Por qué dejé de ser ateo PDF (Descargar gratis) (Editorial Dinámica).

Título: Por qué dejé de ser ateo.

Autor: Josué Ferrer.

Prólogos: José Grau y José de Segovia.

Edita: Editorial Dinámica.

Primera edición: Pembroke Pines, Florida, Estados Unidos, mayo de 2009.

Segunda edición: Pembroke Pines, Florida, Estados Unidos, julio de 2012.

ISBN: 987-1478-04-0

Sinopsis:

Este libro revolucionará completamente tu mundo. Las evidencias explícitas sobre la existencia de Dios y cómo comprobarlas son tan aplastantes, que no volverás a ser la misma persona al finalizar la última página. ¿Perdiste la fe y no sabes cómo recuperarla? ¿Tienes fe, pero te falta fundamento? ¿No tienes fe en nada ni en nadie? ¿Eres o conoces a alguien que dice ser ateo? Acepta hoy el desafío bajo la magistral pluma de Josué Ferrer y comprobarás que no todo es lo que parece. ¡Garantizado!

Ahora puedes descargarte gratis el libro. Es un obsequio de Editorial Dinámica y del autor. Para adquirirlo pincha aquí:

-Por qué dejé de ser ateo PDF (descarga libre).

Edito:

Le invito a que lea la noticia que publicó sobre el tema El librepensador:

NOTICIA ESCRITA:

http://www.ellibrepensador.com/2012/08/04/por-que-deje-de-ser-ateo-de-josue-ferrer/

http://www.protestantedigital.com/ES/Cultura/articulo/14898/Por-ue-deje-de-ser-ateo-libro-de-josue-ferrer

ed_ateo

La consciència de ser valencians (Amazon).

Títul: La consciència de ser valencians.

Autor: Josué Ferrer.

Pròlec: Josep Esteve Rico Sogorb.

Edició: Josué Ferrer.

Correcció: Joan Ignaci Serrano.

Portada: Ignaci Gallego.

Primera edició: Almassora, Regne de Valéncia, juliol de 2012.

ISBN: 978-84-615-6319-7.

Format: Mobi.

Preu: 1,63 € (Amazon Espanya, Itàlia, França i Alemanya), 1,31 £ (Amazon Regne Unit), 2,00 $ (Amazon Estats Units).

Sinopsis:

El valencià és un poble de passat gloriós, present fosc i futur incert. En el pas dels sigles la nostra gent ha segut bombardejada en un continu rentat de cervell que ha debilitat la nostra personalitat. Hui el poble valencià no té consciència de poble valencià sino de poble espanyol. I estem tan embadalits pensant en Espanya que se mos ha oblidat que som valencians. Ho som i no mos donem ni conte. No li concedim cap importància a ser-ho. No es contempla la valenciania com una identitat sino com una anècdota i haver naixcut en Valéncia no és un orgull sino una casualitat. Pensem sempre en els interessos generals d’Espanya abans que en els propis de la nostra terra. Per a mosatros tot lo valencià és secundari i queda relegat per lo espanyol. Pero ser valencians no és la nostra forma de ser espanyols. Ni de ser catalans ni europeus. És la nostra forma de ser persones. És hora de véncer els complexos d’inferioritat que per sigles mos han inoculat des de Madrit i Barcelona i recuperar la consciència perduda de poble: la consciència de ser valencians.

Per a adquirir-lo puncha ací:

–> La consciència de ser valencians (Amazon Espanya).

–> La consciència de ser valencians (Amazon Itàlia).

–> La consciència de ser valencians (Amazon França).

–> La consciència de ser valencians (Amazon Alemanya).

–> La consciència de ser valencians (Amazon Regne Unit).

–> La consciència de ser valencians (Amazon Estats Units).

Edite:

Li convide a llegir la notícia de l’aparició d’este llibre que va publicar El librepensador:

NOTÍCIA ESCRITA: http://www.ellibrepensador.com/2012/07/15/la-consciencia-de-ser-valencians-de-josue-ferrer/

portadaconciencia07_1200px

Nunavut: autonomía para los inuit.

El 1 de Abril de 1999 un suceso político llamó la atención del mundo: la decisión de Canadá de crear un territorio federado de 2.000.000 de km2 para apenas 22.000 nativos americanos. La gigantesca región, secesionada de los Territorios del Noroeste, está poblada por inuits y se llama Nunavut (que significa «Nuestra Tierra») .

Ocupa un espacio zigzagueante y descomunal de tundra y archipiélagos helados. Posee casi todas las islas árticas de Canadá e importantes recursos pesqueros. Nunavut satisface un sueño de autonomía largamente anhelado por los inuit y supone, como con Groenlandia, el reconocimiento a los derechos de un pueblo nativo.

En 1996  las tribus oka, ipperwash y nativos de Gustafsen Lake mantuvieron fuertes enfrentamientos con el ejército canadiense. Un informe de la Comisión Real sobre pueblos aborígenes de Canadá propuso avanzar hacia la libre determinación o en su defecto al autogobierno. Otawa cedió a las exigencias de las tribus.

Una de las etnias más beneficiadas fue el pueblo inuit. Los mal llamados esquimales pasaron de ser invisibles  en Canadá a poder gobernarse por ellos mismos. El control de la región da una enorme libertad a esta etnia cifrada allí en 31.000 almas. Las lenguas inuktikut e inuinnnaqtun son oficiales junto a inglés y francés.

Los nunavutienses viven en esa inhóspita y gélida tierra desde hace 4000 años. Por milenios estos inuit han observado detenidamente el clima, los paisajes, los océanos y los sistemas ecológicos de su entorno.  Con este íntimo conocimiento de la flora y la fauna se han adaptado a uno de los entornos más duros y fríos del globo.

Hoy los nunavutienses disfrutan de internet y telecomunicaciones toda vez que conservan sus tradiciones de cacería, pesca, arte, escultura   y tradiciones de canto y danza, las cuales incluyen la danza del tambor y el canto gutural. Por el momento viven muy felices con su autonomía y no se plantean independizarse del Canadá.

Inuit: los moradores de los hielos.

Los inuit ya no son lo que eran. Han cambiado mucho en poco tiempo. Hoy ninguno de ellos te ofrece a su esposa, como muestra de hospitalidad, para que te acuestes con ella. Cada vez menos viven en iglús y cada vez más tienen internet y  móviles. Ahora son cristianos  evangélicos y no creen en el espíritu del viento y del mar.

Estos estereotipos que aún perduran provienen de los colonos británicos del siglo XIX. Pero ellos odian que les llamen esquimales (que significa «devorador de carne cruda») y se identifican como inuit («la gente» en la lengua inuktikut). Son los habitantes de ese infierno helado que es el Ártico donde nunca jamás hace calor.

Son unos pocos miles que viven dispersos desde hace milenios entre las actuales Rusia, Alaska, Canadá y Groenlandia. Es el pueblo indígena que dispone de más territorio del planeta a pesar de su baja densidad poblacional. En lo económico, viven de la pesca de ballenas así como de cazar osos y focas para luego vender sus pieles.

El inuit es un diasistema que consiste en una cadena ininterrumpida de decenas de lenguas que son mutuamente inteligibles entre sí siempre que estén próximas geográficamente pues las más alejadas entre sí de la cadena son ininteligibles. Usan silabario, así como el alfabeto latino, con la excepción de Siberia, que usa el cirílico.

La familia es la unidad social básica. Los matrimonios son por lo general monógamos aunque excepcionalmente se practica la poliginia y la poliandria como vestigios del pasado. La vida comunitaria es muy importante y ser excluido del grupo un estigma social. En ocasiones hay violentos enfrentamientos entre clanes.

Los inuit son un conjunto de muchos pueblos, de muchas naciones que comparten una historia, una cultura y una tradición comunes. Por lo general, en todos lados avanzan satisfactoriamente en el autogobierno, la defensa de sus derechos y el respeto hacia su identidad así que pueden mirar con optimismo al futuro.

Quechuas: los herederos de los incas.

Los actuales quechuas son los descendientes de los incas precolombinos que fueron colonizados por el conquistador español Francisco Pizarro. Es un pueblo de cultura milenaria. Se trata de seis millones de personas diseminadas a lo largo y ancho de la geografía de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile.

Su alto nivel de dispersión los ha atomizado en muchos pequeños grupos. Este hecho comporta que difícilmente puedan colaborar juntos para defender sus derechos. A diferencia de sus primos hermanos los aymara, con los que culturalmente tienen mucho en común, los quechua no reivindican un estado propio.

El quechua es una de las familias de lenguas más extensas de la América precolombina. Existe una gran controversia acerca de si es un solo idioma o varios, pues existen decenas de variantes muy diferenciadas. El quechua es oficial a nivel estatal en el Ecuador, Perú y Bolivia y a nivel regional en Argentina y en Chile.

Es un pueblo supersticioso que combina el catolicismo con una cosmogonía indígena de dioses de la naturaleza y espíritus benefactores. Mantienen ritos paganos donde bailan en torno a hogueras al son de sus flautas y pequeñas guitarras para mejorar las cosechas. Han permanecido fieles a sus tradiciones por siglos.

Estos nativos americanos son agricultores. Viven de cultivar patatas, comercian con artesanía y usan la llama como animal de carga. Su vestimenta y folclore son muy conocidos… las mujeres llevan chal y grandes faldas superpuestas y los hombres se cubren con coloridos ponchos. El sombrero es otra prenda de uso común.

Esta nación cultural sufre de persecución. Solamente en Perú se asesinaron a más de 50.000 en los años 80 y se esterilizaron a más de 200.000 mujeres en los 90. Los quechuas sobreviven en una situación de atraso y extrema pobreza en un ambiente árido en el que en el mejor de los casos las condiciones de vida son muy duras.

Aymaras: raíces profundas.

A orillas del lago Titicaca vive un antiguo pueblo de cultura milenaria: los aymaras. Sus raíces parecen remontarse al año 200 AC, al desaparecido reino de Tiwanaku.  Los aymara vivieron divididos históricamente en varios señoríos, agrupados a su vez en dos grandes territorios: Urcosuyo al norte y Umasuyo al sur.

Antaño fueron colonizados por incas y españoles. Desde 1800 hasta nuestros días los aymaras viven entre Perú, Bolivia, Argentina y Chile. Sufren altos índices de pobreza material, falta de oportunidades y pérdida de identidad cultural. Se trata de una región árida y polvorienta devastada por la sequía, el analfabetismo y el atraso.

Hay un creciente nacionalismo autóctono. Algunos proponen crear una república aymara que aglutinaría parte de los cuatro estados donde viven. Otros apuestan por hacer de Bolivia una nación colla (los collas son los aymaras bolivianos). Su enemistad con la etnia camba, del oriente boliviano, es de sobra conocida por todos.

La civilización aymara nunca construyó centros urbanos ni grandes monumentos arquitectónicos pero sí sitios sagrados de adoración y grandes necropólis funerarias, que hoy reliquias arqueológicas de gran valor. En lo económico, viven del cultivo de la patata y de la ganadería de llamas. Es tradicional el consumo de coca.

Sus áridas montañas son la guarida de los dioses Achachilas, Pachamama y Tunupa. Se trata de un pueblo que combina el catolicismo romano con una cosmogonía indígena heredada de sus ancestros, una sociedad  supersticiosa que cree en espíritus protectores y en el poder de la madre naturaleza por encima de todo.

Los aymara  son una nación sin estado, un pueblo con un territorio, cultura y pasado comunes. Al estar diseminado a lo largo y ancho de varios países, su unión resulta complicada. Pero están hartos de emigrar y  de vivir en extrema pobreza por lo que cada vez más se reunen para reivindicar  sus derechos con una sola  voz.