¿Sabías que Peníscola fue sede papal?

Peníscola (El Baix Maestrat) es famosa por ser una de las localidades más bellas del mundo. Sus magníficas playas y su hermoso castillo atraen cada año a millones de turistas. Lo que quizás no sepas es que en el pasado también fue sede papal. De hecho, sólo tres ciudades han tenido el privilegio de serlo: Roma, Aviñón y Peníscola.

Esta historia se enmarca durante el cisma de Occidente. En 1378 Urbano VI fue elegido como nuevo papa de Roma. Éste acusó a los cardenales de llevar una vida ostentosa y poco cristiana, y ellos como represalia eligieron, también en 1378, otro papa, Clemente VII, que se estableció en Aviñón. Así, había dos papas a la vez.

En 1394 el aragonés Pedro Martínez de Luna (Illueca, 1238-Peníscola, 1423) sucedió a Clemente VII como papa de Aviñón y pasó a llamarse Benedicto XIII. Mientras tanto, en Roma Bonifacio IX sucedió a Urbano VI. Como había dos papas, se le pidió al rey de Francia que eligiera entre uno u otro, a lo cual se negó.

Ante esta negativa Benedicto XIII se ausentó de su sede en Aviñón para intentar convocar un concilio en Perpiñán. Mientras tanto se había inaugurado el Concilio de Pisa, también para acabar con el dualismo. Así, en 1409 fue elegido Alejandro V, que, aprovechando la ausencia de Benedicto XIII, ocupó la sede papal de Aviñón.

Benedicto XIII residió en Perpiñán y luego se exilió en Peníscola en 1411. Transformó el antiguo castillo de los templarios en palacio y biblioteca papal para él y para su sucesor Clemente VIII, segundo papa de Peníscola, quien en 1429 renunció al cargo presionado por el rey Alfons V, decisión clave para acabar con el cisma.

De esta rocambolesca manera es como llegó a haber tres papas a la vez (por supuesto que no se reconocían los unos a los otros, y que se excomulgaban unos a otros) y tres sedes pontificias de forma simultánea. Una de ellas, Peníscola, concretamente su maravilloso castillo ubicado en la playa y que se adentra en el mar.

Benedicto XIII -quien es mucho más conocido por el sobrenombre de Papa Luna- murió en 1423 a los 94 años. Su fallecimiento no se hizo público hasta que sus cardenales se repartieron el tesoro pontificio un año después. Murió sin haber renunciado nunca a su papado. Hoy la Iglesia Católica lo considerada un antipapa.

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¿Sabías que la mitad de los Papas no italianos en 500 años es de Valencia?

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Agradecimientos a Joan Ignaci Serrano de Vinalesa (Reino de Valencia).

La figura del Papa es una de las más importantes del mundo, por lo que conlleva como líder espiritual de la Iglesia Católica y como Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. Históricamente los Papas han nacido en Roma o en la Península Itálica. De hecho, desde 1455 hasta 2005 ha habido 56 Papas. Tan sólo cuatro de ellos han sido no italianos y la mitad nació en el Reino de Valencia.

El primero de los valencianos fue Anfós de Borja (Xàtiva, La Costera,1378), quien fue Papa entre 1455 y 1458 bajo el nombre de Calixto III. El segundo -y último hasta la fecha- nació en Xàtiva en 1432; se trata de Rodrigo de Borja, más conocido como Alejandro VI, Papa entre 1492 y 1503. Ambos fueron líderes inmorales y corruptos -en un tiempo en que todos los Papas lo eran- pero también grandes mecenas de la cultura. En aquel tiempo se hablaba valenciano en la corte papal de los Estados Pontificios.

Los otros Papas no italianos han sido el holandés Adrian Boeyens, Adriano VI (1522-1523) y el polaco Karol Wojtyla, Juan Pablo II (1978-2005).

Con la llegada incluida de Juan Pablo II en los tiempos modernos, sólo hubo cuatro Papas nacidos fuera de la Península Itálica en 500 años (entre los siglos XV y el XX) y dos eran valencianos. Esto muestra la gran importancia del Reino de Valencia y de su papel en la historia.

Católicos no practicantes y vegetarianos no practicantes.

Según las encuentas y sondeos oficiales el 75% de la sociedad valenciana es católica. Y yo digo que eso es mentira. Lo que hay es un 75% de bautizados, que no es lo mismo. Es decir, un 75% de bebés que en su día fueron bautizados sin que, lógicamente, nadie les pidiera su opinión y que en el mejor de los casos después tomaron la primera comunión porque ese día te hacen regalos y se casaron por la Iglesia porque hacerlo por el juzgado es muy frío. Hay que acabar ya de una vez con el mito de la Valencia católica porque católicos, lo que se dice católicos, en este país llamado Reino de Valencia se cuentan con los dedos de la mano y sobran dedos.

Valencia es un país de católicos no practicantes, que es no ser nada. Es como si yo me declaro vegetariano no practicante… Como hamburguesa y jamón y luego digo que soy vegetariano. Aquí un tío te dice que está a favor del aborto, del gaymonio y lesbimonio, que piensa que Satanás no existe pero la reencarnación sí… y luego te dice que es católico. Menuda empanada mental lleva esta gente. Su máxima expresión de catolicismo consiste en ir a rezar a una estatua de madera o ponerse histérico cuando sacan a pasear la imagen de la Virgen, como quinceañeras en un concierto de Alejandro Sanz. Y ahí se acaba la cosa, que ya de por sí es muy triste.

El filósofo danés Soren Kierkegaard ya alertaba de la irracionalidad que supone que una Iglesia sume creyentes que no creen. Aunque eso no es algo que le importe mucho a la Iglesia Católica, que tiene el dudoso honor de haber quemado más Biblias a lo largo de la historia que el comunismo. Aquí si los católicos creen o no en Jesús es lo de menos. Porque de lo que se trata es de dinero. De poder decirle al Estado: “Somos importantes, representamos a tanta gente, así que suelta subvenciones para nuestros colegios concertados, ONG, visitas papales y demás prebendas”. Pasta, eso es todo. No son discípulos de Cristo sino los mercaderes del templo.

La Iglesia Católica es como Telefónica… es muy fácil darse de alta pero imposible darse de baja. No hay manera humana de que te borren de su club, por más que se lo pidas. Si te bautizaron de bebé ya te consideran católico para toda la vida, así te hayas convertido al ateísmo o al islam. Yo mismo soy protestante y la Iglesia me cuenta como católico a la hora de reclamar pasta a la Generalitat. Porque aquí católicos practicantes no lo son ni los obispos… No hay más que ver cómo arengan en contra del aborto y después pierden el culo para ir a votar a un partido abortista como el Partido Popular (PP). Por suerte, cada vez engañan a menos gente.

Vaticano: la última teocracia de Europa.

Los Estados Pontificios nacieron en 752 y aún existen bajo la denominación de Vaticano. Por siglos fueron un tenebroso reino que auspició la Inquisición y mil guerras, y un nido de  inmoralidad y corruptelas impropio de hombres de Dios. Pero de todas aquellas aventuras bélicas ya sólo nos queda el recuerdo lejano del ayer.

El Vaticano es la moderna versión de los viejos Estados Papales. Se independizó en 1929 tras la firma de los Pactos de Letrán celebrados entre la Santa Sede y el Reino de Italia, que en 1870 había conquistado los Estados Pontificios. Hoy es una diminuta ciudad-estado, un micropaís cuya superficie es más testimonial que otra cosa.

Es la última teocracia de Europa (ya que su jefe de estado es el Papa, líder de la Iglesia Católica) y el único país con el latín como lengua oficial (también lo es el italiano). Dicho así, puede sonar tan medieval como Irán o Arabia Saudí pero nada tiene que ver pues actualmente es una nación pacífica y defensora de la vida.

Con 0,4 km2, es el estado con territorio más pequeño del orbe (sólo le supera la Orden de Malta, que carece de suelo propio). Tiene 900 habitantes. Sólo 300 tienen nacionalidad vaticana, que no se obtiene por nacer sino por concesión, se añade a la de origen y al fin se retira cuando se deja de realizar funciones para el país.

El Vaticano es desde luego un país muy sui generis ya que más que una nación en sí, es en realidad una excusa para que el Papa pueda gozar de las ventajas, protección y trato de privilegio que disfruta un jefe de estado. Realmente se trata de un soporte temporal para reforzar las actividades eclesiásticas de la Santa Sede.

Pero el poder del Vaticano radica en ser el epicentro de 1.200 millones de católicos en el mundo. Puede que la Iglesia predique un Evangelio idólatra y contaminado y que no pocas veces sus actuaciones hayan quedado en entredicho pero a obras de caridad nadie le gana en toda la Tierra. Tiene clarísimo que la fe sin obras está muerta.

¿Qué dice la Biblia acerca del limbo?

En la tradición católica, el limbo es un estado o lugar temporal de las almas de los creyentes que murieron antes de la resurrección de Jesús (limbo de los justos o de los patriarcas) y el estado o lugar permanente de los no bautizados que mueren a corta edad sin haber cometido ningún pecado personal, pero sin haberse visto librados del pecado original a través del bautismo (limbo de los niños). En teoría, y a pesar de su nombre, también irían a éste -según algunas interpretaciones- aquellos adultos que, no habiendo cometido pecado personal alguno, no hubieran tenido la oportunidad de conocer la doctrina cristiana ni ser bautizados; aunque la inclinación humana a hacer el mal haría muy difícil que un caso así pudiera darse. Sería, por ejemplo, el caso de un subnormal profundo que no sabe lo que se hace.

Lo cierto es que el limbo no se menciona en toda la Biblia ni una sola vez. Ni el de los justos ni el de los niños. Con respecto a este último, la Iglesia Católica ha partido de la base de que es necesario estar bautizado para entrar en el cielo, pero 1) en ningún lugar de la Biblia se plantea tal requisito, 2) históricamente el bautizo siempre fue de adultos (Jesús, a los 30 años sin ir más lejos) ya que un adulto tiene el entendimiento del que carece un bebé y 3) Jesús mismo señaló que el cielo es de los niños y de los que son como niños (Marcos 10:13-16, Mateo 19:13-15 y Lucas 18:15-17). Para Cristo la cosa está clara: un niño o un adulto que es como un niño (es decir, inocente) va directo al cielo. Lógicamente, las palabras de nuestro Señor entran en flagrante contradicción con la antibíblica doctrina del limbo.

El 19 de abril de 2007, la Comisión Teológica Internacional de la Iglesia Católica, bajo el papado de Benedicto XVI, publicó un documento teológico que no constituye magisterio pero que se emite con la autoridad del Vaticano, que subraya que la existencia del limbo de los niños no es un dogma sino solamente una hipótesis teológica. El documento considera un misterio el destino preciso de los niños sin bautizar, aunque se tiene la esperanza de que puedan ir al cielo por la misericordia de Dios. Ésta es la nueva postura de la Iglesia, distinta de la mantenida durante siglos. Por lo demás, en ningún lugar de la Biblia se menciona un lugar denominado “limbo de los justos”, ni el “limbo de los niños” ni tampoco dice que una persona que haya muerto sin estar bautizada no pueda entrar en el cielo.

Joan Pau II, Papa valencianiste (1920-2005).

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Tots els valencians –sigam catolics o no- deuriem estar agraïts a Joan Pau II, Papa de l’Esglesia Catolica i Cap d’Estat del Vatica. Perque este Papa, sense ser valencià, sempre ha estat del costat del nostre poble. El Sum Pontifex visità Valencia en 1982. Centenars de mils de valencians en Senyeres acodiren a la cita. En aquella visita, el Papa fins i tot va pronunciar unes paraules en Valencià. Fon en un Valencià macarronic, és cert…

Pero en tot cas, és més de lo que han fet mai alguns presidents de la Generalitat, com Eduardo Zaplana o José Luis Olivas. El Papa inclus aprofità per a alabar la “fermosa Llengua Valenciana”. Atencio, puix no digue catalana sino Valenciana. Com tampoc digue Valenciana com a sinonim de catalana puix dificilment es pot tildar de fermosa a una llengua com la catalana, que si destaca és per ser basta, grossera i malsonant a l’oït.

Joan Pau II tambe visità Alzira, assolada aquell any per la Pantanada de Tous, solidarisant-se aixina en el dolor d’uns damnificats –els de la Ribera- abandonats a la seua sort pel govern sociata. I és que Karol Wojtyla fon un home que sempre ha dut a Valencia en el cor, com demostra que haja beatificat a centenars de valencians o que el primer Institut Pontifici Joan Pau II instalat fòra de l’Estat Vatica es trobe precisament en el nostre païs.

El seu ultim regal fon advocar pel PHN perque “l’aigua és un be comu”, algo que concorda en eixa caritat cristiana que obliga moralment a qui té alguna cosa a compartir eixa cosa en aquell que no la té. Gracies per tot Joan Pau. Perque sempre has demostrat amar a Valencia molt més de lo que la ama l’Esglesia Valenciana, a sovint cega, sorda i muda front als atacs cap a la nostra identitat. Gracies per tot, Karol. T’has guanyat el cel.

 

FONT: Llengua Valenciana Sí. 19-4-2005.

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