¿Sabías que la Generalitat Valenciana tiene seis siglos de historia?

En 2018 la Generalitat Valenciana cumplió 600 años desde su creación. Esta institución, nacida con una finalidad fiscal y financiera, acabaría ostentando la más alta representación política del Reino de Valéncia. Sus orígenes se remontan a la segunda mitad del siglo XIV, cuando los grandes gastos exigidos por la Guerra de los dos Pedros (1356-1367) que entonces enfrentaba a las monarquías castellana y aragonesa hacían necesario un importante esfuerzo económico del Reino, pero fue en 1418, con el rey Alfonso el Magnánimo, cuando la institución se desarrolló de forma permanente y plena.

La Generalitat o Diputació del General, como se denominó inicialmente, era una comisión permanente de las Cortes representativas del conjunto (general o generalidad) de los habitantes del Reino de Valéncia. Cuando el rey solicitaba un subsidio en las Cortes, estas no solamente negociaban con el monarca la cuantía del donativo, sino que se reservaban la recaudación y administración de los impuestos -conocidos como generalidades porque se cobraban de forma general, es decir, a todo el mundo- ordenados para reunir la suma acordada, funciones que se ejecutaban a través de la Diputació del General.

Cuando el rey de Aragón (y de Valéncia) necesitaba dinero para financiar sus guerras, a menudo no le quedaba otra que negociar y ceder soberanía. De esta manera, la Generalitat fue asumiendo poco a poco funciones políticas que la configuraron como institución representativa del Reino y autónoma respecto de los oficiales reales. Su existencia, junto con el pactismo propio de los ordenamientos jurídicos de la Corona de Aragón, darían lugar a una construcción política distinguida por un mayor equilibrio de poder entre el monarca y su reino del que caracteriza a otros sistemas estatales de aquella época.

En la Edad Moderna, la Generalitat iría perdiendo parte de su peso político y compartirá la representación del reino con otra institución creada en 1648, la Junta de Electos de los tres estamentos o brazos de las Cortes (nobleza, clero y los síndicos de ciudades y villas reales). En 1707 la Generalitat fue abolida, como el resto de las instituciones del Reino de Valéncia, por el decreto de Nueva Planta promulgado por Felipe V, en el marco de la Guerra de Sucesión, que sustituía el ordenamiento foral por las leyes y instituciones castellanas, con una visión del Estado y del poder de la monarquía mas centralista y absolutista.

Finalmente, en los siglos XIX y XX la antigua Generalitat se convirtió en objeto de evocación nostálgica por parte de los eruditos y escritores de la Renaixença y  de reivindicación por parte del valencianismo político. Con la transición democrática y la aprobación del Estatuto de Autonomía de 1982, se recuperó el nombre de la Generalitat como identificación del conjunto de las instituciones de autogobierno valenciano, incluyendo el Consell, las Cortes y el conjunto de instituciones consultivas y normativas que el mismo Estatuto configura como núcleo básico del sistema político propio de los valencianos.

Fuentes consultadas:

-Información. La Generalitat Valenciana cumple 600 años. Conoce toda su historia. Diario Información. 29-9-2018.

Montaner, Rafael. 600 aniversario. La Generalitat que nació para salvar un reino. Levante-EMV. 9-10-2018.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

 

¿Sabías que los valencianos tuvimos una policía propia mucho antes que catalanes, vascos, navarros o canarios?

Con la creación del Estado autonómico en la España de las décadas de 1970 y 1980 algunas comunidades se dotaron de su propia policía autonómica, como por ejemplo la Policía Foral Navarra, la Ertzaintza vasca o los Mossos d’Esquadra catalanes. En nuestra tierra tenemos la Policía de la Generalitat o Policía Autonómica Valenciana, cuya existencia es prácticamente testimonial en beneficio de otros cuerpos y fuerzas de seguridad como la Guardia Civil, la Policía Nacional o la local.  De hecho, no es una policía autonómica como la vasca o la navarra sino una unidad adscrita a la Policía Nacional.

Pero aunque catalanes y vascos presuman de cuerpos propios de Seguridad, es decir, policía autonómica, lo bien cierto es que en el Reino de Valéncia dispusimos de policía propia mucho antes que ellos. Fueron los denominados Minyons.  Era un cuerpo de vigilancia nacido en 1622 dependiente de la Diputació del General (hoy Generalitat Valenciana). Su objetivo era perseguir malhechores y ayudar a la justicia. Su ámbito de actuación no era exclusivamente municipal sino regnícola. De hecho, los Minyons tenían la obligación de recorrer cada mes todo el Reino de Valéncia para “limpiarlo de malhechores”.

Los Minyons tuvieron un antecedente que se remonta a 1399, la Guaita, un cuerpo de vigilancia menos estructurado y que se limitaba a la Ciudad de Valéncia. Los Minyons disponían de un uniforme propio y característico donde predominaba el azul, sobre todo en detalles de la casaca y en los pantalones. Entre sus atribuciones también se encontraba la de vigilar los bosques, por lo que son antecesores de la Guardia Civil. Los Minyons datan de 1622 y son anteriores a los Mossos d’Esquadra (que se remontan a 1719), a la Ertzaintza (siglo XVIII), a la Policia Foral Navarra (1928) y a la Policía Canaria, creada en 2010.

Curiosamente ni el rey Felipe V ni el Decreto de Nueva Planta acabaron con los Minyons. De hecho, fue al contrario: el nuevo rey, a través del gobernador Felix de la Croix de Chevrieres, impulsó el cuerpo y lo llevo a su prestigio más alto. Pero, paradójicamente, la Revolución de 1868 fue la que liquidó un cuerpo centenario y propio de los valencianos. El proceso centralizador de las atribuciones policiales vino de la mano de los progresistas, dejando huérfana a nuestra tierra de su propia y singular policía. ¿Los valencianos volveremos a ver en acción a los Minyons algún día? El tiempo lo dirá.

Fuentes consultadas:

-Historia. Ertzaintza.

-Història de la PG-ME. Generalitat de Catalunya.

Mas, Vicente Javier. Els Minyons, Valencia tuvo policía mucho antes que Cataluña o País Vasco. Es Diario (edición Comunidad Valenciana).

-Pasado y presente de la Policía Foral. Gobierno de Navarra.

-Policía Canaria. Gobierno de Canarias.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

¿Sabías que las naranjas valencianas son las mejores del mundo?

El origen de las naranjas se remonta, posiblemente, a China. No se sabe con certeza cuándo este cultivo llegó a la Península Ibérica. Oficialmente se considera a Carcaixent (La Ribera Alta) como la «cuna de la naranja» de España. Y es que un sacerdote valenciano, Vicent Monzó Vidal, plantó el primer campo de cítricos en Carcaixent en 1781 en un terreno yermo y empleó norias, perforó pozos y construyó balsas de riego. Sin embargo, todo apunta a que la vecina Alzira, sita en la misma comarca, es la verdadera cuna.

Por ejemplo, se sabe que el poeta Ibn Jafacha cantaba a la flor del naranjo de Alzira en 1058. En 1215 el filósofo alzireño Aben Thomlus ya hablaba de la tarongina de su ciudad. En 1447 un familiar de Joanot Martorell hace referencia a la venta de un «campo de las naranjas». En 1517 el Ayuntamiento de Alzira ya exponía la necesidad de construir puentes y reparar caminos para favorecer el comercio de la naranja, el cual está documentado en Alzira al menos desde el siglo XVI.

España es hoy el primer productor de naranjas de Europa y sexto del mundo (produjo 3,8 millones de toneladas en 2018). También es el primer exportador del planeta. Buena culpa de esto la tiene el Reino de Valéncia. Nuestra tierra es la comunidad autónoma líder en producción de este cítrico (1,8 millones de toneladas en 2018), por delante de Andalucía, que le sigue cada vez más de cerca. En total, entre naranjas, mandarinas, limones y pomelos, el Reino de Valéncia produjo más de cuatro millones de cítricos en 2019.

Las naranjas valencianas son famosas por ser las mejores del mundo, por su gran dulzura y su inigualable sabor. Ya sea como postre, merienda o zumo, la naranja valenciana es sabrosa y saludable. Tanto es así que se ha convertido en una seña de identidad de nuestra tierra, algo que nos sitúa «en el mapa» porque basta mencionar la palabra «Valéncia» en el extranjero y una de las primeras cosas a las que se asocia es a las naranjas. Recordemos incluso que la mascota del Mundial de Fútbol de España 1982 fue Naranjito.

Pero no podemos caer en un discurso autocomplaciente que nos tape los ojos a la realidad. Desde hace bastantes años la agricultura se ha convertido en un negocio ruinoso que arroja más pérdidas que beneficios. Además, desde que la Unión Europea (UE) permite la entrada de naranjas sudafricanas, marroquíes y brasileñas -más baratas que las valencianas- nuestros agricultores sufren una competencia desleal. Esperemos que nuestras naranjas no desaparezcan ni acaben siendo recordadas con nostalgia en el futuro.

Fuentes consultadas:

Cano, Luis. Los mapas que dividen España según sus frutas, verduras y animales. ABC. 20-12-2019.

-Efe. La Comunitat Valenciana ha producido más de 4 millones de toneladas de naranja esta campaña. Castellón Plaza. 17-4-2019.

-Las Provincias. Carcaixent, cuna del cultivo de la naranja. Las Provincias. 30-10-2015.

Pérez, A. Volumen de naranjas producidas en España en 2018, por comunidad autónoma. Statista. 19-11-2019.

-V.V.A.A. Historia de la naranja. Editorial Prensa Valenciana. Valéncia, 1991. Págs. 21-60.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

¿Sabías que la Magdalena conmemora los orígenes históricos de la ciudad de Castelló de la Plana?

La Magdalena es una de las tradiciones más significativas del Reino de Valéncia y la fiesta por excelencia de la ciudad de Castelló de la Plana (La Plana Alta). Dura nueve días que se celebran a partir del tercer domingo de cuaresma. Los primeros registros históricos de la Magdalena datan del siglo XVIII y fue declarada de interés turístico internacional en el año 2010. La fiesta conmemora la fundación de la ciudad de Castelló de la Plana, allá por 1251, cuyo origen se pierde entre las brumas de la historia y la leyenda.

Según la leyenda más popular, los habitantes del Castillo de Fadrell (en lo alto de la colina de La Magdalena), hartos de los ataques de la piratería berberisca decidieron trasladarse al llano, en concreto a la recién levantada ciudad de Castelló. La noche del tercer sábado de Cuaresma se trasladaron a la nueva ciudad las mujeres, niños, las aurtoridades forales y las esclesiásticas con el Cristo Yacente, entonces patrón de la villa. En el viejo castillo se quedó un pequeño contingente militar y el alcaide de la fortaleza.

Los castellonenses colgaron faroles de sus bastones o gaiatos para iluminarse en la noche y ataron a los niños con cuerdas de su fuste para que no se perdieran durante el camino. También cogieron provisiones, especialmente rollos, panes redondos con un agujero en el centro para colgárselos alrededor de sus cuellos para poder transportarlos más fácilmente. Una fuerte tormenta les sorprendió en mitad de la noche y les obligó a recoger las cañas para sortear los grandes torrentes de agua que se encontraban por el camino.

Los pobladores pasaron la noche a la intemperie en la zona de la actual ermita de Sant Roc de Canet. A la mañana siguiente llegaron a la villa tras sortear gracias a sus cañas el río Seco que iba muy cargado de agua tras las lluvias de la noche, y fueron recibidos en una de las puertas del recinto amurallado por el lugarteniente del rey. La nueva villa, en una ceremonia religiosa, fue bautizada como Castelló de la Plana en honor del antiguo castillo del cual provenían así como del nuevo lugar geográfico donde iban a desarrollar su vida.

Esta historia es una leyenda y como tal seguramente tenga su parte de verdad y su parte de mentira. Muchos que la cuestionan pero nunca ha sido desmentida con datos históricos. Y es que así son los orígenes de esta magnífica ciudad, entre históricos y míticos: incluso han dado lugar a que Josep Pasqual Tirado escribiera Tombatossals, una de las mejores novelas en valenciano de todos los tiempos, que nos relata, en tono de parodia, las aventuras de un gigante bondadoso que concluyen con la fundación de Castelló.

La fiesta conmemora esta suerte de éxodo a la tierra prometida allá por 1251. La Cabalgata del Pregón, un desfile de carácter mitológico, histórico y popular, inicia los festejos, y ya iniciados, uno de los actos más emotivos y más antiguos es la romería a la ermita de la Magdalena, que se celebra el tercer domingo de Cuaresma, y a la que acuden gran número de castellonenses, llevando la alta caña rematada con una cinta de seda verde, motivo por el que se denomina la Romeria de les Canyes o Romería de las Cañas.

Les Gaiates, un estallido de luz sin fuego ni humo, llenan de luz la noche de Castellón. Por la tarde, la jornada, tras la Tornà (el regreso) de la Romería, culmina con el desfile de les Gaiates, carrozas como templetes, iluminadas que recuerdan los faroles utilizados por los primitivos castellonenses cuando descendieron de la montaña para establecerse en la Plana. Es uno de los momentos más espectaculares, cuando les Gaiates de las comisiones festeras forman una serpiente de luz que ilumina la noche de Castelló de la Plana.

El lunes en el Paseo Ribalta tiene lugar la Encesa (encendido) de todas les Gaiates, una a una, en presencia de la Reina, integrándose en un espectáculo de luz que inunda este espacio.También como acto destacado por su emotividad, antigüedad y vistosidad, se celebra, el segundo sábado de las fiestas de la Magdalena, la Ofrenda de Flores a la Mare de Deu del Lledó, patrona de la ciudad. Durante estos nueve días hay música, desfiles, gastronomía, fuegos artificiales… Sin duda, una fiesta tan mítica como el propio Castelló.

Fuentes consultadas:

-Historia de la fiesta de la Magdalena. Comunitat Valenciana.

-V.V.A.A. Festes de la Magdalena. L’Enciclopèdia.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

¿Sabías que el GAV logró que la Real Senyera y el valenciano fueran incluidos en nuestro Estatuto?

A lo largo de nuestra geografía existen varias entidades culturales valencianistas, como por ejemplo la Cardona Vives de Castelló (La Plana Alta); Lo Rat Penat y la Real Acadèmia de Cultura Valenciana (RACV) -ambos en la Ciudad de Valéncia-; el Ateneu Cultural de Paterna (L’Horta Nort), El Piló de Burjassot (L’Horta Nort), la Associació Cultural Roc Chabàs en Dénia (La Marina Alta) o el Grup Cultural Ilicità en Elig (Baix Vinalopó), entre otras. Pero hoy hablaremos de una entidad que cambió nuestra historia: el Grup d’Acció Valencianista (GAV).

Con el fin del franquismo y el advenimiento de la democracia, llegó la famosa «Batalla de Valéncia», donde estaba en juego el futuro de nuestro pueblo. Los catalanistas cuestionaban los símbolos: querían lengua catalana, bandera cuatribarrada y denominación de País Valenciano para nuestra tierra. El peligro era muy real ya que el presidente preautonómico, el socialista Josep Lluís Albinyana (1978-1979), era un catalanista declarado y la bandera catalana llegó incluso a ondear en al Ayuntamiento de Valéncia.

Para defender nuestras señas de identidad y reivindicar nuestros derechos es que nació el GAV en 1976 aunque fue inscrito oficialmente como entidad un año después.  En este tiempo ha tenido los siguientes presidentes: Rafael Orellano (1976-1977); Pasqual Martin i Villalba (1977-1984); Joaquim Romero (1984-1989); Pere Aguilar (1989-1994); Joan García Sentandreu (1994-2001); Manuel Latorre (2001-2015), Vicent Beltran (2015-2016), Pep Alba (2016-2018) y Paquita Chilet desde 2018.

En 1978 se comenzaron a hacer reuniones espontáneas en el Parterre, en la Ciudad de Valéncia, donde la gente valencianista coincidía y se organizaba. Con el tiempo aquello pasó a llamarse «los domingos del Parterre». Ese mismo año el GAV fundó la revista SOM y se fundó la Coordinadora de Entidades Culturales del Reino de Valéncia (CECRV), con el objetivo de aglutinar la masa social valencianista, de la cual el GAV era sin duda el máximo exponente. El primer presidente de la Coordinadora fue Eduart Chulià.

En aquellos años de la transición el GAV fue el gran impulsor de las mayores manifestaciones que se hayan producido en el Reino de Valéncia en defensa de nuestra personalidad con cientos de miles de participantes que obligaron a una clase política podrida a rectificar y a aceptar la Real Senyera y la lengua valenciana en nuestro Estatuto de Autonomía y aunque no se consiguió la denominación histórica de Reino de Valéncia, al menos se evitó la de País Valenciano, que tiene unas connotaciones catalanistas evidentes.

En los años posteriores el GAV siempre ha salido a la calle, junto con la Coordinadora, para dar una respuesta social y cívica a las agresiones pancatalanistas contra la identidad valenciana. Quizás las más destacadas fueron la de 15 de mayo de 1980, con más de 300.000 valencianos en defensa de la Real Senyera, la de 13 de junio de 1997 con 500.000 personas en defensa del Estatuto y del idioma valenciano, o el 27 de noviembre de 2004 con 600.000 personas clamando por la identidad valenciana y en contra de los países catalanes.

Además, el GAV ha participado, como actor o como espectador, en todo tipo de actos de protesta contra Desde impedir conferencias de catalanistas reventando el acto a base de gritos de protesta o con plagas de ratones a lanzar huevos contra traidores a nuestra patria, pasando por concentraciones o la quema de la bandera catalana que ondeó en el Ayuntamiento de Valéncia el 9 de Octubre de 1979. También son famosos sus graffitis de denuncia política y es que cuando los medios de comunicación callan, las paredes hablan.

Pero el Grup es ante todo una asociación cultural.  En todos estos años ha organizado multitud de conferencias sobre temas valencianos, ha publicado libros en valenciano así como la revista SOM y ha impartido cursos de lengua y cultura valencianas.  Es también un centro social donde la gente aprovecha para socializar, comer paella o hacer actividades lúdicas. También organiza el Premi Llealtat (Premio Lealtad) que condecora cada año a un patriota valenciano de inquebrantable lealtad hacia nuestro pueblo.

Desde el catalanismo a menudo se ha acusado al GAV de ser una organización terrorista cuando en casi cincuenta años de impecable currículum no tiene ni una sola condena en contra. También de ser de extrema derecha, cuando tiene socios de todas las ideologías políticas a condición de que respeten el Reino, la bandera y la lengua. En realidad el GAV ha dado siempre la batalla en defensa de los valencianos, siempre al pie del cañón en la calle, y si no hubiera existido tal vez ahora mismo nosotros seríamos catalanes del sur.

Fuentes consultadas:

-V.V.A.A. Revista SOM. Especial 25 anys de lluita. Grup d’Acció Valencianista. Valéncia, octubre de 2002.

-V.V.A.A. Revista SOM nº239. Especial 30 anys en defensa de la personalitat valenciana. Valéncia, octubre de 2007.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

ANUNCI: Presentació de llibre en Valéncia.

Imagen

¿Sabías que Sor Isabel de Villena fue la primera escritora en lengua valenciana y la primera feminista de la Península Ibérica?

Sor Isabel de Villena nació probablemente en Valéncia en 1430. Hija ilegítima de Enrique de Villena. Repudiada en su familia biológica, fue acogida por la reina María de Castilla, esposa de Alfonso el Magnánimo, quien, a falta de hijos naturales, acogió a la pequeña como si fuera propia. Sor Isabel disfrutó de todas las comodidades que la vida en palacio le podía otorgar. Pero en plena adolescencia, con sólo quince años, decidió consagrar su vida a Dios e ingresó en el convento de la Trinidad de Valéncia, que pertenecía a la orden de las Clarisas. Allí destacó por su gran actitud intelectual y humana.

Sor Isabel pasó a la historia por ser la primera escritora valenciana (y en lengua valenciana). Formó parte del Siglo de Oro de las Letras Valencianas, al mismo nivel de grandes autores como Joanot Martorell, Ausias March, Joan Esteve, Bonifaci Ferrer, Sant Vicent Ferrer, Jordi de Sant Jordi, Joan Roïç de Corella o Jaume Roig, entre otros. Sor Isabel murió en Valéncia en 1490 pero un poco más tarde (1497) se publicó de forma póstuma su magna obra, el Vita Christi, una auténtica obra maestra por la cual la recordamos hoy y que en cierto modo viene a ser una respuesta a su coetáneo Jaume Roig.

Y es que Roig había publicado unos años antes (hacia 1460) L’Espill o Llibre de Dònes (El Espejo o Libro de Mujeres), un extenso y excelente poemario que no obstante destaca por su misoginia (Roig consideraba que todas las mujeres eran malvadas, con la excepción, eso sí, de la Virgen María y de la madre del propio autor). La mentalidad de Jaume Roig se enmarca dentro de la misoginia recalcitrante de la época en la que las damas eran vistas como seres inferiores en el mejor de los casos, si no como seres demoníacos. La obra de Sor Isabel pretende ser una defensa de las mujeres.

El Vita Christi nos relata la vida de Jesucristo, pero en ella las féminas lejos de ser personajes de relleno cobran un papel absolutamente protagónico, especialmente la figura de la Virgen María y la de María Magdalena. Vita Christi defiende la dignidad y potencia de las mujeres frente a la misoginia recalcitrante de la época. Y lo hace desde una perspectiva netalmente cristiana. Cabe recordar que tanto el Jesús del Vita Christi como el de la Biblia tienen un estrecho contacto con las féminas de su época, a las cuales defiende siempre cuando lo normal era despreciarlas o apuntar con el dedo acusador.

Y así es que llegamos al punto de que Sor Isabel de Villena no solamente es la primera escritora valenciana y en lengua valenciana. Es también la primera feminista de la Península Ibérica. Y una de las primeras del mundo. Y es monja. Y si en nuestro tiempo se habla de empoderamiento de la mujer cabe recordar que el Vita Christi goza de protagonismo femenino de principio a fin: fue escrito por Isabel de Villena, abadesa, y dada a la imprenta por su sucesora, Aldonça de Montsoriu, atendiendo a la solicitud de Isabel la Católica, y las destinatarias más inmediatas de la misma eran las religiosas de su convento.

Fuentes consultadas:

De la Fuente, Mercedes. Valencianas célebres y no tanto (s. XIII-XXI). Generalitat. Valéncia, 2009. Págs. 35-39.

Espinosa, María Jesús. Sor Isabel de Villena, primera escritora en valenciano. Valencia Plaza.

Mas, Vicente Javier. La primera feminista de España fue valenciana y monja. Es Diario. 7-8-2019.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

 

 

¿Sabías que Nicolau Primitiu salvó de la quema más de 40.000 libros?

Uno de los mayores prohombres valencianos de todos los tiempos fue Nicolau Primitiu Gómez i Serrano (Sueca, 1877-Valéncia, 1971), hijo de un maestro molinero. En su casa vivía su primo, Josep Serrano, futuro compositor del Himno valenciano. De adulto fue un empresario modelo aunque si por algo ha pasado a la historia sin duda es por ser un auténtico héroe de la cultura que ha salvado de la destrucción decenas de miles de libros.

Le tocó vivir los tiempos de la Guerra Civil (1936-1939) en los que había muchos soldados que movidos por el anticlericalismo querían quemar templos, monasterios y monumentos (y con ellos las fabulosas bibliotecas que tenían dentro). Nicolau Primitiu salvó de la quema miles de libros que iba acumulando en su domicilio particular, a la espera de que pudieran sobrevivir a esos años de barbarie incivil que asolaron las Españas.

Una vez acabada la guerra, llegó la dictadura franquista, con una política centralista y completamente hostil a cualquier lengua española que no fuera el castellano. En estos tiempos fue visitando rastros, librerías de viejo, bibliotecas, etc. para adquirir libros incunables, raros, primeras ediciones de hace siglos… Especialmente le interesaron aquellos volúmenes que tuvieran alguna relación con la lengua, historia y cultura valencianas.

Se gastó una fortuna en adquirir más de 40.000 libros que a su muerte (1971) cedió de forma altruista al Estado franquista, con la condición de que si algún día los valencianos recuperábamos el autogobierno perdido en 1707, los libros deberían pasar al organismo rector de la autonomía. Estos 40.000 volúmenes constituyen hoy la base de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu, ubicada en el Monasterio de San Miguel de los Reyes en Valéncia.

Desde muy joven estuvo vinculado a grupos valencianistas como Acció Cultural Valenciana o Acció Nacionalista Valenciana. Fue presidente de Lo Rat Penat y director decano del Centre de Cultura Valenciana (hoy Real Acadèmia de Cultura Valenciana). Sabedor de que el valencianismo no despertaba simpatías entre el franquismo  trabajó como una hormiga, con discreción pero sin descanso. Su lema era «trabajar, persistir, esperar».

En los últimos años de su vida fundó la Editorial Sicània y una revista homónima a través de las cuales dio a conocer toda una nueva generación de escritores  en valenciano como Beatriz Civera, Maria Ibars, Joan Valls Jordà, Antoni Igual Úbeda, Josep Mascarell i Gosp, y también editó obras de autores consagrados como Francesc Almela i Vives, Carles Salvador, Xavier Casp, Mossén Frederic Moscardó, Teodor Llorente

Nicolau pensaba que balear, catalán y valenciano eran una sola lengua, que a principios de siglo XX muchos llamaban lemosín. Él incluso propuso un nombre: bacavés (iniciales de los tres idiomas) pero pronto se dio cuenta de que los catalanistas querían confundir la parte con el todo y reducirlo todo a «catalán». Nicolau estuvo en contra de ese barcelonés fabriano y apostó por buscar las raíces y formas propias del auténtico valenciano.

Fuentes consultadas:

Atienza, Antoni. Nicolau Primitiu i la Llengua Valenciana. Lletraferit nº 58. Año 2002. Págs. 24-34.

-V.V.A.A. Nicolau Primitiu. Treballar, persistir, esperar… L’Oronella. Valéncia, 2003.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

¿Sabías que la Renaixença valenciana es anterior a la catalana, a la balear, a la gallega y a la vasca?

El Romanticismo fue un movimiento literario de finales de siglo XVIII que, entre otras muchas virtudes, ayudó a que muchos pueblos europeos comenzaran a dignificar sus correspondientes lenguas vernáculas a través de la expresión literaria y cultural. El Romanticismo llegó de una forma tardía a España y dio paso, en el siglo XIX, a un movimiento literario llamado «renacimiento» que trató de dignificar y poner en valor las distintas lenguas no castellanas que durante tanto tiempo fueron relegadas por el español.

Este renacimiento se denominó Renaixença en Cataluña y su punto de partida fue el poema Oda a la pàtria de Bonaventura Carles Aribau, publicado en 1833. La fundación del semanario La Palma en 1840 dio paso a la Renaixença en las Islas Baleares. Por su parte, la publicación del libro Cantares Gallegos de Rosalía de Castro en 1863 inicia el Rexurdimento gallego. Finalmente el Euskal Pizkundea o Renacimiento vasco surge en 1876, año de finalización de la Segunda Guerra Carlista.

Pues bien, a pesar de que suele considerarse la Renaixença catalana como el primer movimiento literario de estas características en España, lo cierto es que la Renaixença valenciana es incluso anterior a la catalana. Este movimiento literario y de recuperación de la lengua y literatura valencianas comienza con el poema Lo Somni del político, editor y escritor valenciano Vicent Salvà, publicado originalmente en 1831 (dos años antes que el de Carles Aribau). A continuación, reproducimos el poema.

Lo Somni de Vicent Salvà (1831).

 Pasetjan-me una vesprada
per lo fresch Guadalaviar,
no llunt de Montolivet,
front als arbres de Salvà,
gran gorja en lo Turia note,
y que les ninfes saltant,
al pare qu-alberch els dona
es proposen festejar.

Mentrestant que lo stol d’elles
dantsaba en alegre ball,
una tocant lo psalteri
gotjosa llohaba els sants:
los miracles de Ferrer
los detjunis de Bertran,
al patriarca Ribera
y tambe a Pere Pascual.

Un altra es posa en seguida,
ab llaüt d’or en la ma,
a recordar de Valencia
moltes glories militars:
de Moncada y de Coloma,
de Carroz el almirant,
de Valldaura y d’Aguiló
les haçanyes celebrà.

La terça del instrument
les dolces cordes polsant,
ab sa veu de rosinyol
al gran Vives, Perpinyà,
Núñez, Falcó, Polo y Castro
per ses lletres va cantar.

Mes profunda fon la cuarta,
referint d’esta Ciutat
los furs, y com contra els reys
los guardaven los Jurats:
com lo Asenci Vinatea,
de Llop de Gonent aidat,
de Lleonor y En Alfons
al desafur s’oposà.

Anaba a seguir la ninfa
a donar curs a son cant…
pero, sobre-l pit, lo Turia,
de colp deixant caure-l cap,
gemech fondo despedi
qu-en los contorns resonà.

 

Fuentes consultadas:

Baydal, Vicent. La biblioteca perdida del librero Vicent Salvà. Valencia Plaza. 31-1-2005.

Otaegi, Lourdes. Poesía vasca del siglo XX. Basque Literature.

Montoliu, Manuel de. La Renaixença i els Jocs Florals: Verdaguer. Editorial Alpha. 1962.

-Rexurdimento. Wikipedia.

-Renaixença catalana. Wikipedia.

-Renaixença valenciana. Wikipedia.

-Salvà, Vicent. Lo somni. Associació d’Escritors en Llengua Valenciana (AELLVA).

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

 

¿Sabías que los valencianos tenemos mucho más en común con los árabes que con los catalanes?

La propaganda del catalanismo oficial repite una y otra vez que valencianos y catalanes compartimos una misma identidad, lengua y cultura. En teoría Valéncia habría sido repoblada por catalanes, que nos habrían legado su saber. En esencia el truco pasa por considerar catalán todo. Por ejemplo si un baile es típico de Cataluña entonces es cultura catalana. Pero si otro baile diferente es privativo de Valéncia también es cultura catalana. En realidad los valencianos tenemos mucho más en común con los árabes que con los catalanes.

Pese a que se repite por activa y por pasiva que el rey Jaime I fundó el Reino de Valéncia en 1238 esto es una mentira histórica porque el Reino de Valéncia ya existía mucho antes. Cuando Jaime I el Conquistador (que no el Fundador, porque él conquistaba reinos, no los fundaba) entra en Valéncia en 1238, esta ciudad no era una república ni una comuna anarquista sino un reino de taifa (como casi todos los de la época). El último rey musulmán de Valéncia fue Zayyan ibn Mardanish, que se rindió a Jaime I.

Decimos el último porque no fue el único. De hecho el Reino de Valéncia -o Taifa de Balansiya- fue una ciudad-Estado gobernada por reyes musulmanes durante muchos siglos. En los siglos X y XI Balansiya era culturalmente tan importante como Alejandría, Bagdad, Córdoba o Granada. Durante todo este tiempo se siguió hablando, junto con el árabe, el latín, que acabó derivando en valenciano siglos antes de nacer Jaime I. Existen diversas jarchas que lo corroboran, como la de Ibn Sida, un escritor de Dénia del siglo XI.

Los poetas árabes valencianos constituyeron una verdadera escuela propia donde su poesía, que tanto en árabe como en mozárabe o lengua valenciana, que tuvo su máximo esplendor en los siglos X, XI y XII.  Podemos citar poetas y escritores como Abddallah Ben Adderraman, Abdallah Ben Soleiman, Abu Isa Ibn Labbun, Ibn Ruahinde, Ibn Al Labbana, Ibn Al Zaqqaq, Al Russafi, Abu Salt Umayya, etcétera. Hablamos de autores nacidos o residentes en nuestra tierra, a la que amaban puesto que era también la suya.

Por encima de todos ellos destaca Ibn Jafaya, que era de Alzira y está considerado el más grande poeta de la historia de Al-Andalus y uno de los grandes de la poesía árabe de todos los tiempos. También Abu Walit Al Waqqachi (el autor del Cantar de Mío Cid, según Dolores Oliver Pérez, profesora de la Universidad de Valladolid), Abd Allah Ben Isa (gran jurisconsulto), Abd Allah Ben Jahia Alhadh (el más grande filólogo árabe), Aben Al Abbar y Al Idrisi (historiadores) o Abd Allah Ben Mohamed (filósofo).

Los árabes estuvieron siglos entre nosotros y eso se nota por ejemplo en los miles de arabismos presentes en la lengua valenciana (albelló, aljup, alqueria, garrofa…), mientras que por centurias los catalanes estuvieron más influenciados por los francos. Desde el punto de vista toponímico la cosa es aún más impresionante. Casi todos los topónimos valencianos que comienzan por Al (Algemesí, Alginet…) o Ben (Benimodo, Benimuslem…) denotan un origen árabe y no son los únicos puesto que hay muchísimos más.

El Tribunal de las Aguas de la Vega de Valéncia, que es el más antiguo de Europa. El Palmeral de Elig, el mayor de Europa. La primera fábrica de papel de Europa fue la de Abú Masaifa (Xàtiva, siglo XI). Grandes médicos como Ibn Tumlus, Abú Salt o Abd-al Wadüd b Abd-al Malik. El molino hidráulico y técnicas modernas de agricultura y regadío que hicieron de Valéncia un vergel de naranjos. La alcachofa en Benicarló. Trajeron el ajedrez indio. ¡Hasta el panquemado y la mona de Pascua se los debemos a ellos!

Desde la llegada de los árabes a la Península Ibérica en 711, la relación de los valencianos con ellos ha sido intensa justo hasta el final. En 1609 el rey Felipe III firmó la expulsión de los moriscos. Del conjunto de las Españas fueron expulsados 300.000 moriscos (a Valéncia le correspondieron 150.000, a Aragón 70.000 y a Cataluña 8.000); expulsión que supuso la inmediata decadencia de nuestro reino. Los árabes han dejado una huella imborrable en la cultura valenciana, cosa que no podemos decir de los catalanes.

Fuentes consultadas:

Aimeur, Carlos. El legado de los médicos musulmanes medievales renace tras siglos de olvido. Valencia Plaza. 13-5-2014.

Mourelle de Lema, Manuel. La identidad etnolingüística de Valencia. Desde la antigüedad hasta el siglo XIV. Grugalma. Madrid, 1996. Págs. 369-390.

Peñarroja, Leopoldo. Cristianismo valenciano. De los orígenes al siglo XIII. Ajuntament de Valéncia. Valéncia, 2007.

-Peñarroja, Leopoldo. Cristianos bajo el Islam: los mozárabes hasta la reconquista de Valencia. Gredos. Madrid, 1993.

-Peñarroja, Leopoldo. El mozárabe de Valencia: nuevas cuestiones de fonología mozárabe. Gredos. Madrid, 1990.

Ubieto, Antonio. Orígenes del Reino de Valencia. Cuestiones cronológicas sobre su reconquista (I y II). Anubar, 1979-1981.

-Universitat d’Alacant. El autor del Cantar de Mío Cid fue un musulmán afincado en Valencia en vida de Rodrigo Díaz de Vivar. Universitat d’Alacant. Alacant, 30-3-2009.

-Valencia Canta. El origen valenciano de la Mona de Pascua. Blog Valencia Canta. 24-4-2011.

—————————————————————————

¿Te gusta el artículo? Puedes leer muchos más como éste en mi libro ANECDOTARIO HISTÓRICO Y CULTURAL VALENCIANO. ¡Haz clic en la portada!

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes