Mogollón: los señores de la sierra.

484

En la zona conocida como Oasisamérica -un área cultural de la América precolombina ubicada a caballo entre el noroeste de Estados Unidos y el noroeste de México- florecieron pueblos como los anasazi, los mogollón, los hohokam, los fremont y los pataya. Los dos primeros fueron los más importantes en esta vasta región.

Los indios mogollón se ubicaron entre los actuales estados de Arizona y Nuevo México y la Sierra Madre  Occidental de México. Como suele ocurrir con otras culturas precolombinas, los indios mogollón no eran en sí una sola y única nación, sino más bien un conjunto de tribus, reinos y pueblos unidos por una cultura en común.

Entre 500 AC y 1000 DC el desarrollo cultural y tecnológico apenas evoluciona. Vivían en asentamientos rocosos para protegerse de los depredadores. A partir del siglo XI aumenta el contacto con los vecinos de norte y sur y se desarrolla el comercio y los edificios de mampostería. Creían en deidades vegetales llamadas kachina.

A diferencia de los anasazi, los mogollón solían enterrar a sus muertos, junto con ofrendas de cerámica y piedras semipreciosas. En el siglo XIII desarrollaron mucho la alfarería; parte era de color blanco, con escenas de la vida cotidiana. Algo excepcional, pues los pueblos vecinos pintaban motivos geométricos en sus vasijas.

El ocaso mogollón comienza en el siglo XIII. Un suceso desconocido los forzó a un éxodo masivo. Algunos se refugiaron en la Sierra Madre, otros fueron al norte, al territorio anasazi, otros a Coahuila. La región quedó despoblada. A día de hoy aún es un misterio la razón de este éxodo, aunque se especula con una grave sequía.

El pueblo mogollón más sobresaliente fue el paquimé, en el estado de Chihuahua. Vivió su auge en los siglos XIV y XV. Dispuso de casas acantilado, comerciaba con conchas y metales preciosos y jugaba a pelota. Los paquimé se llamaban a sí mismos jovas. La llegada de los españoles supuso el fin de esta cultura, hoy extinta.

Anasazi: la misteriosa desaparición de un pueblo.

250px-Anasazi-es.svg

La cultura anasazi es una civilización perdida llena de interrogantes. Nadie sabe el origen étnico de ese pueblo que desapareció antes de la llegada de los españoles a América, y la ausencia de escritura nos impide conocer su verdadero nombre. “Anasazi” procede del idioma navajo y significa “los antiguos” o “las antiguas gentes”.

Los anasazi florecieron en la confluencia de los actuales estados de Utah, Arizona, Nuevo México y Colorado. Fue la más sobresaliente cultura precolombina de Estados Unidos. Su historia se inicia en el siglo I A.C. y perdura hasta el siglo XIII, cuando de súbito desaparece misteriosamente. Como si la tierra se la hubiese tragado.

Los anasazi evolucionaron desde el nomadismo y un primer sedentarismo basado en el cultivo del maíz hasta la construcción de asentamientos urbanos. En torno al año 700 y 900 desarrollaron grandemente la cerámica, excelentes sistemas de irrigación y comenzaron a construir casas con mampostería, entre otros muchos logros.

Entre 900 y 1100 se construyeron edificaciones de varias plantas de altura, y entre 1100 y 1200 se establecieron redes de comunicación regional. Entre los siglos XI y XIII, los anasazi desarrollaron una avanzada sociedad de ordenados poblados agrícolas que albergaban 50.000 almas. Sus actuales herederos son los indios pueblo.

A mitad de siglo XIII, algo causó un éxodo masivo de este pueblo. Los anasazi abandonaron precipitadamente sus hogares, dejando atrás sus propiedades, como si esperasen regresar. Se agruparon en ciudades defendidas por murallas y torres o escondidas en los cañones del Colorado. Medio siglo después, se pierde la pista.

Una grave sequía o un ataque de un pueblo hostil pudieron causar el éxodo. Los anasazi veneraban divinidades vegetales llamadas kachina, que creían coetáneas a la creación del ser humano. También practicaban el canibalismo: las víctimas eran asesinadas en rituales sangrientos y cocinadas en vasijas de barro antes de ser devoradas.

A %d blogueros les gusta esto: