¿Sabías que el primer Museo del Botijo de la Península Ibérica está en Villena?

El Museo del Botijo de Villena fue fundado en el año 1970 en la ciudad de Villena por el coleccionista Pau Castelo Villaoz. Consta de una extensa monografía dedicada a botijos de todo el mundo en diversos materiales desde la madera a la cerámica y con múltiples formas. El museo se ubica en la casa de su fundador, construida a comienzos de siglo XX.

Presenta en sus diversas salas más de 1200 ejemplares de todo el mundo (datos de 2017). La colección incluye ejemplares de materiales diversos, como el metal, la madera o el barro cocido. Con todo, la mayor diversidad se da en los diseños de los botijos, con formas y motivos antropomórficos, zoomórficos, fitomórficos o arquitectónicos, entre otros.

Un museo dedicado temático dedicado al mundo del botijo no es algo usual. De hecho en toda la Península Ibérica solamente hay tres. Pero el primero y más antiguo de ellos es el de Villena, fundado en 1970. Los otros dos son los de Argentona, en Cataluña, fundado en 1975, y el de Toral de los Guzmanes, en León, que se inauguró en 2001 (datos de 2017).

 

Fuentes consultadas:

-Museo del Botijo de Argentona. Wikipedia.

-Museo del Botijo Pablo Castelo Villaoz (página web oficial).

-Museo del Botijo de Toral de los Guzmanes. Wikipedia.

-Museo del Botijo de Villena. Wikipedia.

Anuncios

¿Sabías que el museo de soldaditos de plomo más grande del mundo está en Valencia?

museo-liber-valencia-e1336985724679

Los valencianos contamos con un museo muy especial. Se trata de L’Iber (El íbero, en castellano), sito en el Palacio de Malferit, una casa señorial gótica de finales del siglo XIV, en el casco antiguo de la ciudad de Valencia. L’Iber es el museo de soldaditos de plomo más grande del mundo. Exhibe cerca de 100.000 figuras  y cuenta con un fondo de más de 1.200.000 miniaturas almacenadas por falta de espacio.

Este museo fue creado en 2007 por la Fundación Libertas 7, que pertenece a la familia Noguera. Se veía así cumplido el sueño de infancia del empresario y economista valenciano Àlvar Noguera, fallecido un año antes, que había estado coleccionando soldaditos de plomo durante toda su vida. El actual director del museo es su hijo Aleixandre Noguera, doctor en Historia, arqueólogo y escritor.

El museo tiene 16 salas de exposición permanente, varias salas de exposiciones temporales, reservas visitables, tiendas, zonas para eventos y bibliotecas en más de 3.000 m2 (datos de 2016). L’Iber es el mayor y más completo museo de figuras históricas en miniatura del planeta, tanto por el vasto número de piezas, como por la variedad de marcas y por su calidad, según recoge la World Record Academy.

Las salas se dividen por temáticas: Prehistoria, Antigüedad, Almansa, Siglos XX y XXI, Abrazo de Vergara, Victoria Eugenia, Colecciones valencianas, Sala Napoleónica, Sala de la Edad Media, Tirant, Sala de Conferencias y Vida Cotidiana. Todo un repaso histórico, desde los dinosaurios a las guerras actuales, con especial atención a los temas valencianos, como en la sala Almansa o la Tirant.

Fuentes consultas:

-Museo L’Iber.

¿Sabías que el primer y único museo de la Península Ibérica dedicado a la piratería está en Cullera?

patrimonio_-cuevapiratadrag

Cuenta la leyenda que un 25 de mayo de 1550 el pirata Dragut, lugarteniente del corsario Barbarroja, atacó por sorpresa la ciudad de Cullera, y se llevó un importante botín, tanto de bienes materiales como de prisioneros. Fueron setecientos piratas y veintisiete naves las que asaltaron la ciudad, por entonces centro de producción de tejidos. El suceso causó una gran conmoción y Cullera quedó casi despoblada durante décadas por miedo al regreso de los corsarios.

Para recordar este episodio histórico está el Museo Cueva del Dragut. Se trata de un museo -el único de la Península Ibérica dedicado a la temática de la piratería- que se halla ubicado dentro de una cueva natural donde se escondieron Dragut y los suyos para preparar su ataque. El museo está situado en la pedanía del Faro de Cullera, en la denominada Isla de los Pensamientos, Cabo de Cullera; un paraje de extraordinario encanto, al borde de los acantilados y a orillas del mar Mediterráneo.

El asalto del pirata Dragut es el centro argumental de un recorrido que se inicia con un diorama que ilustra la villa real de Cullera en 1550. El recorrido por la cueva-museo despierta la curiosidad tanto en niños como mayores, que pueden conocer la forma de vida de los piratas en aguas del Mediterráneo en el siglo XVI, así como contemplar antiguos instrumentos náuticos, piezas de artillería, mapas históricos, vestidos de época, viejas monedas, armas, instrumentos de tortura, etcétera.

Llama la atención que dentro de la cueva podemos encontrar una réplica a tamaño natural de la galera de asalto en la que Dragut llegó a la costa cullerense, con efectos especiales de luz y sonido que nos transportan a la época de los corsarios. También resultan especialmente estremecedores los instrumentos de tortura de la Inquisición. Este museo, fundado en la segunda mitad del siglo XX, es el primero y hasta la fecha único dedicado a la temática de la piratería en la Península.

Fuentes consultadas:

-Cullera Turismo.

-Cueva del Dragut.

A %d blogueros les gusta esto: