La OTAN se ha quedado pequeña.
18 may 2012 2 comentarios
in Mundo Etiquetas: Actualidad, China, democracia, Ejército, Estados Unidos, Europa, guerra, islam, Libertad, militares, OTAN, paz, Política

Occidente está en decadencia. Cada día que pasa civilizaciones antioccidentales -como China o el islam- tienen un peso mayor en el escenario global. Para evitar la derrota del mundo libre, la Organización del Tratado del Atántico Norte (OTAN) debe plantearse extender su alianza a regiones a las que nunca antes llegó.
En Latinoamérica, Chile podría ser un aliado estupendo. Es el país más serio de la región, un estado fiable que cumple con sus compromisos y que podría ayudar a vigilar mucho más de cerca el auge de gobiernos antioccidentales como los de Venezuela, Ecuador o Bolivia. Chile podría ser el primero de varios socios en la zona.
En Europa la frontera de la OTAN debe ir desplazándose poco a poco hacia su parte oriental. Austria, Suecia o los Balcanes entran dentro del área de influencia de Occidente y podrían ser el paso previo a incorporar a Finlandia, Ucrania y Georgia, aunque desde luego esto tensaría mucho la cuerda con la Federación Rusa.
En el Oriente Próximo, Israel sería la primera muralla de defensa de la OTAN frente al islamismo. No obstante, no sé si esto pueda entrar en los planes de Dios. Israel está acostumbrado a depender de Yahvé para ganar todas sus guerras y entrar en la alianza podría llevarle a creer (erróneamente) que gana por mano del hombre.
En el Pacífico es necesaria una política de contención hacia amenazas como Indonesia o China. Australia, Nueva Zelanda y Japón podrían ser tres excelentes socios. También Taiwan -aunque eso supondría cruzar la línea roja con China- y Corea del Sur -aunque quizás esto incrementase las ansias nucleares de Corea del Norte-.
La OTAN es la única fuerza capaz de vencer a enemigos como el comunismo, el terrorismo o el islamofascismo. Con los tiranos no valen las concesiones -que entienden como un gesto de debilidad-; el único argumento que comprenden es la fuerza. Y con un Occidente que decae la alianza necesita hacerse mucho más grande.
Falacia atea: La Biblia ha sido manipulada por los cristianos.
16 abr 2012 5 comentarios
in Ateísmo Etiquetas: ateísmo, ateos, Biblia, Cristianismo, Cristianos, Cultura, Dios, historia, islam, Israel, Jesús, musulmanes, Qumrán, religión
Los ateos más desinformados a menudo aducen que la Biblia que nos ha llegado a nuestros días ha sido manipulada. Quién sabe qué contaba en realidad la Biblia original (perdida con el paso de los siglos); posiblemente nos diría que Jesús fue solamente un profeta, un hombre, pero la Iglesia Católica arregló las Escrituras para que nos creyéramos que es Dios y mantener en pie su negocio. O quién sabe: quizás Jesús fuera un revolucionario premarxista o un homosexual o quizás se casó con María Magdalena y tuvieron hijos o ¡cuantas barbaridades más!
La verdad es que hasta hace relativamente poco los cristianos no teníamos argumentos de peso para poder neutralizar estas sospechas, por otro lado razonables. Pero todo cambió en el año 1947, cuando tres pastores pertenecientes a la tribu beduina Tàamireh, llamados Jalil Musa, Jum’a Mohamed y Mohamed ed Dhib descubrieron de manera fortuita manuscritos ocultos en una cueva de Qumrán (Israel). Sin quererlo, estos pastores nómadas habían hecho uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de todos los tiempos.
Con los años, se encontraron más documentos en varias cuevas, once en total, celosamente guardados en jarras de barro que contenían un buen número de textos en hebreo, arameo y griego. Hay 800 documentos, datados entre el siglo II AC y el 70 DC. Entre ellos, varias copias de la Biblia. Hasta el descubrimiento de Qumrán, los manuscritos bíblicos más antiguos de los que disponíamos databan de los siglos IX-X DC, por lo que cabía sospechar que en ellos se podrían haber manipulado textos, añadiendo, quitando o alterando palabras o frases del original.
Esto desató la imaginación de los más conspiranoicos que soñaban con que las Biblias de Qumrán nos confirmarían que Jesús era un impostor. Pero con los hallazgos, los científicos han demostrado que los textos bíblicos encontrados coinciden con exactitud minuciosa con los medievales, aunque son casi mil años anteriores, y que las pocas variantes que presentan coinciden en gran parte con algunas ya atestiguadas por la versión griega de los Setenta o por el Pentateuco samaritano. Es decir, que las Biblias actuales son idénticas a las de hace 2000 años.
Otra acusación similar la hacen los musulmanes. En la tradición islámica se cuenta que los cristianos manipularon la Biblia y por ello el arcángel Gabriel encomendó al profeta islámico Mahoma escribir el Corán, que supuestamente es el mensaje original de Dios sin la manipulación judeocristiana. El Corán nos cuenta una historia similar a la de la Biblia pero con cambios notables: Moisés fue musulmán, Ismael el hijo prometido, Judas Iscariote fue el crucificado, Jesús no era Dios sino un hombre, etc. Los escritos de Qumrán desmienten todo esto.
Pero es más: la Biblia no sólo no ha sufrido manipulación alguna en los últimos dos milenios, sino que el propio Mahoma la creía válida. De hecho en el Corán se aceptan como fiables las escrituras judías y cristianas: “Él le enseñara la Escritura, la Sabiduría, la Torá y el Evangelio” (Sura 3:48) y “¡Creyentes! Creed en Alá, en Su Enviado, en la Escritura que ha revelado a Su Enviado y en la Escritura que había revelado antes. Quien no cree en Alá, en Sus ángeles, en Sus Escrituras, en Sus enviados y en el último Día, ese tal está profundamente extraviado” (Sura 4:136).
Y añade: “¿Buscaré, pues, a otro diferente de Alá como juez, siendo Él Quien os ha revelado la Escritura explicada detalladamente? Aquellos a quienes Nosotros hemos dado la Escritura saben bien que ha sido revelada por tu Señor con la Verdad. ¡No seáis, pues, de los que dudan! La Palabra de tu Señor se ha cumplido en verdad y en justicia. Nadie puede cambiar Sus palabras. Él es Quien todo lo oye, todo lo sabe” (Sura 6:114-115). Si la Biblia hoy es igual que hace 2000 años, y hace 1400 Mahoma la consideraba fiable, entonces ¿en qué momento se manipuló?
Bereberes: los pueblos nativos del Magreb.
10 abr 2012 3 comentarios
in Banderas, Banderas de África Etiquetas: Argelia, África, árabe, bereber, Cultura, historia, islam, lengua, Magreb, Marruecos, nacionalismo
Los pueblos bereberes son de los más antiguos del mundo. Ellos son los habitantes originarios del norte de África, antiguos cristianos que sufrieron la invasión islámica del siglo VII. El cristianismo primitivo fue sustituido por el islam y el bereber por el árabe, hasta prácticamente hacer desaparecer esta milenaria cultura.
Hoy sólo quedan 25 millones de bereberes desperdigados por todo el Magreb; la mayoría en Marruecos (12 millones) y Argelia (8). También hay presencia en Libia, Túnez, Mauritania, Egipto, Níger, Mali y Burkina Faso. La gran dispersión geográfica dificulta mucho la creación de un estado propio donde poder reunir a todos.
No existe una sola lengua bereber, sino muchas. También formaban parte de este diasistema las variantes guanches que se hablaban en Canarias antes de que la conquistara Castilla. Hay un alfabeto autóctono exclusivo, el tifinagh, que data de al menos el siglo III A.C. aunque hay pueblos que usan el alfabeto latino o el árabe.
Hablar de nación bereber es polémico. Quizás deberíamos decir naciones, en plural, pues la identidad está tan atomizada en clanes y tribus que la consciencia de pertenecer a un solo pueblo es discutible. No obstante, existe un movimiento incipiente por coordinar a los bereberes de distintos países en la lucha por sus derechos.
El gran artífice de este movimiento fue Mulud Mammeri, intelectual que codificó la lengua tamazigh y que impulsó la Primavera Amazigh: en abril de 1980 los bereberes de Cabilia salieron a las calles a protestar por la discriminación a la que les sometía Argelia. A partir de aquí, su lucha se propagó por todo el Magreb.
Los árabes han arrinconado a estas etnias a regiones desérticas y montañosas en el interior de sus países, y empujado su cultura a un paso del abismo. Pero los pueblos bereberes se niegan a desaparecer. Están comenzando a organizarse y a reivindicar sus derechos con la fortaleza de quien sabe que no tiene nada que perder.
Balochistán: un pueblo en pie de guerra.
01 abr 2012 1 comentario
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: Afganistán, Asia, baloch, Balochistán, conflictos olvidados, guerra, India, Irán, islam, nacionalismo, Pakistán
Enclavada en el sur de Asia hay una nación olvidada que guerrea por ser libre: Balochistán. Se trata de un pueblo en lucha de unos doce millones de almas disperso entre Pakistán (8 millones), Irán (3 millones) y Afganistán (200.000) y que sueña con romper las cadenas de la opresión y poder conformar un estado propio.
El nacionalismo baloch, de inspiración marxista, sostiene que los musulmanes no son una nación (el criterio opuesto a la fundación de Pakistán) y que la identidad étnico-lingüística es más importante que la religiosa. Es un pueblo muy antiguo, de clanes y tribus, de pastores nómadas que habitan las montañas desde hace siglos.
El conflicto no viene solamente por diferencias lingüísticas y culturales sino también económicas. Pakistán margina a propósito a Balochistán, que recibe una porción ínfima de las riquezas del país, para mantenerla en el subdesarrollo. Además, Islamabad efectúa ensayos con armas nucleares en el norte de la provincia.
Hasta la fecha ha habido cinco sangrientas guerras de guerrillas contra Pakistán para crear un estado independiente (en 1948, 1958-59, 1963-1969, 1973-1977 y desde 2004 hasta hoy) y una contra Irán (2003 a 2009). El baloch es un pueblo sin amigos, al que sólo India ayuda para debilitar desde dentro a su eterno gran rival.
Un Balochistán independiente tendría el tamaño de la Península Ibérica aunque estaría escasamente poblado por lo árido, escarpado y montañoso de la región así como por la escasez de agua. Pero dispondría de un valor geoestratégico enorme (acceso al mar y frontera directa con las repúblicas de Pakistán, Afganistán e Irán).
A los baloch les ha sido negada una patria, su lengua y cultura son perseguidas, miles de ellos han sido masacrados y otros tantos se han exiliado, sufren una represión bárbara, son oprimidos a diario… El genocidio prosigue y mientras, el mundo mira a otro lado. Es sólo otro conflicto olvidado. Es sólo otro pueblo sin amigos.
Palestina: la herida del mundo árabe.
23 sep 2011 2 comentarios
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: antisemitismo, árabes, historia, islam, Israel, Jordania, Judaísmo, judíos, musulmanes, Oriente Próximo, Palestina, paz
En 1947 Naciones Unidas aprobó un plan para la partición del Mandato Británico de Palestina en dos estados: uno para los judíos y otro para los palestinos. Esto desató las iras de la población local, que vio impotente cómo unos colonos judíos recién llegados se hacían con la mitad de su tierra. Desde entonces luchan por su patria.
Pero a los palestinos, más que una reivindicación territorial, les mueve un odio antisemita. La prueba es que protestan porque los judíos les quitaron un trozo de su tierra, pero no lo hicieron cuando en 1922 los británicos separaron de Palestina la región de Transjordania, territorio cuatro veces mayor que el actual Estado de Israel.
El país lleva decenios de guerras, terrorismo, intifadas, conflictos y tensiones con su vecino. Israel propone dos estados para dos pueblos. Pero Palestina quiere un estado sólo para palestinos y otro para judíos y palestinos, con la esperanza de que en un futuro una mayoría demográfica árabe pueda tumbar Israel desde dentro.
Palestina declaró su independencia formal en 1988. Desde entonces ha logrado el reconocimiento de más de un centenar de naciones. Nunca antes existió como país independiente. Pese a ello, hoy es un pueblo con fuerte consciencia nacional que acusa a Israel de ocupación y que reivindica ser miembro pleno de Naciones Unidas.
Por décadas Kuwait dio trabajo y refugio a los palestinos y donó millones a su causa pero cuando Irak lo invadió, hicieron una fiesta. Igual con el 11-M en España, el estado occidental más propalestino del mundo. Y niegan al Sáhara la libertad que quieren para ellos. Es un pueblo desagradecido que paga con la traición.
Palestina es la herida por la que se desangra el mundo árabe, que ve en ella una humillación occidental. El pueblo palestino es, como el judío, víctima y verdugo a la vez. No quiere la paz y por eso no llega. Pasan las décadas y el conflicto se estanca. Israel gana terreno y Palestina se difumina en el horizonte camino de la nada.
Darfur: el derecho a vivir en paz.
11 ago 2011 2 comentarios
in Banderas, Banderas de África Etiquetas: autodeterminación, África, Darfur, Genocidio, islam, nacionalismo, racismo, Sudán, Sudán del Sur

Darfur fue un sultanato independiente por siglos hasta que fue incorporado a Sudán contra su voluntad por las fuerzas anglo-egipcias en 1916. Hoy es una pobre y desértica región del tamaño de España situada en la parte occidental de Sudán. Darfur quiere decir “el hogar de los Fur”, que es la etnia mayoritaria del país.
En Darfur viven seis millones de personas, la gran mayoría de raza negra y religión musulmana, dedicadas a la agricultura. Las etnias principales son los Fur, los Zaghawa y los Masalit. Estas tribus negras conviven con una minoría de raza árabe venida de fuera y también musulmana dedicada al pastoreo: los Baggara.
Sudán es una teocracia islamista gobernada por místicos, locos y asesinos. Sus líderes impulsaron dos larguísimas y devastadoras guerras civiles contra la población del sur, mayoritariamente animista y cristiana, que finalmente acabó con la creación de Sudán del Sur como nuevo estado independiente en julio de 2011.
Masacrar a cristianos y animistas no fue suficiente. Desde los años 80 y 90, el Estado de Sudán armó a paramilitares árabes que asesinaron a miles de negros. La situación de dolor llegó al punto de que en 2001 grupos de Fur y Zaghawa juraron por el Corán luchar juntos contra los ataques gubernamentales en sus aldeas.
En 2003 los ataques de los rebeldes negros contra el Estado se intensificaron y Jartum llamó al ejército y a los paramilitares para arrasar a los insurgentes. Se perpetró un genocidio: 750.000 negros muertos, 2.000.000 de desplazados y hasta una guerra con Chad. En 2007 Naciones Unidas mandó tropas de paz a la zona.
El motivo de tanta sangre radica en el odio racista y en el control de los escasos recursos de la paupérrima región, en especial el agua dulce. Tras la secesión de Sudán del Sur, cada vez más darfuríes reclaman la autodeterminación. La convivencia con Sudán es imposible; sólo un Darfur independiente puede traer la paz.
Una pregunta para los musulmanes.
22 jun 2011 22 comentarios
in Cristianismo Etiquetas: Alá, árabe, Biblia, Corán, Cristianismo, Dios, islam, Israel, Jehová, Judaísmo, musulmán, Oriente Próximo, Palestina, religión
Si el dios verdadero es Alá, si Dios es musulmán y rechaza a los judíos ¿por qué consiente que exista Israel? Es más ¿por qué permite la humillación que supone que 1.500 millones de musulmanes sean incapaces de derrotar un país minúsculo de apenas 6 millones de almas? “Es que los americanos apoyan a Israel” -suelen decir-. Bueno, Israel no necesitó la ayuda de país alguno en la Guerra de los Seis Días, cuando barrió del mapa a ocho naciones arabes en menos de una semana, pero aunque así fuera… ¿Y qué? ¿Acaso los Estados Unidos tienen más poder que Alá?
En la Biblia hallamos la respuesta. El pueblo escogido es Israel: “Estableceré mi pacto contigo y con tu descendencia, como pacto perpetuo, por todas las generaciones. Yo seré tu Dios, y el Dios de tus descendientes” (Génesis 17:7). El hijo de la promesa es Isaac: “En cuanto a Ismael, ya te he escuchado. Yo lo bendeciré, lo haré fecundo y le daré una descendencia numerosa. Él será el padre de doce príncipes. Haré de él una nación muy grande.Pero mi pacto lo estableceré con Isaac, el hijo que te dará Sara de aquí a un año, por estos días” (Génesis 17:20-21).
Israel existe porque es la voluntad de Dios. El renacer de Israel de 1948 estaba profetizado: “Los sacaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los pueblos, y los haré regresar a su propia tierra” (Ezequiel 36:24). Dios bendice a quien bendice a Israel y maldice a quien lo maldice. Por eso todos los países islámicos sin excepción están sumidos en la calamidad mientras que EEUU es una gran potencia. Génesis 12:3 dice: “Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!”
Israel es invencible porque es Dios mismo quien la protege: “Tú, que salvas con tu diestra a los que buscan escapar de sus adversarios, dame una muestra de tu gran amor. Cuídame como a la niña de tus ojos; escóndeme, bajo la sombra de tus alas, de los malvados que me atacan, de los enemigos que me han cercado” (Salmos 17:7-9) . “En torno suyo —afirma el Señor— seré un muro de fuego, y dentro de ella seré su gloria” (Zacarías 2:5 ). “Tracen su estrategia, pero será desbaratada; propongan su plan, pero no se realizará, porque Dios está con nosotros” (Isaías 8:10).
Fuente: Santa Biblia Nueva Versión Internacional 1999.
Kuwait: el aliado de Occidente.
03 jun 2011 Dejar un comentario
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: gas, Golfo Pérsico, Irak, Iraq, islam, Kuwait, monarquía, nacionalismo, petróleo, Sadam Hussein
Las raíces de la nación kuwaití se remontan al siglo XVI, cuando una tribu de Arabia, los Al Aniza, se asentó en la región. Oficialmente, el país se fundó en 1672 y en 1752 un miembro de la actual familia real, los Al Sabah, fue proclamado emir. Con posterioridad, fue un protectorado británico del cual se independizó en 1961.
Dicen que Dios, en su extraño sentido del humor, bendijo a Kuwait -un país más pequeño que Israel- con nada más y nada menos que el 10% del petróleo de todo el planeta, y grandes reservas de gas natural. El 75% de sus habitantes son inmigrantes, que en no pocos casos trabajan bajo un régimen de explotación feudal.
Tales riquezas despertaron las ambiciones del dictador iraquí Sadam Hussein, que invadió y se anexionó Kuwait en 1990. Una coalición militar internacional encabezada por Estados Unidos derrotó a Sadam y liberó el emirato en 1991. La Guerra del Golfo Pérsico fue la crisis más dura en la historia reciente de esta patria.
Durante decenios Kuwait estuvo ayudando a la causa palestina con alimentos, millones de petrodólares y con trabajo para inmigrantes procedentes de allí. Pero cuando Sadam invadió el emirato, los palestinos lo celebraron con una fiesta. Una vez liberado el principado, los refugiados palestinos fueron expulsados del país.
En el mundo islámico Kuwait es visto como un traidor, un aliado del Satán occidental. Pero a lo largo de la historia Kuwait sólo recibió traiciones y ataques por parte de países hermanos como Irak, Irán, Arabia o Palestina, por lo que no tuvo más remedio que aliarse con Occidente en pro de su supervivencia como nación.
Kuwait es una dictablanda disfrazada de monarquía donde no hay libertad, pero a la que Occidente le consiente todo por su relevancia geoestratégica y energética. Pero sobre todo es un pueblo con fuerte identidad propia que ha mantenido su independencia pese a vivir rodeado por naciones gigantescas que sueñan con su fin.










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