¿Sabías que Marina d’Or es la ciudad de vacaciones más grande de Europa?

marina d or 2

El complejo turístico Marina d’Or (en Orpesa, La Plana) es la ciudad de vacaciones más grande de Europa. Sus números hablan del peso del proyecto. En 2005 el grupo cerró con una facturación de 410 millones de euros, lo que le supuso un 105% más que en el año anterior. Además, obtuvo un beneficio, antes de impuestos, de 108 millones de euros. En el año anterior, en 2004, se vendieron 1.500 apartamentos y medio millón de visitantes pernoctaron en los hoteles de Marina d’Or.

Cuando el proyecto del empresario Jesús Ger esté acabado, Marina d’Or Golf albergará 48.000 viviendas, el parque temático Mundo Ilusión, la pista de esquí artificial más grande del mundo, el mayor balneario científico de agua marina del mundo con capacidad para tratar a 7.000 personas al día,  tres campos de golf, seis grandes hoteles temáticos de lujo con más de 7.500 plazas y un parque llamado Natura d’Or con instalaciones al aire libre para practicar deportes de aventuras.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

¿Sabías que Lladró controla el 70% del mercado mundial de la porcelana de lujo?

015 lladro

La valenciana Lladró es la empresa de porcelana fina líder a nivel internacional. Controla el 70% del mercado mundial de la porcelana de lujo. Cuenta con más de 2.500 empleados, más de un centenar de los cuales son trabajadores discapacitados. El grupo dispone de 4.000 puntos de venta en más de 120 estados soberanos y exporta más del 80% de su producción al exterior, especialmente a Estados Unidos. Lladró es una empresa con una fuerte identidad familiar y sus motivos florales y costumbristas son conocidos en todo el mundo.

Lladró fue fundada por los hermanos Joan, Josep y Vicent Lladró en 1953. Al principio era un pequeño taller artesano familiar en Almácera (L’Horta) donde los tres hermanos laboraban en el patio de su casa. Cinco años después el patio se quedó pequeño y se trasladaron a una nave industrial en Tavernes Blanques (L’Horta). A partir de ahí, se dio un crecimiento explosivo. En 1969 inauguraron la Ciudad de la Porcelana, un impresionante complejo industrial, formativo y de ocio para los trabajadores de la firma, que cuenta además con un museo que recibe 12.000 visitas al año. Actualmente, sus figuras decorativas son consideradas un símbolo de exquisitez y la empresa valenciana goza de una envidiable reputación dentro y fuera de su país.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

Dormir con la conciencia tranquila (una reflexión sobre la crisis en España).

No hay palabras para describir la hecatombe que está viviendo España, la más grande de Europa posiblemente tras esa tragedia épica que es Grecia. 25% de paro y 51% de paro juvenil. Cifras dignas del África subsahariana. Dentro de poco estaremos en seis millones de parados y el desempleo sigue creciendo como la espuma. Más de un millón de hogares donde ninguno de sus miembros tiene trabajo. Nuestros jóvenes más preparados (médicos, arquitectos, ingenieros, emprendedores…) hacen las maletas y emigran a Alemania. Como en la postguerra. Docentes y doctores son despedidos a patadas. Las farmacias hace meses que no cobran. A algunas administraciones les han cortado la luz por impago. Los funcionarios cobran las nóminas de milagro. Las perspectivas son de que todo vaya a peor. Pero no pasa ná: hemos ganado el mundial. Semos los mejores.

Cientos de miles de desahucios de gente que ya no puede seguir pagando su casa al banco y la policía viene a quitársela. Lo más fuerte es que después de haberlos dejado de patitas en la calle todavía deben seguir pagando al banco la diferencia. Doscientos españoles intentan suicidarse cada día a causa de las deudas. Clama al cielo ver cómo se echa a familias enteras a la calle mientras que la banca recibe ayudas millonarias de dinero público. Privatizar beneficios y socializar pérdidas. Vamos, lo de siempre en este país de pandereta. Y el gobierno, que no aprueba la dación en pago, el alquiler social o la moratoria para desahucios. Lo llaman crisis pero es lucha de clases y esto sólo se arregla como lo arreglaron los franceses en 1789.  Lo llaman crisis pero es falta de valores, porque si políticos y banqueros tuvieran temor de Dios y creyeran en el infierno no se atreverían a robar ni un céntimo.

Los precios, las tasas, los impuestos y el desempleo suben. Los sueldos, el poder adquisitivo y el consumo caen en picado. Las empresas cierran sin cesar. Esto es el Titanic. Los inspectores de hacienda tienen órdenes de dejar bien tranquilitos a los grandes defraudadores que desvían fortunas a Mónaco y Suiza. Mientras, se aplasta fiscalmente a las familias, a los autónomos, a los pequeños y medianos empresarios, a los currantes, a los que se intenta limpiar un bolsillo que tienen vacío. Lo llaman crisis pero es una estafa. Porque los políticos han traspasado la deuda privada de la banca a los ciudadanos de a pie. Y de la noche a la mañana nos vemos desempleados, en la calle y encima teniendo que pagar cientos de miles de millones de euros por una deuda que no es nuestra. La situación es tan límite que debería haber degenerado en violencia pero inexplicablemente aún no lo ha hecho.

Vas por la calle y sólo ves tristeza en las caras de la gente. Peor lo tienen los inmigrantes. Ellos no tienen a sus familiares aquí para ayudarles o si los tienen, están tan mal o más que ellos mismos, así que cada día ves a más extranjeros (y autóctonos, todo sea dicho de paso) revolver entre la basura en busca de un mendrugo de pan. Los comedores sociales están saturados de neopobres que hasta hace bien poco pertenecían a la clase media. Los derechos laborales están siendo desmontados a velocidad de la luz. La sanidad pública ya está gestionada por empresas privadas. El acceso a la Universidad es cada vez más caro. Pronto la salud será un negocio y estudiar un privilegio para ricos. Pronto pasaremos de ricos, clase media y pobres, a ser ricos, pobres y mendigos. La clase media y el estado del bienestar están cerca de desaparecer para mayor gloria de Adam Smith.

Votamos por ladrones y luego nos quejamos de que nos roban. Llevo años tratando de convencer a la gente de mi alrededor de que no confíe en el PPSOE. Que voten algo distinto, de izquierdas o de derechas, pero distinto. Pero no. «Que éstos son muy pequeños y no van a conseguir nada». «Que tengo que votar por éste porque si no entrará el otro». El voto útil. Miren a qué nos ha llevado el voto útil: a pasar hambre. Esta crisis nos la merecemos. Porque ni Zapatero ni Rajoy son dictadores que han subido al poder por un golpe de estado sino por el voto de millones de idiotas. Y en Valencia llevamos 20 años en que los chavales estudian en barracones en los que cada vez que llueve hay goteras y los electores han refrendado esta política una vez tras otra. En una dictadura no queda más que tragar pero en una democracia un pueblo tiene lo que se merece. Disfruten de lo votado.

Pero como siempre pagan justos por pecadores. Nos dicen que hemos vivido muchos años por encima de nuestras posibilidades. Yo, por más que lo intento, no consigo recordar cuándo he vivido por encima de mis posibilidades. Yo no era de los que compraba un piso ahora para venderlo a los seis meses y sacar plusvalías. Nunca he pedido un préstamo al banco para comprarme un BMW. Vivo de alquiler, mi única pertenencia es un Opel de segunda mano y me he ido de vacaciones dos veces en toda mi vida. Que me digan cuándo demonios viví por encima de mis posibilidades porque no me acuerdo. Ni siquiera he votado nunca por el PPSOE,  verdadero causante de este desfalco. Yo no he tenido nada que ver con esta crisis. No soy cómplice de esta estafa ni por acción ni por omisión. Por eso sé, que ocurra lo que ocurra, esta noche dormiré con la conciencia muy tranquila.

Relacionado: Una crisis artificial para destruir a la clase media.

Relacionado: Las mentiras del dios mercado.

RIP pel sistema financer valencià.

Fa dos anys es va crear Bankia de la fusió de Bancaixa, Caja Madrid, Caja Insular de Canarias, Caja Rioja, Caja Ávila, Caja Segovia i Caixa Laietana. Bankia es perfilava com la tercera entitat financera de l’Estat, superada únicament per Santander i BBVA. I era un banc valencià  ya que la sèu social estava en el Cap i Casal. Ara sabem que es troba en la més espantosa de les bancarrotes i l’Estat l’ha nacionalisada. Per a reflotar-la necessitarà un crèdit d’uns 60.o00 millons d’euros, una cantitat superior al Producte Interior Brut (PIB) de nacions com Bolívia, Uruguay, Guatemala, República Dominicana, Luxemburc, Bulgària, Sèrvia o Bielorrúsia. És dir, que mos eixiria més barat comprar Uruguay que reflotar Bankia.

Banco Valencia fon el primer síntoma de que algo funcionava malament. L’ent, que era propietat de Bancaixa, havia arribat a ser el sext banc de l’Estat pero també estava quebrat. Bankia tractà de vendre’l  pero ningú es va interessar i al final fon nacionalisat per l’Estat. Una entitat centenària acabà en la bancarrota per una mala gestió. Voler salvar Bankia i Banco Valencia ara és com pretendre traure al Titanic del fondo de l’oceà i encabotar-se en que torne a navegar. L’opció més barata seria fer una quebra ordenada pero en lloc d’això entre tots pagarem un Potosí per a que, una volta sanejats, abdós bancs se venguen a preu de saldo a Santander, CaixaBank o BBVA. Es socialisen les pèrdues, es privatisen els beneficis.

Un atre cas digne d’esperpent fon Caixa d’Aforros del Mediterràneu (CAM). La quarta caixa de l’Estat anava a formar part d’un procés de fusió juntament en Cajastur, Caja Extremadura i Caja Cantabria, del qual es desentengué en l’últim segon. La CAM, que tants pretendents havia tengut, al final es quedà com nóvia abandonada en l’altar. En acabant de ser nacionalisada, la CAM fon comprada per Banco Sabadell pel preu d’un euro. Caixa Mediterràneu fon bandejada pels seus propis directius i finalment controlada per catalans. Lo més gros de tot açò és que quan arriben les eleccions els responsables de tota esta hecatombe tornaran a revalidar la majoria absoluta. En Valéncia quan més lladre és un polític més li voten.

Pero no sols els gestors públics han fracasat, també els privats. Ruralcaixa conformà, juntament en 13 caixes més, el Grup Caixes Rurals del Mediterràneu (CRM), un grup 100% valencià. Pero en posterioritat firmà una aliança en Caja Mar. Abdós es fusionaran per a crear el grup Cajas Rurales Unidas, que, i ahí ve lo greu, tindrà la sèu social (a on se paguen els imposts, per a entendre’ns) en Almeria i no en Valéncia. Tota esta debacle ha ocorregut en només dos anys. En 2010 els valencians teniem Bancaixa, Banco Valencia, CAM i Ruralcaixa i ara no tenim res a banda dels deutes. Uns atres prendran les decisions per mosatros des de fòra i damunt serem els valencians els qui paguem la festa. O siga, l’història de sempre.

¿Fraude fiscal o defensa propia?

Decía el escritor británico George Orwell que no le importaría dar la vida por su país pero que sin embargo le dolía pagar impuestos. Y eso que él vivió en un tiempo donde los tributos  no eran ni la mitad de gravosos de lo que lo son a día de hoy. Y es que una cosa es pagar los impuestos y otra muy distinta dejarse robar.

Seguramente no existirían paraísos fiscales de no ser porque existen los infiernos fiscales. Y España es uno de ellos. Precios, impuestos, tasas… Desde la entrada en vigor del euro lo único que no ha subido han sido los salarios. En la Edad Media los nobles cobraban el diezmo al pueblo. Ojalá que ahora sólo nos cobraran el 10%.

La voracidad recaudatoria de la administración es tan alta que ha llegado a límites auténticamente confiscatorios. Tenemos los impuestos de Suecia pero servicios españoles. Precios alemanes y sueldos africanos. Así no hay quien viva. Es un expolio, un latrocinio, una sangría… el abuso de un Estado depredador y rapaz.

La casta parasitaria crece a ritmo malthusiano. España tiene más coches oficiales que EEUU. El triple de ayuntamientos que Alemania. Entes decorativos como las diputaciones. No hay pan para tanto chorizo ni leche para tanto mamón. Es lógico que la gente defraude al Estado porque antes el Estado ha defraudado a la gente.

Ha llegado un momento en que evitar pagar el IVA más que fraude fiscal parece que sea defensa propia. No conozco ni a un solo autónomo que no engañe al fisco porque si declararan lo que realmente ganan, el bocado que les daría Hacienda sería tan descomunal que tendrían que echar el cierre a su negocio. Es así de triste.

Bajar sueldos y subir tributos es la receta perfecta para el desastre pero el Gobierno parece no darse cuenta. Señores políticos ¿quieren recaudar más? Es sencillo… Bajen los impuestos y así la gente consumirá más y defraudará menos. No hace falta ser un genio para verlo. Basta simplemente con tener dos ojos en la cara.

Benidorm: l’excelència a la qual tots deuriem aspirar.

Benidorm és un dels majors símbols de l’esperit mamprenedor dels valencians. Fa unes dècades, era una menuda vila de peixcadors d’a on la gent devia emigrar en busca de faena i ara és una de les ciutats més turístiques del planeta. Benidorm s’ha convertit en un paradisíac enclau a on acodixen millons de turistes procedents d’Espanya, França, Holanda, Alemanya, Anglaterra o Suècia atrets per l’excelència de les seues plages i per la seua potent infraestructura hotelera i d’oci.

Benidorm és un eixemple de cóm es pot transformar un solar erm i estèril en una indústria multimillonària que genera riquea i puestos de treball. I és l’antítesis de la mentalitat castellana que, en reiterades ocasions, ha mostrat la seua incapacitat per a fer prosperar un lloc, i ahí estan Extremadura, Andalusia o La Mancha, a on la gent no vol treballar perque preferix viure dels subsidis. I és que les cultures que no es basen en l’esforç i la superació personal produïxen tercermundisme i pobrea.

Pero mentres des l’estranger alaben lo nostre i viagen des de ben llunt per a fruir del clima de la denominada Florida europea a voltes des de dins del nostre propi Regne alguns malparits antivalencians es dediquen a posar pals en les rodes del nostre progrés. Aixina, des d’un ecologisme irresponsable i tronat es preferix el vell Benidorm, a on la gent havia de fer les maletes per falta de treball, a este que és la gallina dels ous d’or. Per als verts lo sostenible consistix en que el poble es muiga de fam.

Des d’una esquerra marxista i trasnochada -valga la redundància- es considera «fascisme» i «especulació» que els valencians tingam una indústria turística de primer orde, pero yo alabe el m0del de Benidorm que, llunt de l’elitisme de Mónaco, dispon de la millor oferta a preus molt raonables aptes per a totes les bojaques.  Turisme no sols per a rics, sino també per a la classe mija i proletària. Al cap i a la fi ¿qui no dispon de 150 euros per a escapar-se un fi de semana a un hotel?

I el catalanisme repudia els camps de golf només quan estan fòra de Catalunya. A mi em pareix de categoria que hi hagen camps de golf, perque gràcies ad ells moltes famílies poden donar de menjar als seus fills. Ademés, via imposts, generen suculents ingresos per als ajuntaments, que es traduïxen en més i millors servicis per als ciutadans. A on hi haja un bon hotel que es lleve un fangar replet de mosquits. Benidorm és el símbol del progrés i a qui no li agrade, que estiueje en Terol.

Emiratos Árabes Unidos: un reino de reinos.

Emiratos Árabes Unidos (EEAAUU) es un reino de reinos. Se trata de una federación de siete estados soberanos, cada uno con su príncipe o emir: Abu Dabi, Ajmán, Dubái, Fujaira, Ras el Jaima, Saria y Um el Kaiwain. Esta compleja y fascinante alianza de monarquías constituye un insólito sistema político digno de estudio.

Es una monarquía absolutista sin elecciones ni partidos políticos. El gobierno lo desempeña el Consejo Supremo, compuesto por los siete emires. Por tradición, el cargo de presidente  recae en el emir de Abu Dabi y el de primer ministro en el de Dubái, los dos países más grandes y poderosos de la pequeña federación de emiratos.

Pese a su reducido tamaño, EEAAUU es de los principales productores mundiales de petróleo y gas natural. De hecho, cuenta con recursos por lo menos para cien años. Pero los emiratís son bastante más inteligentes y pragmáticos que la mayoría de estados vecinos del Golfo Pérsico y ya se preparan para un futuro sin oro negro.

Están pasando de una economía monocultivo a una diversificada, con industria, alta tecnología y turismo (destacables son sus islas artificiales, como Burj al-Arab y Palm Islands). Esto, además de su posición favorable a Occidente, le ha valido al país islámico para ser calificado como el Hong Kong o el Singapur de Oriente Medio.

Los EEAAUU se independizaron de Gran Bretaña en 1971. Abu Dabi, Ajmán, Dubái, Fujaira, Saria y Um el Kaiwain fueron los miembros fundadores, a los que se sumó Ras el Jaima un año después. En 1968 se buscó una unión con Qatar y Baréin, pero finalmente estos emiratos se independizaron y siguieron su propio camino.

Aunque hablamos de un desierto que en verano alcanza los 50º de temperatura, esta monarquía federal cuenta con cuatro millones y medio de habitantes, de los cuales más del 80% es población inmigrante (que trabaja en semiesclavitud) atraída por las opertunidades que ofrece uno de los países con mayor nivel de Asia.

Japón: el imperio del sol naciente.

Japón pasó de medieval a ultramoderno a comienzos del siglo XX. Hoy los nipones son famosos por sus cómics, dibujos animados y films de terror, así como por el sintoísmo, la robótica y la alta tecnología. Es una superpotencia industrial que inunda el planeta con sus productos, la primera economía de Asia y segunda del globo.

Es un pueblo muy inteligente, organizado y laborioso, hasta el punto de que allí las huelgas se hacen trabajando más. Japón es un país cohesionado y patriota: el perfecto hormiguero humano, una suerte de inteligencia colectiva donde importa el grupo pero no el individuo, una nación que actúa en bloque, como un solo hombre.

A principios de los años 90 Japón, con la mitad de tamaño de España, llegó a tener un producto interior bruto equivalente a la mitad del de todo Estados Unidos. No obstante, desde entonces parece haber tocado techo pues atraviesa un duro estancamiento económico que dura ya 20 años y que no tiene un final a la vista.

Pero pese a ser un país rico, muchos jóvenes viven ahora peor que sus padres. Hay además mucha inmoralidad sexual -socialmente bien vista-, altas tasas de suicidio y de ateísmo y una mentalidad de vivir para trabajar. La nación, superpoblada con unos 130 millones de almas, casi no tiene inmigrantes ni espacio para más gente.

Un belicoso Japón hizo sufrir mucho a chinos y mongoles pero también sufrió mucho: los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en 1945 conmocionaron al mundo entero. A partir de aquello, se pasó de un nacionalismo expansionista a un espíritu pacifista. Japón sigue siendo un imperio, pero ahora exclusivamente comercial.

El imperio sufre además el 20% de los terremotos de todo el mundo, algunos de ellos devastadores como los de 1923 ó 2011. Pero el pueblo nipón, tan cerrado y hermético como poderoso, ya se ha enfrentado a mil y un infortunios y al final siempre vuelve a ponerse en pie, desafiante, con el orgullo de saberse una gran nación.

Las mentiras del dios mercado.

Primero empezaron diciendo que como en España nacían muy pocos niños hacía falta inmigrantes para fomentar la natalidad y así asegurar el futuro de las pensiones. Con dos millones de parados, vinieron a España más de cinco millones de trabajadores extranjeros en diez años. Nos dijeron que sin ellos el desarrollo económico era completamente imposible y que venían a desempeñar los trabajos que los nacionales se negaban a hacer (al parecer las naranjas se recogían solas antes de que llegaran los marroquíes). Los trabajadores autóctonos vieron cómo se hundían los sueldos y cómo dejaban de percibir las ayudas sociales en beneficio de unos recién llegados que, en muchos casos, ni tan siquiera tenían los papeles en regla.

«Todo sea por asegurar el futuro de las pensiones» -pensó más de uno-. No obstante, una vez instalados aquí los extranjeros, los mercados nos dijeron que aquello no era suficiente, que había que alargar la edad de jubilación hasta los 67 años (de momento: algún día serán 70), de lo contrario las pensiones peligraban. Tampoco esto fue suficiente; tocaba alargar el cómputo de años de la cotización (es decir, cobrar unas pensiones más bajas). También esto es insuficiente; ya hablan de hacer planes de pensiones privados como complemento a la jubilación. Cuando esto sea una realidad, tampoco resultará suficiente porque el siguiente paso lógico consiste en privatizar totalmente el sistema público de pensiones del Estado.

El dios mercado nos explicó que la receta mágica para aplacar al monstruo del paro pasaba por promover la flexiblidad laboral; esto es, los contratos temporales en los que el empleado ya nunca más sería fijo y  además percibiría sueldos de miseria. Nos dijeron que más vale tener un trabajo basura que no tener ninguno (con esta premisa se puede llegar  a defender que más vale trabajar por un plato de lentejas que no trabajar). Se aceptó, pero como no era suficiente para los mercados, luego nos reclamaron que había que abaratar el despido para generar puestos de trabajo (que es como decir que si facilitas el aborto libre nacerán más niños o que el divorcio expréss provoca más matrimonios). También esto se aceptó.

Los gurús del liberalismo nos dicen ahora que nada de lo anterior es suficiente, que el estado del bienestar es insostenible y que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. El dios mercado quiere introducir el copago en la sanidad pública. Cuando se transija, tampoco esto será suficiente. Habrá que privatizar la sanidad para que sea sostenible, así como la educación. Pero ni siquiera esto será suficiente. Después, el dios mercado reclamará que el jefe tenga derecho a acostarse con la esposa de su trabajador. Una vez se acepte, tampoco será suficiente, tendrá que acostarse con la hija del empleado. Si el obrero también traga con esto, el siguiente paso del patrón será bajarle los calzoncillos y darle por culo.

Nunca es suficiente para el dios mercado, porque su codicia es insaciable y no se va a detener hasta regresar a la esclavitud y al derecho de pernada. Quieren refundar el feudalismo. El gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, atendiendo a las presiones del dios mercado, ha reformado las pensiones para que los jóvenes nos jubilemos a los 67 años cobrando un 11% menos. Son las recetas del neoliberalismo, de esa extrema derecha económica que se ha adueñado del planeta, partido socialista y sindicatos incluídos. Somos herederos de un capitalismo salvaje que establecieron cuatro viejos que no creían en la igualdad ni en la justicia; cuatro buitres satánicos que están rapiñando el mundo.

Ni hace falta una inmigración salvaje para prosperar un país (véase si no Japón o Islandia) ni jubilarse más tarde para asegurar las pensiones (lo que hace falta es que ese 40% de la juventud española que está en el paro tenga trabajo y cotice a la Seguridad Social) ni los bajos salarios garantizan productividad (es la alta tecnología lo que te hace ser competitivo) ni lo privado necesariamente funciona mejor que lo público. Son las mentiras del neoliberalismo. Porque la única verdad en esta ceremonia de la confusión es que los ricos roban a los pobres y los bolcheviques del mercado, los talibanes del capitalismo, no piensan detenerse  hasta arrebatar a los mendigos el triste mendrugo de pan que hoy se llevan a la boca.

Relacionado: Dormir con la conciencia tranquila (una reflexión sobre la crisis en España). 

Relacionado: Una crisis artificial para destruir a la clase media.

China: la fábrica del mundo.

China es una de las más antiguas y relevantes civilizaciones de la historia de la humanidad, una nación milenaria y multiétnica con cientos de lenguas y culturas, un gigante colosal que ya no camina con pies de barro porque su crecimiento vertiginoso le convierte en un firme candidato a ser la nueva superpotencia mundial.

Ahora ya es la cuarta nación en Producto Interior Bruto (PIB), la cuarta en tamaño, tercera por ejército, segunda potencia mundial a nivel político, la primera en población y posee el mercado más importante y extenso del orbe. Inunda todo el planeta con sus productos; se ha convertido en la fábrica del mundo.

China quiere ser la potencia número uno en todo. Pero no lo tiene fácil: sigue siendo una dictadura que viola los derechos humanos y ejecuta masivamente la pena de muerte, además de un país subdesarrollado donde los sueldos son miserables y millones de personas trabajan en condiciones de esclavitud en el siglo XXI.

Los chinos nos han dado la brújula, la pólvora, el cañón, el papel, la imprenta, la porcelana, la seda, las máquinas de hilar, la agricultura mecanizada, el timón, la acupuntura, el papel moneda, el reloj mecánico, el sismógrafo, la pirotecnia, la llave, el paraguas, el cepillo de dientes, el mandarín, el confucianismo, el taoísmo, etc.

Recientemente ha vivido un tremendo despegue de las religiones frente al ateísmo oficial de estado. Se cree que China será el país con más cristianos del mundo en el futuro. Cosa que no debiera extrañar teniendo en cuenta sus increíbles 1.500 millones de habitantes: más gente que toda América, Europa, Antártida y Oceanía juntas.

Pero China aún debe enfrentarse a los separatismos de Tíbet, Taiwan y Xinjiang. Y a la paradoja de ser un represor y liberticida estado comunista que alienta el más inhumano capitalismo salvaje. Quizás el día que caiga la dictadura y llegue la democracia sea el tiempo de pasar del puño en alto a tender la mano en señal de paz.

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes