El Valencia CF com a sintoma sociologic.

El Valencia CF, fundat en 1919, es un dels clubs mes importants d’Espanya. Al terme de la temporada 2008-2009 es el tercer en tituls internacionals (superat unicament per Real Madrit i Barcelona), el quart en la classificacio historica de la lliga espanyola (superat per Real Madrit, Barcelona i Bilbao) i quint en tituls estatals (per darrere de Real Madrit, Barcelona, Bilbao i Atletic de Madrit). Conta en vint llorers (6 Lligues, 7 Copes, 1 Supercopa d’Espanya, 1 Recopa, 3 UEFA i 2 Supercopes d’Europa) en el seu palmares.

La qüestio es… ¿se correspon esta vintena de tituls en el pes historic, demografic i economic de la ciutat? No. Valencia es la tercera urbs mes poblada de l’Estat i el Valencia CF conta en el tercer presupost mes alt del campeonat. En proporcio al seu pes demografic i social, el Valencia CF deuria ser sense dubte el tercer equip mes llorejat d’Espanya… Deuria tindre unes 12 o 13 lligues, atres tantes copes, almenys una Copa d’Europa i complir en Espanya un paper semblant al de l’Arsenal en Anglaterra o l’Inter de Mila en Italia.

El problema radica en que l’equip che tan sols conta en la mitat de trofeus que per pes i presupost hauria d’atesorar. I el problema es que aço es un reflex no d’un club deportiu sino d’una societat sancera. ¿No es de traca que el Regne de Valencia tinga aeroports, metros i ferrocarrils de joguet? ¿O que no dispongam del Tren d’Alta Velocitat, del Pla Hidrologic Nacional, del Parc Central o del Parc Industrial de Sagunt? ¿O que Castello de la Plana no tinga aeroport? ¿O que hi haja alguns barris d’Alacant que s’inunden quan plou?

La falta d’exits del Valencia i la falta d’inversions del Regne van de la ma. Ni l’aficio che ni la societat valenciana passen per ser exigents sino molles i conformistes. “No passa res. La Copa a l’any que ve”, clama l’aficio quan el Valencia pert una final. Aci mai passa res. Tot arriba sempre a l’any que ve; la Copa i el trasvas de l’Ebre, la Lliga i les inversions. I si no es l’any que ve, puix a l’atre. Quan li abellixca als nostres amos de Madrit. Ells ya saben que aci mos conformem en les miguetes que li sobren a uns atres.

No es d’estranyar que hi haja tants valencians que simpatisen en el Real Madrit i l’espanyolisme, o en el Barcelona i el pancatalanisme. Ells son el reflex de la burguesia valenciana, que s’inclina pel centralisme madrileny o pels països catalans. Aci la gent te un complex d’inferioritat de cavall. Ningu te fe en el potencial d’esta terra i d’este poble. Tots parlen en orgull del nostre Segle d’Or pero ningu pareix donar-se conte de que si fon possible es perque en aquell temps sobrava lo que hui mos falta: l’orgull de ser valencians.

FONT: Som nº 246. Novembre-Decembre de 2009.

Pelota Valenciana, un deporte olímpico.

¿Y por qué no? La pelota, deporte nacional de los valencianos, ha sido históricamente uno de los deportes más grandes del mundo. A pesar de que la burguesía y la intelectualidad valencianas a menudo le han dado la espalda, este glorioso deporte ha sobrevivido a las adversidades gracias a la práctica que de él se ha hecho en muchísimos pueblos de nuestro país. Desde aquí enarbolo mi voz a favor de que se trabaje para promocionar la pelota valenciana de cara a que pueda tener representación en los Juegos Olímpicos (JJOO) pues es un deporte más importante de lo que creemos. Por eso, hay que desterrar los mitos y prejuicios que provienen de la ignorancia y darnos cuenta de que el deporte de pelota reúne grandes condiciones para ser olímpico y de que de hecho se lo merece muchísimo más que otros.

1. La pelota es un deporte histórico. Llamarle milenario no es exagerar pues se ha jugado, en unas modalidades u otras, desde tiempos inmemoriales en pueblos tan diversos como el egipcio, el japonés o el maya. En ese aspecto la pelota, solamente por historia, merece su condición olímpica mucho más que deportes recientes como fútbol o bolea playa.

2. No es un deporte de pueblerinos. A pelota han jugado emperadores (Alejandro Magno…), césares (Vespasiano, Alejandro Severo…), reyes (Luis X, Carlos VIII, Francisco I, Enrique IV…), etc. El hecho de que las elites más poderosas de la Tierra hayan disfrutado jugando a pelota le confiere ese toque aristocrático i prestigioso que todo deporte necesita.

3. La pelota no es propia de ignorantes. Ignorante es quien piense lo contrario pues no sabe que la pelota ha cautivado a los más altos intelectuales. Escritores como Luis Vives, Pedro Calderón de la Barca o Francesc Almela i Vives, pintores como Francisco de Goya o Josep Bru o escultores como Ignasi Pinazo, entre otros, se han interesado por ella.

4. La pelota no es un deporte minoritario. De hecho, hasta el siglo XVIII fue el deporte más practicado en toda Europa. Y a pesar de la dura competencia de los deportes de masas, la pelota valenciana se encuentra en auge. Atrae cada vez a más críticos, prensa y público. Además cuenta con una proyección internacional con los campeonatos de Europa y del mundo.

5. Tiene un enorme potencial de expansión. La pelota valenciana se puede jugar prácticamente en cualquier rincón, como por ejemplo la calle. En ese aspecto, a nivel de deporte de base, los niños de cualquier país del mundo pueden interesarse más por la pelota que por otros deportes que requieren instalaciones especiales como el tenis o el golf.

6. Es un deporte plural. La pelota es un deporte extraordinariamente plural tanto en las modalidades como en las reglas que en ellas se aplican. Así vemos que en Euskadi los pelotaris juegan frente a un muro mientras en el Reino de Valencia juega un hombre frente a otro. El tenis (que es deporte olímpico) es un invento anglosajón inspirado en la pelota.

7. La pelota es un deporte competitivo. Actualmente la pelota se practica a un alto nivel en el Reino de Valencia, Bélgica, Holanda, Italia, Francia y Argentina. Otros deportes olímpicos como el hockey sobre hielo tienen mucha menos rivalidad. De hecho, con la desintegración de la Unión Soviética, Canadá es prácticamente la única gran potencia mundial en este juego.

8. La pelota no es un deporte caro. A lo largo de la historia las autoridades pertinentes han eliminado muchísimos deportes de los Juegos para reducir costes que en algunos casos eran exorbitantes. No es el caso de este juego que cuenta con plantillas reducidas, un material económico y que lejos de necesitar grandes estadios se puede disputar en cualquier lugar.

9. Da espectáculo. La pelota no tiene por qué ser un deporte aburrido como lo pueda ser el remo para alguna gente. Al contrario. Las reglas son bien sencillas y fáciles de entender, el duelo que se da entre los pelotaris resulta apasionante y titánico, el público se va satisfecho del trinquete y las apuestas dan aún más interés al juego.

10. Es clásico y prestigioso. La pelota valenciana no es como esos ridículos pseudodeportes que salen de la noche a la mañana y que aunque se les tilde de deportes no pasan de ser estúpidos juegos de entretenimiento. Es una disciplina clásica, como el maratón, y cuenta por historia, tradición y cultura con un prestigio que difícilmente se encuentra en otro juego.

El deporte de pelota fue diluyéndose y desestructurándose poco a poco por toda Europa a lo largo del tiempo. Sólo se conservó en un altísimo grado de pureza en nuestro país,el Reino de Valencia (la pelota vasca funciona con reglas más modernas que no se enraízan en la tradición histórica más pura), por lo que podemos llamarle pelota valenciana. Por todas estas razones enarbolo mi voz a favor de que a la pelota, en sus diversas modalidades (incluyendo las vascas), sea disciplina olímpica. Somos potencia mundial; la Selección Valenciana, bajo bandera valenciana, se ha proclamado campeona de Europa y del mundo y mitos como Paco Cabanes Genovés o Enric Sarasol han sido considerados los mejores no sólo del país, sino también de Europa y del mundo. Eso sería un oro (casi) seguro para el país.

A menudo los valencianos no llegamos a apreciar la inmensa riqueza y valor de nuestra historia y cultura. Es por eso que hace falta un compromiso cívico y patriótico de todos los valencianos (políticos, intelectuales, ciudadanos de a pie…) por tal de potenciar y prestigiar, aún más si cabe, un juego que como la pelota valenciana es un deporte milenario. La pelota valenciana no es solamente nuestro deporte nacional y autóctono; es historia, es cultura, es tradición, es orgullo, es casta, es prestigio, es un emblema identitario de nuestro pueblo y lo más importante; es un clarísimo referente internacional que nos sitúa en el mapa de este mundo cada vez más globalizado y que hace que en el extranjero la gente se interese por nuestra cultura y que se convenza de que los valencianos también sabemos hacer las cosas muy bien.

Por una nueva cultura de la alimentación.

El otro día estaba celebrando yo una fiesta en compañía de unos amigos. Estábamos sentados en mesa, disfrutando de un generoso banquete. Teníamos de todo: la mejor carne, marisco abundante, un buen vino, pescado en abundancia… De todo. De repente se nos acercó un niño. Era negro y por el acento que tenía puede que fuera caribeño, quien sabe si dominicano. Se encontraba sucio y era flaco; estaba en los huesos. Se le veía hambriento. Me pidió por favor si le podía dar un poco de pan para saciar el hambre. Le respondí: «niño, tú lo que necesitas no es pan sino una nueva cultura de la alimentación». Solté una gran carcajada, los comensales rieron conmigo y el niño se quedó con una cara rara.

Estoy orgulloso de cómo me comporté. De un modo progresista y solidario. Exactamente igual que esos partidos intitulados de izquierdas (Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Izquierda Unida (IU), Bloc Nacionalista Valencià (BNV), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Chunta Aragonesista (CHA)…), sindicatos y otras plataformas cívicas que consideran que de lo más progre oponerse al Plan Hidrológico Nacional (PHN) que pretende trasvasar parte de los cuantiosos excedentes de agua del río Ebro (en Aragón y Cataluña) a la España seca (Valencia, La Mancha, Andalucía y Murcia), para que pueda aliviar su dura sequía.

¡Es tan solidario que haya gente que prefiera que cada año haya miles de hectolitros de agua que se pierdan en el mar sin darles ningún uso antes que cederlos a otras tierras para que alivien su sequía…! Dicen, en un acto de infinito progresismo, que no necesitamos el trasvase sino una nueva cultura del agua. Me parece que ni los estómagos de los niños hambrientos del Tercer Mundo se llenan con cultura (¿o sí?) ni tampoco nuestras tierras devastadas por la sequía se pueden regar con cultura. España es, definitivamente, un pueblo cainita. Y aún dicen que aragoneses, catalanes y valencianos somos tres pueblos hermanos. Hermanos sí. Pero como Caín y Abel.

Valencianisme de plastilina.

ANUNCI IMPORTANT:

Acte: Presentació del llibre L’Estat Valencià de Josué Ferrer.

Dia: 18 de decembre de 2009 a les 20:00 hores.

Lloc: Grup d’Acció Valencianista en C\ Pintor Gisbert 17 baix de Valéncia capital (Regne de Valéncia).

Entrada: gratuïta.

¡Esteu tots convidats! ¡Vos esperem!

————————————————————————————————

Valéncia és una societat anormal. El 70% de la població afirma que valencià i català són dos idiomes distints i a pesar d’això el catalanisme avança sense impediments. En part se deu a la gran incoherència del valencianisme, que l’ha dut a l’actual situació de debilitat. Els valencianistes nos hem acostumat a vore com a normals diverses actituts tant del nacionalisme com del regionalisme valencians que en absolut ho són. Almenys no són normals en aquelles societats a on sí hi ha un fort sentiment de poble, una identitat ben sòlida i arrelada, com be puga ser el cas de Catalunya o d’Euskadi.

El nacionalisme valencià pràcticament demana perdó per existir i patix un fort complex d’inferioritat que li obliga a autocensurar-se a sí mateix per a no dir cap cosa que puga molestar a ningú. Tan débil i acomplexat és que a sovint repetix com un mantra una idea que yo no acabe d’entendre be: “No tenim per qué independendisar-nos. Valéncia és una nació que pot estar dins d’Espanya”. ¿Perdó? ¿Una nació que està dins d’una atra nació? ¿Això és una regió, no? ¿Quína diferència hi ha entre eixe “nacionalisme” i lo que podriem denominar “regionalisme pujadet de to”?

Yo no m’imagine a polítics nacionalistes com Juan José Ibarretxe o Josep Lluís Carod-Rovira dient que Euskadi o Catalunya són nacions pero que ya estan be dins de l’Estat Espanyol, que no fa falta eixir-se’n fòra. El fi últim del nacionalisme gallec és tindre la nació gallega, el fi últim del nacionalisme vasc és tindre la nació vasca, el fi últim del nacionalisme català és tindre la nació catalana. Per tant, el fi últim del nacionalisme valencià no pot ser estar dins de la nació espanyola. Un nacionalisme valencià que no aspire a l’Estat Valencià independent més que nacionalisme és un frau.

No menys llamentable és el regionalisme valencià, en una història que és un rosari d’oportunitats perdudes. El president d’Unió Valenciana (UV), Vicent González Lizondo, tingué l’oportunitat de ser alcalde de Valéncia en 1991… i preferí regalar-li l’alcaldia a la popular Rita Barberà. En 1995 Lizondo pogué haver forçat al mandatari popular Eduardo Zaplana a llevar el català de les escoles i les Normes d’El Puig… pero ni tan sols tingué el corage de reclamar la Conselleria de Cultura i Educació perque preferí ser president de les Corts per a tindre un martellet i donar i llevar el torn de paraula.

Pero encara hi ha més… A lo llarc d’estos 30 anys ha hagut dozenes d’Ajuntaments governats per partits intitulats valencianistes. Lo més trist és que si anem a eixos pobles vorem que en les biblioteques municipals no hi ha llibres en Normes d’El Puig i que els noms dels carrers que estaven en català continuen estant en català. ¿Cóm és possible que el regionalisme valencià governe un Ajuntament en majoria absoluta durant quatre anys i en tot este temps ni tan sols s’atrevixca a comprar llibres en valencià per a la biblioteca local o a valencianisar les senyals i els cartells del poble?

Ara fixem-nos en cóm actúa el catalanisme: lo primer que demana sempre el Bloc, Esquerra Republicana o Esquerra Unida és la regidoria de cultura. I durant quatre anys tens concursos lliteraris en català, conferències de catalanistes, bandes de rock en català en les festes locals, la màrfega en les festes patronals, etc, etc. Ells sí es creuen la seua ideologia i per això quan arriben al poder fan catalanisme al màxim mentres que el valencianisme es caracterisa per la seua falta d’espenta, per que a l’hora de la veritat no té collons per a posar en pràctica lo que tant defén de boca.

Un amic meu, el professor de valencià Nacho Serrano, em comentà una volta: “¿Saps per qué estem perdent la guerra de la llengua? Perque el valencianisme és incoherent, perque hi ha molta distància entre lo que diu i lo que fa, mentres que el catalanisme sí es creu la seua ideologia i la posa en pràctica”. Plenament d’acort. A lo qual yo afegiria: “El catalanisme té només una pàtria: Catalunya. Mentres que el valencianisme, desgraciadament, en té dos: Valéncia i Espanya”. Un cor dividit per dos pàtries i per dobles llealtats. No m’estranya que estigam perdent la guerra de la llengua.

¿Els valencians tenim pobles germans?

¿Quins són els germans del poble valencià? Si és que tenim algun. Primer, potser, deuriem definir qué és un poble germà; per a mi no es tracta d’un poble que compartix una història, tradició, llengua o cultura comunes sino un poble que quan el necessites t’ajuda i no et deixa en l’estacada i viceversa. El Regne de Valéncia deuria sopesar moltíssim en qui pot confiar per a aliar-se i en qui no.

A l’hora de buscar aliances se solen fer per tres tipos de criteris: el cultural (és dir, si els valencians som llatins hauriem d’aliar-nos en uns atres països llatins), el geogràfic (és dir, com que som europeus hauríem de mirar fonamentalment a Europa i no a uns atres continents) i el d’interés (pel qual un país pacta en qui més li convinga en cada moment; encara que apenes tinguen cap cosa en comú).

Yo soc partidari d’est últim model. Perque desgraciadament Valéncia no té germans; és filla única. Ni Espanya ni Catalunya són un eixemple de germanor: al contrari, si poden fer alguna cosa per a fastidiar-nos als valencians no dubten ni un segon en fer-ho. Sempre que algú mos ha propost germanors ha segut per a aprofitar-se de mosatros. Guiem-nos per l’interés més cru i mos anirà molt millor.

No al transvàs de l’Ebre al Regne de Valéncia.

Fa uns dies la Confederació Hidrogràfica de l’Ebre ha autorisat un transvàs d’aigua únicament per a municipis catalans. És dir, que tots aquells agricultors que se manifestaven en contra del transvàs perque dien que si li passaven aigua al Regne de Valéncia l’Ebre es secaria i es moriria, ara estan a favor del transvàs pero si és només per ad ells. O dit d’una atra manera, si l’aigua ve a Valéncia l’Ebre es mor pero si l’aigua va a Catalunya no li passa res al riu, o si el transvàs se fa a la nostra terra és un proyecte fasciste i especulador mentres que si se fa a terres catalanes en eixe cas és solidari i progressiste. Lo més curiós és que després estos fills de sa mare són els mateixos que diuen que valencians i catalans som pobles germans… Germans per a furtar-mos el nostre Segle d’Or i tota la nostra cultura pero no per a donar-mos l’aigua que els sobra i que anualment es pert en la mar.

Fa uns anys yo era un fervorós partidari del Pla Hidrològic Nacional (PHN), que contemplava passar part dels quantiosos excedents de l’Ebre a Aragó, Catalunya, Valéncia, Murcia i Almeria. Pero estava equivocat. El transvàs seria una opció viable si Espanya fora un estat normal, pero no ho és; de fet, només des de l’anormalitat nacional es pot contemplar que hi haja gent que preferixca que l’aigua que li sobra se perga en la mar i que se la beguen els peixets de la mar a compartir-la en els seus veïns. Fer un transvàs de l’Ebre a Valéncia seria un greu erro estratègic; dixariem el nostre sustent hídric en mans dels nostre pijors enemics: els catalanistes. ¿A quins chantages mos sometrien baix l’amenaça constant de tancar l’aixeta? ¿Exigirien la màrfega en Valéncia o si no, no hi ha aigua? Arreglem-nos en les desaladores o com siga, pero no depengam per a res d’esta mala gent.

La supercaixa valenciana.

conjunta

Les caixes d’aforros suponen un pilar fonamental del sistema financer valencià. De fet, es calcula que el 50% del capital dels valencians està ingressat en caixes d’esta naturalea. I com a resposta a la crisis global de 2008 potser ha arribat l’hora de la fusió d’entitats, be absorbint les d’unes atres autonomies pero mantenint el centre de decisió ací o be fusionant totes les caixes valencianes per a crear una supercaixa sòlida, puixant i forta. En estos dies es parla molt d’una fusió entre Bancaixa, CAM i Caixa Ontinyent. A mi no em desagrada l’idea (inclús pense que deuria sumar-se també Ruralcaixa) puix l’unió constituiria una de les entitats financeres més poderoses i solvents de tota Europa.

Ara be, existixen profunts rezels en la CAM a on no volen ni sentir parlar d’una fusió en Bancaixa. Res nou baix del Sol; el típic sentiment provincià de la ciutat d’Alacant. I això a pesar de que inclús s’ha oferit que la sèu central s’ubique en eixa localitat o que la marca CAM aparega en el nom final. Els alacantins deurien reflexionar: la fusió de les dos caixes podria donar suficient força com per a absorbir les d’unes atres autonomies (com ara Caja Murcia) mentres que si CAM o Bancaixa fan la seua particular guerra cadascú pel seu costat corren el risc d’acabar sent absorbides per Caja Madrid o La Caixa. I sempre será més natural que Alacant sume forces ab Valéncia que ab Barcelona o Madrit.

Pero per damunt de tot lo que més em preocupa és el servici públic al poble valencià. En els últims anys les caixes s’han alluntat notablement dels seus principis fundacionals, destinant els beneficis al finançament de parcs temàtics i fútils obres faraòniques. Han de tornar a dirigir els guanys a l’obra social (fer hospitals, vivenda barata, residències…) i a evitar l’exclusió financera d’amples capes de la nostra societat puix molts ciutadans busquen en les caixes l’oportunitat que els és negada pels bancs. Les caixes deuen donar soport al I + D i als mamprenedors, protegir la cultura valenciana i la família i combatre l’exclusió social. Resulta vital promoure la despolitisació de les caixes d’aforros.

Policia Autonòmica Valenciana.

policia_autonmica_1

El conseller de Gobernació, Serafín Castellano, ha anunciat l’impuls d’un cos autonòmic de policia, que contarà en un mínim de 6.000 agents a finals de 2010. Segons Castellano, esta policia valenciana no serà un cos hegemònic dins de lo Regne com ara la Ertzaintza vasca o els Mossos d’Esquadra catalans sino que tindrà unes competències molt delimitades i haurà de coordinar-se en la Policia Nacional i la Guardia Civil en la seua lluita diària contra el crim.

Ya era hora de que els valencians disponguerem d’una policia autonòmica pròpia en un mínim de potencial. Fins ara havia existit com un mer adorn, tan testimonial en el seu número d’agents i competències que la majoria de la població ignora la seua existència. El sol fet de que conte, de moment, en 6.000 agents ya és un primer pas, a l’espera de que uns futurs governs menys sucursalistes la doten de més recursos i competències pel be del país.

Que els valencians dispongam d’una policia autonòmica en condicions m’ompli de satisfacció. És una cosa que deuria haver-se fet fa més de 20 anys pero més val tart que mai. Ara be ¿per qué el govern del centraliste Partido Popular (PP) impulsa una policia autonòmica precisament en estos moments? No crec que siga per una qüestió d’autonomisme, ni molt manco de valencianisme, tenint en conte l’Estatut de mínims que mos vengueren en l’any 2006.

Tampoc crec que siga perque al PP li preocupe l’aument de la delinqüència. La prova és que els gorretes extorsionen als conductors que aparquen just en front de la Conselleria d’Educació i els policies locals miren a una atra banda. Ho fan just davant de la Generalitat Valenciana… pero ¿qué importarà això als peperos, si van en coche oficial i no hi ha ni rastre de delinqüencia comuna, mendicitat ni atres molèsties en els luxosos barris burguesos a on viuen?

Ni pense tampoc que siga per que l’Estat mos discrimine als valencians, que ho fa,  en quant a dotació d’infraestructures i agents de la Policia Nacional i Guardia Civil. Al president de la Generalitat, Paco Camps, això li va molt be per a fomentar el seu discurs victimiste. Discurs que Camps no fea quan el popular José Maria Aznar era president d’Espanya i retallava el número d’agents per a que les empreses de seguritat privada feren el seu agost.

Que curiós que just ara que Camps ha segut espiat per la Policia Nacional i s’ha descobert una trama de corrupció, vullga crear una policia que estiga baix el seu control. ¿Serà per a espiar a partits incòmodos com Coalició Valenciana (CV) o els socialistes? ¿Per a espiar als propis companyers de partit, com sembla haver passat en el PP de Madrit? Per supost, només són suposicions. I no és que m’agrade pensar malament pero tractant-se del PP no puc pensar be.

Salvar la llengua valenciana ya no és possible.

corts_valencianes_270607_1_ok

El 100% dels diputats de les Corts Valencianes defén que el valencià és un dialecte del català. Portem 25 anys de rentats de cervell i adoctrinament catalaniste en les escoles. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) està dins de l’Estatut i eliminar-la serà casi impossible. El Bloc continua creixent i ya està dins de les Corts. La societat és indiferent a l’avanç imparable del catalanisme. A pesar del brutal esforç monetari i de l’espectacular campanya electoral que feu Coalició Valenciana (CV) en les autonòmiques i locals, els resultats no han acompanyat. I això per no parlar de que Convergència i Unió (CiU) o Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) estan en el Parlament Espanyol i sempre faran tot lo possible per a intentar destruir a Valéncia. No hi ha res a fer. Considere que hem arribat a un punt de no retorn a on salvar la llengua valenciana ya resulta humanament impossible, algo que ya no està en les nostres mans.

La Bíblia mos relata que Israel patí una situació no molt distinta a la del Regne de Valéncia. Els judeus després de fugir de l’esclavitut d’Egipte i vagar pel desert durant anys, arribaren a la terra promesa per Deu. El problema era que ya estava poblada, i per països molt més forts ademés. Els judeus creïen impossible conquistar-la: arribaren a dir que ells eren com llangostes que s’havien d’emfrontar contra jagants (Números 13: 30-33) i que per a ser assessinats a mans d’eixes poderoses nacions millor haguera segut morir en el desert i inclús hi hagué qui propongué retornar a Egipte per a ser esclaus de nou (Números 14:1-4).  Únicament dos valents cregueren en la promesa del Senyor: Josué i Caleb. A Josué no li importà comandar un eixèrcit patètic i digne de riure puix sabia be que no era ell qui anava a guerrejar, sino el propi Deu qui, en el seu lloc, lluitaria en el camp de batalla. El desenllaç és ben conegut per tot lo món.

Deu no ha passat de moda. Continua existint i actuant hui igual que fa 3.000 anys. És un especialiste en donar girs de 180º a situacions desesperades que són un carreró sense eixida. ¿Quí anava a dir-li als judeus en 1948 que, després de 2000 anys no existència, Israel tornaria a ser nació? Ningú ho podia creure pero era una promesa bíblica i Deu la complí. En 1961 l’Unió Soviètica estava per davant d’Estats Units en la carrera espacial i els grans catedràtics creïen que sols era qüestió de temps que el comunisme s’expandira per tot el planeta… Pero sols 30 després l’Unió Soviètica ya no existia. Fa sols cinc anys en Holanda era inconcebible pensar que un partit cristià arribaria al govern i lluitaria contra l’abort i el matrimoni homosexual. Holanda, el país de la prostitució i la marihuana llegals, l’estat en més percentage d’ateus d’Europa…. Hui l’Unió Cristiana està en l’equip de govern. ¿Qué hi ha impossible per a Deu? Res.

Soc cristià. Crec profundament en Deu. Pero no en un Deu distant que està en les galàxies i passa de tot lo que ocorre ací baix sino en u pròxim que s’interessa pels sers als que ha creat, que intervé en la vida de les persones i en el destí de les nacions, un ser totpoderós capaç de fer i de desfer. Perque lo que és impossible per a l’home és possible per a Deu (Lluc 17:20). La llengua ha arribat a una situació crítica pels nostres erros, per no aprofitar les oportunitats, per incompetència. Pero no mos donem conte, puix en el valencianisme sobra supèrbia i falta humiltat. Cal reconéixer que som humans estúpits i llimitats i que ya no està al nostre abast salvar la llengua pero que sí resulta possible per a Deu. Tot lo que no vaja en eixa direcció està condenat al fracàs. Sols quan estigam disposts a ficar el nostre cor de genolls davant del Senyor, a obeir-lo, a suplicar-li en fe que mos lliure dels nostres opressors… Sols llavors tindrà misericòrdia d’este poble.

FONT: Som nº 240. Febrer de 2008.

No se merecen ni respirar y nos están gobernando.

costa

La monumental orgía de corrupción que sufre Valencia comienza a cobrarse las primeras cabezas, en este caso la del secretario general del Partido Popular valenciano, Ricardo Costa. Pero esto es sólo la punta del iceberg. Lo que está pasando en Valencia es de mafia siciliana. Presidentes que aceptan trajes y regalos de lujo por parte de pseudoempresarios a los que luego conceden a dedo multimillonarios contratos con la administración pública. Privatización de la sanidad. Alumnos que estudian en barracones prefabricados. Pelotazos urbanísticos y monumentales obras faraónicas para las que nunca falta dinero. Deuda galopante. Presupuestos en los que lo que vale 3 decimos que vale 6 y el resto al bolsillo. Televisiones públicas que recuerdan al NODO . Jueces que son amigos de los políticos y cuyas sentencias están bajo sospecha. Sumarios que misteriosamente desaparecen de los juzgados y que impiden que determinados mandatarios se sienten en el tribunal de los acusados. Valencia parece Chicago en los años 30.

Prefiero no mencionar nombres porque no hablo de nadie en particular sino de todos en general. No hablo de ningún partido político concreto sino de todos los representados en las Cortes Valencianas. Todos sabemos quienes son; liberales que presumen de ir a misa los domingos y luego miran a otro lado con el tema del aborto, socialistas y comunistas que se llenan los bolsillos mientras los obreros no llegan a final de mes,  catalanistas que viven mirando de rodillas a Barcelona. Son todos una cueva de ladrones. No sólo nos meten la mano en el bolsillo sino que mercadean nuestras señas de identidad con políticos extranjeros. Tratan a Valencia como si fuera una ramera que se subasta al mejor postor. Están vendiendo nuestra patria a pedazos. No se merecen ni respirar y nos están gobernando. Deberían estar todos fusilados por alta traición y sin embargo dirigen nuestros destinos. Suele pasar cuando en una sociedad en lugar de ciudadanos hay ciudadasnos. El Reino de Valencia; que buen pueblo si tuviese buen señor.

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes