¿Cuántas lenguas se hablan en España?

Muchas personas creen que en España sólo se habla el castellano. Otros, que únicamente se hablan cuatro idiomas (castellano, gallego, vasco y catalán). La realidad es más compleja. Sin ánimo de ser exhaustivos, vamos a hacer un breve repaso a las lenguas que se hablan en ese estado plurilingüe y pluricultural que es España:

1. Castellano. Se habla en toda España. Lengua oficial del Estado. 45.000.000 de hablantes. Es la lengua dominante en todos los territorios, tanto en aquellos que son monolingües como en los que tienen una lengua propia. En este segundo caso, el castellano supone un duro competidor para las lenguas minoritarias, que a menudo quedan relegadas a un papel secundario o incluso se ven abocadas a morir.

2. Gallego. Oficial en Galicia.  2.600.000 hablantes. Está estrechamente emparentada con el portugués, con el que estuvo unido en la Edad Media. En proceso de normalización.

3. Asturiano. También conocido como bable. Se habla en Asturias. Una ley lo reconoce como lengua a proteger, promover y difundir en los medios de comunicación y en la enseñanza, pero no como lengua oficial. 100.000 usuarios. Retrocede frente al castellano. En peligro de extinción.

4. Cántabro. También conocido como montañés. Se habla en Cantabria. 120.000 hablantes. Retrocede frente al castellano. En peligro de extinción.

5. Leonés. Se habla en Castilla y León. Concretamente en las provincias de León y Zamora. 25.000 hablantes. Retrocede frente al castellano. En peligro de extinción.

6. Extremeño. También llamado castúo. Se habla en Extremadura, concretamente en el noroeste de la provincia de Cáceres. Se cree que hay unos 200.000 hablantes, aunque posiblemente sean muchos menos. No hay estadísticas fiables. Retrocede frente al castellano. En peligro de extinción.

7. Fala Galaico-Extremeña. Se habla en la frontera de Extremadura con Portugal. Concretamente en el Valle de Jálama, en las localidades de San Martín, Eljas y Valverde. 6.000 hablantes. Retrocede frente al castellano. En peligro de extinción.

8. Vasco. También llamado euskera. Oficial en el País Vasco y Navarra. 900.000 hablantes. En proceso de normalización. Es, posiblemente, la lengua más antigua de Europa, anterior al latín y sin conexión con ningún idioma conocido.

9. Altoaragonés. Se habla en el norte de Aragón, en la provincia de Huesca. Una ley lo reconoce como lengua que deberá ser objeto de protección y promoción, pero no como lengua oficial. 12.000 hablantes. Retrocede frente al castellano. En peligro de extinción.

10. Aragonés oriental. También conocido como chapurriau. Se habla en el este de Aragón, en la frontera con Cataluña. 30.000 hablantes. Retrocede frente al castellano. En proceso de anexión por el catalán. En peligro de extinción.

11. Aranés. Se habla en Cataluña, en la comarca del Valle de Arán, donde es oficial. 5.000 hablantes. Hasta 1990 fue considerado un dialecto del catalán. En proceso de normalización.

12. Catalán. Se habla en Cataluña, donde es oficial. 4.600.000 hablantes. En proceso de normalización y de expansión. El nacionalismo expansionista catalán promueve activamente la anexión de idiomas vecinos. De hecho, el catalán es oficial en Baleares (de iure) y en Valencia (de facto) y está penetrando en el Aragón Oriental.

13. Valenciano. Se habla en Valencia, donde es oficial en la teoría. 2.000.000 de hablantes. Retrocede frente al castellano. En proceso de anexión por el catalán, que es oficial en la práctica. En peligro de extinción.

14. Balear. Se habla en las Islas Baleares. 600.000 hablantes. Retrocede frente al castellano. En proceso de anexión por el catalán, que es oficial. En peligro de extinción.

15. Murciano. Se habla en la Región de Murcia y en las comarcas limítrofes de Andalucía, Castilla-La Mancha y Valencia. Número de hablantes desconocido. En proceso de anexión por el castellano. En peligro de extinción.

16. Silbo gomero. Es un lenguaje silbado practicado en la isla de La Gomera (Islas Canarias) para comunicarse a través de barrancos. Declarado patrimonio etnográfico de Canarias, se promueve su enseñanza en la escuela.

17. Caló. Es el idioma del pueblo gitano, que no tiene una distribución territorial fija. Se cree que lo hablan 100.000 personas, aunque no hay estadísticas fiables. Retrocede frente al castellano. En peligro de extinción.

NOTA IMPORTANTE: Algunos de estos idiomas parten un tronco común, por lo se parecen mucho entre sí y por lo tanto sus hablantes son capaces de entenderse sin excesivas dificultades. Se debe a que todos ellos forman parte de una misma familia de lenguas. En el Estado Español encontramos las que siguen:

Familia 1: Gallego y fala galaico-extremeña.

Familia 2: Asturiano, leonés, extremeño y cántabro.

Familia 3: Aragonés oriental, aranés, catalán, valenciano y balear.

Anuncios

Val d’Aran: ¿la futura Andorra?

La Val d’Aran o Valle de Arán es una montañosa y aislada nación sin estado enclavada en los Pirineos Catalanes. Con tan sólo 10.000 habitantes, los araneses cuentan con una de las lenguas minoritarias más pequeñas de Europa. Su cultura occitana les hace sentirse próximos a Occitania, con quienes tienen mucho en común.

El aranés defiende su singular tierra, desconfía de los forasteros y da muy pocas facilidades para que el inmigrante se integre. Es una etnia de clanes, con todos los recelos típicos de una sociedad rural y cerrada que, no obstante, cuenta con un nivel de vida muy alto así como también desigualdades sociales considerablemente grandes.

Los araneses, como los valencianos o los baleares, sufren el colonialismo catalanista. Durante más de un siglo tuvieron que escuchar que el aranés era un dialecto del catalán, que negarlo era de anticientíficos o de fascistas. En 1990 la Generalitat Catalana cedió al fin ante la realidad y reconoció el aranés como idioma oficial.

En Arán la consciencia nacional avanza. Uno de cada cuatro araneses apuesta por una nación independiente separada de Cataluña. A otros les gustaría dotarse de una autonomía propia, al estilo de Ceuta o Melilla. Incluso los que se sienten catalanes o españoles, se consideran a sí mismos araneses por encima de todo.

Cataluña se queja del centralismo de Madrid y reclama la independencia.  Arán hace exactamente el mismo discurso con respecto a Barcelona. Pero después lo que los catalanes reclaman para sí mismos se lo niegan a los araneses en un cínico ejercicio de doble moral. Tal hipocresía exacerba el odio anticatalanista en Arán.

En el Valle tienen claro que un Arán independiente tiene mucho futuro porque puede ser una nueva Andorra en lo financiero y lo turístico. Entre los catalanes, hay quien pretende subyugarlos de forma imperialista y otros que abogan por la autodeteminación del Valle. Arán: un país diminuto en dimensiones pero colosal en valor.

A %d blogueros les gusta esto: