Van molts anys per davant (els nigerians).

Diu el periodiste Josep Lluís Ferri que els valencians som uns desgraciats, i és veritat perque no som ni tan sols un gueto en la nostra pròpia terra. Els valencians trobem normal el fet de no poder fruir de la nostra llengua i cultura en la nostra pròpia nació. Recentment he tingut la sòrt de visitar Àfrica i més concretament l’Estat Edo, en Nigèria, la terra natal de la meua esposa. Posaré alguns eixemples comparant la situació cultural d’ací i d’allà per a demostrar que Ferri té tota la raó.

L’Estat Edo és un estat federat dins de la República de Nigèria. Allí es parla una vintena de llengües, entre elles l’anglés i la llengua edo. He observat que generalment els edo parlen en edo entre ells i només recorren a l’anglés quan han de parlar en uns atres grups ètnics. És com si diguerem que els valencians sempre parlen valencià entre ells i només recorren al castellà per a parlar en castellans, gallecs o vascs per eixemple. Ya m’agradaria a mi poder fruir d’eixa normalitat ací.

¿Has provat a fer una cosa tan senzilla com anar a una missa catòlica o un cult evangèlic en valencià? És més fàcil que te toque la loteria que trobar una iglésia en valencià en la nostra pròpia terra. Pero els edo tenen iglésies a on es parla només en edo, i unes atres bilingües (encara que la majoria d’iglésies parla en anglés). També disponen de la Bíblia en edo. Per contra, mosatros hem de llegir la Paraula de Deu en castellà (o en català) a falta d’una traducció a la llengua valenciana.

¿Quantes televisions tenim en valencià? Cap ni una. ¿I ràdios en valencià? Em referixc a que siguen realment en valencià; no val parlar dèu minuts en valencià en un programa d’una hora de música en anglés. Els edo tenen les seues pròpies televisions i ràdios a on parlen en edo i fan continguts propis de la seua cultura. Ells tenen els seus cantants típics, trages típics, menjars típics, festes típiques i els encanta raonar de les seues coses. És dir, que els enchisa ser i viure diàriament en edo.

¿Has provat a anar un dia al cine i tractar de vore una película en valencià? Missió impossible ¿veritat? Els edo, no obstant, conten en una potent indústria audiovisual que produïx moltes películes en llengua pròpia. Películes de baix presupost, és cert, pero que interessen més a la població que les produccions de Hollywood. Estos films, per lo general, conten drames basats en casos reals, semblants als culebrons d’Amèrica Llatina, pero condensats en una cinta de dos hores.

La música en edo sona pràcticament en totes les cases. I toquen tots els estils: des de la folclòrica a la cristiana, el pop o el rap. Hi ha moltes bandes que componen i interpreten les seues pròpies cançons en edo i la gent les contracta quan han de fer una festa (i les festes són molt habituals en Àfrica). No se fan rics, pero poden viure únicament de la seua música i no necessiten recórrer a uns atres treballs per a sobreviure. Alguns inclús guanyen prou be. Lo mateix passa en els actors de cine.

Nígèria és el primer estat d’Àfrica i tercer del món en número de llengües. Oficialment 525 (encara que n’hi han moltes més). Lo que he contat ací de l’edo és extensible a molts atres idiomes: yorubà, haumza, igbo, etc. Per a Nigèria és un orgull contar en un patrimoni llingüístic tan ric, i per això el promou. Pero en Espanya el qui se n’ixca del Quijote i del a mí me habla usted en cristiano ya és sospitós de ser un mal espanyol. Van molts anys per davant. Els nigerians, clar.

Anuncios

Estado Edó: un esplendoroso legado cultural.

2000px-flag_of_the_benin_empire-svg

El Imperio de Benín nació en el siglo XII y perduró hasta que fue anexionado por el Imperio Británico en 1897. A lo largo de sus 700 años llegó a ser uno de los estados más desarrollados de África, aunque basó su prosperidad en la venta de esclavos a los europeos. En el siglo XVII, en la cumbre de su apogeo, llegó a ocupar unos 90.000 km2.

El Reino de Benín desarrolló el arte escultórico más importante de África, con preciosas figuras de bronce y marfil. Sus murallas llegaron a tener 16.000 km de extensión (es la estructura humana más larga jamás construida por el hombre, cuatro veces mayor que la Gran Muralla China) y protegían un territorio de más de 6.500 km2.

En la actualidad aquel viejo imperio forma parte de Nigeria y su nombre es Estado Edó. Su capital es Benín City (no confundir con la República de Benín). Pese a que Nigeria es una república federal, el Estado Edó es un reino y su monarca es el oba de Benín, un rey muy querido y respetado por el pueblo, y una voz muy autorizada en el país.

Las viejas glorias quedan ya muy lejanas y a día de hoy el Estado Edó es muy pobre, tanto es así que muchos jóvenes emigran a Europa en busca de oportunidades. La gente ansía ganar dinero a toda costa, aunque sea por medios deshonestos. Un refrán local lo dice todo de su forma de ser: “Si el dinero llega a casa, no preguntes de dónde salió”.

En el Estado Edó se habla inglés, edó y otras muchas lenguas. El edó es el idioma nacional y su salud es mejor que la de muchas lenguas minoritarias europeas. La gente lo habla más que el inglés y es muy habitual escuchar el edó en radios, televisiones, discos, cantantes, festivales, series y hasta películas. La Biblia se ha traducido a ese idioma.

La sociedad mezcla creencias cristianas y animistas, por lo que los adivinos o babalaos son tan respetados como los pastores. Días antes de Navidad el pueblo celebra el Igué, su fiesta grande, un espectacular festival de música, danzas y llamativos vestidos multicolor. Sin duda, el Estado Edó atesora uno de los mayores legados culturales de África.

Nigeria: un país, 500 idiomas.

Unidad desde la diversidad. Así podríamos definir a Nigeria, el país más poblado de África (150 millones de habitantes) donde se hablan más de 500 idiomas. Ante semejante Babel, los nigerianos acuden al inglés como lengua franca pero en el día a día usan la lengua local. El país se independizó del Imperio Británico en 1960.

La riqueza multicultural y la pluralidad étnica y lingüística es un valioso tesoro etnográfico que sin duda debe ser preservado. Por ello, desde el Gobierno se fomentan políticas de impulso a las lenguas regionales, que tienen una presencia activa en las escuelas, en la administración, los medios de comunicación o el cine.

Nigeria es el segundo productor mundial de películas (por detrás de India y por delante de Estados Unidos), cuenta con el arte escultórico más importante de África (el de la etnia Edó) y una literatura prolífica en varios de sus idiomas, con autores de talla mundial como el Premio Nobel Wole Sokinya o Chinua Achebe.

Pese a ser el primer exportador de petróleo y gas de África, es una nación del Tercer Mundo con grandes desigualdades sociales, corrupción política y violaciones de los derechos humanos.  Son muy conocidos sus hombres, famosos por ser los mejores estafadores del mundo, así como la monumental ciudad de Lagos.

La república se enfrenta al separatismo de la sureña región de Biafra. También existen fuertes tensiones por motivos religiosos ya que el país se divide casi al 50% en musulmanes y cristianos. Nigeria del oeste y del este se diferencian tanto como Irlanda y Alemania. Y la del norte se diferencia de ambas tanto como China.

El país es un puzzle de idiomas y culturas, una macedonia de etnias y de pueblos que ha optado por la unidad nacional bajo una misma bandera. Unidad desde la diversidad. De este modo ha logrado convertirse en la gran potencia política, económica y cultural de África Occidental. Para los nigerianos, la unión hace la fuerza.

El extraño y fascinante caso de la lengua Edó.

En los últimos tiempos he  descubierto una lengua minoritaria africana, tan extraña como fascinante, que lleva por nombre Edó. Se trata de una lengua hablada fundamentalmente en el Estado Edó (Nigeria) que cuenta con 1.500.000 hablantes. El pueblo Edó llegó a ser una cultura muy floreciente, un imperio poderoso en África Occidental durante varios siglos que aún hoy presume de atesorar el arte escultórico más importante de todo el continente negro.

Pero su tesoro etnográfico más singular es su lengua. El Edó no pasaría de ser un idioma africano más si no fuera porque posee un sistema de escritura único en el mundo. Su alfabeto cuenta con sólo tres letras (un círculo, un círculo con unas patitas hacia arriba y otro círculo con unas patitas hacia abajo). A cualquiera de esas letras se le puede añadir (o no) un punto. Dicho punto puede estar ubicado arriba, abajo, a derecha o a izquierda de la grafía.

¿De qué manera entonces pueden formar oraciones complejas? Pues mediante una combinación cromática. Cada letra tiene un color y dependiendo de cuál sea, la grafía tiene un significado u otro. Los símbolos se representan en siete colores que siguen siempre el mismo patrón cíclico de arriba a abajo: rojo – naranja – amarillo – verde – cian – azul – violeta. Así pues, el mensaje se transmite  más por la combinación de colores que por la de letras.

La escritura Edó se parece al Sudoku: los textos suelen contar con siete líneas que van de arriba a abajo. A su vez, cada una de esas líneas se compone casi siempre de siete letras (lo cual produce matrices de 7 x 7). En cada columna no se repite nunca dos veces el mismo color (aunque sí se puede hacerlo dentro de una línea horizontal). Todas las columnas son igual de largas y cada una de ellas una repetición constante del mismo símbolo, que varía en el color.

Es posible que cada texto no pueda ser troceado sino que haya de ser leído íntegramente; es decir, como mensaje en su conjunto. Aparte de eso, no sabemos mucho más sobre esta misteriosa lengua. Este singular sistema de escritura conocido como cuantografía Edó ha sido superficialmente estudiado por los lingüistas Aba Abhyluime y Ayele Bekerie, aunque por ahora y desgraciadamente los datos de los que disponemos son muy pocos.

No obstante, por la influencia occidental, en los últimos tiempos el pueblo Edó ha adoptado el alfabeto latino para transcribir su idioma, dejando el colorido alfabeto tradicional a un lado. El Estado Edó garantiza la oficialidad de esta lengua, que cuenta con presencia en las aulas y los medios de comunicación (incluído el cine). Dispone de traducción de la Biblia desde 1996. Tal rareza lingüística es un tesoro cultural que merece ser protegido a toda costa.

A %d blogueros les gusta esto: