La pelota a mano es un deporte histórico. Llamarlo milenario no es exagerar pues se ha jugado, en unas modalidades u otras, desde tiempos inmemoriales en pueblos tan diversos como el egipcio, el japonés o el maya. Es también el precursor del tenis, que básicamente es igual que la pelota valenciana con la principal diferencia de que se golpea la bola con una raqueta en lugar de con la mano.
A pelota han jugado emperadores (Alejandro Magno…), césares (Vespasiano, Alejandro Severo…), reyes (Luis X, Carlos VIII, Francisco I, Enrique IV…), etc. Ha cautivado a literatos como Joan Lluís Vives, Pedro Calderón de la Barca, Lluís Galiana, Francesc Almela i Vives o Aureli López, pintores como Francisco de Goya o Josep Bru o escultores como Ignasi Pinazo.
Hasta el siglo XVIII fue el deporte más practicado en toda Europa. Con el tiempo fue diluyéndose poco a poco, fue perdiendo apoyo popular en favor de nuevos deportes de masas como el fútbol o el baloncesto y sólo se conservó en toda su pureza en el Reino de Valencia, por ello hoy es conocido como pelota valenciana. Actualmente está en auge y su proyección internacional y número de seguidores crece.
La pelota valenciana se basa en el juego genuino de toda la vida pero la vasca introduce elementos modernos como el frontón, la cesta de mimbre y otros. Pese a ser una modalidad mucho más antigua, la Federación Española de Pelota despreció las reglas de la pelota valenciana y tan sólo aceptó las de la vasca, lo que llevó a los valencianos a fundar la Federación de Pelota Valenciana en el año 1985.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
El cantante valenciano Nino Bravo (Ayelo de Malferit 1944-Villarrubio 1973) falleció en un trágico accidente de tráfico a la edad de 28 años pero nos legó himnos maravillosos que lo han convertido en inmortal (América, Mi tierra, Noelia, Un beso y una flor…). Uno de ellos es Libre, que tiene que ver con una curiosa y triste historia relacionada con el Muro de Berlín.
La Guerra Fría (1945-1991) dividió al mundo en dos bloques enfrentados: el capitalista liderado por Estados Unidos y el comunista dirigido por la Unión Soviética. Uno de los episodios más célebres fue la división de Alemania en dos partes: la comunista República Democrática Alemana (RDA) y la República Federal Alemana (RFA) libre. Berlín fue igualmente repartida entre estos dos estados.
En agosto de 1961 se levantó en la RDA el Muro de Berlín, para que no pudieran pasar alemanes de la zona oriental a la occidental. Hasta la caída del Muro de la vergüenza en noviembre de 1989, murieron 270 personas en su intento de escapar del infierno comunista. La primera víctima se produjo el 17 de agosto de 1962: Peter Fechter, un joven de 18 años. Nino Bravo le homenajeó con su tema Libre.
Fechter y su amigo Helmut Kulbeik trataron de atravesar el Muro pero sufrieron distinta fortuna. Cuando estaban muy cerca de lograrlo, a punto de saltar al lado occidental, los guardias fronterizos de la RDA les dieron el “alto” y dispararon: Helmut logró cruzar la frontera mas Peter cayó malherido por varios disparos en el espacio que separaba los dos muros que formaban el Muro de Berlín.
Quedó tendido en el suelo desangrándose, muriéndose a la vista de los soldados de ambos lados, sin que ninguno hiciera nada para impedirlo por miedo a que les ocurriera lo mismo. Durante 50 minutos el muchacho permaneció agonizando, pidiendo auxilio, pero sólo consiguió que los soldados americanos le tiraran un botiquín. Fueron 50 minutos de lenta agonía hasta que perdió el conocimiento y murió.
Si los militares fronterizos no hicieron nada por salvar la vida del joven, menos aún pudieron hacer los civiles de ambos lados que, indignados, presenciaron el luctuoso incidente. Al final, los soldados de la Alemania comunista se acercaron a recoger el cuerpo sin vida de Peter entre gritos de «¡¡¡asesinos, asesinos!!!» El suceso provocó un escándalo internacional y pasó a formar parte de los libros de historia.
En los días que siguieron al asesinato, se convocaron en la Alemania Occidental multitud de manifestaciones y actos de protesta. Para los ciudadanos de la Alemania Oriental fue una advertencia de lo que podría ocurrir si alguien lo intentaba de nuevo: los suyos dispararían y, además, no tendrían ayuda de los de enfrente. Aún así 270 personas murieron en el intento y otras muchas fueron a la cárcel.
En el lugar donde murió Fechter, se erigió un monumento en 1990. En 1997 dos antiguos soldados de la RDA fueron juzgados y admitieron haber disparado contra el joven. Fueron condenados a un año de cárcel. Libre es el particular homenaje de Nino a aquella víctima inocente. El tema fue compuesto en 1972 por José Luis Armenteros y Pablo Herreros e incluido en el álbum Mi Tierra (1972).
LIBRE.
Tiene casi veinte años y ya está cansado de soñar pero tras la frontera está su hogar, su mundo y su ciudad. Piensa que la alambrada sólo es un trozo de metal, algo que nunca puede detener sus ansias de volar.
Libre como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar. Libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar. Libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar, camino sin cesar, detrás de la verdad y sabré lo que es al fin la libertad.
Con su amor por bandera se marchó cantando una canción, marchaba tan feliz que no escuchó la voz que le llamó y tendido en el suelo se quedó, sonriendo y sin hablar, sobre su pecho flores carmesí brotaban sin cesar.
Libre como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar. Libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar. Libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar, camino sin cesar, detrás de la verdad y sabré lo que es al fin la libertad.
Libre como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar. Libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar. Libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar, camino sin cesar, detrás de la verdad y sabré lo que es al fin la libertad.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Puede que hoy la Real Academia Española (RAE) considere el valenciano una variante del catalán. Pero no ha sido éste siempre su criterio. En 1926, el artículo 1 del Real Decreto de 26 de noviembre, señala que la RAE «se compondrá de cuarenta y dos académicos numerarios, ocho de los cuales deberán haberse distinguido notablemente en el conocimiento de las lenguas españolas distintas de la castellana, distribuyéndose de este modo: dos para el idioma catalán, uno para el valenciano, uno para el mallorquín, dos para el gallego y dos para el vascuence».
Esa consideración del valenciano como “lengua española distinta de la castellana”, primero, y como “idioma”, después, fue ratificada dos meses después por el religioso y erudito Lluís Fullana, que ocupó el sillón correspondiente al valenciano en la RAE. En su discurso de ingreso en la Academia (11 de noviembre de 1928), el Pare Fullana hacía referencia a la pretensión “de muchos catalanes y también de algunos valencianos de querer llamar lengua catalana al lenguaje valenciano” y consideraba tal cosa una “pretensión sin sentido y muy fuera de razón”.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
La actual definición que de la voz «valenciano» hace en su diccionario la Real Academia Española (RAE) es un asunto turbio. Pero antes de entrar en detalles, hagamos un poco de memoria. En el Boletín de la Real Academia Española, Tomo XXXIX.- Cuaderno CLVIII – Septiembre-Diciembre de 1959, pág 494, el Secretario Perpetuo de la RAE, Julio Casares, comunica a los académicos y a todos los lectores del boletín unas deliberaciones de la Academia que dicen lo que sigue:
«También ha estado en cierto modo presente la política en las recientes deliberaciones de la Academia. Se ha dado el visto bueno a totalitarismo (…). Y no está exenta de alcance político la rectificación que se ha hecho en las definiciones del catalán, valenciano, mallorquín y balear con el fin de ajustarlos a las exigencias de la lingüística moderna, dando de paso espontánea satisfacción a los naturales de las respectivas regiones. De valenciano, por ejemplo, se decía «dialecto de los valencianos». Ahora se le reconoce la categoría de lengua y se añade que es la hablada «en la mayor parte del antiguo Reino de Valencia»; y la nueva definición del catalán pondrá término a las consultas que recibo un día sí y otro no para que diga si es lengua o dialecto. Hela aquí: Lengua romance vernácula que se habla en Cataluña y en otros dominios de la antigua corona de Aragón».
Es decir, que según lo dicho por este comunicado, para la RAE la definición de «valenciano» era «De Valencia. // Lengua hablada en la mayor parte del antiguo Reino de Valencia». Esta decisión se había tomado en un acuerdo de la Real Academia Española, tras «deliberaciones» de los académicos, es decir, tras un acuerdo científico. Tal definición fue recogida por otros diccionarios, como el Espasa-Calpe, el Éverest Cúpula o la Enciclopedia Universal Sopena, entre otros muchos.
Pero en el diccionario de la RAE, en su edición de 1970, se modificó la descripción de «valenciano» para dejarla de este modo: «Variedad del catalán, que se usa en gran parte del antiguo reino de Valencia». Esto causó un gran malestar en Valencia y fruto de las quejas y protestas de los ciudadanos, encabezados por el profesor Vicent Giner Boira, la RAE modificó en su edición de 1992 la entrada «valenciano» añadiendo la coletilla «y se siente allí comúnmente como lengua propia».
Con esta modificación, la RAE quería contentar a tirios y a troyanos (por un lado el valenciano era catalán y por otro los valencianos lo sentían como su lengua propia) pero no lo consiguió. Así pues, un colectivo sociocultural de Burriana (La Plana) -el Colectiu Valldaura- se puso en contacto con la Academia para saber en qué momento exacto ésta hizo un estudio para derogar la definición de valenciano, invalidando así el único acuerdo científico tomado al respecto, el de 1959.
Hizo tres preguntas: 1) Si la lengua hablada en el antiguo Reino de Valencia es dialecto del catalán ¿podría indicarnos quién dictaminó tal acuerdo y cuándo se tomó? 2) Siendo este «asunto (el de la lengua valenciana) científicamente aclarado desde hace muchos años» ¿querría informarnos dónde encontrar algún documento científico que confirme tal aclaración? 3) ¿Podría decirnos, también, quién o quienes trazaron los límites del área idiomática y cultural catalana o del catalán?
Ningún académico fue capaz de contestar coherentemente. Nadie explicó por qué la RAE había cambiado la definición sin consultar a la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV), desobedeciendo la normativa de El Instituto de España, a la que ambas pertenecen, de hacer «consultas previas» entre academias en materia propia de cada una de ellas. Todo esto puede leerse en el libro del Colectiu Valldaura La Real Academia Espanyola front a la Llengua Valenciana (1997).
El secretario AlonsoZamora Vicente mintió al decir que la vieja definición de valenciano fue una decisión personal de Casares y no un acuerdo tomado por la RAE. El secretario accidental, Rafael Alvarado, desmintió a Zamora, confesó que la nueva definición de valenciano respondía a la «opinión» de los académicos -no a un estudio científico- y al final concluyó: «No es competencia de esta Real Academia Española dictaminar sobre cuestiones ajenas a la lengua española o castellana».
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
En la época foral, el custodio de la Real Señera era el Mestre Racional, quien se la encargaba al Justicia para las ceremonias civiles y al jefe del Centenar de la Ploma en las expediciones militares. Y es que la bandera tenía su propia guardia personal, el Centenar de la Ploma; una milicia de cien ballesteros que la custodiaba cuando salía de la ciudad de Valéncia, o en caso de guerra. Según parece, fue instituida por el rey Jaime I el Conquistador en 1261. Decimos según parece porque casi toda la documentación de 1238 a 1308 fue destruida en un pavoroso incendio de la Casa de la Ciudad en 1586, lo que nos deja una laguna documental de casi 70 años.
El 3 de junio de 1365 el rey Pere IIel Ceremoniós la confirmó como milicia permanente bajo el nombre de Centenar del Gloriós Sant Jordi (Centenar del Glorioso San Jorge), pero pronto fue conocida como el Centenar de la Ploma, por la ploma o pluma que lucían los ballesteros en el birrete. Tal prerrogativa fue una recompensa por los servicios prestados en la Guerra de los dos Pedros (1356-1365) contra Castilla. Su función principal era escoltar y proteger la Señera de Valéncia que en ese momento no era aún la Señera Coronada (lo fue en 1377), sino el señal del rey. Años más tarde, la guardia se amplió a tres cuerpos: cien ballesteros, cien arcabuceros y cien jinetes. Desapareció en 1707 con el Decreto de Nueva Planta.
En 1982, en el monasterio mercedario de Nuestra Sra. del Puig de Valéncia, nace el “Insigne Capitul de l’Almoina de Sant Jordi de Cavallers del Centenar de la Ploma” (Insigne Capítulo de la Limosna de Caballeros del Centenar de la Pluma) formado por miembros de la sociedad civil que buscan honrar la Real Señera, defender a integridad territorial, histórica, cultural, lingüística y artística del Reino de Valéncia, organizar y promover toda clase de actos que contribuyan al conocimiento de la historia, de las lenguas, de los símbolos y del rico patrimonio cultural del reino valenciano y por último, rendir homenaje a sus hijos más ilustres.
La Real Señera valenciana es la única bandera del mundo con el rango de «Real». De hecho, se le rinden honores militares con 21 salvas de cañonazos, como a cualquier monarca. Por este motivo, la bandera valenciana tampoco se inclina nunca. Cuando es bajada desde el balcón del Ayuntamiento de Valencia cada 9 de Octubre -Día Nacional de los valencianos-, baja con solemnidad y de manera totalmente vertical. Esto se debe a que el rey de Valencia Pere II el Cerimoniós (Balaguer, 1319 – Barcelona, 1387) le concedió en 1377, entre otras prerrogativas, la consideración de Real, es decir, que le dio a la bandera el mismo estatus de un rey.
Por tanto, de la misma forma que un rey no inclina la cabeza para saludar a otro rey, tampoco lo hace la Real Señera. Así y todo, aquellos reyes que son católicos sí inclinan la cabeza para saludar a Dios (por ejemplo, al saludar el sagrario), por tanto la Real Señera en caso de encontrarse delante de Dios tendría que inclinarse de la misma forma que lo haría cualquier rey católico -tal era el caso de Pere II, o el del actual Felipe VI, quien además de ser rey de España también es legalmente el rey de Valencia-. Así pues los valencianos debemos sentirnos muy orgullosos de que nuestra bandera sea la única del planeta con el rango de realeza.
Y por si todo esto fuera poco, en la franja azul de nuestra gloriosa bandera se aprecia una corona, la cual nos recuerda a los valencianos que fuimos, somos y seremos un gran reino. Tal prerrogativa, junto con las anteriores, fue instituida en 1377 por Pere II en reconocimiento a la resistencia opuesta por Valencia a Pedro el Cruel de Castilla durante la Guerra de los dos Pedros (1356-1365). Él le concedió al Reino de Valencia el derecho a usar sobre sus armas la corona real. Así, tras los colores de la Real Señera hay una gran historia de realeza, valentía y lealtad que no puede sino llenarnos de orgullo patrio a todos los valencianos de bien.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Wolfgang Amadeus Mozart posiblemente sea el mejor músico de todos los tiempos. Sin embargo, en su misma época vivió un músico valenciano que lo eclipsó. Se trata de Vicent Martín i Soler (Valencia 1754 – San Petersburgo 1806), conocido como el Mozart valenciano, un compositor de reconocido prestigio internacional. Trabajó en Nápoles, Turín, Venecia, Parma, Viena, San Petersburgo o Londres y entre sus obras destacan grandes éxitos como Una cosa rara, Ossia Bellezza ed onestà, L’arbore di Diana, Il burbero di buon cuore, El desgraciado héroe Kosmetovich, La capricciosa corretta, entre otros.
Su música fue muy apreciada por sus contemporáneos; compuso más de treinta óperas y una veintena de ballets para teatros del mayor rango. Sus obras fueron interpretadas por los mayores cantantes del momento, y sus ballets merecieron los mejores coreógrafos. Tuvo a su disposición a los mejores libretistas de su tiempo y fue el músico predilecto de la mayor parte de los monarcas de su tiempo como Carlos IV de España, José II del Sacro Imperio Romano Germánico o Catalina II de Rusia. Fue para ella precisamente que Martín i Soler compuso el Himno de Rusia, zarista por supuesto como mandaban los cánones de su tiempo.
Su ópera Una cosa rara (el texto es del libretista Lorenzo da Ponte) se repuso 55 veces en pocos años y fue su mayor éxito. Mozart envidiaba a Vicent, hasta el punto de que plagió una melodía del final del primer acto de Una cosa rara y la usó en el segundo acto de su Don Giovanni, en la escena del banquete. Como dato histórico, en 1787 hubieron 37 funciones de óperas de Giovanni Paisiello, 21 de Martín, 5 de Antonio Salieri y ninguna de Mozart. Dos años después el valenciano subió al primer puesto con 42 representaciones, seguido de 28 de Salieri y 11 de Mozart-. Cuando Martín i Soler murió, era mucho más famoso que Mozart.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
La Cova del Parpalló (o cueva del pájaro hirundo riparia, en castellano) se encuentra situada dentro del Paraje Natural Municipal Parpalló-Borrell, espacio natural protegido de 560 ha. en Gandia (La Safor). El paraje está reconocido como Espacio Natural Protegido, Bien de Interés Cultural y, desde 2008, está en proceso de revisión por la Unesco para ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Está a 400 metros sobre el nivel de la mar en la vertiente sur del Mondúver, macizo montañoso del periodo cretáceo. La cueva toma su nombre de un ave que solía habitar muy cerca de la cueva: el parpalló o riparia.
En la Cova del Parpalló se halló la mayor colección de arte paleolítico de Europa. Tanto es así que se suele decir que la Capilla Sixtina del Paleolítico se encuentra en Gandia. Su patrimonio es brutal: miles de útiles en piedra de fuego (sílex), hueso y asta, millones de huesos residuo de la alimentación procedentes de los animales cazados, y sobre todo más de seis mil pequeñas plaquetas de piedra caliza pintadas y grabadas con representaciones simbólicas y dibujos de animales. Se trata de la mayor colección de arte mueble prehistórico de Europa y uno de los mayores yacimientos arqueológicos del Viejo Mundo.
La Cova del Parpalló consta de veintinueve niveles documentados y estuvo habitada de forma permanente durante milenios. Los expertos sostienen que la Cova del Parpalló empezó a ser ocupada por humanos hace unos 23.000–21.000 años en el Paleolítico superior. De esta primera etapa, llamada Gravetiense, ya hay restos de herramientas líticas y plaquetas grabadas. La fase de ocupación más importante es el período denominado Solutrense, entre 15.000y 17.000 años. La siguiente etapa, hasta hace unos 11.000 años, conocida como Magdaleniense, la intromisión humana es similar a la anterior.
Joan Vilanova i Piera descubrió el yacimiento en 1872. Poco después publicó parte del material descubierto. En 1913 Henri Breuil prospectó la cueva y encontró piezas de sílex y la primera plaqueta grabada. En 1914 solicitó excavar la cueva pero el estallido de la Primera Guerra Mundial lo hizo imposible. De 1929 a 1931 Lluís Pericot excavó la cueva con el patrocinio de la Diputació de Valéncia. Él recogió y estudió todo el material prehistórico. Finalmente, el equipo de arqueólogos de Josep Aparicio halló en 2001 en una de las paredes de la cueva el grabado de un caballo con una antigüedad de 18.000 años.
Hoy la entrada de la cueva es una gran grieta de 15 metros de alto por 4 de ancho. La mayoría de plaquetas se custodia en museos, como el Museo de Prehistoria de Valéncia o en el Museo Arqueológico de Gandia. También podemos ver algunas reproducciones en el Centro de Interpretación Parpalló-Borrell. Otras siguen en la cueva y algunos cientos aún bajo los escombros. Desde 1980 la Diputació de Valéncia se encarga de recuperar este valioso material y desde 2014 el Ayuntamiento de Gandia permite visitas guiadas por un arqueólogo por medio de una pasarela flotante que permite un acceso fácil y seguro.
El catalanismo es un nacionalismo expansionista, imperialista y racista desde su nacimiento a finales del XIX. Para muestra, un botón. El ideólogo catalán Enric Prat de la Riba en un artículo titulado Greater Catalonia (publicado en La Senyera, 12-1-1907) dijo: «Después de siglos de abatimiento e inconsciencia, sabemos que lo que ser catalanes significa. En un primer momento, este despertar fue provincianismo, fue regionalismo, porque provincia y región es el principado de Cataluña, como región es Mallorca, como región es Valencia. Hoy es ya una intuición de ser suprarregional, ya es nacionalismo, ya es afirmación de la personalidad catalana, ya no acaba en las fronteras de nuestra vieja provincia, sino que va más allá, hasta tocar las palmeras de Murcia y, atravesando el mar, florece en los cielos de Mallorca. No tenemos aún un nombre común (…) Mientras tanto, hagamos como los ingleses con su Greater Britannia, flor de imperio a punto de abrirse: hablemos de la Cataluña grande, que no es sólo el Principado, ni Mallorca, ni el Rosellón, ni Valencia, sino Valencia y Mallorca y el Principado y el Rosellón, todos a la vez. Todos somos unos, todos somos catalanes».
Este mismo ideólogo, Prat de la Riba, había escrito en 1906 una de las obras más referenciadas del catalanismo, La nacionalitat catalana, en la cual defendía que la aspiración de un nacionalismo político es conseguir un estado propio. Ahora bien ¿a qué tipo de nacionalismo hacía referencia Prat de la Riba? ¿A uno pacífico y democrático como el de India o a uno invasivo y agresor como el de Reino Unido? Dejemos que sea el propio autor el que nos lo aclare: «El imperialismo es el modo triunfal de un nacionalismo: del nacionalismo de un gran pueblo. (…) Dominar por la fuerza de la cultura servida y sostenida por la fuerza material, es el imperialismo moderno, el imperialismo integral, el de las grandes razas fuertes de ahora (…) El imperialismo [es] un aspecto del nacionalismo, un momento de la acción nacionalista: el momento que sigue al de plenitud de vida interior, cuando la fuerza interna de la nacionalidad, acumulada, irradia, sale de la madre, anega y fecunda las llanuras de su entorno». El catalanismo ha sido imperialista desde sus inicios; anhela una Gran Cataluña, un Imperio Catalán, camuflado bajo el eufemístico nombre de países catalanes.
Otro gran ideólogo del catalanismo es Antoni Rovira i Virgili, quien en su libro El nacionalismo catalán (1917) explicita la unidad lingüística para lograr la unidad política de los territorios deseados. «Cuando el dominio geográfico de un idioma nacional está netamente delimitado, coincide, en efecto, con el territorio de esta nacionalidad. (…) Unidos por el común origen, por la común historia y por el común lenguaje, los catalanes, los valencianos, los mallorquines y los roselloneses son un mismo pueblo, una nación única. (…). Y hoy, en Cataluña, ya no se dice mucho valencianos y mallorquines, sino catalanes de Valencia y catalanes de Mallorca. (…) Las Islas Baleares son la Cataluña insular, como el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, como el departamento francés de los Pirineos es la Cataluña ultrapirenaica. [El catalanismo] es completa y fundamentalmente pancatalanista. (…) La raíz más profunda del pancatalanismo es indudablemente la comunidad del idioma. Porque el idioma es el lazo vivo que une a todos los catalanes de la amplia Cataluña nacional (…). Por la comunidad del idioma se llegará a la futura unidad política».
Ésta es la clave del proyecto catalanista: la lengua. De ahí el empecinamiento de los catalanistas en catalanizar las lenguas aragonesa, balear y valenciana y atribuir a estos idiomas una supuesta catalanidad que realmente no tienen. Este es el Caballo de Troya con el que el imperialismo catalán pretende colonizar las tierras vecinas. Con la excusa de la lengua se llega a afirmar que la paella es «gastronomía catalana» o la Lonja de Valencia «gótico catalán», aunque poco tengan que ver estas cosas con el idioma. Son numerosos los intelectuales del catalanismo que han defendido la existencia de la «raza catalana» como Valentí Almirall, Francesc Pi i Margall, Bartomeu Robert, Pompeu Gener, Josep Torras i Bages, J.Narcís Roca, Miquel dels Sants Oliver, Joan Maragall, Jaume Bofill, Doménec Martí, Josep A. Vandellós, Josep Puig i Cadafalch, Pere Martir Rossell, Carles Pi o Alexandre Cortada entre otros muchos. Los famosos países catalanes no es más que otra forma de referirse a la Gran Cataluña, cuyo nacionalismo odioso, imperialista y racista recuerda mucho a la Gran Serbia de Slobodan Milosevic y la Gran Alemania de Adolf Hitler.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Los Castells (castillos) de Cataluña son esas famosas torres humanas de varios pisos de altura donde una serie de varones está de pie y soporta encima de sus hombros los pies de los compañeros del piso superior. Los componentes de cada piso se agarran por los hombros. Estos castells hoy en día se han convertido en todo un símbolo identitario de la nacionalidad catalana y en una especie de concurso donde unos municipios compiten contra otros para lograr estructuras cada vez más altas y espectaculares. Mucha gente piensa que la costumbre de formar torres humanas es de origen catalán pero en realidad este popular tesoro etnográfico tiene una raíz clamorosamente valenciana, como vamos a explicar ahora.
Su origen hay que rastrearlo en la Moixaranga o Muixeranga de Algemesí (La Ribera), una danza interpretada en la procesión de la Virgen de la Salud los días 7 y 8 de septiembre. Al son de una melodía melancólica, la Moixaranga ofrece tres posibilidades: el Ball (el baile), la Torre y la Figura. El Ball es una danza compuesta por dos filas de bailarines, unos se levantan y otros se agachan alternativamente. La Torre consiste en formar torres humanas similares a los castells. Y por último las Figuras o Danzas Plásticas son torres humanas en forma de motivos marianos. Hay gran variedad de torres y figuras y además de en Algemesí la fiesta se realiza en menor medida en otras localidades del Reino de Valencia.
Los siglos XVII y XVIII fueron duros. El historiador Antoni Atienza explica (Lletraferit nº61, marzo de 2003) que fue una época en que los valencianos, necesitados de ingresos, se lanzaron a recorrer las Españas para vender y ofrecer cosas. Los de Crevillent vendían alfombras, los de Chiva, Chest o Benissa se hicieron arrieros, la gente de Xixona vendía turrón y la de L’Horta agua de cebada, horchata o naranjas. También había gente que recorría los pueblos de Castilla, Aragón o los Condados Catalanes bailando en las procesiones ganándose un dinero en las fiestas. Posteriormente al paso de los valencianos, algunas de estas costumbres se fueron consolidando en los pueblos aragoneses, castellanos y catalanes.
En Cataluña, sobre todo en la ciudad de Valls, se consolidó la costumbre de hacer torres humanas, perdiéndose el baile propiamente dicho. A estas construcciones se le daba el nombre inequívoco de Ball dels Valencians (Baile de los Valencianos), aunque actualmente está más extendido el de Castells. De entre todas las cuadrillas de castellers, continúa destacando la de los Xiquets de Valls (Niños de Valls), cuyo nombre -el valenciano chiquets y no el catalán nois-, recuerda cómo hace algunos siglos los valencianos llevaron esa danza a su tierra. La Unesco declaró la Festa de la Mare de Deu de la Salut (Fiesta de la Virgen de la Salud) de Algemesí Patrimonio Inmaterial de la Humanidad el año 2011.
Por otro lado, cabe citar que La Moixaranga de Algemesí tiene una hermana gemela, La Mojiganga de Titaguas (Los Serranos), también hija directa de El Ball dels Valencians. Se trata de unas torres humanas que se hacen en Titaguas en honor a la Virgen de la Salud. Pero sólo se hacen dos veces, frente a la iglesia y el Ayuntamiento del pueblo, y cada siete años (La Moixaranga es anual). La Mojiganga es más modesta, con torres más pequeñas, pero con un folklore más rico. Presenta diez cuadros distintos; la mitad de ellos de carácter religioso (El Altar Mayor, El Altar Movible, Las Andas, La Eme y El Pilón) y la otra mitad profano (Los Oficios, El Batán, La Rueda de Molino, El Baile del Garrote y Las Muecas).
Los mozos que forman estas construcciones humanas visten el traje regional valenciano de zaragüelles. Antiguamente subían al ritmo del tamboril y la dulzaina, pero por falta de instrumentistas, se sustituyeron por la caja y el clarinete. En 2010 se levantó una prohibición medieval y se aceptó que las mujeres formen torres humanas, junto con los varones. La Mojiganga tiene un carácter austero y se vive en castellano, como toca en un pequeño pueblo del interior de la serranía como es Titaguas. La Moixaranga, en cambio, es más barroca, y se vive en valenciano, como corresponde al ser mediterráneo. Pero ambas son hijas directas de El Ball dels Valencians y una muestra del rico folklore de nuestra tierra.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Este bloc es gratuito pero tiene sus costes, de dinero y de tiempo. Si quieres y puedes, haz una pequeña donación. Por pequeña que sea, será importante. Muchísimas gracias por ayudar a seguir mejorando esta página web.
Comentarios recientes