¿Sabías que entre el valenciano y el catalán del siglo XIII hay más diferencias que entre el español y el italiano?

Ejercicio de lógica. Si los colonos de un sitio A imponen su lengua en B entonces en A y en B se habla lo mismo. Si los castellanos colonizaron en el siglo XV y XVI América del Sur deberíamos poder comparar documentos de esa época de Castilla y de Suramérica y ver que efectivamente están escritos en la misma lengua. Lo mismo podríamos decir de los británicos y América del Norte. Y si mañana los chinos colonizan Marte, los documentos marcianos y los documentos chinos deben estar redactados en el mismo idioma.

La tesis pancatalanista afirma que los valencianos hablamos catalán porque los colonos catalanes nos lo trajeron durante la Reconquista en el siglo XIII. Comprobar si esto es cierto es muy sencillo. Basta con comparar documentos escritos del Reino de Valéncia y de los condados catalanes en el siglo XIII. Si coinciden, lingüísticamente hablando, es que en efecto esto es sí. Pero ¿y qué pensaría el lector si le dijera que los documentos en valenciano y en catalán del siglo XIII muestran más diferencias que entre el español y el italiano?

Cuando examinamos la correspondencia y la documentación del rey Jaime I el Conquistador en el siglo XIII apreciamos cosas muy interesantes. Normalmente se dirigía a sus súbditos  en latín, aunque romanceado, pero en algunas ocasiones recurrió también a las lenguas propias, como por ejemplo el valenciano o el catalán. Además de eso, también se dirigía a los navarros en navarro-aragonés y a los castellanos en castellano. Esta correspondencia es un tesoro pues testimonia cómo hablaban los pueblos.

Pero vamos a lo que nos interesa… Cuando Jaime I redactaba documentos reales emitidos desde los condados catalanes y dirigidos a súbditos o personalidades catalanas empleaba un catalán-provenzal muy acusado (cuando no recurría al latín). Un ejemplo de catalán-provenzal lo vemos en un documento dirigido al Vizconde de Cardona desde Balaguer o Cervera con fecha de 9 de octubre de 1268. Los rasgos provenzales son muy marcados y coinciden fuertemente con los de otros documentos catalanes de la misma época.

Leamos un pequeño fragmento de esa carta: «Iacobus… viro nobili R. de Cardona. A la carta quens enviats, en la qual era contengut que nos vos aviem tramesa quens donasetz postalz de totz los feus que tenietz per nos, per fadiga de servii, et, per ço car vos metietz els castels que vostros no son contra nos, encara queus en… la honor per tal car no eretz vengut ne vos nous deitz mes a nostre contrast ni per don de nos ni… e davetz en… que hon no fes mala nostres homens… per ço car no podietz viure on nuyll loc…»

Jaime I se dirigía en latín a sus súbditos pero, en al menos dos ocasiones, lo hizo en auténtica lengua valenciana, es decir, la hablada por el pueblo llano. Una, en agosto de 1250 en la Carta-Puebla de los moros de Uxó, y el 7 de noviembre de 1262, cuando desde Lleida «manda a los valencianos jurar heredero al infante Pedro». En ellas emplea un valenciano puro, sin duda puente entre el castellano-aragonés y el catalán-provenzal. Este valenciano coincide con el de otros autores y documentos valencianos de aquel siglo.

Veamos ahora un fragmento de la Carta-Puebla: «En nom de Deu tot piados e misericordios, oracio feta per nostre Senyor Dios sobre tots los apostols; aquest es privilegi honrat, lo cual mana nostre senyor lo rey de Arago, de Mallorques, de Valencia e compte de Barcelona e d’Urgel e senyor de Monpesler, a quie Deu mantenga, otorgat a tots los moros de la vall de Uxo, los cuals rebee sots la sua fe e que poblen e poblar facen la vall de Uxo damunt nomenada e les sues alqueries e los seus termens…»

Estos documentos demuestran que en 1250 o bien ya habían aprendido el catalán hasta los moros de Valéncia o bien el monarca como en otros casos debería dirigirse a ellos en latín. No es lógico pensar que para entonces los valencianos hablasen catalán sino más bien que Jaime I, conciliador, se dirigiera a sus súbditos en su lengua: el valenciano. Y sobre todo, si de verdad los catalanes trajeron el catalán a Valéncia entonces es inexplicable que los documentos valencianos y catalanes del siglo XIII resulten tan distintos.

Fuentes consultadas:

Huici, A. Colección Diplomática de Jaime I, el Conquistador, años 1217 a 1253, tomo I. Taller tipográfico Hijos de F. Vives Mora. Valéncia, 1916.

Mourelle de Lema, Manuel. La identidad etnolingüística de Valencia. Desde la antigüedad hasta el siglo XIV. Grugalma. Madrid, 1996.

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¿Sabías que la supuesta repoblación catalana del Reino de Valéncia es una manipulación histórica?

A todos nos enseñaron en la escuela la falsa historia de que el rey Jaime I de Aragón conquistó el Reino de Valéncia en el siglo XIII, que expulsó a los musulmanes y que nuestra tierra fue repoblada mayoritariamente por catalanes, que trajeron su lengua y que por ello el valenciano es un dialecto del catalán. De algún modo se nos presenta la historia de un modo semejante a la conquista del Lejano Oeste americano: como si Valéncia fuera un inmenso y despoblado desierto en el cual se van asentando los nuevos colonos. Pero para ser estrictos entonces Cataluña no existía como tal sino que era una docena de condados desunidos conocidos como la Marca Hispánica. Así pues, no existían los «catalanes» en el sentido estricto de la palabra, como tampoco existían los «canadienses» en esa misma época. Por otro lado los supuestos catalanes hablaban lemosín en ese tiempo, por lo que de traer alguna lengua sería la lemosina y no la catalana.

¿Pero en realidad se produjo esa gran repoblación catalana del Reino de Valéncia? Hay cuatro grandes fuentes bibliográficas para confirmar si esto es cierto o no. El Llibre dels Fets (Libro de los Hechos), escrito por el propio rey Jaime I, donde describe el proceso de conquista. El Llibre del Repartiment (Libro del Reparto), donde los escribas del rey apuntan las donaciones de pueblos, alquerías, tierras, villas, etc. a los caballeros que ayudaron a Jaime I en su empresa militar.  Els Llibres dels Aveïnaments (Libros de los Avecindamientos), que describen con detalle los caballeros o personas que se quedaron a vivir en el Reino de Valéncia. Y por último els Furs (Fueros), que contienen las leyes por las que se regirá el nuevo reino cristiano de Valéncia como estado independiente de los demás reinos y condados de la Corona de Aragón. Ninguna de las cuatro fuentes recoge una supuesta repoblación catalana.

Gracias al Llibre del Repartiment sabemos que vinieron pocos catalanes a la conquista de Valéncia y gracias als Llibres dels Aveïnaments que los que se quedaron a vivir fueron todavía menos. El Llibre dels Aveïnaments, que es la única prueba documental de quien se quedó a vivir en tierras valencianas, registra: valencianos autóctonos, moros, muladíes y mozárabes (36%), castellanos (30%), turolenses (28%), zaragozanos (1’2%), catalanes (1’2%), resto de la Península (2’4%) y extranjeros (1’2%). Los colonos procedentes la Marca Hispánica (actual Cataluña) fueron muy pocos. Según els Llibres dels Aveïnaments de los siglos sucesivos (XIII, XIV, XV) entre los años 1387-1396 el porcentaje de catalanes registrados es sólo del 1’2%, entre 1401-1450 el porcentaje es de 4´23 % y en 1475 el porcentaje de catalanes es el 2´5%. Esto desmiente la tesis catalanista de la repoblación, y por ende de la importación de la lengua.

Pero si esto es así ¿por qué se sigue enseñando esta teoría en las escuelas? Porque es la base sobre la que se sostiene la mentira de que el valenciano procede del catalán. La falsa teoría de la repoblación nace en 1848, con el archivero catalán Prósper de Bofarull, que controlaba el Archivo de la Corona de Aragón (creado por los catalanes cuando la Corona de Aragón ya no existía). Él hizo una edición falseada del Llibre del Repartiment, absolutamente tendenciosa e incorrecta que sobrepasaba los límites de la falsificación. En ella consideró única y exclusivamente los asentamientos poblacionales que le interesaban y hasta se permitió el lujo de tachar los que le parecían difíciles o iban contra sus teorías. De esta edición manipulada de Bofarull nace la idea de una repoblación masiva de catalanes que coloniza el desierto valenciano. Es un drama que esta mentira mil veces repetida se siga enseñando a nuestros hijos en las escuelas hoy.

Fuentes consultadas:

Almela i Vives, Francisco. Valencia y su reino. Ediciones Mariola. Madrid, 1965.

Bueno, Baltasar. Breve historia de la lengua valenciana (suplemento). Las Provincias. Valéncia, 1999. Págs. 58, 68, 69.

Huici, Ambrosio y Cabanes, María Desamparados. Documentos de Jaime I de Aragón. Anubar. Zaragoza, 1976-1988 (3 tomos).

–Jaume I. El Llibre dels Fets. L’Oronella. Valéncia, 2001 (2 tomos).

-Jaume I. Libre del repartiment del regne de Valencia. Estudio preliminar de María Desamparados Cabanes y Ramón Ferrer (3 tomos). Anúbar. Zaragoza, 1979-1980.

Ramon i Pastor, Enric. Som uns ignorants (2ª edición). Autoedición. Valéncia, 2011.

Simó Sintonja, Vicente. ¿Valenciano o catalán? Centro de Cultura Valenciana. Valéncia, 1975. Págs. 166-181.

Ubieto, Antonio. Orígenes del Reino de Valencia. Cuestiones cronológicas sobre su reconquista (I y II). Anubar. Zaragoza, 1979-1981.

-Ubieto, Antonio. La inmigración en la Valencia Medieval. Temas valencianos. Anubar. Valéncia, 1972.

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