Parasitismo gitano rumano.

rumana470

A falta de petróleo o diamantes, Rumanía se ha convertido en el primer exportador mundial de gitanos. Auténticos ejércitos de mendigos y gorrillas se abren paso a través de las principales capitales de Europa. Aunque hay excepciones: el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en gran medida presionado por la Liga Norte de Umberto Bossi, ha promovido la persecución y expulsión del país de esta gente. Ello le ha valido las acusaciones de fascismo, racismo y xenofobia por parte de la prensa de media Europa.

Ahora bien, el discurso en la calle es bien distinto. La gente de a pie de dentro y de fuera de Italia apoya esa política. No nos engañemos: los gitanos rumanos no vienen a trabajar sino a aprovecharse de los que sí trabajamos. No vienen a pagarnos las pensiones sino a que se las paguemos a ellos. Vienen a aprovecharse de nosotros; para que les demos gratis sanidad, educación, beca del comedor escolar, libros de texto, vivienda de protección oficial, ayudas sociales, etc, etc. Vamos, todito por la cara.

¿Y qué nos ofrecen a cambio? Poblados chabolistas, menudeo de droga, mendigos, gorrillas,  mafias organizadas, carteristas menores de edad, evasión de impuestos… Nada bueno. Cuando una persona vive a costa de otra sin aportar nada positivo a cambio eso tiene un nombre: parasitismo. Yo aplaudo a Berlusconi por haber sido lo suficientemente valiente como para expulsar a semejante chusma de su país sin miedo al qué dirán. Lo único que me sabe mal es que ahora se vienen todos a Valencia. Pero de aquí nadie los echa.

No todos los inmigrantes son iguales. Algunos suman y otros restan. Tras la Segunda Guerra Mundial, los portugueses fueron a Venezuela con una mano delante y otra detrás. Hoy son los dueños de la mayoría de hornos y heladerías del país. Montan un negocio, generan empleo y riqueza, pagan impuestos…  Gente así interesa. Como los judíos que fueron a Estados Unidos. Muchos solamente llevaban una maleta. Hoy son grandes empresarios, magnates de la prensa, profesores de Universidad, científicos y hasta premios Nobel.

¿Pero los gitanos rumanos? ¡Que alguien me explique que beneficio obtiene mi nación por acoger a decenas de miles de mendigos y de gorrillas! Y que si lo son no es porque hayan tenido mala suerte sino porque ésta es su mentalidad, porque tienen un estilo de vida parasitario. Me da igual lo que me llamen. Fascista, comunista o nazi. Me da igual. Pero no quiero a esta gente que ha venido a aprovecharse de mis impuestos.  No quiero pagar a un gorrilla cada vez que aparco ni tampoco barrios llenos de basura ni plagas de pulgas.

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