Falacia atea: Un Dios que castiga con el infierno no puede ser justo, bueno y misericordioso.

justicia

Si relacionamos la idea de la ley moral que habita en nosotros con su cumplimiento o incumplimiento, entonces la necesidad de un Juez superior que premie o castigue dicho cumplimiento o incumplimiento se hace absolutamente necesaria. Y es que, si la vida acaba con nuestra estancia aquí en la Tierra, entonces el malvado tiene ventaja sobre el justo. Todos somos testigos de las numerosas injusticias que se cometen en el mundo. El estafador, el criminal, el zángano, el canalla o el corrupto no pueden recibir el mismo trato de la personas de conciencia recta. No basta con el desprecio que estas acciones puedan generar en la sociedad, pues sabemos que demasiado a menudo la maldad suele quedar impune.

Sólo un Dios-Juez puede hacer justicia completa. No sólo con aquellas acciones deleznables conocidas por el público, también por aquellas que permanecen ocultas y aun por los pensamientos y deseos más íntimos, tantas veces impuros. Pero se ha creado una imagen de Dios como una especie de Papá Noel cósmico que perdonará al 99% de la población, no importa lo descarriada que sea su vida. Pero lo cierto es que no hay ni uno solo de nosotros libre de pecado (Romanos 3:23) y que sólo una pequeña minoría entrará en el cielo (Mateo 7:13-14; Mateo 22:14; Hebreos 12:14). La gran mayoría de la gente -incluso aquella que se cree buena- arderá en el fuego del infierno. Todos somos responsables de nuestros actos.

Si Yahvé es tan bueno ¿por qué manda a la gente al infierno? Pues precisamente porque es bueno y no puede tolerar el mal. Ninguno de nosotros consideraría bueno a un juez que no castiga a un político que ha robado dinero público o a un violador que ha abusado de una mujer. Sería un juez injusto, prevaricador. Tampoco podemos considerar bueno a un Dios-Juez que dejara impunes semejantes crímenes. ¿Entonces Jehová es bueno pero no misericordioso? Sí lo es, ya que si realmente nos arrepentimos de nuestros pecados hace borrón y cuenta nueva. Resumen: ¿Es Dios justo? Sí, porque hace justicia. ¿Es bueno? Sí, porque castiga el mal. ¿Es misericordioso? Sí, porque perdona al que se arrepiente de corazón.

 

FUENTE: Por qué dejé de ser ateo de Josué Ferrer.

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7 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. J.Ferrer
    Sep 15, 2013 @ 12:08:19

    Seguimos profundizando un poquito más en el debate del último artículo.

    ¿Es Dios justo? Sí, porque hace justicia. ¿Es bueno? Sí, porque castiga el mal. ¿Es misericordioso? Sí, porque perdona al que se arrepiente de corazón.

    Responder

  2. javiosunatelecosgb
    Sep 15, 2013 @ 14:58:35

    Es obvio que para mantener unas normas ha de haber premios y castigos, si los hay en la escuela, en nuestras casas, en las empresas, en los campamentos de verano y no consideramos injusto que se mantengan dichas normas con correcciones cuando es menester porque consideramos que Dios que somos sus criaturas no tenga potestad para administrar justicia. No es más de una pataleta de quien teme enfrentarse al juicio y ponerse humildemente en sus manos.

    El perdón alcanza a quien se arrepiente de corazón, el que no era consciente de su culpa no puede ser juzgado como quien era plenamente consciente de ella. Más que el pecado quizá lo que aborrece es el empecinamiento en el pecado, que no es más que un modo de desafiar su autoridad al igual que sucedió con el más bello de los ángeles que decidió desafiar la autoridad.

    Una persona que está al cargo de cualquier cosa por buena que sea si no imparte juicio y autoridad cuando corresponde no se la puede llamar buena porque de su irresponsabilidad se derivaría el mal. En la tierra Dios nos da un total libre albedrío luego a la muerte se comprueba que hemos hecho con un poder tan enorme y en caso de que nuestras almas esten corruptas por el pecado y no haya arrepentimiento alguno es obvio que ha de haber castigo, al igual que la carcel en la tierra es un castigo para que reflexionemos sobre nuestros actos. Esperar otra cosa no tiene sentido.

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  3. Melviton
    Sep 16, 2013 @ 13:27:28

    Una cosa es impartir justicia equitativa y dar a cada quien lo que se merece y otra, muy diferente, es hacer de Dios el peor verdugo del universo al someter a tortura indescriptible por una eternidad por medio de “tormento de fuego” por lo que un humano hizo por escasos 50 o 60 años de su vida. Eso NO ES JUSTICIA; es SER UN SÁDICO DESPIADADO, menos EQUITATIVO. Dios puso ante el hombre dos alternativas: LA VIDA O LA MUERTE. El salario del pecado es la muerte, no el castigo eterno (consciente). Esto en sí es una afrenta a Dios y a su Justicia. Son conceptos estereotipados por quienes infligieron, ellos mismos, tortura despiadada cuando se imaginaban que estaban rindiéndole “culto” a la “Deidad Suprema” que, según ellos, les “inspiraba” cuando daban un “adelantito” de lo que les esperaba por la eternidad a los desobedientes y compulsivos impenitentes.

    Saludos.

    Responder

  4. J.Ferrer
    Sep 16, 2013 @ 20:08:48

    Melviton, me alegro de verte de nuevo por estos lares. Sobre el tema de que la paga del pecado es la muerte:

    http://www.miapic.com/se-refiere-romanos-6-23-a-muerte-espiritual-o-a-la-muerte-fisica

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  5. Melviton
    Sep 18, 2013 @ 01:41:06

    Saludos también a ti Josué. Gracias por el link al que me diriges. Lo consultaré y luego daré mi pespectiva.

    Responder

  6. Alejandro
    Sep 18, 2013 @ 23:19:26

    Llegué por casualidad a este artículo, y estoy de acuerdo con quien dijo que el infierno no es un lugar de tormento eterno. Cómo podría haber un Dios de amor que hiciera tal cosa?, un espantoso tormento que dure trillones y trillones de años?
    Sigo buscando la verdad de muchas cosas, he orado a Dios y leído mucho, y el pago del pecado, efectivamente, es la muerte. Cómo será esa muerte? Sólo Dios sabe cómo, pero lo que no cabe duda es que no habrá un suplicio sin fin.
    Al menos, a mí ahora no me cabe duda.
    Para mí la Biblia siempre ha sido perfecta, pero profundizando, uno ve que hay versículos tergiversados, añadidas o restadas palabras, palabras mal traducidas…, en fin.
    Ayer estuve releyendo el libro de Samuel, y no entendía cómo Dios mandaba asesinar no sólo a guerreros de algún pueblo, sino a las mujeres y los niños, y que se hiciera sin piedad.
    Investigando, uno puede preguntarse y ver qué partes de la Biblia fueron añadidos. Los profetas, igualmente hablan luego que a Dios no le placen los sacrificios de animales, cuando es la base de lo escrito en el Pentateuco.
    En fin, la verdad que habrá que seguir buscando la verdad. Sea cual sea. No quiero creer en mi verdad, pero tampoco me cuadra que del Dios al que yo adoro, lea que necesita sacrificios de animales de los que sale un “grato aroma”.

    Responder

  7. Melviton
    Sep 22, 2013 @ 22:57:48

    JOSUÉ:

    He analizado el comentario del link que me indicaste y en realidad no veo mayores revelaciones que las que ya conocía desde hace mucho,como lo indicado para interpretar lo que enseñan claramente las Escrituras. El comentario del señor Slick, a resumidas cuentas, se refiere a las dos clases de “muerte”: la física y la espiritual. Obviamente, lo que Dios puso delante del hombre fue VIDA Y MUERTE y, ambas, dependían de la OBEDIENCIA y la NO OBEDIENCIA a los Estatutos que Dios estableció para guardarse al pie de la letra. En realidad, según el contexto de Romanos desde el verso 7 del capítulo 6 en donde Pablo manifiesta que “el que ha muerto ha sido “liberado” de su pecado”, está estrechamente relacionado con la “muerte” mencionada en el verso 23. Ahora bien, la “muerte” indicada en ambos pasajes del mismo capítulo 6 tienen un denominador común que enseña que, a la muerte espiritual le sigue la muerte física. El primero (verso 7) es más explícito al indicar que si uno “muere” queda absuelto o liberado del pecado. Obviamente aquí sí se refiere a la muerte “física” que es consecuencia directa de la “muerte” espiritual. Porque si se refiere a la muerte “espiritual” no tendría sentido que dijera que todo aquél que muere queda absuelto del pecado; porque, si estamos hablando de la muerte espiritual, no podría, por simple lógica, quedar al mismo tiempo “absuelto” o “liberado” del pecado que le ocasionó esta muerte “espiritual”.

    Ahora bien, esta “muerte física” que es la consecuencia directa de la “muerte espiritual” es, en términos generales, una realidad de lo que “normalmente” padecemos los seres humanos desde la caída de Adán. Adán, al desobedecer, trajo sobre sí mismo la muerte “espiritual”; rechazó la protección de Jehová Dios y la promesa de mantenerse con “vida” siempre y cuando obedeciera el mandato recibido. Con el tiempo, Adán murió físicamente; el destino al que llegamos todos los seres humanos cuando nos volvemos inicuos y no tenemos la esperanza de la vida futura que como galardón de quienes acepten el sacrificio redentor de Jesucristo. Pablo en Romanos explica que esta realidad de la “muerte física” del pecado “espiritual” es lo que se “absuelve”; es decir, el “pecado que heredamos” queda “saldado” al morir, porque ese “morir” físicamente es la consecuencia directa de lo que Dios estableció para el hombre como residente de la Tierra.

    Por lo tanto, una vez que “morimos” físicamente, no necesariamente “morimos” espiritualmente. De allí el caso de tantos siervos de Dios que murieron físicamente, pero Jehová Dios sigue siendo “Dios de ellos” porque, para Él todos ellos que murieron físicamente es como si vivieran porque, como lo dice (supuestamente Pablo) también claramente en el capítulo 11 de Hebreos, “Dios les tiene lista una ciudad” cuando se acuerde de ellos y los traiga a la vida en la resurrección para recibir el “galardón” de la vida eterna por su fidelidad a su Creador. Daniel mismo es un claro ejemplo de esto, cuando Dios mismo le dijo que fuera a “descansar” (en la muerte heredada de Adán) pero que se “levantaría” (en la resurrección) para que también se beneficiara de las promesas de Vida de nuestro Creador.

    Esto es lo que yo entiendo de la enseñanza claramente expuesta en la Biblia de principio a fin. Esperaré tus comentarios.

    Saludos cordiales.

    Responder

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