17 Oct 2012
de J.Ferrer
en Multiculturalidad
Etiquetas:Actualidad, Cultura, estupidez, Felix Baumgartner, Libro Guinness, Multiculturalidad, prensa, récord, Sociedad

Estos días hemos sido testigos de un simiesco espectáculo que la prensa se empecina en mostrar como una hazaña. El paracaidista austríaco Felix Baumgartner ha batido el récord mundial de salto al arrojarse al vacío desde la friolera de 39.000 metros de altura. Los periodistas no dudan en calificarlo de héroe.
Pero yo me pregunto: ¿Qué tiene esto de heroísmo? ¿Qué de prodigioso? ¿No es más bien una solemne memez? ¿No hay que estar un poco tocado del ala para atreverse a hacer semejante salvajada? ¿Qué provecho trae esto a la sociedad? ¿Ha descubierto Felix Baumgartner la penicilina? ¿Ha curado el parkinson tal vez?
No, no ha valido para nada más que para obtener sus quince minutos de fama y para entrar en el Libro Guinness de los Récords, donde figuran otras proezas como la plusmarca de mayor cantidad de huevos aplastados en la cara durante un minuto, pedalear hacia atrás con un violín o recibir la patada más fuerte en las bolas.
Alpinismo, paracaidismo, puentismo o ala delta, entre otras, son formas estúpidas de jugarse la vida. Entiendo al piloto de carreras que la arriesga porque algo le puede compensar (dinero, prestigio, un campeonato…) pero ¿en qué piensa un tío que escala una montaña de 8.000 metros sólo para que, acto seguido, vuelva a bajarla?
Yo no siento en absoluto ninguna tristeza por un alpinista que muere en la montaña, ni por ese paracaidista que se espachurra contra el suelo porque no se abrió el paracaidas ni por el choni que se mata en la carretera por conducir a 200 kilómetros por hora… Porque no han muerto sino que ellos mismos se han matado.
Mi mujer, que es negra, me dice que en África la gente es incapaz de comprender por qué los blancos arriesgan sus vidas estúpidamente. En África la picadura de un mosquito puede suponer un contagio de malaria y no tener dinero para una operación de apendicitis, la muerte. Defínitivamente allí valoran la vida más que aquí.
No veo a los negros, a los amarillos o a los amerindios arriesgar sus vidas sin una razón de peso. Esto es más bien propio de gente blanca. Y me pregunto por qué. Para mí la vida es un don, un regalo que Dios nos concede, algo demasiado sagrado, demasiado valioso como para ponerla en juego por quince minutos de fama.
01 Oct 2012
de J.Ferrer
en Valencia
Etiquetas:baloncesto, Cultura, NBA, Portland Trail Blazers, Sociedad, Valencia, valencianisme, Víctor Claver

L’aler Víctor Claver s’ha convertit en el primer valencià que jugarà en la NBA. Com a valencianiste que soc, li desige la millor de les sorts i una carrera plagada d’exits i tituls, pero per desgracia pense que s’ha equivocat. Primer, que ha fichat per Portland Trail Blazers, que és un club a on tots els europeus, llevat d’Arvydas Sabonis, han punchat. Per alli han passat Fernando Martín, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Drazen Petrovic, Aleksander Djordjevic o Detlef Schrempf. Tots eren molt millors que Claver i tots fracassaren en Portland.
I segon, que és lo més important: Claver no té calitat per a jugar en la NBA. Té una vitola de crack pero no passa de ser un molt bon jugador. És l’eterna promesa; eixa classe de tio que quan té 18 anys dius d’ell: «algun dia sera una gran estrela» i que quan té 35 anys dius d’ell: «algun dia sera una gran estrela». No ha segut un crack en la ACB ni tan sols el jugador més determinant del Valencia. Ademes, com a bon valencià, Claver té sanc d’orchata i no defen dur. Ixca m’equivoque pero em tem que se li fara el cul gros de tant d’estar assentat en el banquet.
L’historia d’este balocistelliste és la del poble valencià. És el voler i no poder. El voler aparentar que som més de lo que realment som. Per als valencians és millor dir «aixo ho pague yo» i convidar als amics en el restaurant encara que no tingam ni un duro i en acabant la nevera estiga buida. És millor hipotecar-se en un chalet que no necessitem, o en un coche que no podem pagar, a viure de lloguer i conduir un utilitari de segona mà. És millor ser una merda punchada en un pal dins d’Espanya a ser una chicoteta nació independent a on ningú te governe des de fora.
Millor ser coa de lleo que cap de ratoli. Millor presumir de poder valencià i creure que tenim en l’Estat la mateixa influencia que Catalunya encara que sigam una colonia. És millor gastar els diners publics en parcs tematics i obres faraoniques per a ser «el melic del món», «el centre de les mirades del planeta» que diuen els nostres governants [pausa aci per a que el llector es descollone] encara que uns pocs anys més tart quebrem. Voler aparentar que som més de lo que realment som… És algo molt valencià. Valencia és com una tenda en molt d’escaparat i poca rebotiga, com una falla…molt bonica per fòra pero buida per dins.
FONT: Som nº 255. Octubre de 2012.
30 Sep 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de Asia
Etiquetas:budismo, China, comunismo, Cultura, Dalai Lama, historia, nacionalismo, religión, Tíbet

Tíbet es una nación que tiene el doble de tamaño que la Península Ibérica, pese a lo cual viven en ella menos de tres millones de personas. Es el centro espiritual del budismo vajrayana, practicado por el 6% de budistas del mundo. De allí es el Dalai Lama, la reencarnación de un gran maestro espiritual de acuerdo a esta religión.
Es una patria montañosa de cumbres nevadas, de nieves perpetuas, de alturas de vértigo que hacen difícil incluso respirar por la escasez de oxígeno. Enormes cordilleras la recorren de punta a punta, como la del Himalaya. En el Tíbet, haciendo frontera con Nepal, está el Everest, el pico más alto del mundo con 8848 metros.
Tíbet es un pueblo acostumbrado a luchar. A lo largo de su historia milenaria ha alternado períodos de independencia con otros de colonización. Ha sido atacado por grandes imperios: mongoles, chinos, británicos y otra vez chinos. Desde 1950 se encuentra ocupado militarmente por Beijing, que la invadió para combatir su religión.
Miles de monasterios y manuscritos fueron quemados. Más de un millón de tibetanos muertos. Hay torturas y asesinatos constantes. China promueve una política de inmigración para colonizar la región: allí ya viven más chinos que lugareños. La lengua, cultura y religión tibetanas son perseguidas y pisoteado el honor.
No obstante, sería un equívoco idealizar al Tíbet independiente previo a la invasión china: se trataba de una teocracia medieval con fuertes desigualdades sociales. Los lamas y los nobles eran terratenientes enormemente ricos, mientras que el pueblo llano era siervo de sus señores en un estilo de vida literalmente feudal.
Tenzin Gyatso, el decimocuarto Dalai Lama, es el líder espiritual y temporal del país y desde el exilio reivindica una resistencia pacífica contra la ocupación china. Mientras, a falta de petróleo o de grandes recursos económicos, las naciones temen enfrentarse a la poderosa China y optan por abandonar a los tibetanos a su suerte.
24 Sep 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de América
Etiquetas:América, Calendario maya, civilización, Cultura, Guatemala, historia, Imperio Maya, mayas, México, Yucatán

Se cree que la cultura maya se formó hacia el 1500 AC. Su era dorada coincidió con el período clásico (entre 300 y 900 DC). En esta época se construyeron grandes edificaciones, pero las ciudades mayas fueron abandonadas misteriosamente hacia el año 900 y algunos individuos decidieron emigrar a Yucatán.
Su esplendorosa civilización dio al mundo impresionantes pirámides y templos (donde se hacían sacrificios humanos). Tenían asombrosos conocimientos astronómicos y matemáticos y un calendario solar muy preciso, jugaban a pelota y destacaban en arte, cerámica y escultura. El Popol Vuh es su máxima obra literaria.
El declive del Imperio Maya es todo un enigma. Estos amerindios vieron mermada su población hasta casi desaparecer y a la llegada de los españoles quedaban sólo 100.000. Se cree que pudo deberse a guerras o un desastre ecológico. La invasión de los conquistadores acabó con su estilo de vida, pero no con los mayas como tales.
Actualmente hay siete millones de mayas repartidos por México, Guatemala, Belice y Honduras. Están divididos en numerosas etnias: tzeltales, quichés, itzáes, choles, cakchiquel, lacandones, etcétera. El pueblo más conocido es el maya propiamente dicho, el cual da nombre a todo el grupo, y ocupa la Península del Yucatán.
A día de hoy los mayas son católicos pero fieles a la vez a su cosmogonía indígena. Viven en una situación de profunda pobreza, marginalidad e injusticia. De hecho, recientemente sufrieron incluso un genocidio durante la Guerra Civil de Guatemala (1960-1996), país donde ellos constituyen más de la mitad de la población.
En los últimos años muchos activistas, como la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, luchan por revalorizar esta cultura. Gracias a su presión se oficializaron decenas de lenguas mayas, perseguidas hasta hace nada. El calendario maya predice un nuevo ciclo para la humanidad a partir del día 21 de diciembre de 2012.
23 Sep 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de Asia
Etiquetas:Arabia, árabe, beduinos, Cultura, desierto, historia, islam, nacionalismo, nómadas, nomadismo, tribu

Los beduinos son un pueblo de diez millones de personas repartidas a lo largo de Arabia Saudita, Jordania, Irak, Libia, Egipto, Israel, Siria, Túnez, Argelia y Marruecos. O mejor dicho un conjunto de pueblos, ya que se trata de una sociedad dividida en numerosas tribus y clanes, muy a menudo enfrentados entre sí.
El origen remoto de estas gentes se pierde entre las dunas del desierto. Sus raíces están en la Península Arábiga. Se trata de tribus nómadas que van dando tumbos por las arenas. Viven en jaimas que montan y desmontan. Éstas son de pelo de camello o de cabra y protegen tanto del abrasador sol del día como de las gélidas noches.
En lo económico algunos son comerciantes y recorren las dunas en sus conocidas caravanas de dromedarios. Otros muchos son pastores transhumantes que crían cabras y viven de la ganadería. Algunos se están instalando en los bordes del desierto y practican la agricultura. Son pocos los sedentarios en esta sociedad de nómadas.
Ellos son árabes y hablan el badawi. Las tribus tienen vínculos de sangre y su cultura ha permanecido inmutable por siglos. Es como si el tiempo se hubiese paralizado. Entre sus valores destaca el honor y el valor guerrero, la hospitalidad, el aprecio a la poesía y una memoria colectiva transmitida oralmente de padres a hijos.
Los beduinos son musulmanes, ellos de hecho fueron de los primeros que siguieron al profeta Mohamed. Pero a la vez mantienen creencias animistas preislámicas. Y son muy supersticiosos: creen que hay espíritus malignos -los djinn- que moran a su alrededor y practican rituales mágicos para protegerse de ellos.
Los beduinos son considerados los árabes más puros y auténticos que existen. Están vinculados culturalmente al sufismo y a la mítica ciudad de Petra. Ataviados con sus túnicas y turbantes que les guarecen del sol, se mueven en medio de los desiertos siempre con el fusil cerca. Es una sociedad teocrática y medieval.
08 Sep 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de Asia
Etiquetas:armas atómicas, Asia, Cachemira, China, Cultura, guerra, historia, India, nacionalismo, nuclear, Pakistán, Reino Unido

Cachemira es un paraíso en llamas. Una de las regiones más hermosas del planeta -hay quien dice que allí estuvo el edén- está sometida a una escalada militar impresionante entre tres potencias nucleares: India, Pakistán y en menor medida China, ya que cada uno de esos estados dispone de una porción de tan bella tierra.
En 1947 la colonia británica de India se iba a independizar del Reino Unido, pero al estar llena de hindúes y musulmanes decidieron partir la colonia en dos estados para evitar conflictos religiosos. Donde hubiese mayoría hindú sería India, y donde hubiese mayoría mahometana Pakistán. Cachemira era fronteriza con los dos.
Al ser de mayoría islámica, en teoría iba a ser para Pakistán. Pero el marahá de Cachemira, Hari Singh, soñaba con la idea de tener una nación independiente. El ejército pakistaní invadió el principado e, incapaz de hacer frente al ataque, Singh pidió ayuda a India a cambio de firmar un tratado de adhesión a aquel país.
A pesar de carecer de petróleo o de grandes recursos naturales que den beneficio económico, es una zona muy codiciada. India y Pakistán han entablado varias guerras por ella (1947, 1965, 1971 y 1999) y viven siempre a un paso del abismo nuclear. India y China también fueron a la guerra por el control de la región en 1962.
Pakistán reclama esta tierra por ser de mayoría islámica. India la reivindica en virtud del tratado de adhesión. China defiende su parte del pastel. Sin embargo nadie se para a preguntar a los afectados qué desean hacer con su patria. Los cachemires están muy hartos de unos y de otros y la mayoría reclama un estado soberano.
El cachemir es un pueblo con una lengua, cultura e identidad propias. Su idioma decae por su ausencia en la educación formal. Su tierra es devastada por los misiles de ejércitos extranjeros. Le gustaría ser independiente pero su nación está repartida entre tres potencias. Todos hablan en su nombre mas nadie quiere oír su voz.
25 Ago 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de Asia
Etiquetas:Asia, budismo, China, civilización hindú, Cultura, Gandhi, hindú, hinduismo, India, jainismo, nacionalismo, Pakistán, religión, sijismo

India, más que una nación, es una civilización en sí misma, una de las más antiguas y sobresalientes de la humanidad. Por siglos luchó contra macedonios, chinos, mongoles, musulmanes o británicos por la hegemonía asiática. Se independizó del Imperio Británico en 1947 gracias al nacionalista Mahatma Gandhi.
India es un país multirreligioso, multilingüístico y multicultural. En ella han nacido cuatro de las diez grandes religiones de la humanidad (hinduismo, budismo, jainismo y sijismo). Además, hay presencia de musulmanes, cristianos, zoroastrianos, judíos… Los choques entre fundamentalistas están a la orden del día.
El hinduismo es la fe predominante y mantiene un feudal sistema de castas donde el destino de cada quien viene dado en función del estrato social en que nace. Con la excusa de la reencarnación, se argumenta que los ricos lo son como premio por una vida anterior de buenas acciones y que con los pobres y enfermos sucede al revés.
India es un país de contrastes. Dicen de ella que es una gran potencia emergente pero la mitad de su población no dispone de inodoro en su casa. Las élites son extremadamente ricas y los pobres viven con un dólar al día. Allí las vacas no se comen porque se consideran sagradas y mientras, la población se muere de hambre.
Pese a su pobreza y tercermundismo, es una potencia a tener en cuenta. Es uno de los diez estados más grandes del orbe. Con sus 1200 millones de habitantes es el segundo en población. Dispone de armas atómicas y de uno de los ejércitos más grandes del mundo. China, el separatismo sij y en especial Pakistán son sus peores rivales.
La civilización hindú nos ha dado el número cero, el número pi, el sistema decimal, el ajedrez clásico, el kamasutra, el cultivo y confección de algodón, la forma esférica y rotación de la Tierra, el uso del acero, el empleo de drogas para tratar a los enfermos, el hindi, etc. Es una de las grandes naciones de todos los tiempos.
06 Ago 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de Europa
Etiquetas:balcanización, castellano, Castilla, Cataluña, centralismo, Cultura, España, español, Euskadi, historia, lenguas, nacionalismo, Política, separatismo, Yugoslavia

España es el estado heredero de aquel Reino de Castilla que una vez fue la más poderosa nación sobre la faz de la Tierra. Por centurias, dispuso de un imperio colonial donde nunca se ponía el sol pero una decadencia de doscientos años de dictaduras, golpes militares y gobiernos corruptos la catapultaron al Tercer Mundo.
Hoy España es una nación moderna y desarrollada pero muy alejada de su papel de superpotencia de antaño. Todavía persiste en el pueblo español un cierto complejo de inferioridad al saberse incapaz de recuperar Gibraltar o de competir con Francia, Reino Unido, Alemania o Italia. La envidia es el gran pecado nacional.
España es un país artificial, y por tanto tiende a la desintegración: cinco guerras civiles en tres siglos es un signo evidente de anormalidad. Por centurias fue un estado centralista y uniformizador, donde sólo lo castellano tenía cabida. Las distintas lenguas y culturas locales sufrieron un etnocidio que casi les lleva al abismo.
Ahora esta Castilla ampliada recoge los frutos en forma de balcanización: el independentismo crece en Euskadi , Cataluña, Galicia y Canarias. España actúa como cárcel de naciones y les niega el derecho de autodeterminación pues si una sola de sus regiones se separase el efecto dominó reventaría el estado como a una piñata.
En pocos años, el país ha pasado de ser agrario a vivir del turismo y los servicios. Es una nación de católicos no practicantes con un patrimonio arquitectónico, histórico y cultural abrumador. Patria de fútbol y de toros. Tierra de genios como Francisco de Goya, Pablo Picasso, Luis Buñuel, Federico García Lorca…
España se desangra entre las fuerzas centrípetas del centralismo mesetario y las centrífugas de la periferia separatista. Cada día más vive de espaldas a Latinoamérica y de cara a la Unión Europea (UE). Es una de las diez primeras potencias del globo pero a la vez una patria dividida y un estado frágil como el cristal.
09 Jul 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de América
Etiquetas:aborígen, autonomía, Canadá, Cultura, esquimal, indígena, inuit, nacionalismo, Nunavut

El 1 de Abril de 1999 un suceso político llamó la atención del mundo: la decisión de Canadá de crear un territorio federado de 2.000.000 de km2 para apenas 22.000 nativos americanos. La gigantesca región, secesionada de los Territorios del Noroeste, está poblada por inuits y se llama Nunavut (que significa «Nuestra Tierra») .
Ocupa un espacio zigzagueante y descomunal de tundra y archipiélagos helados. Posee casi todas las islas árticas de Canadá e importantes recursos pesqueros. Nunavut satisface un sueño de autonomía largamente anhelado por los inuit y supone, como con Groenlandia, el reconocimiento a los derechos de un pueblo nativo.
En 1996 las tribus oka, ipperwash y nativos de Gustafsen Lake mantuvieron fuertes enfrentamientos con el ejército canadiense. Un informe de la Comisión Real sobre pueblos aborígenes de Canadá propuso avanzar hacia la libre determinación o en su defecto al autogobierno. Otawa cedió a las exigencias de las tribus.
Una de las etnias más beneficiadas fue el pueblo inuit. Los mal llamados esquimales pasaron de ser invisibles en Canadá a poder gobernarse por ellos mismos. El control de la región da una enorme libertad a esta etnia cifrada allí en 31.000 almas. Las lenguas inuktikut e inuinnnaqtun son oficiales junto a inglés y francés.
Los nunavutienses viven en esa inhóspita y gélida tierra desde hace 4000 años. Por milenios estos inuit han observado detenidamente el clima, los paisajes, los océanos y los sistemas ecológicos de su entorno. Con este íntimo conocimiento de la flora y la fauna se han adaptado a uno de los entornos más duros y fríos del globo.
Hoy los nunavutienses disfrutan de internet y telecomunicaciones toda vez que conservan sus tradiciones de cacería, pesca, arte, escultura y tradiciones de canto y danza, las cuales incluyen la danza del tambor y el canto gutural. Por el momento viven muy felices con su autonomía y no se plantean independizarse del Canadá.
08 Jul 2012
de J.Ferrer
en Banderas, Banderas de América
Etiquetas:Alaska, Ártico, Canadá, Cultura, esquimal, Groenlandia, indígena, inuit, nacionalismo, rusia

Los inuit ya no son lo que eran. Han cambiado mucho en poco tiempo. Hoy ninguno de ellos te ofrece a su esposa, como muestra de hospitalidad, para que te acuestes con ella. Cada vez menos viven en iglús y cada vez más tienen internet y móviles. Ahora son cristianos evangélicos y no creen en el espíritu del viento y del mar.
Estos estereotipos que aún perduran provienen de los colonos británicos del siglo XIX. Pero ellos odian que les llamen esquimales (que significa «devorador de carne cruda») y se identifican como inuit («la gente» en la lengua inuktikut). Son los habitantes de ese infierno helado que es el Ártico donde nunca jamás hace calor.
Son unos pocos miles que viven dispersos desde hace milenios entre las actuales Rusia, Alaska, Canadá y Groenlandia. Es el pueblo indígena que dispone de más territorio del planeta a pesar de su baja densidad poblacional. En lo económico, viven de la pesca de ballenas así como de cazar osos y focas para luego vender sus pieles.
El inuit es un diasistema que consiste en una cadena ininterrumpida de decenas de lenguas que son mutuamente inteligibles entre sí siempre que estén próximas geográficamente pues las más alejadas entre sí de la cadena son ininteligibles. Usan silabario, así como el alfabeto latino, con la excepción de Siberia, que usa el cirílico.
La familia es la unidad social básica. Los matrimonios son por lo general monógamos aunque excepcionalmente se practica la poliginia y la poliandria como vestigios del pasado. La vida comunitaria es muy importante y ser excluido del grupo un estigma social. En ocasiones hay violentos enfrentamientos entre clanes.
Los inuit son un conjunto de muchos pueblos, de muchas naciones que comparten una historia, una cultura y una tradición comunes. Por lo general, en todos lados avanzan satisfactoriamente en el autogobierno, la defensa de sus derechos y el respeto hacia su identidad así que pueden mirar con optimismo al futuro.
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