Sáhara Occidental: la última colonia de África.

Si hay un pueblo que cotiza alto en mi escala de afectos ése es sin duda es el sufrido pueblo saharaui. Sáhara Occidental ha padecido la mayor canallada en la historia de política exterior española. Primero fueron colonizados por los hispanos, después vendidos a los marroquíes y ahora son traicionados por el Gobierno de Madrid.

Porque el Estado Español sigue siendo legalmente la potencia administradora de la que fue su provincia nº 53. Se les prometió a los saharauis que el día en que los españoles se retirasen dispondrían de un estado soberano pero en su lugar España ha preferido aliarse con Rabat y abandonar a los saharauis a su suerte.

El Sáhara es distinto del resto de países de su entorno: frente al islamismo radical reinante en la zona, ellos son musulmanes moderados, casi laicos, donde las mujeres además han tenido que asumir forzosamente el papel de cabeza de familia al encontrarse la práctica totalidad de hombres luchando en el frente de la guerra.

Y mientras el mundo entero se vuelca con el pueblo palestino, nadie se acuerda del saharaui. Sáhara es un pueblo sin apenas amigos (paradójicamente, incluso los palestinos son contrarios a su libertad) cuyo derecho a la autodeterminación avalado por Naciones Unidas parece cada vez más lejano con el paso de los años.

Los saharauis viven separados a ambos lados de un muro de la vergüenza construido por Marruecos, bien como extranjeros en su propia patria o bien acogidos en los campos de refugiados de Argelia, luchando día a día por sobrevivir sin que les explote una de las 100.000 minas antipersona que hay sembradas bajo sus pies.

Rabat somete a crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos a los saharauis a diario y expolia su yacimiento de fosfatos (el mayor del globo). Mientras, el mundo mira a otro lado. Es una vergüenza. Pero los aguerridos saharauis no se rinden y luchan con la fuerza y la esperanza del que no tiene nada que perder.

L’Estat Valencià (Edicions Mosseguello).

portada_def

Títul: L’Estat Valencià.

Autor: Josué Ferrer.

Pròlec: Josep Vicent Guillot.

Edita: Edicions Mosseguello.

Primera edición: Burriana, Regne de Valéncia, maig de 2009.

ISBN: 978-84-6132-118-6

Sinopsis:

¿Qué fa que un home passe de ser un fervoros espanyoliste a un independentiste valencià convençut? ¿A quant ascendix l’espoli fiscal? ¿Seria viable economicament una Valencia sobirana? ¿Tindria els dies contats el catalanisme si forem una nacio lliure?

Este llibre analisa com a lo llarc dels segles, el Regne de Valencia sempre ha segut lleal a Espanya pero esta sempre nos ha recompensat en la traïcio, per lo que ya ha arribat l’hora de deixar d’ofrenar noves glories a qui nos nega la llengua i l’aigua.

Tan sols hi ha un cami que pot salvar-nos de la dominacio politica, l’explotacio economica i la substitucio llingüistica i cultural que patim els valencians: retornar a l’independencia nacional que el Regne de Valencia no degue haver perdut mai.

L’unica via per a salvaguardar la nostra llengua i cultura i no ser exterminats com a poble, és dotar-nos d’un estat propi: l’Estat Valencià.

Per a adquirir-lo puncha ací:

-L’Estat Valencià (Edicions Mosseguello).

portada_def1

12 de Octubre: ¿Y si desapareciese España?

20060521_montenegro_celebra_a_independencia640

Hoy 12 de Octubre se celebra el día de la hispanidad y es la fiesta nacional del Reino de España. Felicidades a todo el mundo. Ahora bien, creo que no hay mejor día que éste para reivindicar la mejor celebración que podrían festejar los españoles, que sería enterrar el país para siempre. Y lo digo sin acritud ni ánimo de provocación. Al contrario; creo desde la más profunda sinceridad que a todos los que hoy somos españoles nos iría mucho mejor si España no existiese. Me explico; los distintos pueblos que hoy componen el Estado vivieron sus mejores tiempos en la época en la que eran naciones soberanas. Y todos -a excepción hecha de la Comunidad de Madrid- hemos salido perdiendo con este experimento fallido, con este país-problema, este mal crónico que por nombre lleva España.

Castilla llegó a ser la nación más poderosa de la Tierra (hoy es un desierto yermo y baldío); León fue un reino con identidad propia (ahora ni de comunidad autónoma dispone); Aragón una gran potencia en el Mediterráneo (hoy es el Tercer Mundo); Valencia tuvo el primer Siglo de Oro de una lengua neolatina (actualmente, niegan que el valenciano exista), Mallorca fue un país influyente (ahora una colonia), etcétera. Todos hemos salido perdiendo desde que existe España. Hoy no somos ni la sombra de lo que fuimos cuando éramos un conjunto de naciones independientes y no somos ni la sombra de lo que seríamos si recobrásemos esa soberanía. Y para muestra un botón: veamos qué tal le ha ido a uno de los últimos pueblos en convertirse en una de las naciones libres de Europa.

Montenegro se independizó de Serbia en 2006, es decir, hace tres años. ¿Cuál ha sido el resultado? Según datos publicados por el diario Avui del 24-8-2009, en sólo tres años de independencia, el Producto Interior Bruto (PIB) del nuevo estado ha crecido un 84%, el sueldo medio se ha doblado, el paro ha descendido del 32 al 10% y el país ya no depende de las inversiones de Rusia y Serbia. Al contrario; ahora trabaja a toda velocidad para ingresar en la Unión Europea (UE) en el futuro. El primer ministro montenegrino, el nacionalista Milo Djukanovic, es considerado poco menos que un rey y es que el cambio ha sido tan radical que si el referéndum de autodeterminación de 2006 se repitiese hoy, muchos proserbios que entonces votaron contra la independencia hoy lo harían a favor.

Galicia, Euskadi, Cataluña, Navarra, Valencia, Islas Canarias… ¿Alguien duda de que estarían mucho mejor si fuesen estados soberanos? ¿Qué beneficio obtengo yo, como valenciano, teniendo que sufragar con mis impuestos el PER a los andaluces? Ellos trabajan tres meses y el resto del año nos toca mantenerlos a los demás. No me extraña que vascos o catalanes quieran quitarse de encima semejante lastre. Algunos le llaman solidaridad a esto… pero ¿qué sentido tiene que yo le pague las pensiones a los aragoneses si ellos nos chillan que ni una gota de agua para los valencianos? ¿Por qué financiar a Extremadura por los siglos de los siglos? ¿Es solidaridad o parasitismo? España es un lastre y los pueblos que la componemos estaríamos mejor si nos separásemos de ella.

9 d’Octubre: Hui més que mai som valencians.

9oct

El 9 d’Octubre és el dia nacional dels valencians. Hui més que mai hem de sentir-mos orgullosos de pertànyer a una nacionalitat històrica com és el Regne de Valéncia. No estem parlant de qualsevol cosa. Mosatros, els valencians actuals, som hereus d’una cultura que inclou el Tirant lo Blanch, el primer diccionari i la primera Bíblia escrits en una llengua neollatina, el tribunal més antic d’Europa, el primer defensor del poble de l’història; el primer manicomi, el colege més antic del món, els invents dels escacs moderns o la Taula de Canvis, antecedent del comerç i la banca actuals.

Som una nació i la nostra cultura una de les més grans. Per això cal estar a l’altura dels nostres antepassats i honrar la nostra Real Senyera i la nostra pàtria. Mosatros no som la Catalunya del Sur ni el Llevant espanyol. Som un poble en identitat pròpia, que té a gala conservar una llengua valenciana que és més dolça que la mel. I si hi ha algun traïdor o algun antipatriota a qui no li parega be, ho té tan fàcil com fer les maletes, mudar-se a una atra terra i dixar-mos en pau. Perque des de Vinaròs a Oriola tots som valencians. ¡Units serem un poble cult i fort! ¡Units serem un poble gran!

¡¡¡Vixca el poble valencià!!!

¡¡¡Vixca el Regne de Valéncia!!!

¿En qué se parece un zombi, un vampiro y el Estado de las autonomías?

En que los tres son muertos vivientes. Sé que no pocos valencianistas defienden este modelo de Estado. A mí me parece que es insistir en una guerra perdida. Pero no por el hecho en sí de que Estado de las autonomías me guste más o menos, o esté a favor o en contra sino sencillamente porque se pretende es reanimar a un cadáver. El Estado autonómico ha devenido en estrepitoso fracaso. A los hechos me remito: todas las comunidades están enfrentadas entre sí, no hay ni una sola autonomía que no se lleve mal con las de al lado, sea por lengua, agua, rivalidades territoriales, etc. Todos contra todos. El Estado de las autonomías ha sido volado desde dentro. No tiene sentido insistir en un muerto en vida. Veamos algunas de las chapuzas pergeñadas en el año 1978.

1) Se crearon de la noche a la mañana autonomías que nunca antes habían existido (Madrid, La Rioja).
2) Por contra, a otros pueblos merecedores de la autonomía se les fue negada (Reino de León).
3) Se crean dos Castillas, cuando si atendemos a la historia realmente tan sólo debería haber una.
4) La Constitución deja las puertas abiertas a que Euskadi se anexione Navarra.
5) Sin embargo, no hace ninguna referencia a que Gibraltar se pueda incorporar a España.
6) Se tilda de nacionalidades históricas a pueblos que jamás fueron reinos soberanos (Galicia, Cataluña, Euskadi).
7) Por contra, a los antaño reinos soberanos (Castilla, Aragón, Navarra, León, Baleares, Valencia o Murcia) se les niega dicho estatus de nacionalidad histórica.
8) A Euskadi y Navarra se les concede el privilegio de mantener su foralidad, que le es negada a Valencia, Aragón o Baleares.
9) Se crea un mecanismo de solidaridad interterritorial exclusivamente para transferencias de capital y no se habla de solidaridad en general, lo que conllevaría haber de compartir también otros bienes, de ahí que los valencianos paguemos las pensiones a unos aragoneses que chillan que a los valencianos, ni gota de agua.
10) Se crea por la Constitución una vía especial por la que hay cuatro autonomías privilegiadas (Galicia, Euskadi, Cataluña y Andalucía) y una vía normal para todas las demás, en un agravio comparativo. A partir de la legitimación de las desigualdades ha venido la discordia. De aquellos polvos, vienen estos lodos.

En fin. Que el Estado de las autonomías es una chapuza. Que lo que mal empieza mal acaba. Que como está mal diseñado desde el principio sólo puede derivar en lo que está derivando: conflictos internos, divisiones, café para todos y crispación… Muchísima crispación. El Estado de las autonomías está sometido a una tensión tan grande que lo hace inoperativo. También la Constitución Española de 1978 se rebela claramente inútil. La mayor prueba de su fracaso es que 30 años después aún estamos debatiendo qué es España: unos dicen Estado, otros nación, otros Estado-nación, Estado plurinacional, nación de naciones… Para todos los gustos y colores. Que dicho debate se prolongue en el tiempo tres decenios prueba el amargo fracaso de la Carta Magna de 1978.

Mis pronósticos son claros: con el actual modelo de Estado, España seguirá disolviéndose poco a poco como un azucarillo (¿acaso alguien duda de qué esto no esté ocurriendo ya?), hasta el punto de su desintegración (desintegración que si no lo es de derecho, ya comienza a serlo de hecho). Lo de la URSS se puede repetir aquí.


Mi propuesta también es clara. Volver a empezar. Hacer de España un estado federal tipo Estados Unidos como única posibilidad real de apaciguar unas innegables tensiones multilaterales que comienzan a ser insoportables, y donde se corrija los errores expuestos. Hacer las cosas de nuevo. Pero esta vez toca hacerlas bien.

FONT: Llengua Valenciana Blogspot. 20-3-2007.

—————————————————————————–

¿T’agrada l’articul? Pots llegir molts més com este en el meu llibre PER A OFRENAR NOVES GLORIES A VALENCIA. ¡Fes clic en la portada!

portada-sa-lluna-3a

Navarra no es el hijo tonto de Euskadi.

euskadi

Si con un pueblo puede identificarse Valencia, además de con nuestros hermanos de Baleares, es con Navarra. Y es que así como Valencia y Baleares sufren en sus carnes el imperialismo catalanufo, también los navarros han de cargar su cruz con el leviatán vasco. Diré antes que nada que me parece justa la reivindicación vasca; es decir, que el pueblo vasco tiene derecho a decidir su propio futuro. Ahora bien, con dos condiciones. 1) Que ETA desaparezca. 2) Que los vascos no pueden decidir el futuro de quienes no lo son: Navarra, Iparralde, etc.

Que Euskadi, que existe desde la transición (antes, las provincias vascas iban por separado) le proponga a Navarra, con más de 1.000 años de historia, que renuncie a su identidad para convertirse en una mera región vasca es de risa. Que se hable de euskera cuando en la Edad Media ya se conocía como Lingua Navarrorum un insulto. Que digan que Euskadi (nunca independiente) es nación y Navarra –antiguo reino independiente- no lo es, me parece burla. Pero que además todo esto se imponga a base de bombas y tiros en la nuca, ya es la hostia.

Si yo fuera navarro, lo último que me apetecería en el mundo sería ser vasco. El pueblo navarro cuenta con su propia cultura, historia, costumbres, tradición e identidad. Y nunca en la vida consentirá que se le anexione ETA y el imperialismo vasco. Como es de sentido común, Navarra no consentirá en borrar una historia de más de un milenio para convertirse en el triste apéndice de un Euskadi que tan solamente existe desde los años 70. A los navarros les va estupendamente con su identidad foral diferenciadora y no necesitan a los vascos para nada.

¡Ni federaciones ni inventos! De ser coherentes con la realidad debería ser Euskadi la que decidiera reducirse a mera provincia de Navarra. Pero plantear lo contrario es, además de locura, un atentado contra la historia. Pero es que incluso así, los navarros estarían en contra. Es evidente que en la vida hay cosas más importantes que el número de kilómetros cuadrados o las simples estadísticas poblacionales. Una fusión vasco-navarra (dentro o fuera de España) daría lugar a un país de constantes convulsiones internas que estaría siempre en crisis.

Es por ello que no puedo comulgar con unos vasquistas que quieren hacer de Navarra el hijo tonto de Euskadi. El pueblo navarro tiene derecho a escoger qué es lo que quiere ser. Si se constituye en comunidad foral, estado libre asociado o país independiente es su derecho. La historia le asiste. Pero lo que os puedo asegurar es que los navarros nunca serán vascos. Entre otras cosas porque no pueden ni verlos. El pueblo navarro y la Nación de Navarra tienen identidad de sobra. Navarra nunca se arrodillará ante el imperialismo terrorista vasco. Nunca.

 

FONT: Llengua Valenciana Blogspot. 12-4-2006.

—————————————————————————–

¿T’agrada l’articul? Pots llegir molts més com este en el meu llibre PER A OFRENAR NOVES GLORIES A VALENCIA. ¡Fes clic en la portada!

portada-sa-lluna-3a

Siguiente Entradas recientes