Una muestra clara del mal llamado proceso de normalización lingüística (en realidad proceso de sustitución lingüística) que pretende sustituir todas las palabras típicas valencianas por otras catalanas es la inoculación del barbarismo cap de setmana (fin de semana, en catalán) que está suplantando al término valenciano fi de semana (fin de semana), según denuncia el profesor Manuel Gimeno.
Emplear cap de setmana en valenciano para referirse al sábado y domingo es una aberración total. Cap significa «cabeza» o «principio» en valenciano. Por ejemplo, la expresión Cap d’any quiere decir «primer día del año» o «principio del año», por eso la usamos en la noche del 31 de diciembre al 1 de enero, porque la nit de cap d’any es la «noche de principio de año» o la «primera noche del año».
Fi, en cambio, significa «fin» en nuestro idioma. La fi de semana es la expresión correcta para referirse al sábado y domingo, que son, efectivamente, los últimos días de la semana. Emplear el término cap de setmana (principio de semana) que referirnos al final de semana es delirante, y tan sólo se sostiene porque es muy usado en Cataluña y los políticos antivalencianos pretenden que lo sea también en Valencia.
Decir cap de setmana en valenciano sólo tendría sentido si empleáramos el calendario judío, en el que, en efecto, el domingo es el primer día de la semana. Pero mientras nos guiemos por el calendario occidental, la forma correcta para referirnos a los últimos días de la semana (sábado y domingo) será fi de semana. Defender lo contrario es un ataque al idioma valenciano, a la lógica y al sentido común.
Según parece San Francisco de Asís hizo el primer belén de la historia en 1223. Fue un belén viviente y la tradición (primero con personas y luego con figuras) se propagó por la Península Itálica. Con posterioridad esta hermosa costumbre navideña se exportó a la Península Ibérica, y hoy son varios los belenes que compiten por ser el más antiguo de España.
De entre los que se conservan, el más antiguo del Estado es el Belén de Jesús, que habría llegado a Palma de Mallorca hacia 1480. También cabe destacar el Belén de Coral de las Descalzas Reales de Madrid (hacia 1570), el de las Agustinas Recoletas de Salamanca (hacia 1646), el de la Roldana, en Sevilla (siglo XVII) o el de Salzillo, en Murcia (hacia 1776).
El Belén del Príncipe es el más antiguo de entre los valencianos. El rey Carlos III lo trajo de Nápoles en 1760 y en 1764 ordenó engrandecerlo al valenciano Josep Esteve Bonet, que por entonces era un escultor muy reputado. Éste contó con la ayuda del también escultor valenciano Josep Ginés Marín así como del gran figurinista murciano Francisco Salzillo.
Esteve hizo numerosas figuras, entre las cuales había personajes valencianos. Este belén llegó a ser un conjunto de más de 6.000 figuras en total, regalado al infante don Carlos, por lo que se conocerá como «Belén del Príncipe». Apenas 80 figuras han sobrevivido al transcurso del tiempo, las cuales se pueden visitar gratuitamente en el Palacio Real de Madrid.
¿Pero hubo algún belén en Valéncia anterior al Belén de Jesús de Palma de Mallorca que se haya perdido o destruido con el paso de los siglos? Con total seguridad, sí. Según Letizia Arbeteta, doctora en Historia del Arte y experta en el tema, la primera mención al acto de poner el belén (“ferlo betlem”) aparece en la Catedral de Valéncia en el año 1502.
Pero es más: según Arbereta el documento más antiguo que atestigua el uso del belén en España es una noticia de la Catedral de Valéncia, donde, en 1468, se renovaron las figuras del misterio, que se colocaban en Navidad. En esa fecha, las figuras ya eran viejas y usadas hasta el punto de que se debían sustituir, dato que denota antigüedad en la costumbre.
Una colaboración científica entre investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y la Universidad de Valencia (UV) condujo al diseño, fabricación y demostración experimental del primer manto de invisibilidad acústica tridimensional del mundo. Este invento es el producto de la tesis doctoral del valenciano Daniel Torrent Martí, doctor en Ingeniería Electrónica, que fue dirigida por su profesor, el manchego José Sánchez- Dehesa, ambos de la UPV.
El equipo de científicos responsable del estudio pertenece a la Unidad de Materiales y Dispositivos Optoelectrónicos (UMDO) del Instituto de Ciencia de Materiales de la UV (ICMUV), donde se diseñó el manto de inaudibilidad, y al Grupo de Fenómenos Ondulatorios (GFO) de la UPV, en cuyos laboratorios se desarrolló el prototipo experimental y las mediciones pertinentes. Han colaborado también con la sede en Washington de Naval Research Laboratory de Estados Unidos.
A partir de la idea de Torrent, la capa de inaudibilidad fue diseñada por este conjunto de científicos valencianos. Partieron de 60 anillos de material plástico que rodean al objeto encubierto (una esfera de plástico de cuatro centímetros de radio), usando herramientas de cálculo propias. Al llegar las ondas sonoras, éstas lo atraviesan como si no existiera, gracias a las propiedades del manto acústico. El dispositivo resulta inaudible, esto es, imperceptible desde el punto de vista acústico.
Una aplicación práctica del invento sería ocultar un submarino, lo que le haría totalmente indetectable para un sónar. La onda que éste recibiera bordearía el contorno del submarino y seguiría propagándose sin perturbación aparente. Por otro lado, en las salas de conciertos, cines o teatros, se podría mejorar la acústica del local, evitando que se produjeran rebotes o ecos indeseables de las ondas sonoras por las esquinas, redireccionándolas hacia otras zonas de ese mismo recinto.
El trabajo de estos investigadores valencianos aparece publicado en prestigiosas revistas científicas como por ejemplo Science, Physical Review Letters, New Journal of Physics, The Physics World, entre otras, así como también el diario británico The Daily Telegraph, además de la prensa valenciana y la española. De momento este manto de inaudibilidad inventado por el valenciano Daniel Torrent ya es una realidad. Veremos hasta donde pueda llegar en el futuro.
Fuentes consultadas:
– CH. A. Submarinos invisibles para el sónar. Las Provincias. 12-3-2008.
– EFE. El primer manto de invisibilidad acústica del mundo se ha hecho en Valencia. Las Provincias. 12-4-2013.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Agradecimientos a Josep Lluís García Ferrada (Burriana), Jaume Hurtado (Valencia) y Virgínia Segura (Valencia).
Hoy en día se pretende borrar cualquier rastro de la lengua valenciana, aduciendo que se trata de un idioma inventado que en realidad no existe. Pero la historia es tozuda y cuando nos sumergimos en ella encontramos un puñado de pruebas que desmienten las tesis pancatalanistas y nos hablan de una lengua viva. Así, la Constitución Española de 1978 fue publicada, además de en castellano, en otras lenguas vernáculas del Estado. Se publicó en Normas de El Puig a finales de los 70.
Los ejemplares bilingües (español y valenciano) de la Constitució Espanyola de 1978 fueron difundidos masivamente entre el pueblo valenciano y aún hoy se conservan en miles de hogares. Su portada era crema y el único dato de impresión dice: Depósito legal B. 36.416 – 1978. Imprime EBSA. Carretera nacional 152 km 21.650 Parets (Barcelona). Es decir, fue impreso en Barcelona pero en valenciano. Se publicó a propósito del referéndum nacional de 6 de diciembre de aquel mismo año.
Otra Constitución, de tapa negra, fue editada per Josep Miquel Lerma Marín y publicada en 1979 como consta en su Depósito Legal V-261-1979. Es una versión íntegramente en valenciano y reza en su portada Text en llengua valenciana (Texto en lengua valenciana). A modo de anécdota muestra las banderas de León y de Castilla por separado y banderas de Aragón, Baleares y Murcia distintas de las actuales ya que el Estado de las autonomías aún no se había desarrollado del todo.
También de finales de la década de 1970 está la Constitución española: con versiones en castellano y valenciano. Ilustre Colegio de Abogados de Valencia. 1979. V. 1.068-1979 (edición bilingüe). Luego llegó La Constitución Española. Generalitat Valenciana. 1983. V. 2757-1983 (edición bilingüe). Es muy significativo que dos entidades de la solera del Colegio de Abogados de Valencia y la Generalitat Valenciana publicaran por aquel entonces en valenciano y no en catalán.
Algo posterior es la Constitució espanyola: aprovada per les Corts el 31 d’octubre de 1978 i Reforma de l’articul 13, apartat 2: aprovada per les Corts el 22 de juliol de 1992. Del Senia al Segura. 1993 V. 3322-1993 (versión en valenciano). Traducimos, para los no valencianoparlantes: Constitución española: aprobada por las Cortes el 31 de octubre de 1978 y Reforma del artículo 13, apartado 2: aprobada por las Cortes el 22 de julio de 1992.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Agradecimientos a la Federació de Pilota Valenciana.
Si hay un deporte en el que los valencianos destacamos sobremanera es sin duda en el de la pelota valenciana, también conocida internacionalmente como pelota a mano. La Selección Valenciana es siempre la máxima favorita para ganar todos los torneos oficiales y su abultado palmarés es realmente insuperable hasta la fecha.
Cabe aclarar que dentro de la pelota a mano existen diversas modalidades: Llargues (largas) -sin duda la prueba reina-, One Wall (frontón), Juego Internacional, pelota autóctona (que presenta variantes locales dependiendo de la nación donde se dispute), Juego Europeo… Valencia ha sido campeona en todas ellas.
Desglosar en este artículo todo su impresionante currículum resultaría absurdo y quedaría desfasado en muy poco tiempo ya que la Selección Valenciana engrosa su medallero en cada cita en la que participa. Pero no obstante no está de más destacar algunos de los puntos álgidos del combinado de nuestra bienamada patria.
En 1993 la Selección Valenciana triunfó en la única edición disputada del Torneo Cinco Naciones, que fue el predecesor inmediato del Europeo de pelota, el cual nació justo un año después. A pesar de que Valencia no ganó la primera edición del Campeonato de Europa -venció Francia-, sí es la que más Europeos ha ganado.
Más aplastante aún ha sido su dominio en la Copa del Mundo. La Selección Valenciana no sólo es la que ha logrado un mayor número de títulos; también ganó el primer Mundial (1996), y los cinco primeros Mundiales de llargues de forma consecutiva (1996, 1998, 2000, 2002, 2004), un hito jamás igualado hasta hoy.
Por el combinado nacional ha pasado una auténtica constelación de estrellas: Genovés, Paquito, Enric Sarasol, Josep Mª Sarasol, Oltra, Pigat II, Cervera, Fredi, Puchol, Mezquita, Grau, Àlvar, Genovés II… Un auténtico Dream Team -equipo de ensueño- que hace las delicias de los aficionados a este juego.
Los valencianos somos a la pelota a mano lo que Brasil al fútbol o Estados Unidos al baloncesto. Somos la gran superpotencia de este histórico deporte. Los mejores del mundo. Así pues, debemos sentirnos profundamente orgullosos de una Selección que tantas veces ha llevado el nombre del Reino de Valencia a lo más alto.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
El deporte de pelota a mano es practicado en cada vez más naciones del mundo. Sin embargo, el mejor jugador de todos los tiempos es valenciano. Se trata de Paco CabanesEl Genovés, nacido en 1954 en la homónima localidad valenciana. De niño jugaba a raspall en su pueblo y analizaba la técnica de los hombres mayores, de quienes aprendía. Luego abandonó esta modalidad para centrarse en la de Escala i Corda. A los 17 años, cuando trabajada de obrero en Benissa, probó suerte en el juego profesional. En tan sólo un año pasó de novato a tratar de tú a tú a las grandes figuras del momento como el gran Antoni Reig Rovellet.
La Federación Española de Pelota sólo recogió las modalidades vascas del juego y rechazó las valencianas (pese a ser mucho más antiguas), por lo que se creó la Federación de Pelota Valenciana. Fueron tiempos difíciles pues el autoodio y los complejos de inferioridad de los valencianos ningunearon este deporte, que era considerado de pueblerinos, pero el carisma de Paco, juntamente con la llegada de la televisión autonómica, ayudó a popularizarlo y hacerlo renacer. Paco fue el gran artífice de la resurrección de este deporte, que cada día crece en seguidores. Su hijo Josep Cabanes Genovés II también es pilotari profesional, como su padre.
El Genovés golpeaba con la derecha y la izquierda, aceptaba partidas desiguales para dar espectáculo (como jugar con sólo una mano o en inferioridad numérica (dos contra tres)), fue una fuerza devastadora capaz de enviar la pelota al palco empleándose a medio gas, nunca daba una bola por perdida y pasaba como una aplanadora por encima de sus contrincantes. Las finales contra su eterno rival, Enric Sarasol I, eran épicos duelos de titanes. Ganó también a genios emergentes como Alfret Hernández Fredi y se retiró en 1995 tras proclamarse campeón al vencer a un fabuloso Àlvar Navarro de 20 años, al que doblaba en edad.
Su palmarés es impresionante. En cuanto a títulos el Genovés ganó 8 Campeonatos Especiales (1975, 1976, 1978, 1979, 1981, 1983, 1984 i 1989) y 6 Campeonatos Individuales de Escala i Corda (1986, 1988, 1989, 1990, 1991 i 1995). Con la Selección Valenciana fue campeón del I Torneo Cinco Naciones a Llargues (1993), del I Campeonato Mundial a Llargues (1996) y fue designado mejor jugador del I Campeonato Mundial a Llargues (1996). Está considerado el mejor jugador de pelota de todos los tiempos, el mejor deportista valenciano del siglo XX y el Trinquete de la Universidad Politécnica de Valencia lleva su nombre en su honor.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
La pelota valenciana es el deporte precursor del tenis, que básicamente es igual con la principal diferencia de que se golpea la bola con una raqueta en lugar de con la mano. La modalidad de Escala i Corda es la más popular de este deporte, la que cuenta con el mayor número de profesionales, con mayor influencia social y es la más parecida al tenis. Se disputa en un trinquete al que se añade una cuerda a mitad de él a una altura de dos metros, hecho que proporciona el nombre a esta prueba. El jugador golpea la pelota, que debe pasar por encima de la red y caer en el campo contrario. Su contrincante tratará de devolver la bola rápidamente ya que ésta sólo puede tocar el suelo de su campo una vez antes de ser devuelta. Si toca más de una vez o si no consigue devolverla, puntúa el pilotari rival. La manera de lograr un tanto (juego) también es similar a la del tenis, contando quinze, trenta y val. Se puede jugar tanto individualmente como por equipos.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
La pelota a mano es un deporte histórico. Llamarlo milenario no es exagerar pues se ha jugado, en unas modalidades u otras, desde tiempos inmemoriales en pueblos tan diversos como el egipcio, el japonés o el maya. Es también el precursor del tenis, que básicamente es igual que la pelota valenciana con la principal diferencia de que se golpea la bola con una raqueta en lugar de con la mano.
A pelota han jugado emperadores (Alejandro Magno…), césares (Vespasiano, Alejandro Severo…), reyes (Luis X, Carlos VIII, Francisco I, Enrique IV…), etc. Ha cautivado a literatos como Joan Lluís Vives, Pedro Calderón de la Barca, Lluís Galiana, Francesc Almela i Vives o Aureli López, pintores como Francisco de Goya o Josep Bru o escultores como Ignasi Pinazo.
Hasta el siglo XVIII fue el deporte más practicado en toda Europa. Con el tiempo fue diluyéndose poco a poco, fue perdiendo apoyo popular en favor de nuevos deportes de masas como el fútbol o el baloncesto y sólo se conservó en toda su pureza en el Reino de Valencia, por ello hoy es conocido como pelota valenciana. Actualmente está en auge y su proyección internacional y número de seguidores crece.
La pelota valenciana se basa en el juego genuino de toda la vida pero la vasca introduce elementos modernos como el frontón, la cesta de mimbre y otros. Pese a ser una modalidad mucho más antigua, la Federación Española de Pelota despreció las reglas de la pelota valenciana y tan sólo aceptó las de la vasca, lo que llevó a los valencianos a fundar la Federación de Pelota Valenciana en el año 1985.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
El cantante valenciano Nino Bravo (Ayelo de Malferit 1944-Villarrubio 1973) falleció en un trágico accidente de tráfico a la edad de 28 años pero nos legó himnos maravillosos que lo han convertido en inmortal (América, Mi tierra, Noelia, Un beso y una flor…). Uno de ellos es Libre, que tiene que ver con una curiosa y triste historia relacionada con el Muro de Berlín.
La Guerra Fría (1945-1991) dividió al mundo en dos bloques enfrentados: el capitalista liderado por Estados Unidos y el comunista dirigido por la Unión Soviética. Uno de los episodios más célebres fue la división de Alemania en dos partes: la comunista República Democrática Alemana (RDA) y la República Federal Alemana (RFA) libre. Berlín fue igualmente repartida entre estos dos estados.
En agosto de 1961 se levantó en la RDA el Muro de Berlín, para que no pudieran pasar alemanes de la zona oriental a la occidental. Hasta la caída del Muro de la vergüenza en noviembre de 1989, murieron 270 personas en su intento de escapar del infierno comunista. La primera víctima se produjo el 17 de agosto de 1962: Peter Fechter, un joven de 18 años. Nino Bravo le homenajeó con su tema Libre.
Fechter y su amigo Helmut Kulbeik trataron de atravesar el Muro pero sufrieron distinta fortuna. Cuando estaban muy cerca de lograrlo, a punto de saltar al lado occidental, los guardias fronterizos de la RDA les dieron el “alto” y dispararon: Helmut logró cruzar la frontera mas Peter cayó malherido por varios disparos en el espacio que separaba los dos muros que formaban el Muro de Berlín.
Quedó tendido en el suelo desangrándose, muriéndose a la vista de los soldados de ambos lados, sin que ninguno hiciera nada para impedirlo por miedo a que les ocurriera lo mismo. Durante 50 minutos el muchacho permaneció agonizando, pidiendo auxilio, pero sólo consiguió que los soldados americanos le tiraran un botiquín. Fueron 50 minutos de lenta agonía hasta que perdió el conocimiento y murió.
Si los militares fronterizos no hicieron nada por salvar la vida del joven, menos aún pudieron hacer los civiles de ambos lados que, indignados, presenciaron el luctuoso incidente. Al final, los soldados de la Alemania comunista se acercaron a recoger el cuerpo sin vida de Peter entre gritos de «¡¡¡asesinos, asesinos!!!» El suceso provocó un escándalo internacional y pasó a formar parte de los libros de historia.
En los días que siguieron al asesinato, se convocaron en la Alemania Occidental multitud de manifestaciones y actos de protesta. Para los ciudadanos de la Alemania Oriental fue una advertencia de lo que podría ocurrir si alguien lo intentaba de nuevo: los suyos dispararían y, además, no tendrían ayuda de los de enfrente. Aún así 270 personas murieron en el intento y otras muchas fueron a la cárcel.
En el lugar donde murió Fechter, se erigió un monumento en 1990. En 1997 dos antiguos soldados de la RDA fueron juzgados y admitieron haber disparado contra el joven. Fueron condenados a un año de cárcel. Libre es el particular homenaje de Nino a aquella víctima inocente. El tema fue compuesto en 1972 por José Luis Armenteros y Pablo Herreros e incluido en el álbum Mi Tierra (1972).
LIBRE.
Tiene casi veinte años y ya está cansado de soñar pero tras la frontera está su hogar, su mundo y su ciudad. Piensa que la alambrada sólo es un trozo de metal, algo que nunca puede detener sus ansias de volar.
Libre como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar. Libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar. Libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar, camino sin cesar, detrás de la verdad y sabré lo que es al fin la libertad.
Con su amor por bandera se marchó cantando una canción, marchaba tan feliz que no escuchó la voz que le llamó y tendido en el suelo se quedó, sonriendo y sin hablar, sobre su pecho flores carmesí brotaban sin cesar.
Libre como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar. Libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar. Libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar, camino sin cesar, detrás de la verdad y sabré lo que es al fin la libertad.
Libre como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar. Libre como el ave que escapó de su prisión y puede al fin volar. Libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar, camino sin cesar, detrás de la verdad y sabré lo que es al fin la libertad.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Puede que hoy la Real Academia Española (RAE) considere el valenciano una variante del catalán. Pero no ha sido éste siempre su criterio. En 1926, el artículo 1 del Real Decreto de 26 de noviembre, señala que la RAE «se compondrá de cuarenta y dos académicos numerarios, ocho de los cuales deberán haberse distinguido notablemente en el conocimiento de las lenguas españolas distintas de la castellana, distribuyéndose de este modo: dos para el idioma catalán, uno para el valenciano, uno para el mallorquín, dos para el gallego y dos para el vascuence».
Esa consideración del valenciano como “lengua española distinta de la castellana”, primero, y como “idioma”, después, fue ratificada dos meses después por el religioso y erudito Lluís Fullana, que ocupó el sillón correspondiente al valenciano en la RAE. En su discurso de ingreso en la Academia (11 de noviembre de 1928), el Pare Fullana hacía referencia a la pretensión “de muchos catalanes y también de algunos valencianos de querer llamar lengua catalana al lenguaje valenciano” y consideraba tal cosa una “pretensión sin sentido y muy fuera de razón”.
—————————————————————————
¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!
Este bloc es gratuito pero tiene sus costes, de dinero y de tiempo. Si quieres y puedes, haz una pequeña donación. Por pequeña que sea, será importante. Muchísimas gracias por ayudar a seguir mejorando esta página web.
Comentarios recientes