Honduras: la capital mundial del homicidio.

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Lo que hoy conocemos como Honduras fue poblado por siglos por mayas, aztecas y otros pueblos indígenas. Desde el siglo XVI hasta 1821 fue parte del colonial Virreinato de Nueva España. Luego, de México, Provincias Unidas del Centro de América y República Federal de Centro América, de la cual se separó en el año 1838.

Las multinacionales extranjeras, como United Fruit Company, Standard Fruit Company y Cuyamel Fruit Company, han gobernado el país durante un siglo. Como estado independiente, no deja de ser la típica república tropical plagada de corruptelas, dictadores y golpes de estado. En 1969 fue a la guerra contra El Salvador.

Hoy es uno de los países más violentos del mundo a causa de las bandas juveniles o maras, que luchan entre sí por el control de las drogas. Y es que el 80% de la cocaína que llega a Estados Unidos pasa por Honduras.  La policía está totalmente corrupta. Honduras es la capital mundial del homicidio. 20 al día y subiendo.

Es ésta una república agrícola que exporta bananas y café. El turismo está poco desarrollado pese a sus bellas playas caribeñas. El 60% de la población vive en la pobreza. A causa de la miseria, las desigualdades y la violencia endémicas, muchos hondureños han emigrado a los Estados Unidos en busca de una vida mejor.

El idioma oficial es el español, pero se vela por la protección de lenguas indígenas, especialmente porque los lencas y los chortis ya perdieron la suya y las otras están en peligro de extinción. La sociedad es mutiétnica, con mestizos, garífunas, criollos e indígenas. El catolicismo va en declive y el protestantismo sube como la espuma.

Como dato curioso de esta república centroamericana destaca la Constitución de 1982, que tiene algunos artículos pétreos (es decir, que está prohibido modificarlos), entre los cuales figura que el presidente lo puede ser por un único mandato de cuatro años. El ejército es el garante del cumplimiento de la Carta Magna.

Países Bajos: el cerebro de Occidente.

Si en la Antigüedad Atenas se convirtió en el cerebro del mundo, en la actualidad tal honor corresponde, desgraciadamente, a los Países Bajos. Holanda es el país con más ateos de Europa (55% de la población) e impulsa políticas inmorales que después son copiadas por Occidente como si de un signo de modernidad se tratase.

Holanda es famosa por legalizar la prostitución, el cannabis, el gaymonio y lesbimonio, la eutanasia, el aborto libre o el cambio de sexo. Y ahora cada vez más voces reclaman legalizar tener sexo con niños de 12 años, con animales, la pornografía infantil, la prostitución a partir de los 16 o poder ir desnudo por la calle.

Pero frente a ese Amsterdam ateo de fumaderos y escaparates donde se exhiben rameras como mercancias, se encuentra el cinturón bíblico de Rotterdam (que por cierto tiene el mejor puerto de Europa) y que promueve políticas conservadoras y neutralizar el totalitarismo islamista que los inmigrantes trajeron consigo en la maleta.

Holanda es el laboratorio sociológico de Europa… Su degeneración provoca un efecto contagio que se extiende imparable como mancha de aceite. El presente holandés es el futuro europeo: cierre de iglesias por falta de fieles, auge del ateísmo, la inmoralidad y el relativismo; y el islam como amenaza a la democracia liberal.

Por otro lado, este poderoso y pacífico reino es conocido popularmente por sus molinos de viento, zapatos de madera, tulipanes y paseos en bicicleta. Su aporte a la cultura es sobresaliente con figuras como Erasmo de Rotterdam, Baruch Spinoza, Rembrandt, Vincent Van Gogh, Marco Van Basten o Johann Cruyff.

Los Países Bajos es una de las patrias más potentes y desarrolladas del globo, con una economía altamente productiva, gran nivel de bienestar y un compromiso inquebrantable con la democracia y los derechos humanos. Es una gran nación con una gran historia pero es también el cáncer que está descristianizando Europa.

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