgos, los científicos han demostrado que los textos bíblicos encontrados coinciden con exactitud minuciosa con los medievales, aunque son casi mil años anteriores, y que las pocas variantes que presentan coinciden en gran parte con algunas ya atestiguadas por la versión griega de los Setenta o por el Pentateuco samaritano. Es decir, que las Biblias actuales son idénticas a las de hace 2000 años.

Algunos ateos dicen que la Biblia está mal traducida. Cierto es que tiene algunos pequeños errores de traducción. No muchos por otro lado, y ninguno de ellos afecta a lo esencial sino a cosas de orden menor. Por  esto es normal ya que al traducir de un idioma a otro es inevitable que algo de significado se pierda por el camino; ocurre en el 100% de los casos.  Pero las versiones actuales son fieles a las antiguas; la prueba es que los rollos del Mar Muerto son públicos, disponibles en internet, y si fueran distintos de la Biblia actual ya lo habría denunciado algún ateo.

Otra acusación similar la hacen los musulmanes. En la tradición islámica se cuenta que los cristianos manipularon la Biblia y por ello el arcángel Gabriel encomendó al profeta islámico Mahoma escribir el Corán, que supuestamente es el mensaje original de Dios sin la manipulación judeocristiana. El Corán nos cuenta una historia similar a la de la Biblia pero con cambios notables: Moisés fue musulmán, Ismael el hijo prometido, Judas Iscariote fue el crucificado, Jesús no era Dios sino un hombre, etc. Los escritos de Qumrán desmienten todo esto.

Pero es más: la Biblia no sólo no ha sufrido manipulación alguna en los últimos dos milenios, sino que el propio Mahoma la creía válida. De hecho en el Corán se aceptan como fiables las escrituras judías y cristianas: «Él le enseñara la Escritura, la Sabiduría, la Torá y el Evangelio» (Sura 3:48) y «¡Creyentes! Creed en Alá, en Su Enviado, en la Escritura que ha revelado a Su Enviado y en la Escritura que había revelado antes. Quien no cree en Alá, en Sus ángeles, en Sus Escrituras, en Sus enviados y en el último Día, ese tal está profundamente extraviado»  (Sura  4:136).

Y añade: «¿Buscaré, pues, a otro diferente de Alá como juez, siendo Él Quien os ha revelado la Escritura explicada detalladamente? Aquellos a quienes Nosotros hemos dado la Escritura saben bien que ha sido revelada por tu Señor con la Verdad. ¡No seáis, pues, de los que dudan! La Palabra de tu Señor se ha cumplido en verdad y en justicia. Nadie puede cambiar Sus palabras. Él es Quien todo lo oye, todo lo sabe» (Sura 6:114-115). Si la Biblia hoy es igual que hace 2000 años, y hace 1400 Mahoma la consideraba fiable, entonces ¿en qué momento se manipuló?

 

FUENTE: Por qué dejé de ser ateo de Josué Ferrer.

—————————————————————————–

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro POR QUÉ DEJÉ DE SER ATEO. ¡Haz clic en la portada!

portada_josue_ferrer(2)

Bereberes: los pueblos nativos del Magreb.

Los pueblos bereberes son de los más antiguos del mundo. Ellos son los habitantes originarios del norte de África, antiguos cristianos que sufrieron la invasión islámica del siglo VII. El cristianismo primitivo fue sustituido por el islam y el bereber por el árabe, hasta prácticamente hacer desaparecer esta milenaria cultura.

Hoy sólo quedan 25 millones de bereberes desperdigados por todo el Magreb; la mayoría en Marruecos (12 millones) y Argelia (8). También hay presencia en Libia, Túnez, Mauritania, Egipto, Níger, Mali y Burkina Faso. La gran dispersión geográfica dificulta mucho la creación de un estado propio donde poder reunir a todos.

No existe una sola lengua bereber, sino muchas. También formaban parte de este diasistema las variantes guanches que se hablaban en Canarias antes de que la conquistara Castilla. Hay un alfabeto autóctono exclusivo, el tifinagh, que data de al menos el siglo III A.C. aunque hay pueblos que usan el alfabeto latino o el árabe.

Hablar de nación bereber es polémico. Quizás deberíamos decir naciones, en plural, pues la identidad está tan atomizada en clanes y tribus que la consciencia de pertenecer a un solo pueblo es discutible. No obstante, existe un movimiento incipiente por coordinar a los bereberes de distintos países en la lucha por sus derechos.

El gran artífice de este movimiento fue Mulud Mammeri, intelectual que codificó la lengua tamazigh y que impulsó la Primavera Amazigh: en abril de 1980  los bereberes de Cabilia salieron a las calles a protestar por la discriminación a la que les sometía Argelia. A partir de aquí, su lucha se propagó por todo el Magreb.

Los árabes han arrinconado a estas etnias a regiones desérticas y montañosas en el interior de sus países, y empujado su cultura a un paso del abismo. Pero los pueblos bereberes se niegan a desaparecer. Están comenzando a organizarse y a reivindicar sus derechos con la fortaleza de quien sabe que no tiene nada que perder.

Cuba: la isla cárcel.

Cuba fue hallada en 1492 por el mismísimo Cristobal Colón, descubridor de las Américas.  Por centurias fue una colonia del Imperio Español y sufrió el expolio y latrocinio de sus riquezas en favor de Madrid. Con la Guerra de Cuba de 1898, España perdió sus últimas colonias y la isla fue anexionada por los Estados Unidos.

En 1902 se independizó de Washington. Por entonces, era la tercera economía del continente, una potencia azucarera que exportaba a todo el mundo. Los inicios políticos del nuevo estado fueron convulsos. De 1952 a 1959 gobernó el dictador Fulgencio Batista. Muchos negocios cubanos estaban entonces en manos de gringos.

En 1959 triunfó la revolución marxista en el país de la mano de los guerrilleros Ernesto Che Guevara y Fidel Castro, a la postre autócrata de la isla por medio siglo. Fidel nacionalizó las empresas norteamericanas que operaban allí, y en represalia EEUU sometió a la patria a un bloqueo comercial que perdura aún hoy.

La utopía comunista se convirtió en infierno. Hoy Cuba es un estado totalitario y miserable donde las mujeres se prostituyen para sobrevivir. Es un estado policial donde la mitad de la población vigila a la otra media, una isla cárcel de la que es casi imposible escapar aunque muchos, desesperados, intenten llegar a Florida en balsa.

Fidel ha logrado éxitos en la sanidad pública y la alimentación infantil, pero eso no es excusa para violar derechos humanos. En el campo de la cultura, la perla del Caribe ha dado grandes nombres a la humanidad: José Martí, José Lezama Lima, Alejo Carpentier, Guillermo Cabrera Infante, Celia Cruz

Todo es atrasado allí. Es como si hubieran paralizado el tiempo y se hubieran quedado atrapados en los años 50. Mientras, los cubanos bailan salsa y beben ron para olvidar. No sabemos qué planea para el futuro el actual dictador Raúl Castro pero el sufriente pueblo ya no aguanta más. Está desesperado por ser libre.

Luxemburgo: el país más rico del mundo.

A menudo los centralistas enemigos de la autodeterminación de los pueblos esgrimen las bondades de pertenecer a un país grande con un idioma compartido por muchos millones de hablantes y desprecian a los países pequeños, a los que tildan de insignificantes a causa de su tamaño. Mienten, y Luxemburgo es la prueba.

La grandeza de un país no se mide por su número de km2. La dilatada historia luxemburguesa arranca en 963 de la mano del conde Sigfredo.  En todo este tiempo son muchos los imperios que quisieron hacerla desaparecer (Alemania, Francia, Castilla, Holanda, Bélgica…) pero todos fracasaron miserablemente en el intento.

Con 2.500 km2 y medio millón de almas, Luxemburgo presume de tener la renta per cápita más alta del planeta y de que su capital sea la primera -y hasta la fecha única- localidad dos veces capital cultural de Europa. Socio fundador de la Unión Europea (UE) y miembro de la OTAN, es uno de los estados más desarrollados del globo.

Económicamente, la católica Luxemburgo es un paraíso fiscal con una intensa actividad bancaria y financiera. El pleno empleo y el alto nivel de vida atraen todos los años a numerosos trabajadores extranjeros, que constituyen el 60% de la población. Junto a Países Bajos y Bélgica, conforma el área comercial llamada Benelux.

En Luxemburgo se habla francés, alemán y luxemburgués. Este último -utilizado por sólo 300.000 personas- se consideró durante años un dialecto del alemán pero desde 1984 es idioma oficial en el menudo estado. Es sin duda otro de los muchos beneficios de la independencia política, que asegura la lingüística y cultural.

Con una monarquía que es un auténtico valor añadido -la única del mundo que ostenta el título de ducado-, los luxemburgueses gozan una vida de paz y prosperidad. Así como las grandes esencias se guardan en frascos pequeños, las grandes naciones suelen vivir en territorios menudos. Y Luxemburgo es una de ellas.

Corea del Norte: el epílogo de la Guerra Fría.

ANUNCIO IMPORTANTE:

Acto: Conferencia «La lepra catalanista en los reinos de la antigua Corona de Aragón».

Día: 8 de octubre de 2011 a las 17:00 horas.

Lugar: Grup d’Acció Valencianista en C\ Pintor Gisbert 17 baix. Valencia (Reino de Valencia).

Entrada: gratuita.

————————————————————————————————

En 1945 nació Corea del Norte de la mano del dictador comunista Kim Il Sung, considerado padre de la nación y presidente eterno del país. A su muerte en 1994, le sucedió en el cargo su hijo, Kim Jong-Il, otro kafkiano autócrata que exige ser venerado como un dios y que juega con su pueblo como si de marionetas se tratase.

En la escuela a los niños se les educa como a autómatas para adorar al querido líder. La verdad oficial dice que Kim Jong-Il ha escrito 18.000 libros, diseñado ciudades, construído sistemas hidráulicos, inventado programas informáticos y logrado la bomba atómica, entre otros prodigios. Y ¡ay de quién lo ponga en duda!

La Guerra de Corea es el trauma nacional: en 1950 los norcoreanos atacaron a sus vecinos del sur, y estos apoyados por Estados Unidos iniciaron una contraofensiva que llegó a conquistar 9/10 partes del país. Pero China entró en juego con dos millones de soldados y forzó a Corea del Sur a volver a las fronteras de antes de la guerra.

En 1953 se firmó un armisticio (por lo que ambos ejércitos siguen en guerra, al menos en teoría). La televisión es alienante, el país vive en un estado de excepción permanente, siempre en lucha frente a un enemigo invisible.  Se inocula a la población la paranoia de una invasión inminente. Todo está orientado a la defensa.

Corea del Norte posee el cuarto ejército del mundo en número de efectivos y es el primero en relación al PIB (destina el 25% del presupuesto nacional). Tiene un potente arsenal nuclear. Mientras, la población vive con cortes de luz y falta de agua caliente suficiente y hasta ha sufrido hambrunas que costaron millones de vidas.

Es el país del mundo que más duramente persigue a los cristianos. Orar dentro de tu casa es motivo suficiente para ser fusilado tú y tu familia. La gente camina por la calle con una mirada triste. Cualquiera puede ser denunciado por su vecino, y eso comporta trabajos forzados en el gulag. Es la última frontera de la Guerra Fría.

Cornualles: muerte y resurrección de un pueblo.

Cornualles es a Inglaterra lo que el Valle de Arán a Cataluña: una nación dentro de una nación. Se trata de una pequeña península poblada por medio millón de almas en el extremo occidental de Gran Bretaña. Está reconocida como uno de los ocho pueblos celtas, junto a Irlanda, Escocia, Gales, Man, Bretaña, Galicia y Asturias.

Es una de las regiones más pobres de Inglaterra. En tiempos de la antigua Atenas era famosa por el estaño y en la actualidad vive del turismo. Es conocida por detentar el estatus honorífico de ducado; un título nobiliario -el de duque- que recae en el hijo mayor de la monarquía británica en el preciso momento en que nace.

Este pueblo tiene una lengua autóctona -el córnico-, la cual está emparentada con el galés y el bretón (estas tres forman el grupo britónico de lenguas celtas). También se encuentra relacionada, aunque en menor medida, con el grupo goidélico celta, formado éste por el irlandés, el gaélico escocés, el lallans y el manés.

Fue lengua viva hasta 1777 con Dolly Pentreath como última hablante nativa. La publicación de  Manual de la Lengua Córnica de Henry Jenner en 1904 provocó un interés por resucitarla. Actualmente se estima que existen unos 2000 hablantes de córnico. El Gobierno Británico oficializó este idioma minoritario en 2002.

Ahora existe un creciente nacionalismo en la península. Las reivindicaciones van desde una mayor autonomía dentro de Inglaterra hasta convertirse en un estado independiente, pasando por separarse de Inglaterra pero no de Gran Bretaña, con lo que Cornualles se convertiría en un país británico al estilo de Escocia o Gales.

Lo que estamos presenciando en Cornualles es la muerte y resurrección de un pueblo. Después de tantos siglos de etnocidio, los ingleses habían borrado definitivamente no sólo la lengua sino incluso la identidad nacional córnica pero ahora reaparece de nuevo con la firme voluntad de encontrar su lugar en el mundo.

Man: hacia la reconstrucción nacional.

Man es un país en reconstrucción cultural, identitaria y nacional. Patria de raíces celtas, ha padecido el yugo de vikingos, noruegos, escoceses e ingleses. Tras siglos de una anglosajonización feroz que casi extingue la cultura autóctona, hay ahora un sentir popular por potenciar las costumbres, folclore y música tradicionales de la isla.

En lo lingüístico, el inglés es el idioma oficial junto con el manés. El último hablante materno de manés, Ned Madrell, murió en 1974. Desde entonces, hay un proceso de revitalización en las escuelas para que no desaparezca el idioma. Sigue en peligro de extinción, pero vuelve a haber jóvenes y niños que lo hablan de nuevo.

A nivel político, ha pasado del colonialismo de antaño a un fuerte autogobierno. Dispone de un curioso estatus: dependencia de la Corona Británica. No pertenece al Reino Unido ni a la Unión Europea (UE). Es un territorio semi-independiente bajo soberanía de la poderosa reina Isabel II, que ostenta el título de Señora de Man.

En lo económico, Man ha experimentado un fuerte crecimiento. Es un paraíso fiscal que atrae numerosos negocios gracias a su política de impuestos bajos, apoyo a las empresas y buena regulación financiera además de por tener una excelente dotación de infraestructuras para ser una isla diminuta de 30.000 almas.

Su bandera, compuesta por un trisquel de tres piernas armadas, es el emblema nacional desde el siglo XIV. Según una leyenda local, el dios Mannanán se convirtió en tres piernas y rodó colina abajo, derrotando a los invasores. Es por tanto símbolo de resistencia en defensa de la libertad y la independencia de la patria.

Man es un pueblo temeroso de Dios, en el que la Iglesia Anglicana tiene hondas raíces. Y ahora, tras siglos de opresión política y de sustitución lingüística y cultural, Man renace de sus cenizas. Existe un interés creciente por recuperar las señas de identidad y proclamar un estado soberano. El pueblo manés tiene la palabra.

Valonia: el gallo herido.

Valonia es, junto con Bruselas y Flandes, una de las tres regiones que componen el artificial Estado Belga. Flamencos y valones se llevan a matar y  solamente la disputada región de Bruselas (un enclave dentro de Flandes pero de habla francófona) actúa como freno a una secesión flamenca que sólo es cuestión de tiempo.

Los valones son latinos y socialistas, los flamencos germánicos y conservadores. Durante decenios los valones fueron ricos y acusaron a sus vecinos de hablar un “dialecto de campesinos”. Desde los años 60 los flamencos son los nuevos ricos y no quieren mantener a una Valonia decadente que les despreció durante muchos años.

La antaño pujante industria minera valona está totalmente desfasada, la lengua francesa tiene cada vez menor peso en el mundo, los valones ya no mandan sobre los flamencos sino al revés y encima Bélgica está próxima a desaparecer. Valonia es un gallo herido en su orgullo y eso le hace más peligroso e impredecible que nunca.

A flamencos y valones ya no les une nada salvo la corona belga. Sólo hay un 1% de matrimonios mixtos. Los valones no obstante están por la unidad belga porque no se ven dirigiendo su propio destino y necesitan que alguien lo haga por ellos, aunque también existe un nacionalismo valón minoritario que reclama un estado propio.

La mayor parte de su sociedad habla el francés. Sin embargo, el país cuenta con una lengua propia no oficial hablada por un tercio de la población: el valón. Al ser una región fronteriza hay pueblos que hablan idiomas de naciones vecinas como el picardo, el lorrain, el champañés, el luxemburgués, el flamenco o el alemán.

Valonia no tiene ese ansia independentista de Flandes. De hecho, su consciencia nacional es débil. Aún así, podría llegar a crear de rebote un estado independiente si Flandes se separa. O seguir dentro de una Bélgica menor donde sólo estarían ella y Bruselas. O incluso pedir la anexión a Francia. Todos los escenarios están abiertos.

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes