Plan Marshall para África.

buitre

La agonía que vive África, y especialmente el África Subsahariana o Negra, es dramática. Miles de niños mueren a diario de hambre (a pesar de que tenemos comida suficiente para alimentar al doble de la población mundial actual) o de enfermedades curables (por ejemplo de polio, cuya vacuna cuesta un euro). Además, la situación política y bélica es tan extrema (corrupción generalizada, guerras civiles, guerras interestatales, contínuos golpes de estado…) que los analistas hablan de «Guerra Mundial Africana» y la comparan con la Europa de la Primera Guerra Mundial. Es normal que millones de personas emigren de allí porque las condiciones son infrahumanas. El África Negra es el infierno en la Tierra.

Como cristiano que soy, creo que todas las personas tenemos el mandato de amar al prójimo. Y desde un punto de vista ético, tenemos la responsabilidad de mejorar nuestro entorno en medida de nuestras posibilidades y de legar un mundo mejor a nuestros hijos. Es por ello que abogo por un Plan Marshall para África. Creo que todas las naciones desarrolladas deberíamos aportar dinero para rescatar de la miseria a este continente. No haría falta ningún esfuerzo sobrehumano para lograrlo. Bastaría con que un año redújesemos a la mitad el presupuesto destinado al armamento.  O incluso, para acabar con el hambre en el mundo, bastaría con la mitad del dinero que le hemos entregado a los bancos y cajas de ahorros.

Por supuesto, debería vigilarse escrupulosamente adónde va a parar el dinero. No sirve para nada si al final acaba en el bolsillo de los dictadorzuelos de turno. Además, urge un Tribunal Penal Internacional (TPI) realmente operativo que acabe con la impunidad de los políticos que roban y asesinan. Pero el problema es que los poderosos del mundo no quieren justicia para África. Al contrario. Están perpetrando un genocidio: están convenciendo al mundo de que allí la gente se está muriendo de SIDA y no de hambre. Por tanto, en lugar de comida ahora se envían condones y se convence a los locales para que no se reproduzcan. Así, se controla la superpoblación mundial. Un plan siniestro digno de los nazis.

Loca racista en el metro de Valencia.

Estas últimas semanas circula por internet el vídeo bochornoso de una mujer racista en el metro de Valencia que se dedica a insultar a negros y a extranjeros por el solo hecho de serlo. La muy impresentable, que en todo momento se define como «española» e invita a los foráneos a marcharse, bien podría seguir su propio consejo, emigrar a Albacete y dejarnos a todos los valencianos en paz.

Yo no me caracterizo por ser buenista, multicultural o progre de salón. Estoy 100% en contra de la inmigración ilegal. Dicho de otro modo; creo que los ilegales deben ser expulsados del país y que no deberían beneficiarse de ayudas sociales (con la excepción de que sea una cuestión sanitaria de extrema urgencia; tampoco es cuestión de dejar morir a nadie en medio de la calle por no tener papeles).

Ahora bien, una cosa es estar contra la inmigración ilegal y otra muy distinta es odiar a la gente por ser de fuera o por su color de piel. «Negros de mierda», «Vete a tu puta tierra», «Sois asesinos», etc… Por sus insultos, la loca del metro tiene toda la pinta de simpatizar con España 2000. Porque todo esto no tiene que ver con la inmigración ilegal y sí mucho con el racismo más puro y duro.

Y eso mismo ofrece España 2000: racismo. Envuelto con muy buenas palabras pero racismo al fin. Yo he ido por curiosidad a algunas manifas de E2000 y he salido horrorizado; parecía aquello una concentración de nazis. Cabezas rapadas, botas militares, cinturones y camisetas con el White Power, cánticos de «Moros no, España no es un zoo», etc, etc. Y no, no eran cuatro. Eran casi todos.

Una cosa es la inmigración ilegal; que rechazarla es de sentido común. Y otra muy distinta es el racismo y la xenofobia. Estas últimas hay que rechazarlas siempre. Todas las personas somos creación del Señor e iguales en dignidad. Quien se crea mejor que otra persona por el solo hecho de tener un color de piel o por haber nacido aquí o allá, es que en la cabeza, en vez de neuronas, tiene serrín.

Escopir al cel.

abortoreal2

Quan pense en les moltes aberracions que cometem els humans, una sobre totes elles m’aterra especialment: l’abort. En la meua opinio no es pot caure ya més baix: resulta pijor inclus que la guerra o l’holocaust nazi. Perque en la guerra (encara que és un estrepitós fracas de la civilisacio humana en la que el 90% de morts és civil) al menys matem a “l’enemic”. I dic enemic entre cometes perque tots sabem que la majoria de voltes en una guerra s’ataca a gent que no nos ha fet res. Pero, almenys, i encara que siga en la teoria, vas a per l’enemic. L’abort tambe resulta pijor que el holocaust judeu. Perque en l’holocaust perpetrat pels nazis, o en qualsevol dels genocidis o neteges etniques que ara mateix estan en marcha en Africa o Asia, se sol assessinar a gent adulta. I normalment eixes victimes no són familiars, amics ni coneguts del vil eixecutor que els arrebata la vida.

Pero és que l’abort és encara més abominable. Perque en la guerra mates a l’enemic, en el genocidi mates a un estrany, pero en l’abort mates a un bebe que damunt és el teu fill. Si ad aixo li sumes disfrassar lo macabre de llibertat i progrés… en eixe cas, sí que hem arribat a la cuspide de la perversio, de la degeneracio, a l’acte suprem de burla i crueltat. I passa tot aci en el Primer Món, en la vella Europa, en el continent que presumix de ser el breçol de la civilisacio occidental, el puto melic del mon. A voltes mire a la gent de la selva i em pregunte qui són realment els salvages i qui els civilisats. No ho tinc gens clar. Els progres miren als països islàmics i s’escandalisen perque una dòna porte un mocador en el cap. I no obstant, contemplen en total normalitat que cada any més de 100.000 chiquets siguen abortats en Espanya. L’hipocresia d’esta gent fa fredat.

Lo que està passant en els nostres temps recorda als passages de la Biblia que relaten com les dònes portaven als seus fills recent naixcuts a sacrificar-los al dimoni Molloch. Molloch era una enorme estatua de bronze en la boca oberta i els braços estesos, en les mans juntes i les palmes cap amunt, dispost a rebre el sacrifici. Dins de l’estatua hi havia un forn en el que s’encenia un foc que s’alimentava continuament durant l’holocaust. El bebe era depositat en les mans del dimoni i era lliteralment abrasat viu per les flames. Hui no tenim a un Molloch sino a molts. Cada abortori és un altar en honor a este dimoni. Qui se pense que exagere, li convide a que contemple cóm a un chiquet de quatre mesos de gestacio li succionen el cap en una aspiradora, com el desquarteren a trossos, com li arranquen del tronc les extremitats perfectament formades. Perque aixo és un abort.

Eren les propies mares les que entregaven a les seues victimes a Molloch -igual que hui les entreguen a meges sense escrupuls- mentres els sacerdots tocaven trompetes i tambors per a que no s’escoltaren els plors desesperats del bebe que es cremava viu. Hui tenim a la prensa interpretant la seua particular simfonia per a que no pugam escoltar la veu de la consciencia ni la denuncia dels homens justs. Nos diu la Biblia que Yaveh s’encolerisà tant al vore aquell horror que decidi exterminar als seguidors de Molloch (Levitic 20:2-3). Lo que està passant en els nostres dies és un desafiament en tota regla a Deu. Que ningu s’estranye si Ell nos castiga. Potser en una crisis economica sense precedents, potser sent dominats pels musulmans, potser en el retorn a la dictadura o als temps de la fam. O potser de qualsevol atra manera. Estem escopint al cel i nos pot caure en la cara.

FONT: Som nº 245. Setembre de 2009.

¿Quién teme a Turquía?

estambul1

En los sectores más conservadores y derechistas de la sociedad, existe un profundo recelo al ingreso de Turquía en la Unión Europea (UE). Desde París y Berlín constantemente se azuza el espantajo del Islam para atemorizar a los ciudadanos europeos con respecto a Turquía y así crear una opinión hostil a su ingreso en la UE.

Pero lo cierto es que la UE no es un club de estados cristianos sino europeos, que existen otras naciones musulmanas en Europa frente a las que nadie se opone (Albania, Kosovo, Bosnia o Azerbayán) y Turquía es un estado laico con musulmanes moderados y prooccidentales. En Turquía no hay talibanes ni ayatolás.

Las razones reales de esta oposición son más prosaicas. Francia y Alemania juntas tienen el control político de la UE. Si Turquía, de 80 millones de habitantes, ingresa en la UE, a París y Berlín se les acaba el chollo. Una gran alianza del sur (Portugal, España, Italia, Grecia y Turquía) podría conformar el nuevo eje dominante en la Unión.

Turquía, como Israel, participa en la Eurovisión, la Eurocopa o el Eurobasket. No tiene sentido afirmar ahora que es un país asiático. No hay que ponérselo más fácil para ingresar, pero tampoco más difícil. Si cumple con los requisitos, Turquía tiene derecho a entrar. Aunque antes debería resolver la espinosa cuestión chipriota y kurda.

Atacar Irán.

Algunas personas pretenden hacer ver una supuesta contradicción ideológica en apoyar la guerra de Occidente contra Afganistán y a la vez rechazar la de Irak. Pero nada tiene que ver un caso con el otro. La invasión de Afganistán en 2001 fue inevitable. Tras los sanguinolentos atentados del 11-S en Nueva York, los talibanes se negaron a entregar al líder de la banda terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, por lo que no quedó más remedio que invadir el país. Derrocar a los talibanes era necesario ya que habían convertido Afganistan en el santuario terrorista más grande del mundo.

Caso muy diferente fue la invasión de Irak de 2003, que siempre rechacé. Más de 30 millones de manifestantes en el mundo gritamos «No a la guerra». Los argumentos para justificar el ataque fueron dos: la posesión de armas de destrucción masiva y las conexiones con el terrorismo. Pero Irak estaba demasiado débil militarmente después de tantos años de guerras y su dictador, Sadam Hussein, era despreciado por Bin Laden, por ser el primero ateo y el segundo un islamista radical. Todos sabíamos las intenciones reales de aquella guerra: robar el petróleo de aquel país.

Como en Afganistán, creo necesario atacar Irán. Es un santuario terrorista, financia a extremistas, amenaza a Israel con borrarlo del mapa y desde 2003 ha iniciado un programa nuclear. Ojalá que el gobierno de Irán ceda y todo se resuelva diplomáticamente. Pero si no es así, no quedará más remedio que la guerra. En su día hubo políticos que no se atrevieron a pararle los pies al dictador Adolf Hitler. Hasta que fue demasiado tarde. Aquel error no debe repetirse. No podemos esperar a que un comando terrorista obtenga la bomba. Entonces, como en 1939, ya será demasiado tarde.

Fascista: esa palabra mágica.

postmodernism1

En estos tiempos de relativismo moral, podredumbre espiritual y mediocridad intelectual en que vivimos se da una curiosa circunstancia: los debates ya no existen. O cada vez lo hacen menos. Ahora se da por sentado que hay determinados temas tabú, determinados dogmas de la fe buenista y políticamente correcta que simplemente son incuestionables. Y si alguien osa cuestionarlos con argumentos, ya no se le responde con otros argumentos contrarios como antaño sino con insultos. Son los frutos amargos de la postmodernidad. Voy a tratar de representarlo de una forma muy gráfica para que se entienda mejor:

¿Cómo se debatía antes?

Persona 1: Yo pienso blanco.

Persona 2: ¡Ah no! ¡Yo pienso negro por esto y por aquello!

Persona 1: De acuerdo, pero también debe tener en cuenta este motivo y aquel otro.

Persona 2: Sí, pero si se fija bien usted…

¿Cómo se debate hoy?

Persona 1: Yo pienso blanco.

Persona 2: Eres un… (coloque aquí el insulto que usted prefiera. Generalmente, la palabra fascista).

Fin del debate.

Veamos algunos ejemplos:

Ejemplo A:

Persona 1: Valenciano y catalán son dos lenguas distintas.

Persona 2: Anticientífico, fascista.

Fin del debate.

Ejemplo B:

Persona 1: La unión de dos personas del mismo sexo no es un auténtico matrimonio.

Persona 2: Homófobo, fascista.

Fin del debate.

Ejemplo C:

Persona 1: Los inmigrantes ilegales deben ser expulsados del país.

Persona 2: Racista, xenófobo.

Fin del debate.

Ejemplo D:

Persona 1: Israel tiene derecho a existir y a defenderse.

Persona 2: Sionista, nazi.

Fin del debate.

Fijémonos como antes a un argumento se le respondía con otro argumento. Ahora, se le responde con un adjetivo calificativo. Generalmente, el término más usado es «fascista». Vale lo mismo para un roto que para un descosido; no importa el tema de debate. Tanto se abusa de esta palabra que ha perdido su significado original y hoy fascista viene a significar algo así como «todo aquel que piense distinto a mí o no me dé la razón». De tanto llamar fascista a todo el mundo, ya nadie acabará prestando atención a este término de tal suerte que puede que llegue el día en que el fascismo auténtico vuelva al poder, haya quien lo avise y nadie le crea.

El peor presidente de la historia reciente de España.

calvosotelo-presidentes-2

El actual mandatario de España, José Luis Rodríguez Zapatero, es, en mi opinión, el peor presidente del gobierno de la historia reciente. Desde la instauración de la pseudodemocracia en el año 1975, jamás el Estado Español sufrió a un dirigente tan pésimo.

Hasta la fecha, todos los presidentes han tenido algo bueno y algo malo. Adolfo Suárez sacó adelante la transición pero el país era inestable y caótico. Leopoldo Calvo Sotelo solamente estuvo un año en el poder, por lo que no pasó con gloria pero tampoco con pena.

Con Felipe González, España se modernizó y subió el nivel de vida de la clase trabajadora aunque sus últimos años fueron una salvaje orgía de corrupción. Con José María Aznar la economía marchaba relativamente bien pero hubo recortes en la protección social.

¿Pero Zapatero ha hecho algo bueno? En lo económico, cinco millones de parados. Y en lo social ha apostado por supuestas moderneces (aborto, guerracivilismo, matrimonio gay…) que no aportan progreso real. ¡ZP, haz algo bueno por una vez en tu vida y dimite!

Premi Palma Jovenil al Nou Valencianisme.

f_sogorbi3heum_85d0e9f

El 20 de febrer de 2008 es feu públic el fallo del premi Palmes Dorades que des de fa casi 30 anys ve otorgant el Grup Cultural Ilicità. Dels tres premis otorgats, a mi em concendiren el de la Palma Jovenil al Nou Valencianisme, per la llavor que vaig fer en el diari Valéncia hui durant l’any 2007. Els atres dos guardonats foren el Club Femesala (categoria local) i l’empresari Joan Lladró (categoria autonòmica). Pel seu interés, reproduïxc el discurs llegit en l’arreplega de guardons 13 d’Abril de 2008 i que fon publicat per Valéncia hui al sandemà pero en un atre títul més suau:

VALÉNCIA ¿UNA PROSTITUTA QUE SUBASTEN AL MILLOR POSTOR?

(Discurs llegit pel periodiste Josué Ferrer en l’acte de les XVIII Palmes Dorades del Grup Cultural Ilicità Tonico Sansano Mora).

Elig, 13-4-2008.

Dames i cavallers, senyor president del Grup Cultural Ilicità, en Josep Esteve Rico, membres del jurat, autoritats, distinguits premiats, respectables convidats i demés persones presents en la sala:

Molt bon dia. El meu nom és Josué Ferrer, soc periodiste i tinc l’immens honor de rebre enguany la Palma Dorada al valencianisme jovenil. Són les Palmes Dorades un premi molt distinguit, que s’otorga de fa tres décades per una institució de la solera i la tradició del Grup Cultural Ilicità Tonico Sansano.

És per a mi un honor també estar en una terra que aborrona al visitant per la seua bellea i esplendor. Parle d’una ciutat, Elig, que té la seua magnífica Dama tan injustament seqüestrada per Madrit i que, d’haver segut vasca o catalana, ya faria molts anys que hauria segut retornada a la seua terra d’orige. És un orgull per a mi poder estar en la capital del Vinalopó, que ha donat al Regne de Valéncia fills tan ilustres com Tonico Sansano o Vicent Pastor Chilar, que té el palmerar més gran d’Europa o el Misteri d’Elig, els dos reconeguts per la pròpia UNESCO com patrimonis de l’Humanitat, una ciutat que té l’afany mamprenedor dels seus treballadors que tant han despuntat en el textil i del calcer, i que esperem que també puga tindre la temporada que ve un club de fútbol en primera divisió.

A pesar de l’afecte i hospitalitat ilicitanes, no puc deixar de sentir-me estrany arreplegant este premi. Ya que entenc que és un honor molt gran per a un treball tan menut com el que he fet. M’explique; puc entendre que un dels guardonats siga Joan Lladró, perque porta tota la vida lluitant per la valenciania i ha demostrat tindre la dignitat, l’amor propi i el parell de collons que en general li falta a l’acomplexada i sumissa classe empresarial valenciana. Puc entendre també que un atre dels premiats siga el Femesala, ya que en els seus triumfos deportius han portat el nom d’Elig a lo més alt. Lo que no puc comprendre és que yo siga un dels llorejats. Crec que lo que he fet no se mereix tant.

La meua llavor ha segut ben humil, i és més; el 50% d’esta Palma Dorada qui se la mereix realment és el periòdic Valéncia hui, presidit per Joan Lladró i Héctor Gimeno, i dirigit per Baltasar Bueno. I no ho dic d’una forma retòrica o per quedar be, sino perque és la pura veritat. Si el periòdic Valéncia hui no m’haguera oferit treball, yo mai haguera pogut redactar les notícies per les quals hui estic arreplegant un trofeu. Aixina que estic molt agraït al Valéncia hui, que és l’únic diari valencià i valencianiste de tot el Regne de Valéncia. Una part d’este premi se la mereix també el professor Joan Ignaci Serrano, al que tantes voltes he consultat dubtes i que tantíssimes ocasions ha facilitat la meua tasca periodística del dia a dia.

Quan yo entrí a treballar en Valéncia hui tenia ben clar lo que havia de fer. Escriure notícies d’actualitat sobre la Cultura Valenciana i en valencià. Això era fàcil. La part difícil consistia en donar justa representació a tots els sectors del valencianisme i sense que es queixara cap. El valencianisme, a l’igual que el socialisme, el cristianisme, una foguera de Sant Joan o qualsevol atre moviment, té diferents sensibilitats. En el cas concret del valencianisme hi ha gent més regionalista, i atra més nacionalista, alguns són d’esquerres i uns atres són de dretes, alguns parlen en valencià i uns atres en castellà, etcétera. Yo sempre he tractat de donar veu a tots ells, d’acort a uns criteris d’importància informativa i de rigor periodístic, clar està. La meua faena com a periodiste podrà haver segut bona, roïna o regular pero puc dir ben alt i en molt d’orgull que no hi ha ningú que haja vingut a tocar a les meues portes i yo li les haja tancat. No hi ha cap valencianiste que m’haja demanat promocionar en el diari el seu últim llibre, el seu cicle de conferències, el seu concurs lliterari o la seua activitat sociocultural i yo li haja respost silenciant-lo o donant-li l’esquena.

I si he actuat aixina ha segut per tres raons ben senzilles. La primera és perque pense que el bon periodisme és que el que cedix tot el protagonisme a l’entrevistat i no a l’entrevistador. La segona, perque com diu la Bíblia, cal anar per la vida en humiltat per a que no mos passe com a aquell home que s’havia assentat en un dels millors llocs d’una gran festa i li feren canviar-se de puesto perque la seua cadira estava reservada a un convidat més important que ell. Així en tot moment m’he dedicat a escriure les notícies en modèstia i carinyo, en el mateix esperit de servici que tindria un majordom. I la tercera raó, de la qual voldria parlar, és que hui més que mai el valencianisme està necessitat d’unitat.

Vivim una época en la que els nostres governants mercadegen en la nostra història i cultura en lloc de defendre-les. No els importa regalar la Dama d’Elig als madrilenys, la llengua valenciana als catalans o els nostres diners a uns aragonesos que mos bramen en la cara que ni una gota d’aigua per als valencians. En veritat tenim uns governants acomplexats, traïdors i canalles que estan tractant al Regne de Valéncia com un proxeneta tractaria a una prostituta que se subasta al millor postor. Cal dir-ho ben clar i ben alt: Mos estan subastant. Estan venent a trossos la nostra pàtria. Estan diluint-mos, borrant-mos poc a poc dels llibres d’història fins al dia en que desaparegam totalment i quedem reduïts a un mer apèndix de Catalunya o de Castella. Si algú no em creu o pensa que exagere, li convide que veja els llibres de text que estudien els chiquets en l’escola i comprovarà que cada volta es parla menys de l’històric Regne de Valéncia i més de Països Catalans. Per això, apele a la unitat valencianista. O mos recobrem en la nostra unitat o els valencians serem destruïts com a poble.

Per esta raó hem d’estudiar, conrear i parlar el valencià. Un valencià que està perseguit, que es troba fòra de les aules i que cal transmetre de pares a fills per a evitar que es perga definitivament. Parle d’una llengua més dolça que la mel i que, per molt que diguen que és catalana, ni ho és ni ho ha segut mai perque és clamorosament valenciana. Si repasem l’història mos donarem conte de l’enorme tesor cultural que supon el nostre idioma. El valencià tingué el primer segle d’Or de totes les llengües neollatines –el segle XV-. No fon en espanyol, ni en francés, ni en italià ni en portugués. El primer segle d’or lliterari en una llengua derivada del llatí fon en valencià. El valencià tingué el primer diccionari romànic del món (el de Joan Esteve, en llatí i valencià, de l’any 1472), la primera traducció de la Bíblia a una llengua romànica (la de Bonifaci Ferrer, traduida al valencià en 1478), el primer llibre imprés en la Península Ibèrica, Les trobes en lahors de la Verge Maria, fet en Valéncia (1474), per varis autors valencians i en valencià. La riquea de la nostra llengua és massa gran com per a deixar-la perdre, com per a no defendre-la, com per a renunciar ad ella sense abans lluitar.

El valencià patix una situació molt crítica, especialment ací, en les comarques del Sur. Pero això pot canviar en un futur si mosatros decidim que canvie… Només vaig a posar dos eixemples. Fa tan sols unes décades l’euskera travessava lo que va ser nomenat «l’edat de l’angustia». Es tractava d’un temps, el de la dictadura, en que es veïa com l’idioma vasc anava llanguint fins a trobar-se en el precipici de l’extinció. Hui el vasc torna a reviscolar i pot mirar en optimisme al futur. Fins al punt de que de tots els escritors vius que hi ha actualment en l’Estat Espanyol, el que té la seua obra traduïda a un major número d’idiomes és un home que no escriu en castellà sino en vasc. El seu nom: Bernardo Atxaga. Un atre eixemple de lluita és el del venecià. Durant més d’un segle s’ha estat dient que el venecià era un dialecte de l’italià i que negar-ho era com dir que la Terra és plana. Finalment, i després de molts anys de reivindicacions, el 28 de març de 2007 el Consell Regional del Véneto reconegué de forma oficial l’independència d’esta llengua i promogué una llei per a protegir-la i recuperar-la. Estos dos casos són un eixemple per a tots mosatros que evidencia que per dures que siguen les adversitats, els pobles que lluiten per lo seu acaben triumfant més pronte o més tart.

Per a finalisar, tan sols vullc recordar que el president d’Argentina, Juan Domingo Perón, feu en el seu dia una advertència que resultà profètica. Respecte del seu propi poble, digué: “L’any 2000 mos vorà units o somesos”. I el pronòstic es complí. A l’entrada del segle XXI, Argentina no és ni l’ombra de lo que era, i ha passat de ser una gran potència a ser un país dominat per multinacionals i per interessos estrangers. També l’entrada al nou mileni mos ha vist als valencians dividits i per tant somesos. En les nostres mans està canviar-ho. Perque si volem, podem. El futur és nostre.

Moltes gràcies per la seua atenció.

L’abort, el genocidi silenciós.

 

 

 

abortoreal

La prensa parla contínuament del terrorisme. En la meua humil opinió és un problema que, encara que gravíssim, es troba amplament magnificat i sobredimensionat pels mijos de comunicació. Potser perque este tema figura en l’agenda dels polítics i és utilisat pels partits com una arma electoralista que llançar al contrincant. Pero sigam realistes… ¿Quantes persones assessina ETA a final d’any? ¿Dos? ¿Tres? Sense dubte, un terrible drama humà, pero ¿qué és això en comparació en el número de persones que cada any moren per maltractaments, accidents laborals, accidents de trànsit o aborts?

Precisament d’est últim fenomen voldria parlar hui. Des de que es despenalisà el crim de l’abort en l’Estat Espanyol en 1985 més d’un milló de chiquets ha segut exterminat, unes sifres que s’acosten a les del genocidi armeni. Cada any a 100.000 criatures se’ls nega el dret de nàixer. Una sifra idèntica a la del número de morts que causà la bomba atòmica en Hiroshima. És curiós que en esta Espanya constitucional que tant presumix de ser garant dels drets, no es preserve a tota costa el més important de tots ells: el de la vida. Perque al cap i a la fi ¿de qué et valen els demés drets sense este?

El silenci vil i covart dels mijos de comunicació sobre este drama social provoca vergonya aliena. Com ho causa també els arguments proabortistes. Els que estan a favor de l’abort es mereixen que les seues mares hagueren abortat d’ells. Perque una persona, si vol ser coherent, deu predicar en l’eixemple. De lo contrari, aquell que desija per als demés lo que rebuja per a si mateix és un hipòcrita. M’agradaria que un proabortiste tinguera corage de mirar als ulls a un adult en Síndrome de Down i dir-li: “Tu no deuries haver naixcut. El teu naiximent fon un erro. Tu no deuries estar viu” .

Mos venen que l’interrupció de l’embaràs és un dret civil, una conquista social, un avanç. Pero res de progressiste hi ha en matar al teu propi fill. Que miren com a un chiquet de quatre mesos de gestació li succionen el cap en una aspiradora, com el desquarteren a trossos, com li arranquen del tronc les extremitats perfectament formades. Que contemplen l’horror en sos propis ulls i després diguen que defenen esta sagnia. Que no disfrassen eixa macabra matança de fals progrés perque fa mils d’anys la Bíblia ya mos advertia de la gent que a lo bo diu roïn i a lo roïn diu bo (Isaíes 5:20-24).

Diuen que el fill abortat no és un ser humà sino una cèlula. La tècnica no és nova: despersonalisar a la víctima per a que, una volta desproveïda de condició humana, siga més fàcil matar-la sense patir remordiments. Ho feren els nazis, ho feren els racistes blancs de la Suràfrica de l’Apartheid, ho fan els etarres. Pero tots els sers humans són iguals als ulls de Deu i deuen ser iguals en dignitat; no importa si són judeus, negres, embrions, fetos, si patixen un retràs mental, si estan en coma o estat vegetal. No hi ha humans de primera i de segona. Només hi ha sers humans. I el fill no naixcut és u d’ells.

FONT:  Som nº 243. Febrer de 2009.

Salvar la llengua valenciana ya no és possible.

corts_valencianes_270607_1_ok

El 100% dels diputats de les Corts Valencianes defén que el valencià és un dialecte del català. Portem 25 anys de rentats de cervell i adoctrinament catalaniste en les escoles. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) està dins de l’Estatut i eliminar-la serà casi impossible. El Bloc continua creixent i ya està dins de les Corts. La societat és indiferent a l’avanç imparable del catalanisme. A pesar del brutal esforç monetari i de l’espectacular campanya electoral que feu Coalició Valenciana (CV) en les autonòmiques i locals, els resultats no han acompanyat. I això per no parlar de que Convergència i Unió (CiU) o Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) estan en el Parlament Espanyol i sempre faran tot lo possible per a intentar destruir a Valéncia. No hi ha res a fer. Considere que hem arribat a un punt de no retorn a on salvar la llengua valenciana ya resulta humanament impossible, algo que ya no està en les nostres mans.

La Bíblia mos relata que Israel patí una situació no molt distinta a la del Regne de Valéncia. Els judeus després de fugir de l’esclavitut d’Egipte i vagar pel desert durant anys, arribaren a la terra promesa per Deu. El problema era que ya estava poblada, i per països molt més forts ademés. Els judeus creïen impossible conquistar-la: arribaren a dir que ells eren com llangostes que s’havien d’emfrontar contra jagants (Números 13: 30-33) i que per a ser assessinats a mans d’eixes poderoses nacions millor haguera segut morir en el desert i inclús hi hagué qui propongué retornar a Egipte per a ser esclaus de nou (Números 14:1-4).  Únicament dos valents cregueren en la promesa del Senyor: Josué i Caleb. A Josué no li importà comandar un eixèrcit patètic i digne de riure puix sabia be que no era ell qui anava a guerrejar, sino el propi Deu qui, en el seu lloc, lluitaria en el camp de batalla. El desenllaç és ben conegut per tot lo món.

Deu no ha passat de moda. Continua existint i actuant hui igual que fa 3.000 anys. És un especialiste en donar girs de 180º a situacions desesperades que són un carreró sense eixida. ¿Quí anava a dir-li als judeus en 1948 que, després de 2000 anys no existència, Israel tornaria a ser nació? Ningú ho podia creure pero era una promesa bíblica i Deu la complí. En 1961 l’Unió Soviètica estava per davant d’Estats Units en la carrera espacial i els grans catedràtics creïen que sols era qüestió de temps que el comunisme s’expandira per tot el planeta… Pero sols 30 després l’Unió Soviètica ya no existia. Fa sols cinc anys en Holanda era inconcebible pensar que un partit cristià arribaria al govern i lluitaria contra l’abort i el matrimoni homosexual. Holanda, el país de la prostitució i la marihuana llegals, l’estat en més percentage d’ateus d’Europa…. Hui l’Unió Cristiana està en l’equip de govern. ¿Qué hi ha impossible per a Deu? Res.

Soc cristià. Crec profundament en Deu. Pero no en un Deu distant que està en les galàxies i passa de tot lo que ocorre ací baix sino en u pròxim que s’interessa pels sers als que ha creat, que intervé en la vida de les persones i en el destí de les nacions, un ser totpoderós capaç de fer i de desfer. Perque lo que és impossible per a l’home és possible per a Deu (Lluc 17:20). La llengua ha arribat a una situació crítica pels nostres erros, per no aprofitar les oportunitats, per incompetència. Pero no mos donem conte, puix en el valencianisme sobra supèrbia i falta humiltat. Cal reconéixer que som humans estúpits i llimitats i que ya no està al nostre abast salvar la llengua pero que sí resulta possible per a Deu. Tot lo que no vaja en eixa direcció està condenat al fracàs. Sols quan estigam disposts a ficar el nostre cor de genolls davant del Senyor, a obeir-lo, a suplicar-li en fe que mos lliure dels nostres opressors… Sols llavors tindrà misericòrdia d’este poble.

FONT: Som nº 240. Febrer de 2008.

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes