El extraño y fascinante caso de la lengua Edó.

En los últimos tiempos he  descubierto una lengua minoritaria africana, tan extraña como fascinante, que lleva por nombre Edó. Se trata de una lengua hablada fundamentalmente en el Estado Edó (Nigeria) que cuenta con 1.500.000 hablantes. El pueblo Edó llegó a ser una cultura muy floreciente, un imperio poderoso en África Occidental durante varios siglos que aún hoy presume de atesorar el arte escultórico más importante de todo el continente negro.

Pero su tesoro etnográfico más singular es su lengua. El Edó no pasaría de ser un idioma africano más si no fuera porque posee un sistema de escritura único en el mundo. Su alfabeto cuenta con sólo tres letras (un círculo, un círculo con unas patitas hacia arriba y otro círculo con unas patitas hacia abajo). A cualquiera de esas letras se le puede añadir (o no) un punto. Dicho punto puede estar ubicado arriba, abajo, a derecha o a izquierda de la grafía.

¿De qué manera entonces pueden formar oraciones complejas? Pues mediante una combinación cromática. Cada letra tiene un color y dependiendo de cuál sea, la grafía tiene un significado u otro. Los símbolos se representan en siete colores que siguen siempre el mismo patrón cíclico de arriba a abajo: rojo – naranja – amarillo – verde – cian – azul – violeta. Así pues, el mensaje se transmite  más por la combinación de colores que por la de letras.

La escritura Edó se parece al Sudoku: los textos suelen contar con siete líneas que van de arriba a abajo. A su vez, cada una de esas líneas se compone casi siempre de siete letras (lo cual produce matrices de 7 x 7). En cada columna no se repite nunca dos veces el mismo color (aunque sí se puede hacerlo dentro de una línea horizontal). Todas las columnas son igual de largas y cada una de ellas una repetición constante del mismo símbolo, que varía en el color.

Es posible que cada texto no pueda ser troceado sino que haya de ser leído íntegramente; es decir, como mensaje en su conjunto. Aparte de eso, no sabemos mucho más sobre esta misteriosa lengua. Este singular sistema de escritura conocido como cuantografía Edó ha sido superficialmente estudiado por los lingüistas Aba Abhyluime y Ayele Bekerie, aunque por ahora y desgraciadamente los datos de los que disponemos son muy pocos.

No obstante, por la influencia occidental, en los últimos tiempos el pueblo Edó ha adoptado el alfabeto latino para transcribir su idioma, dejando el colorido alfabeto tradicional a un lado. El Estado Edó garantiza la oficialidad de esta lengua, que cuenta con presencia en las aulas y los medios de comunicación (incluído el cine). Dispone de traducción de la Biblia desde 1996. Tal rareza lingüística es un tesoro cultural que merece ser protegido a toda costa.

A %d blogueros les gusta esto: