Els okupes del valencianisme.

Des de fa unes décades cap ací s’ha produït un autèntic desembarc de botiflers en el món valencianiste. Podríem nomenar-los els okupes del valencianisme. Es tracta de gent profundament antivalenciana que no obstant fingix més valenciania que ningú per tal d’obtindre un rèdit electoral. Els dos eixemples més clars d’este valencinisme són la màfia del Partido Popular (PP) per la dreta i els nois de Compromís pel País Català, per l’esquerra.

L’última okupació correspon a Vox. S’emboliquen en la Real Senyera pero volen eliminar el nostre Estatut d’autonomia. Viuen del fantasma de ETA igual que uns atres viuen del fantasma de Franco: perque perseguir fantasmes és més senzill que denunciar que Valéncia és l’autonomia pijor finançada [més espoliada] d’Espanya. Reclamen un model territorial del sigle XIX. Voldrien ser El Palleter pero no passen de ser Martínez el Facha.

Diuen en Vox que 17 comunitats autònomes suponen un gran balafiament i que per tant cal suprimir-les. I dic yo… si es tracta de no balafiar ¿per qué no proponen eliminar les 50 províncies? ¿Qué és més? ¿17 o 50? I si cal estalviar diners ¿per qué no reduir el número d’ajuntaments? El Regne Unit té 400 ajuntaments i Espanya vora 9.000 (en 20 millons d’habitants menys que Regne Unit) pero clar, el problema són les 17 comunitats autònomes.

Diu la Santa Bíblia que si la sal pert el seu sabor ya no val per a res. Lo mateix passa en el valencianisme. Si el valencinisme reclama eliminar l’autonomia valenciana i que mos dirigixquen per control remot des de Madriz… en eixe cas no és valencianisme; és centralisme madrileny, per més que s’embolique en la Senyera. Si la sal no sala, si el valencianisme no valencianisa ¿de qué mos valdrà? ¡Vox és botifler i traïdor el qui el vote!

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¿Sabías que el único museo de saleros y pimenteros de Europa está en Guadalest?

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En El Castell de Guadalest (La Marina Baixa) encontramos un museo fuera de lo común. Se trata del Museo de Saleros y Pimenteros. Inaugurado en 2010, fue fundado por Andrea Ludden, que ha recopilado más de 20.000 saleros y pimenteros de todo el mundo. Muchos de ellos están sacados de anticuarios y encontramos piezas desde el año 1800 hasta la actualidad. Los hay de todas las formas, tamaños y colores: de porcelana, mármol, metal, con forma de frutas, de apenas un centímetro… Es el único museo de saleros y pimenteros de Europa. De hecho, en todo el mundo sólo existe otro dedicado a esta misma temática: el que se encuentra en Gatlinburg, Tennessee, Estados Unidos.

 

Fuentes consultadas:

-Emisión en el programa En connexió. Canal 9. 24-5-2010.

-Museos de Guadalest.

 

¿Sabías que el primer hotel paisaje de la Península Ibérica está en Benimantell?

Benimantell es una pequeña villa de apenas 500 habitantes en la comarca de La Marina Baixa. Allí encontramos el primer hotel paisaje de la Península Ibérica. Se trata de VIVOOD Landscape Hotels, que surgió de la mano de un arquitecto segoviano llamado Daniel Mayo, quien la construyó en 2015 en sólo tres meses con el apoyo financiero del empresario Joan Roig. El hotel ha sido premiado como el mejor hotel paisaje de toda Europa.

¿Y qué es eso de un hotel paisaje? Pues se trata de un hotel construido en plena naturaleza, donde el principal aliciente es las vistas a un paisaje de ensueño. El complejo abarca 84.000 m2 en plena naturaleza con terrazas donde olivos, almendros, alcornoques y pinos se funden con la arquitectura. Desde las habitaciones se puede contemplar el hermoso Valle de Guadalest, y para que el relax sea total sólo se permite la entrada a adultos.

VIVOOD nos ofrece veinticinco suites con todo tipo de lujos y comodidades, como restaurante, un bar donde tomar una copa, wifi de alta calidad en todo el recinto o un gran mirador para contemplar el Valle de Guadalest. Las cuatro pool suites tienen piscinas-jacuzzis tratadas con un sistema de cloración salina que evita el cloro y otros químicos. Los alimentos los suministran proveedores locales y un huerto ecológico propio.

Al mismo tiempo es plenamente respetuoso con el medio ambiente. Las habitaciones están elevadas sobre el terreno en lugar de estar cimentadas en hormigón, con lo que se podría desmontar el hotel y la parcela quedaría en su anterior estado. El interior de las habitaciones es de color negro para reflejar mejor la flora. Para evitar la contaminación lumínica, las luces son de bajo consumo y apuntan al suelo y no al cielo. ¡Un verdadero lujo!

Sin duda uno de los grandes alicientes del hotel es su singular ubicación. La experiencia en VIVOOD no se limita a descansar en las tumbonas y hamacas y contemplar las vistas del Valle de Guadalest. Si te cansas de relajarte puedes visitar lugares con encanto en los alrededores, como el embalse que hay en la zona, senderos, cuevas, ríos o El Castell de Guadalest, uno de los pueblos más hermosos y con mayor oferta museística de nuestro reino.

Fuentes consultadas:

Landete, Marta. ¿Cuánto sabes de la Comunidad Valenciana? Editorial Sargantana. Valéncia, 2016.

M.J.C. Vivood, elegido mejor hotel en la naturaleza de Europa. Expansión. 16-3-2016.

Murga, Ainhoa. Vivood: el proyecto hotelero desmontable y de lujo impulsado por Juan Roig. El Español. 16-7-2017.

-Valencia Plaza. Vivood abrirá tres nuevos hoteles en cinco años. Valencia Plaza. 25-9-2015.

-Vivood (página web oficial).

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Uiguristán: los “turcos” de China.

Empezando por el nombre de esta región sin litoral china todo es un lío. Oficialmente se llama Región Autónoma Uigur de Sinkiang (o Xinjiang). Esto significa literalmente “nueva frontera” en clara referencia al nacionalismo expansionista chino. Los locales prefieren términos históricos o étnicos como Turquestán Oriental, Turquestán chino o Uiguristán.

Su historia es un rosario de invasiones que nunca acaba. Han tenido que hacer frente a chinos, turcos, mongoles, manchúes, rusos… En breves períodos de su historia los uigures han logrado ser independientes, eso sí, más como una confederación de tribus nómadas que como un estado unificado. Actualmente pertenecen a la República Popular China.

Y esto es un problema. Porque culturalmente Uiguristán tiene más que ver con Turquía y con Asia Central que con China. Esta tierra es un batiburrillo étnico (uigures, kazajos…) mientras que el 90% de chinos son de etnia han. Unos hablan uigur y otros mandarín. Finalmente, los uigures son musulmanes y el comunismo chino les ha represaliado por años.

Los uigures muy pronto serán una minoría en su propia tierra. En pocos años, la etnia han (que es la mayoritaria en China pero minoritaria en Uiguristán) se ha instalado en la región, pasando del 6% al 40% del total de la población, lo que supone un asentamiento de colonos en toda regla, planificado por el Gobierno, como el que se hizo antes en el Tíbet.

Los uigures están viendo como su lengua -muy parecida al uzbeko- y su cultura -que es túrquica- están siendo poco a poco sustituidas por las de China. Los conflictos étnicos con los han son más que habituales. El independentismo crece entre buena parte de la sociedad, al mismo tiempo que aumenta la represión y la violación de los derechos humanos.

Sinkiang tiene una extensión de 1.600.000 km2, lo que la convierte en la mayor región de China, con un sexto del total de su superficie y un cuarto de sus fronteras. Cuenta además con petróleo, gas y recursos minerales. Los uigures están en lucha por su independencia pero Pekín está más que dispuesta a hacer lo imposible para que esto no llegue a suceder nunca.

Macao: el casino del mundo.

Macao es un país muy pequeño con una gran historia que contar. Es una de las dos Regiones Administrativas Especiales de China (la otra es Hong Kong). Portugal se la devolvió a China en 1999, bajo la fórmula de “un país, dos sistemas” que otorga a Macao un autogobierno enorme, aunque su identidad viene marcada por siglos de presencia europea.

Pero comencemos por el principio. Los comerciantes portugueses se asentaron en Macao en 1550. En 1557 la Dinastía Ming le alquiló Macao a Portugal como puerto comercial en pago a la ayuda de los lusos contra la piratería en la zona. Lisboa administró Macao (aunque seguía siendo china) hasta 1887 cuando pasó a ser, oficialmente, una colonia lusa.

Curiosamente Portugal tenía dificultades para proteger un territorio tan distante de la metrópoli, así que en 1967 y 1974 ofreció devolvérselo a China, que inmersa en plena ebullición maoísta, rehusó tener un territorio capitalista en su interior. Finalmente, tras la devolución británica de Hong Kong a China en 1997, Portugal hizo lo propio dos años después.

Macao fue el primer enclave europeo (y la última colonia europea) en Asia. También la única región de administración lusa no dominada por Castilla el tiempo que Portugal y las Españas se unieron. Es el territorio más densamente poblado del mundo, con 650.000 habitantes en 28,2 km2. Sus rascacielos son de infarto puesto que sólo puede crecer a lo alto.

La pequeña Macao es una de las regiones más ricas del mundo, con una altísima renta per cápita. Tiene una enorme tradición comercial, aunque su puerto se ha visto superado por el de Hong Kong. Su economía depende fuertemente del juego y del turismo. De hecho, Macao ha sobrepasado a Las Vegas o Mónaco como el centro de juego más grande del mundo.

Al igual que en Hong Kong, en Macao se habla el cantonés y existe la libertad religiosa. Disfruta del mismo nivel de autogobierno y sufre el autoritarismo de la dictadura china por igual. Pero existe una diferencia clave: Hong Kong quiere ser independiente y Macao no. Y aunque la gente demanda más democracia, por ahora Macao no se plantea salir de China.

Hong Kong: sed de libertad.

El caso de Hong Kong es fascinante. Pertenece a China desde el siglo III A.C. pero durante el siglo XIX y XX fue una colonia británica (ocupada por Japón entre 1941 y 1945). Los británicos forjaron la actual identidad hongkonesa, fuertemente basada en la democracia, el capitalismo, el total respeto a la propiedad privada y el liberalismo económico.

En el año 1997 Reino Unido devolvió Hong Kong a China, que trató de ganarse su favor con la política de “un país, dos sistemas”. Así Pekín se encargaría de la defensa y la política exterior, mientras que Hong Kong mantiene su propio sistema legal, fuerza de seguridad pública, sistema monetario, política aduanera y política de inmigración entre otras.

El autogobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong es muy grande. Por ejemplo, los hongkoneses tienen su propio pasaporte diferente del chino, su selección participa en los Juegos Olímpicos separada de la de China, incluso tiene su propia liga de fútbol, donde los jugadores hongkoneses y chinos participan con nacionalidades distintas.

Los hongkoneses, no obstante, se sienten agraviados ya que viven bajo la dictadura china. Aunque hay elecciones, en la práctica el gobernador local es un títere puesto a dedo desde Pekín. Cada vez más jóvenes universitarios protestan en las calles en favor de una democracia real, y la negativa china hace que el independentismo crezca en la región.

El pueblo sufre además un grave problema de sustitución lingüística ya que habla el idioma cantonés pero las autoridades chinas lo consideran un simple dialecto del mandarín y quieren hacerlo desaparecer. Frente a la política atea de Pekín, en Hong Kong hay libertad religiosa y sus ciudadanos practican el confucianismo, el cristianismo, el islam…

Hong Kong está masificado con siete millones de habitantes. Sus rascacielos, sobre todo por la noche, son de película. Si se independizara pasaría a ser uno de los estados más ricos del mundo (es la capital económica de China y la segunda bolsa de Asia, tras Tokio), pero también uno de los más superpoblados de la Tierra. Hong Kong tiene sed de libertad.

Tahití: la isla de las mujeres exóticas.

Tahití es una bellísima isla bañada por el Pacífico. Los nativos son de raíces polinesias, pero están habituados al contacto con los europeos. Por allí han pasado marinos portugueses, españoles, británicos y franceses. Actualmente pertenece a la Polinesia Francesa, colectividad de ultramar formada por más de cien islas de la que Tahití es la mayor.

Aunque Tahití pertenece a Francia, tiene muy poco de europea. En la práctica es una colonia de París, marginada en cuanto a infraestructuras se refiere. El tahitiano decae frente al francés, la única lengua oficial. A veces Francia hace ensayos nucleares cerca de Tahití. El enfado crece entre la población y el independentismo gana adeptos poco a poco.

Tahití es una pequeña isla de apenas 1000 km2. Tiene unos 170.000 habitantes, pero casi todos se concentran en Papeete, la capital. La ínsula es montañosa y volcánica, de geografía caprichosa. Es muy famosa por sus arrecifes de coral y playas de ensueño, a los que acuden los turistas en busca de sol y buceo. Sus gentes tienen fama de ser amables y buenas.

Pero Tahití es conocida, por encima de todo, por la belleza exótica de sus féminas. En 1790 los marineros del Bounty, prendados de su hermosura, se llevaron consigo unas cuantas mujeres y fundaron Pitcairn. Y el artista francés Paul Gauguin practicaba el sexo libre con las nativas, lo que despertaba en él la necesaria inspiración para pintar sus cuadros.

Aunque hoy en día la mayoría de la sociedad es protestante, todavía perviven los mitos y leyendas. Los ari’i, considerados como descendientes de dioses polinesios, se invierten del mana (poder, potencia sobrenatural). Llevan tradicionalmente cinturones de plumas rojos, símbolo de este poder. Los tatuajes son habituales y tienen reminiscencias religiosas.

Las féminas confeccionan collares florales, y aman la artesanía, la música, la danza y el canto. Según la tradición, si uno -hombre o mujer- tiene pareja, debe lucir una flor detrás de la oreja izquierda. Los varones compiten entre ellos en lanzamiento de jabalina, surf, carreras de remo y levantamiento de piedras. En 2012 Tahití fue campeona de Oceanía de fútbol.

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