Fulani: el pueblo nómada más grande del mundo.

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Los fulani (también llamados fula, peul o fulbe) constituyen el pueblo nómada más grande del mundo. Nada menos que 40 millones de almas repartidas por África Occidental. Se encuentran en Nigeria, Guinea, Senegal, Camerún, Gambia, Malí, Sudán, Burkina Faso, Níger, Chad, Benín, Mauritania, Costa de Marfil y otros.

Pese a ser clasificados dentro del conjunto de pueblos sudaneses, no se parecen a ellos. Tienen el aspecto físico de un pueblo mestizo. Su origen es un misterio. Podrían venir de fuera de África (quizás el Cáucaso o Yemen) pero otros piensan que proceden del Nilo o de un mestizaje entre pueblos sudaneses y nómadas del Sáhara.

Los primeros datos acerca de los fulani se remontan al siglo IX. A principios del siglo XII, a causa de la presión islámica (religión que entonces rechazaban), se dispersaron toda África Occidental. Para el siglo XV ya era la primera etnia del Sahel convertida a la media luna. Su idioma, el fulani, es similar al bereber y al hausa.

Fueron sometidos por los Imperios de Malí y de Shongai, pero también tuvieron reinos independientes -como Bundu, Fouta Djallon o Macina-, y hasta un imperio ya en el siglo XIX – el Califato de Sokoto-. Su fundador, Usman Dan Fodio, lideró una yihad fulani contra sus vecinos, los hausa, por su escaso fervor en el islam.

Antes de adoptar el islam, los fulani afirmaban proceder de El País de Heli y Yoyo, un paraíso creado por el dios Gueno, del que fueron expulsados por mezquinos. Hoy son musulmanes devotos y teocéntricos y practican la poliginia. Conservan costumbres preislámicas como la circuncisión del prepucio y la ablación del clítoris.

Su economía es básicamente ganadera y pastoril. Las cabezas de ganado marcan la riqueza de una persona. Algunos son sedentarios y se dedican al comercio. En cuanto a la organización social, antes tenían un sistema feudal de castas (religiosos, aristócratas, artesanos y siervos), que ha variado ligeramente en el presente.

Ambazonia: la independencia frustrada.

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Alemania colonizó Camerún en 1884, pero Francia y Reino Unido se lo quitaron en 1919. El actual Camerún -antigua colonia francesa- se independizó en 1960. Los británicos tenían, entre Nigeria y el Camerún francés, dos colonias: Camerún del Norte, que se unió a Nigeria, y Camerún del Sur, que se unió a Camerún en 1961.

La excolonia británica -pequeña y anglófona- se unía así a un país francófono y mucho mayor. Lo peor no era las diferencias lingüísticas sino las culturales. Desde el primer día hubo un pulso entre la forma inglesa de ver la vida (unidad en la diversidad) frente a la francesa (unidad en la uniformidad). El choque estaba servido.

En 1972 Camerún cambió su modelo federal  a uno de república unitaria y centralista y en 1984 el país pasó de llamarse República Unida de Camerún a República de Camerún -el nombre del Camerún francés de antes de la unificación-, lo cual se interpretó en Camerún del Sur, como el fin de la unión de 1961.

Camerún del Sur -bajo el nombre de República de Ambazonia- proclamó su independencia en 1999, pero no fue reconocida por otros estados. El área sigue bajo control camerunés. Hay un gobierno en el exilio desde 2004 y en 2006 hubo una segunda proclamación de independencia, pero también sin efectos en la práctica.

En Ambazonia se oponen a la eliminación de la estructura federal del Camerún y su transformación en un estado unitario. Los locales creen que los derechos de la minoría angloparlante no son respetados por la mayoría francófona. Muchos reivindican la independencia mientras que otros sólo buscan restablecer el modelo federal.

Ambazonia es un poco más grande que Holanda y tiene unos seis millones de habitantes. La mayoría es cristiana (también hay musulmanes y animistas) y hay una pluralidad de etnias, cada una con su idioma. Es un punto caliente en África. Si se independiza, tendrá fronteras marítimas con Guinea Ecuatorial, Camerún y Nigeria.

Camerún: la pequeña África.

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Alemania colonizó Camerún en 1884, pero en 1919 Reino Unido y Francia se lo repartieron como un pastel. Camerún central -el más grande y francófono- se independizó en 1960 y el Camerún del Sur -más pequeño y anglófono- se le unió en 1961 para formar ambos la república actual. El norte -anglófono- se unió a Nigeria.

Desde su independencia, Camerún ha pasado de un modelo federal -tradición anglosajona- a uno de república unitaria y centralista -tradición francesa-;  esto causó las iras de la parte meridional que pugna por la secesión bajo el nombre de República de Ambazonia. El país se tensiona ante dos formas distintas de ver el mundo.

Los dos idiomas oficiales son inglés y francés pero hay más de 250 etnias, cada una con su lengua propia. Destaca también el camfranglais, un habla criolla que mezcla inglés, francés y lenguas locales. Dos tercios de la población practican el cristianismo, un quinto el islam y el resto es animista. El país es seguro y vive en paz.

Esta patria es a menudo llamada la pequeña África o el África en miniatura ya que tiene de todo: playas, desiertos, montañas, selvas y sabanas. Al visitante le llama la atención su luz tenue y su belleza multicolor. Los vestidos tradicionales, la música, la danza, la artesanía… Todo allí es una gran explosión de ritmo, luz y color.

Camerún es la huerta del África Central con miles de sabrosas frutas y verduras. Exporta petróleo, cacao, café, algodón y madera y ahora está desarrollando el turismo. Es una de las naciones más prósperas del África Negra, lo que no le salva de tener grandes tasas de desempleo y pobreza. La esperanza de vida es de 53 años.

Camerún parece la obra de arte de un pintor genial. Tiene tanta belleza y colorido que más que un país parece un bodegón. Bajo su cielo nublado y su luz otoñal, hay un pueblo que vive feliz, que danza con frenesí y festeja el regalo de la vida. En la calle los niños juegan al balón. Todos quieren ser el futbolista Samuel Eto’o.

Texas: el derecho a la secesión.

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Texas fue colonia de España (y en menor medida de Francia) por siglos, y luego perteneció a México, hasta que unos colonos anglosajones  la independizaron en 1836. Es, junto con Hawaii, California y Vermont, uno de los cuatro únicos estados que fueron independientes antes de unirse a Estados Unidos (lo hizo en 1845).

Durante la Guerra Civil Americana (1861-1865) formó parte de los extintos Estados Confederados. En la actualidad es el segundo estado de Estados Unidos en extensión, población y economía y el icono por excelencia de esa América profunda de rancheros y cowboys con la Biblia en una mano y el revólver en la otra.

Texas tiene una fuerte personalidad sureña. Allí las iglesias protestantes tienen mucha fuerza y la población es conservadora, provida y partidaria de la familia tradicional. Los texanos son defensores a ultranza del capitalismo, el derecho a portar armas y la mínima intervención del Estado en la vida diaria de las personas.

Hay mucha gente blanca, anglosajona y protestante contraria a una inmigración masiva y descontrolada procedente de México, vinculada en ocasiones a la delincuencia. Por otro lado, es fácil encontrar latinos tomando comida tex-mex o asiáticos con el sombrero de vaquero. Es una cultura inclusiva. Se habla inglés y español.

Texas vive un milagro económico. Desde junio de 2009 ha creado casi la mitad de los empleos de todo Estados Unidos. Impuestos bajos, poca regulación y una política pro-negocios no hacen sino atraer empresas de California y Nueva York. Cuenta con una gran industria petrolera y gasística, y en Houston se encuentra la NASA.

Texas se siente cada vez más alejada de Washington, discriminada por una administración central que quiere intervenir en sus asuntos internos, sacarle el dinero y que no controla las fronteras con el vecino México. El malestar es creciente entre el pueblo texano y cada vez más gente reclama su derecho a la secesión.

Jordania: la verdadera Palestina.

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Esta tierra fue colonizada por árabes en el siglo VII. Después vendrían cruzados, mamelucos, otomanos y británicos. En 1920 Reino Unido creó el Mandato Británico de Palestina, del cual segregó a Transjordania en 1922. En 1946 Transjordania se independizó por primera vez en su historia y en 1950 mutó su nombre.

En su corta historia al país le ha dado tiempo a perder varias guerras contra Israel, firmar la paz (1994), federarse con Irak durante seis meses (1958), dominar Cisjordania (1949), renunciar a ella en favor de Palestina (1988) y sobre todo a practicar la hospitalidad acogiendo a miles de refugiados palestinos, iraquíes y sirios.

Jordania debe su nombre al río Jordán. La economía se funda en el turismo, como el que genera el Mar Muerto y la ciudad de Petra, hogar de los antiguos nabateos. Es un país desértico con muy poca agua y escasos recursos mas también un oasis y estabilidad en medio del hervidero de conflictos que es Oriente Próximo.

Los jordanos son árabes y practican el islam suní. Esta nación es una monarquía donde el rey goza de grandes poderes. La familia real es beduina de la dinastía hachemita. La élite beduina -una minoría social- también controla el ejército. Debido a su vecindad, el reino es muy sensible a la eterna lucha entre Palestina e Israel.

Jordania es el auténtico estado palestino. Antes de llamarse Jordania, se llamaba Transjordania y antes de eso Palestina. No hay ninguna diferencia étnica entre un palestino y un jordano. Incluso las banderas de ambos países son una fotocopia. Jordania es Palestina y Palestina es Jordania. Son dos nombres para una misma cosa.

El Reino de Jordania podría ser la solución para el conflicto de Oriente Próximo: un estado para los palestinos. Es una patria bastante grande como para acoger en su seno a todo el pueblo palestino que, dicho sea de paso, es el mismo que el jordano. Los palestinos podrían retornar a su verdadero hogar y los judíos vivir en paz.

Carelia: la Cachemira europea.

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Carelia es un área geográfica repartida entre Finlandia (regiones de Carelia del Norte y Carelia del Sur) y Rusia (República de Carelia (donde se encuentra, con mucha diferencia, la mayor parte de esta patria) y Oblast de Leningrado). Es una de las tierras más disputadas de todo el mundo. Algo así como la Cachemira europea.

Su historia es un continuo mover de fronteras. Suecia y la República de Nóvgorod lucharon por Carelia y por Ingria en el siglo XIII. El Tratado de Nöteborg en 1323 dividió Carelia entre las dos potencias. En el Tratado de Stolbovo de 1617 Suecia se hizo con la mayor parte de la Carelia rusa y miles de carelianos emigraron a Rusia.

El Tratado de Nystad de 1721 entre Rusia y Suecia concedió la mayor parte de Carelia a Rusia. En la Guerra de los Sombreros (1741-1743) los rusos se hicieron con casi toda Carelia. Tras la Guerra de Finlandia (1808-1809), Rusia le arrebató a Suecia Finlandia y luego incorporó la Carelia a Finlandia, que era territorio ruso.

En 1917 Finlandia se independizó de Rusia y la frontera se confirmó mediante el Tratado de Tartu de 1920. Tras el final de la Guerra Civil Rusa (1917-1923) y el establecimiento de la Unión Soviética en 1922, la Carelia oriental se convirtió en la República Autónoma Carelia en 1923 dentro de Rusia, que era parte de la Unión Soviética.

Tras la Guerra de Invierno (1939-1940), la Unión Soviética se anexionó casi toda la Carelia finesa. 400.000 huyeron. Finlandia recuperó la Carelia rusa por tres años (1941-1944) en la Guerra de Continuación. Al acabar la Segunda Guerra Mundial en 1945, casi toda Carelia era soviética. Desde 1991 es de la Federación Rusa.

Políticamente hablando los carelianos son rusos y culturalmente fineses. De hecho, el idioma careliano es similar al finés. Además de los dos citados, hablan también ruso y sueco. Moscú y Helsinki se lo disputan pero al pueblo careliano le haría feliz reunificar sus tierras y gozar de un estado independiente donde vivir en paz.

Finlandia: la buena educación.

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Hace menos de cien años era uno de los países más atrasados de Europa. Hoy Finlandia es uno de los líderes mundiales en competitividad, innovación, democracia, transparencia, poca corrupción, derechos sociales, renta per cápita y bienestar. Todo gracias a la apuesta que hizo por la educación en la década de 1960.

Su sistema educativo está considerado el mejor del mundo. Existe una enseñanza pública (99% de centros lo es), gratuita y de calidad hasta la Universidad. Los profesores están altamente preparados y su profesión es muy respetada por la sociedad. Se fomentan los idiomas, se enseña a los alumnos no a memorizar sino a pensar.

Finlandia era sólo un conglomerado de tribus cuando ya existía el Estado Sueco. Fue dominada por Suecia del siglo XIII a 1809, año en que pasó a manos rusas hasta su independencia en 1917. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) alemanes y soviéticos la atacaron. Finlandia cedió parte de Carelia a la Unión Soviética.

En 1863 el finés fue oficializado junto al sueco. Durante siglos, la administración de justicia y la escuela empleaban lenguas extranjeras. El finés es un idioma muy extraño, emparentado con estonio, húngaro y demás lenguas ugrofinesas (careliano, lapón…). Abundan las palabras muy largas, con muchas diéresis y vocales.

A menudo, Finlandia es considerada parte de Escandinavia. Esto es un error, nada tiene que ver con su cultura (el finés y el sueco por ejemplo son tan distintos como el español y el ruso). Su rico folclore está experimentando un renacimiento en los últimos años. Es una tierra de grandes deportistas, como el atleta Paavo Nurmi.

Suomi o Finlandia quiere decir «el país de los lagos». Gracias a sus 205.000 lagos, el clima es frío pero menos severo que en Suecia o Rusia. Es un país casi virgen, con un 70% de su territorio cubierto por bosques. El 90% de la pequeña población de la república finesa es luterana. Es una nación feliz, todo un ejemplo para el mundo.

Åland: un archipiélago singular.

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Åland es un pequeño archipiélago finés  en el Mar Báltico, justo en la frontera con Suecia. Estas islas fueron pobladas en la Edad Media por los vikingos suecos. Formaron parte de ese país por siglos (en un tiempo en el que también Finlandia pertenecía al reino sueco). Es por ello que su población es de lengua y cultura sueca.

Åland, junto con Finlandia, fue anexionada por Rusia. Una vez independizada Finlandia de Rusia (1917), los alandeses pidieron ser anexionados a Suecia, que invadió las islas pero las abandonó a loas dos semanas. Entonces las invadió Alemania hasta 1919, año en que se produce la definitiva ocupación por parte finesa.

En 1920 Finlandia garantizó la autonomía pero no la secesión. La Sociedad de Naciones reconoció la soberanía finesa sobre Åland siempre y cuando Finlandia mantuviera su caracter desmilitarizado y de libre comercio (desde 1854, por la Guerra de Crimea (1853-56)) y garantizase autonomía política, lingüística y cultural.

Así, Åland tiene su propio gobierno y parlamento, competencias totales en políticas internas, emite sellos, tiene su dominio de internet .ax y es una sociedad muy próspera. Además, necesitas vivir cinco años allí y dominar el sueco si quieres tener bienes muebles, inmuebles, negocios o prestar servicios sin restricción alguna.

Tiene un jugoso régimen fiscal que no paga IVA ni aplica la política fiscal europea. No pocos suecos, fineses y estonios se suben a un barco para ir a Åland y comprar alcohol libre de impuestos. La libre circulación de mercancias propia de la Unión Europea (UE) no se aplica allí, al ser incompatible con sus privilegios fiscales.

El único idioma oficial es el sueco, hablado como lengua materna por el 93,5 % de la población, unos 27.000 habitantes, de los cuales el 90 % vive en Fasta Åland, la ínsula principal de los 6.700 islas, islotes y escollos que conforman el país. Algunos locales quisieran ser suecos, otros independientes y otros están satisfechos como están.

https://www.youtube.com/watch?v=iQpDuCcKc08

Suecia: el Estado del bienestar.

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En el corazón mismo de la fría Escandinavia encontramos a Suecia; una patria casi tan grande como España pero con menos población que Portugal. Es una sociedad progresista, próspera, pacífica, culta e igualitaria, uno de los países más avanzados del mundo y el paradigma nórdico: gente muy blanca, rubia y de ojos azules.

La Suecia vikinga se unifica en torno al año 1000. Esta nación se fusionó con Dinamarca y Noruega en la Unión de Kalmar (1397-1523) pero los nobles suecos promovieron la secesión. Luego Suecia le arrebató tierras a Dinamarca, en 1809 Suecia entregó a Rusia Finlandia y Åland y en 1905 Noruega se independizó de Suecia.

Suecia pasó de la miseria y la emigración en el siglo XIX a ser riquísima en el XX. Es además el máximo exponente del modelo escandinavo: una sociedad que soporta a gusto la mayor presión fiscal del mundo -junto con Dinamarca- gracias a lo cual se garantiza un generoso estado del bienestar, así como los derechos sociales.

Iglesia y Corona van de la mano. Olaf Skötkonung fue el primer rey cristiano allá por el siglo X. Hoy el monarca es jefe de la Iglesia Luterana. El 85% de suecos son luteranos nominales y sólo un 4% asiste a los cultos.  Alfred Nobel, Ingmar Bergman, Carl Von Linné o Anders Celsius son ejemplos de la cultura nacional.

Además del sueco se hablan otras lenguas locales. La principal minoría étnica es el pueblo saami o lapón, que ha sufrido expolio de tierras, matrimonio interracial, prohibición de la lengua propia y anulación de la cultura tradicional. El Estado Sueco, en su política eugenésica, esterilizó a unos 230.000 saami entre 1934 y 1996.

En los últimos años Suecia se ha adaptado a los extranjeros en lugar de exigir lo contrario y promovido el feminismo. El resultado: guettos de inadaptados y un 75% de matrimonios que se separa antes de cuatro años. Son los frutos morales de tantísimas décadas de buenismo y multiculturalidad. Es el suicidio de una gran nación.

Dinamarca: el imperio escandinavo.

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A orillas del frío Báltico, en la península de Jutlandia, se encuentra el más poderoso de los estados escandinavos: Dinamarca. Es una nación pequeña y olvidada pero con una gran historia, una superpotencia medieval hoy venida a menos, una sociedad muy celosa de su autogobierno, una especie de catalanes del norte.

En 960 el pueblo danés se convirtió al cristianismo de la mano del rey Harald. Dinamarca es hoy una monarquía parlamentaria y el rey debe ser miembro de la Iglesia Luterana. El 90% de daneses es luterano, al menos nominalmente. La economía nacional es muy productiva y diversificada y goza de una alta renta per cápita.

En 1397 la reina Margarita I de Dinamarca impulsó la Unión de Kalmar: una fusión de tres reinos, Dinamarca, Noruega y Suecia, que en aquella época incluían Groenlandia, Islandia y Feroe (pertenecientes a Noruega) y Finlandia (Suecia). En 1523 Suecia se separó de Dinamarca dando inicio a 300 años de guerras entre ambos.

En 1720 hubo una unión danesa-noruega pero en 1815 Suecia le quitó Noruega. En el siglo XIX Prusia le arrebató a los daneses la mitad de Schleswig y todo Holstein (hoy son de Alemania). Actualmente, Copenhague aún dispone de dos colonias -Islas Feroe y Groenlandia-, pero lo más probable es que las pierda en el futuro.

El idioma nacional es el danés, aunque también se habla el bornholmo (en la isla de Bornholm), el feroés (en Feroe) y el kalaallisut (en Groenlandia). Danés, bornholmo, feroés, islandés, noruego y sueco pertenecen a una misma familia de lenguas, por lo cual sus hablantes se entienden sin problemas los unos con los otros.

El país posee una rica cultura y un gran patrimonio con intelectuales como Niels Bohr, Hans Christian Andersen o Søren Kierkegaard. Los daneses son patriotas, amantes de su cultura y tradiciones y orgullosos de su historia. Este reino es uno de los pueblos más avanzados, felices y menos corruptos del mundo entero.

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