Irak: el país de las guerras.
05 jun 2011 Dejar un comentario
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: Estados Unidos, gas, Golfo Pérsico, guerra, historia, Irak, Iraq, Irán, Kuwait, nacionalismo, petróleo

Entre los ríos Tigris y Eufrates existe una tierra milenaria, cuna de la civilización y de la agricultura, centro de naciones históricas como Acadia, Asiria, Babilonia o el Califato Abasí. En ella se halla el actual Estado de Irak, que poco o nada tiene que ver con ellas, y que está dividido en tres naciones enfrentadas: suníes, chiíes y kurdos.
En el siglo XX Irak se emancipó de dos poderosísimos imperios coloniales: el otomano y el británico. Desde su independencia, Irak se ha caracterizado por ser el país de las guerras. De 1961 a 1970 los separatistas kurdos estuvieron en lucha contra el estado y en 1967 Irak fue aplastado por Israel en la Guerra de los Seis Días.
En los años 80 Irak era un estado relativamente potente donde la gente vivía con cierta comodidad. Pero el dictador Sadam Hussein comenzó una serie de conflictos que cada vez hicieron más pobre y débil al país. Irak atacó Irán para anexionárselo, la guerra duró ocho años (de 1980 a 1988) y finalmente acabó en tablas.
En 1990 Sadam invadió y se anexionó Kuwait, pero en 1991 una coalición militar de una treintena de naciones encabezada por Estados Unidos aplastó al país durante la célebre Guerra del Golfo Pérsico. Dicha conflagración tuvo una segunda entrega en el año 1998, cuando Estados Unidos bombardeó de nuevo Irak.
En 2003 llegó la Guerra de Irak (que dura aún hoy). Con los falsos argumentos de que Bagdad poseía armas de destrucción masiva y colaboraba con terroristas, una coalición internacional bajo liderazgo angloamericano decidió ejecutar a Sadam y ocupar la asolada patria con la excusa de llevar la democracia a la región.
El resultado no ha podido ser más catastrófico: una pseudodemocracia que no convence a nadie, el petróleo y el gas controlados por potencias extranjeras, una salvaje espiral de atentados terroristas, guerra de guerrillas de la resistencia contra los ocupantes aliados y hasta peligro de balcanización. Es la anarquía total.
Líbano: de la Suiza mediterránea al infierno islámico.
11 may 2011 Dejar un comentario
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: choque de civilizaciones, Cristianos, historia, Irán, islam, Israel, Líbano, musulmanes, Oriente Próximo, siria
Hablar de Líbano es hablar de una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad. En la Biblia encontramos textos que ensalzan la soberbia calidad de su madera. Y es que los cedros del Líbano son mundialmente famosos, hasta el punto de ser el emblema nacional que figura en la bandera de la milenaria nación.
Líbano es un añejo crisol de culturas y a la vez un ejemplo vivo del fracaso de la multiculturalidad. Actualmente, el 54% de libaneses son musulmanes y el 40% cristianos, principalmente maronitas. Los primeros son prosirios y los segundos buscan el apoyo de Israel. El choque de civilizaciones ha devastado el diminuto país.
Las Falanges Libanesas de Pierre Gemayel se opusieron al colonialismo francés y Líbano se independizó en 1943. Hasta los años 70, fue el centro financiero más importante de la región. En aquella época gobernaban los cristianos y la patria era conocida como la “Suiza mediterránea” o el “París de Oriente Próximo”, entre otros.
Pero entonces llegó la guerra civil libanesa (1975-1990) que enfrentó a las dos comunidades religiosas y que acabó con la victoria final de las huestes de la media luna. Actualmente, la república se encuentra hecha pedazos, gobernada por la organización terrorista islamista Hezbolá y bajo la permanente tutela de la vecina Siria.
Como todos los estados pequeños, Líbano ha sufrido el colonialismo. De Turquía y Francia ayer, y de Siria, Irán e Israel hoy. Los magnicidios de Kamal Jumblat (1977), Bashir Gemayel (1982), Rafik Hariri (2005), Pierre Amine Gemayel (2006) y la guerra contra Israel (2006) han fracturado un estado ya frágil.
Líbano es, en definitiva, un estado fallido, un país sujeto con alfileres, un barril de pólvora siempre a punto de explotar, un pueblo dividido por fanáticos religiosos de ambos bandos que predican el odio que hace imposible la convivencia. Y es la prueba de que cuando el islam llega al poder, acaba con la prosperidad y la libertad.
Siria: el sueño nostálgico del panarabismo.
19 abr 2011 Dejar un comentario
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: árabe, Egipto, Irak, Irán, Israel, Líbano, Oriente Próximo, panarabismo, siria
La República de Siria es la nación heredera del histórico Reino de Damasco. Damasco es una de las ciudades más antiguas del mundo. Allí vivió el patriarca Abraham y allí se dirigía Saulo cuando el Mesías se le apareció. En torno a esta ciudad milenaria orbita la actual Siria, un actor clave en el mapa de Oriente Próximo.
El sirio es un estado inestable y convulso, donde falta un proyecto nacional que cohesione el país. Ha tenido monarquía, república y dictadura y con los tres modelos ha funcionado mal. Ha padecido infinitud de gobiernos volátiles y golpes de estado, también guerras con Israel así como el colonialismo de Turquía y Francia.
Los sirios se sienten más árabes que sirios y sueñan con el panarabismo. De hecho, Siria se fusionó con Egipto y ambos crearon la República Árabe Unida, que duró de 1958 a 1961 (y cuya bandera aún conserva como propia Siria). Con posterioridad, se planteó fusionarse con Egipto e Irak pero nuevamente el intento fracasó.
En los últimos decenios ha proliferado, no obstante, un creciente nacionalismo expansionista que habla de la Gran Siria, que incluiría la anexión de Líbano. Los sirios apoyaron al bando musulmán que finalmente venció la Guerra Civil Libanesa (1975-1990) y que transformó la “Suiza mediterránea” en un satélite sirio.
Desde 1963 el Partido Baas ha gobernado el país bajo la declaración del estado de emergencia y desde 1973 el presidente de Siria ha pertenecido a la familia Assad, que controla la nación como si de su cortijo privado se tratase. Es una feroz autocracia islamosocialista donde la represión y la falta de libertades son la norma.
Siria es una dictadura de opereta, un país medieval cuya economía se basa en la agricultura y en una modesta extracción petrolera y gasística. A su vez, es un foco de tensión porque financia el terrorismo, interviene en asuntos libaneses y forma junto con Irán y Líbano un triunvirato que sueña con un Oriente Próximo sin Israel.
Irán: el desafío nuclear.
07 abr 2011 3 comentarios
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: Ahmadineyad, bomba, guerra, historia, Irán, islam, Israel, Líbano, nacionalismo, persa, siria
Hablar de Irán es hablar de Persia, una civilización verdaderamente milenaria. Persia llegó a su máximo esplendor imperial en el siglo V A. C. con el rey Darío I. Siempre ha sido una nación poderosa que ha disputado la supremacía de la región con las potencias vecinas a lo largo de una dilatada historia de incontables siglos.
Ya en tiempos modernos, Irán sufrió el colonialismo soviético y británico. El último Sha persa fue un títere de Occidente, pero el pueblo forzó su marcha en 1979. Justo entonces llegó el ayatolá Rudollah Jomeini, que estableció la actual tiránica teocracia islamista, caracterizada por la sharia, la falta de libertad y el terror.
Hoy Irán es una potencia regional de setenta millones de almas con tremendos recursos petroleros y gasísticos. Los iraníes son una nación bastante cohesionada (pese a las minorías kurda y suní), con un ejército fuerte (que frenó al Irak de Sadam Hussein en la guerra de 1980-1988). Mayoritariamente, se profesa la fe chiita.
Los iraníes son una población culta y preparada pero que vive en la pobreza. La cultura persa es muy rica en sus diferentes manifestaciones como en poesía, arquitectura o cine. Los iraníes tienen un acusado sentimiento de identidad y se ofenden cuando los occidentales piensan, por ignorancia, que hablan árabe y no persa.
El integrismo islamista de Irán es un espejo en el que se miran millones de musulmanes en todo el mundo, en especial los de Siria y Líbano. El actual presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, financia organizaciones terroristas, niega el holocausto judío, desea borrar a Israel del mapa y echar a los judíos al mar.
Y para ello pretende dotarse de bombas atómicas, pese a la prohibición expresa de la Comunidad Internacional, lo que podría ocasionar una nueva guerra en el futuro. El desafío nuclear de Ahmadineyad posiblemente sea la amenaza más grave para la paz y estabilidad mundial desde el ascenso del nazismo en los años 30.
Kurdistán: un pueblo sin amigos.
05 nov 2010 2 comentarios
in Banderas, Banderas de Asia Etiquetas: Abdulá Ocalan, Armenia, autonomía, árabe, estado kurdo, Guerra de Irak, Irak, Irán, Kurdistán, kurdo, nación, nacionalismo, Partido de los Trabajadores del Kurdistan, Primera Guerra Mundial, Sadam Hussein, siria, traición, Tratado de Lausana, tratado de Sèvres, Turquía
Hablan árabe pero no los quieren los árabes. Son musulmanes pero no son bienvenidos entre aquellos que practican el islam. Los kurdos son un pueblo de 25 millones de almas con lengua propia que se reparten por Turquía, Irán, Irak, Siria y Armenia. Posiblemente, constituyen la mayor nación sin estado de todo el mundo.
También los occidentales abandonaron a los kurdos. En su día los aliados les prometieron un estado propio como recompensa a su ayuda en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). El Tratado de Sèvres de 1920 preveía un estado kurdo pero sólo tres años después, en el Tratado de Lausana de 1923, se incumplió dicha promesa.
Engañados y traicionados, abandonados a su suerte, sin nadie que les ayude, los kurdos siguen luchando con desigual suerte por su patria. Entre 1984 y 1999 el Partido de los Trabajadores del Kurdistan de Abdulá Ocalan usó el terrorismo contra el ominoso estado turco. Actualmente, la lucha ya no es armada sino política.
En Irak, el dictador Sadam Hussein les sometió a una durísima represión durante décadas, que llegó a su punto álgido al gasear con armas químicas a 4000 de ellos en 1988. En la Guerra de Irak de 2003 los kurdos se aliaron con la coalición angloamericana que derribó a Sadam. Hoy disponen de autonomía en el país.
En 1945 en la República Islámica de Irán, los kurdos proclamaron un estado independiente que tan sólo duró doce meses. Irán ha apoyado a los kurdos iraquíes pero a menudo ha perseguido a los propios. Por su parte, en Siria y Armenia también han sido fuertemente reprimidos. En muchos casos hasta la muerte.
Los kurdos han sido utilizados y traicionados, les ha sido negada una patria, su lengua y cultura han sido prohibidas, decenas de miles de ellos han sido masacrados, sufren una represión extrema, son vejados a diario… Mientras, el mundo mira a otro lado. Es la gran desgracia de ser un pueblo olvidado y sin amigos.
Presidente Obama: ¡declare la guerra a Irán ya!
16 feb 2010 14 comentarios
in Mundo Etiquetas: Actualidad, Ahmadineyad, bomba, democracia, Einstein, Estados Unidos, Europa, guerra, Irán, islam, Israel, Libertad, Obama, Oriente Próximo, paz, Política, Sociedad, terrorismo, Unión Europea
“Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras” (Mateo 24:6).
A finales de los años 30 del pasado siglo XX, el dictador alemán Adolf Hitler se había convertido en una amenaza para la paz y la estabilidad en el mundo. Entonces hubo muchas voces en la Gran Bretaña que advirtieron de que se le debía parar los pies a Hitler antes de que fuese demasiado lejos. Sin embargo, el primer ministro británico Neville Chamberlain apostó por una política de diálogo y apaciguamiento con el dictador, con la esperanza de evitar la Segunda Guerra Mundial. La historia nos dice que sólo sirvió para dar a Hitler el tiempo que necesitaba para terminar de fortalecer la gran maquinaria de guerra de su país.
En estos días hemos sido testigos de cómo el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad ha desafiado al mundo al anunciar a bombo y platillo que Irán está enriqueciendo uranio, es decir, el paso previo a disponer de la bomba atómica. Ahmadineyad niega el holocausto judío, amenaza con borrar a Israel del mapa y está financiado el terrorismo islamista. El peligro de Irán es grave y es muy real. Que un mandatario racista y antisemita, que un genocida en potencia, pueda disponer de armamento atómico dentro de unos años mientras el mundo, por cobardía, decide mirar a otro lado, me provoca un escalofrío que me recorre el cuerpo.
Hay quien dice que no importa que Irán tenga armas nucleares porque Israel también las tiene. Sólo un inconsciente o un loco puede atreverse a hacer una comparación tan temeraria. Para empezar, Israel necesita armamento nuclear para poder garantizar su supervivencia como nación (mientras que nadie cuestiona el derecho a existir de Irán). Pero lo más importante: Israel es una democracia donde su primer ministro tiene unos poderes limitados (hay una oposición, una opinión pública, una prensa libre, etc.), lo cual garantiza que Israel jamás usará la bomba salvo que sea en un caso de extrema necesidad, de vida o muerte.
Pero Irán es distinto. Es una teocracia donde el ayatolá de turno puede tener un sueño hoy por la noche y ponerlo en práctica mañana mismo sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Todos sabemos que Israel no va a usar la bomba atómica porque si no lo ha hecho en medio siglo de guerras contra los árabes no tiene mucho sentido pensar que lo vaya a hacer en los próximos años. Pero ¿podemos decir lo mismo de Irán? Sabemos que colabora con el terrorismo internacional… ¿Qué pasaría si una cabeza nuclear cae en las manos de un comando terrorista? Nunca más podremos volver a dormir tranquilos ni en Tel Aviv ni en ningún sitio.
Sé bien que una guerra es siempre el último recurso, que es una salvajada, el fracaso de la civilización humana y que por desgracia en todas las guerras son civiles inocentes los que más sufren. Pero también sé que hay situaciones límite en la vida en las que para defender la democracia y la libertad no queda más remedio que tomar las armas. El físico Albert Einstein lo sabía muy bien. Aunque declarado pacifista, era también realista… por eso le pidió al presidente estadounidense, Franklin Delano Roosevelt, obtener la bomba atómica antes que Alemania. Los nazis también la habrían logrado de haber tenido dos años más de tiempo.
Todos sabemos cómo acabará esto. Ni la presión diplomática ha logrado nada ni tampoco lo harán las sanciones económicas. Ojalá me equivoque. Le pido al Señor que así sea y que se evite la nefanda calamidad que siempre es una guerra. Pero si no es así, Occidente debe tomar cartas en el asunto. Y si eso implica la guerra, adelante. Lo cierto es que el tiempo va pasando y cada vez los persas están más cerca de disponer de un armamento nuclear letal. Entonces será demasiado tarde. Por eso, le pido al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que encabece una gran coalición militar contra ese nido de terroristas que es Irán.
Le recuerdo también al entonces senador de Illinois, Barack Obama, su promesa de 2007 ante el Comité Americano de Asuntos Públicos de Israel de “hacer todo lo que esté en su poder para evitar que Irán disponga de armas nucleares”, así como que Israel es el pueblo escogido por Dios. También que si en gran medida los Estados Unidos de América son una nación bendecida es por su gran apoyo al pueblo israelí. Recordemos la promesa bíblica que Jehová hizo a Abram y sus descendientes: “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré y serán benditas en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3). Amén.
Gracias al Mossad se han evitado muchos atentados terroristas en el Reino de Valencia, en España y en Europa. En Occidente no necesitamos pseudoprogres llenos de mugre y piojos con sus bunfandas palestinas y su antisemitismo (si por los palestinos fuera, resucitaban Al-Andalus). Lo que necesitamos es forjar una gran unión con Israel, que es un aliado leal y firme y si necesita contar con nuestro apoyo político, diplomático y militar, debe tenerlo. No vamos a consentir un segundo Holocausto. Sería una infamia abandonar a su suerte a Israel a manos de un puñado de teocracias dirigidas por místicos, locos y asesinos sedientos de sangre.
¿La Biblia profetiza una futura guerra Israel-Irán?
23 nov 2009 18 comentarios
in Biblia Etiquetas: Biblia, Cristianismo, damasco, Estados Unidos, guerra, Irán, islam, Israel, Occidente, paz, profecía, religión, siria

Resuenan tambores de guerra en Oriente Próximo. El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha negado públicamente el holocausto, habla de “echar a los judíos al mar” y amenaza con “borrar del mapa a Israel”. Desde el dictador alemán, Adolf Hitler, el pueblo judío no había tenido un enemigo tan fiero y tan obsesionado con su exterminio. Es una amenaza para el mundo libre.
En Irán se trabaja a marchas forzadas para construir la bomba atómica. Israel no le va a consentir que se dote de arsenal nuclear ya que le va la supervivencia en ello. Por su parte, el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, ha advertido que hará “todo lo que esté en su mano”, y recalcó lo de “todo”, con tal de que Irán no disponga de una bomba que podría usar contra Israel.
La Santa Biblia, que es la Palabra de Dios, profetiza una futura guerra de Israel contra Irán. En esta guerra probablemente participarán los Estados Unidos y otras potencias que apoyarán a Israel. La República Islámica será aplastada en la conflagración, sus líderes derrocados y provocará una enorme diáspora de fugitivos iraníes que huirá por todo el planeta para salvar sus vidas.
Ésta al menos es la interpretación que no pocos pastores y teólogos hacen de las Sagradas Escrituras; concretamente de la Profecía sobre Elam (Jeremías 49:34-39). La actual República Islámica de Irán es una nación que históricamente fue conocida como Persia, y anteriormente como Elam. Pues bien, veamos qué nos relata la Palabra de Dios sobre la guerra venidera de Israel contra Elam o Irán:
Profecía sobre Elam (Jeremías 49:34-39).
34 Palabra de Jehová que vino al profeta Jeremías acerca de Elam, al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judá, diciendo:
35 “Así ha dicho Jehová de los ejércitos:
“Yo quiebro el arco de Elam,
parte principal de su fortaleza.
36 Traeré sobre Elam los cuatro vientos
desde los cuatro puntos del cielo,
y los aventaré a los cuatro vientos.
No habrá nación a donde no lleguen fugitivos de Elam.
37 Y haré que Elam se acobarde ante sus enemigos
y ante quienes buscan su vida.
Traeré sobre ellos mal y el ardor de mi ira,
dice Jehová,
y enviaré espada que los persiga hasta acabar con ellos.
38 Yo pondré mi trono en Elam,
y destruiré a su rey y a sus príncipes,
dice Jehová.
39 Pero acontecerá en los últimos días,
que yo haré volver a los cautivos de Elam,
dice Jehová”.
El arco de Elam que Dios quiebra y que es “parte principal de su fortaleza” (versículo 35) quizás pudiera tratarse precisamente de su mayor arma: la potencia nuclear. En el versículo 36 dice Dios que enviará sobre Elam los cuatro vientos de los cuatro puntos del cielo. Esto parece indicar que un gran número de naciones procedentes del norte, sur, este y oeste invadirá la república islámica.
Superada por sus enemigos, la hoy desafiante Irán se acobardará (versículo 37) y como consecuencia de la guerra y la devastación una multitud de ciudadanos iraníes huirá del país (versículo 36). En el 38 nos dice que los líderes iraníes serán destruidos y que Dios pondrá su trono en Irán (quizás se permita nuevamente predicar el Evangelio de Cristo, actualmente prohibido en el totalitario Irán).
Finalmente, el versículo 39 parece hacer referencia a que los judíos residentes en Irán (que han vivido allí pacíficamente desde los tiempos de la reina Ester) retornarán a su patria Israel. Lo más estremecedor; el tiempo en que esto sucederá: en los últimos días. Por otro lado, también la Biblia nos advierte de la destrucción de Damasco (pero ignoramos si puede estar relacionado con lo de Irán):
La destrucción de Damasco (Isaías 17:1).
1 “He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será montón de ruinas”.
Damasco es una de las ciudades más antiguas del mundo. Allí vivió el patriarca Abraham y allí se dirigía Saulo cuando el Mesías se le apareció. Siria ha mostrado su animadversión hacia Israel en numerosas ocasiones. ¿Estará relacionada la destrucción de Damasco con la guerra de Irán? ¿Quizás sea otra guerra distinta? ¿Una catástrofe natural? Sea como fuere, Damasco tiene los días contados.
La lucha por la hegemonía mundial.
03 nov 2009 Dejar un comentario
in Mundo Etiquetas: Actualidad, Afganistán, capitalismo, China, comunismo, Corea del Norte, EEUU, Eje del mal, Estados Unidos, hegemonía mundial, imperio, Irak, Irán, Política, Venezuela

Los Estados Unidos de América y China se están disputando en estos momentos ser la potencia hegemónica mundial del siglo XXI. En esta partida de ajedrez por el control del globo, los americanos y los chinos están llevando a cabo dos estrategias radicalmente distintas.
Norteamérica, previendo que China pueda ser una superpotencia dentro de 25 años, ha decidido acorralarla. ¿De qué manera? Tratando de tomar el control de todas las naciones que o bien dispongan de grandes recursos energéticos o bien frontera directa con China. No es casualidad que Estados Unidos tenga puesto su punto de mira en Irán, Irak, Venezuela, Afganistán o Corea del Norte. Todos encajan con alguno de los dos perfiles anteriores. Si EEUU cuenta con suministradores energéticos fiables (Arabia Saudita, Kuwait, Guinea Ecuatorial…) y con la alianza de vecinos temerosos de China (Japón, Taiwan, India…), el gigante asiático quedará absolutamente acorralado y sin apenas aliados en el mundo.
Los comunistas chinos lo saben. ¿Y qué hacen al respecto? Nada. Su apuesta pasa por seguir creciendo rápidamente hasta convertirse en un imperio económico y esperar a que la carísima escalada belicista emprendida por Estados Unidos le lleve a la ruina.










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