¿Sabías que dos exvalencianistas han ganado la NBA con San Antonio Spurs?

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La conexión baloncestística Valencia-San Antonio da buenos frutos. Ya son dos las estrellas del Valencia BC que han fichado por San Antonio Spurs y han ganado la NBA. El primero fue el pívot argentino Fabricio Oberto que tras su paso por el Valencia (2002-2005) firmó por el equipo texano con el que se proclamó campeón de la liga americana (2007) tras vencer en la final por 4-0 a los Cleveland Cavaliers de Lebron James. El otro es el pívot brasileño Tiago Splitter, que tuvo un paso fugaz por Valencia durante el paro patronal que se dio en la NBA en el año 2011. Splitter fue campeón de la NBA en 2014 cuando otra vez los Spurs derrotaron a Lebron en la final (4-1), quien esta vez jugaba en Miami Heat. El talento no obstante es bidireccional pues el alero centroafricano Romain Sato, que militó en San Antonio en la temporada 2004-2005, se proclamó campeón de  la Eurocopa de la ULEB en 2014  con el Valencia BC tras vencer en final a partido único al Unics Kazan ruso. Eje ganador entre Valencia y Texas.

¿Sabías que el Valencia BC conquistó la primera Eurocopa de la ULEB y que es el club que más veces ha ganado este título?

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La Copa ULEB (hoy llamada Eurocopa de la ULEB) nació en la temporada 2002-2003 como un torneo sucesor de las desaparecidas Recopa de Europa y Copa Korac de baloncesto.  El Pamesa Valencia, entrenado por Paco Olmos, tuvo el honor de ganar la primera edición de este trofeo al derrotar en una final a doble vuelta al KRKA Novo Mesto en la que los valencianistas ganaron los dos partidos (78-90 y 78-76). El pívot del Valencia Dejan Tomasevic fue MVP de la final.

El Valencia pronto se convirtió en un clásico de la Eurocopa, a la postre la segunda competición de baloncesto más importante de Europa después de la Euroliga. En la temporada 2009-2010 el club ganó su segundo campeonato, tras vencer en una final a partido único al Alba Berlín (67-44). Por aquel entonces el entrenador del Power Electronics Valencia era Neven Spahija. Por su parte, el ala-pívot del conjunto taronja Matt Nielsen fue designado mejor jugador de la final.

Y como no hay dos sin tres, el Valencia se adjudicó su tercera Eurocopa en la temporada 2013-1014 al vencer a Unics Kazan dos veces en una final a doble vuelta (80-67 y 73-85). El entrenador del conjunto che era Velimir Perasovic y el ala-pívot taronja Justin Doellman fue el MVP de la final. En el momento de escribir estas líneas -año 2014- el Valencia Basket Club (VBC) es el único equipo que ha ganado la Eurocopa tres veces y el que más títulos de esta competición ostenta.

¿Sabías que el Valencia es el club más laureado de la liga española de baloncesto femenino?

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El Valencia es el club más laureado de la historia de la liga española de baloncesto femenino. El club ha tenido varios nombres (Dorna Godella, Costa Naranja, Ros Casares Valencia…), estrellas como Razija Mujanovic o Amaya Valdemoro, entrenadores míticos como Miki Vukovic y una afición siempre volcada con el equipo.

Al finalizar 2012 el Valencia era el club de la liga femenina con más ligas, copas, supercopas y Euroligas. Este conjunto ha logrado tripletes (tres títulos en una campaña) muchas veces y ganó de forma consecutiva seis ligas (1991-1996), cuatro copas (2007-2010) y cuatro supercopas (2006-2009), entre otras muchas gestas.

En la temporada 2011-2012 se confeccionó la mejor plantilla de su historia al fichar una constelación de estrellas como Eshaya Murphy, Lauren Jackson, Maya Moore, Ann Wauters o Sancho Lyttle para ganar todo. Conquistaron la liga (venciendo todos los partidos), la Euroliga y fueron subcampeonas de la copa.

Sin embargo, a causa de los acuciantes problemas económicos, ese mismo año el club anunció su desaparición. Finalmente, bajó a la primera división femenina (la tercera categoría del baloncesto español) a la espera de que en el futuro vengan tiempos mejores para reverdecer viejos laureles y reeditar las glorias de años pasados.

ACB: esta liga es una estafa.

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El baloncesto es mi deporte favorito. Me encanta. Lo encuentro mucho más completo que el fútbol, porque en el balompié a unos jugadores les basta con saber atacar y a otros con saber defender, mientras que aquí debes saber hacer bien las dos cosas. Es también un deporte donde el mejor jugador no es necesariamente el máximo anotador sino el más completo, el que domina más facetas del juego. Y es, realmente, un deporte de equipo porque mientras que en el fútbol una individualidad puede resolver el partido aquí prima el bloque.  Hasta los suplentes son importantes ya que todos juegan. Y la estrategia es clave, como vemos en los tiempos muertos. Por eso  reivindico que haya una auténtica liga profesional de baloncesto en España. Que no la hay. Porque por mucho que digan,  en el fondo la ACB no pasa de ser una competición amateur sin ningún interés.

Comparemos la NBA con la ACB. NBA: Boston y Los Angeles juntos suman 33 anillos. El resto de equipos juntos suma 34. ACB: Real Madrid y Barcelona juntos suman 48 ligas.  El resto de equipos juntos suma 9.  Campeones de la NBA en la última década: Miami Heat (3), San Antonio Spurs (2), Los Angeles Lakers (2), Detroit Pistons (1), Boston Celtics (1), Dallas Mavericks (1). Campeones de la ACB en la última década: Barcelona (4), Real Madrid (3), Baskonia (2), Unicaja de Málaga (1). Es decir, mientras que en la NBA Boston y Los Angeles han ganado el 30% de ligas en el último decenio, en el caso de Madrid y Barça el porcentaje asciende al 70%. En la NBA es muy difícil que el mismo club gane dos años seguidos, en la ACB lo difícil es que no ganen los dos de siempre. Juzguen ustedes si existe algún tipo de rivalidad deportiva en la autoproclamada mejor liga de Europa.

Yo comprendo que desde el punto de vista del aficionado madridista o culé esta liga es genial. Si por ellos fuera ojalá que sus clubes ganaran el 100% de los partidos. Pero mi visión es la del aficionado a un deporte, no a un club, y desde esa óptica he de decir que no sigo la ACB porque me aburre soberanamente. Es bastante triste tener que ver los partidos de la NBA por la madrugada o tener que esperar a un campeonato de selecciones nacionales para poder disfrutar algo de verdadero baloncesto. Aunque esto es fácil de arreglar: límites salariales y drafts como en la NBA y tendríamos una liga equilibrada, abierta, que daría auténtico espectáculo en lugar de aburrir como las ostras al aficionado. Pero dudo mucho que en este país de mafiosos haya algún interés por crear una liga realmente profesional; resulta mucho más fácil seguir asistiendo al mismo deja vu año tras año.

¿Sabías que el mejor sexto hombre de Europa jugó en el Pamesa Valencia?

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El alero lituano Mindaugas Timinskas fue el auténtico abanderado del Pamesa Valencia en su paso por el club che (2005-2008). A su indudable calidad técnica, se le sumaba el hecho de que fuera uno de los mejores defensores de la ACB. Estaba considerado por muchos especialistas como el mejor sexto hombre de Europa.

Timinskas también dirigió la selección nacional de su país tras el ciclo de Arvydas Sabonis y Arturas Karnisovas y hasta la llegada de Sarunas Jasikevicius. Durante esta etapa de transición, la prensa deportiva mundial hablaba de “la Lituania de Timinskas”.

Voler i no poder.

L’aler Víctor Claver s’ha convertit en el primer valencià que jugarà en la NBA. Com a valencianiste que soc, li desige la millor de les sorts i una carrera plagada d’exits i tituls, pero per desgracia pense que s’ha equivocat. Primer, que ha fichat per Portland Trail Blazers, que és un club a on tots els europeus, llevat d’Arvydas Sabonis, han punchat. Per alli han passat Fernando Martín, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Drazen Petrovic, Aleksander Djordjevic o Detlef Schrempf. Tots eren molt millors que Claver i tots fracassaren en Portland.

I segon, que és lo més important: Claver no té calitat per a jugar en la NBA. Té una vitola de crack pero no passa de ser un molt bon jugador. És l’eterna promesa; eixa classe de tio que quan té 18 anys dius d’ell: “algun dia sera una gran estrela” i que quan té 35 anys dius d’ell: “algun dia sera una gran estrela”. No ha segut un crack en la ACB ni tan sols el jugador més determinant del Valencia. Ademes, com a bon valencià, Claver té sanc d’orchata i no defen dur. Ixca m’equivoque pero em tem que se li fara el cul gros de tant d’estar assentat en el banquet.

L’historia d’este balocistelliste és la del poble valencià. És el voler i no poder. El voler aparentar que som més de lo que realment som. Per als valencians és millor dir “aixo ho pague yo” i convidar als amics en el restaurant encara que no tingam ni un duro i en acabant la nevera estiga buida. És millor hipotecar-se en un chalet que no necessitem, o en un coche que no podem pagar, a viure de lloguer i conduir un utilitari de segona mà. És millor ser una merda punchada en un pal dins d’Espanya a ser una chicoteta nació independent a on ningú te governe des de fora.

Millor ser coa de lleo que cap de ratoli. Millor presumir de poder valencià i creure que tenim en l’Estat la mateixa influencia que Catalunya encara que sigam una colonia. És millor gastar els diners publics en parcs tematics i obres faraoniques per a ser “el melic del món”, “el centre de les mirades del planeta” que diuen els nostres governants [pausa aci per a que el llector es descollone] encara que uns pocs anys més tart quebrem. Voler aparentar que som més de lo que  realment som… És algo molt valencià. Valencia és com una tenda en molt d’escaparat i poca rebotiga, com una falla…molt bonica per fòra pero buida per dins.

FONT: Som nº 255. Octubre de 2012.

Una historia d’humiltat.

Amic llector, permeta’m contar-li una historia. Estats Units, decada dels 90. La NBA és la lliga de balocistella més important de tots els temps. En estos moments alli es concentra la practica totalitat dels millors jugadors nortamericans que mai s’haja dedicat a este deport:  Magic Johnson, Larry Bird, Kareem Abdul Jabbar, Michael Jordan, Hakeem Olajuwon, John Stockton, Karl Malone…

Entre esta constelacio d’estrelles destacava el nostre protagoniste de hui, David Robinson, pivot de San Antonio Spurs. No sé si voste està familiarisat en este deport. Si no és aixina, li dire quin és el perfil de jugador que busquen els entrenadors: algu que no siga el millor en res pero que siga bo en tot.  David complia a la perfeccio eixe paper. Era dels cinc millors en casi totes les facetes del joc.

Prova d’aixo és que David Robinson fon novat de l’any (1990), maxim rebotejador de la lliga (1991), maxim taponador (1992), millor defensor (1992), maxim anotador (1994) i millor jugador (1995). Havia guanyat casi tots els tituls  pero se li resistia el més important de tots: la lliga. Any rere any el seu equip era fulminat en les eliminatories. David començava a envellir i pensava que potser mai seria campeo.

En 1999 el seu entrenador, Gregg Popovich, demanà a Robinson un gran sacrifici. Li havia de cedir tot el protagonisme a un jovenet que havia arribat a l’equip nomes dos anys abans, l’ala-pivot Tim Duncan. El club no necessitava dos pivots ofensius, sino u ofensiu i un atre defensiu i a David li tocava defendre, fer la faena fosca per a que la gloria se l’enduguera un nouvingut que no era ningu.

Allo a David li va saber molt malament. Una cosa sería que els Spurs hagueren fichat a Michael Jordan, pero que Duncan acaparara tots els titulars de la prensa fon un colp molt gran per al seu orgull. Pero ho acatà. Robinson passà de ser l’estrella a ser jugador d’equip. En quant a estadistiques firmà la pijor temporada de la seua carrera. Pero ¿endevina qué? San Antonio guanyà la NBA aquell mateix any.

El valencianisme és un moviment massa menut en egos massa grans. Aci tot lo món es veu a sí mateix com el nou Palleter, el nou Francesc de Vinatea o  el nou Jaume I. Som un moviment atomisat no per accents, dretes-esquerres o nacionalismes-regionalismes, sino per orgulls i vanitats. Tot lo món vol ser el llider de la seua propia secta abans de cedir el protagonisme a un atre en benefici del regne.

Tots mos hem pensat que estem en una pelicula i que som els actors protagonistes. Que som imprescindibles, que sense mosatros no se pot rodar cap escena. I no, potser nomes som actors de repartiment. Potser el nostre paper en estos moments de l’historia sols es llimite a passar el testic als nostres fills per a que les generacions futures, esperem que en més trellat que la nostra, oficialisen el valencià.

Els valencians mos pareixem massa als argentins. Tot són individualismes i ganes de figurar. A mi m’agrada més Japo; 125 millons de persones que actuen en bloc, tots a una, com un sol home. M’agrada el balocistella perque és un deport d’equip a on ser suplent no és cap deshonra. I m’agrada David Robinson perque ha demostrat que quan u és humil i juga en equip la victoria no tarda molt en arribar.

FONT: SOM nº 254. Maig 2012.

Serbia: el orgullo nacionalista.

El pueblo serbio fue históricamente traicionado por Occidente. En su día sufrió la invasión del genocida Imperio Otómano. Las potencias europeas, temerosas de los turcos, abandonaron a su suerte a los serbios, que sucumbieron en la Batalla de Kosovo de 1389 y padecieron la despiadada opresión turca hasta finales del siglo XIX.

Aquella invasión islámica y la traición de Occidente fueron la raíz de todos los males posteriores. Serbia desarrolló un nacionalismo excluyente y fanático para asegurar su supervivencia frente al islam y al imperialismo. Las dos Guerras Balcánicas (1912-13 y 1913) confirmaron al país como una potencia en el sur de Europa.

El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria-Hungría en Saravejo desencadenó la Primera Guerra Mundial (1914-18). Serbia se apoderó de los pueblos de alrededor y juntos constituyeron Yugoslavia en 1918. En la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) los nacionalistas croatas asesinaron más de 700.000 serbios.

Tras la dictadura comunista de Josip Broz Tito, llegó la Guerra Civil Yugoslava (1991-1995), la Guerra de Kosovo (1999), la ruptura con Montenegro (2006) y la independencia de Kosovo (2009). Los serbios cometieron espantosos genocidios. Con tanta guerra, se desintegró Yugoslavia y naufragó definitivamente la potencia serbia.

En los Balcanes se expían los pecados con el ritual del derramamiento de la sangre. Pese a ello, Serbia destaca poderosamente en el campo de la cultura (Kornelije Stankovic, Vuk Stefanovic Karadzic o Emir Kusturica) y del baloncesto (Dragan Kikanovic, Drazen Dalipagic, Radivoj Korac, Dejan Bodiroga…).

El nacionalismo étnico llega a su máxima crudeza en Serbia: una sucesión infinita de guerras por la bandera, la patria y la religión… Es la salida lógica de un pueblo repudiado por Occidente y agredido por el islam: confiar sólo en sí mismo. A Serbia no le quedó más remedio que ser como es. Y Europa tiene buena parte de culpa.

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