Pregunta de Isabel Sánchez.
Pamplona, Navarra. España.
Entendemos por blasfemia el decir cualquier barbaridad o irreverencia contra Dios. Sin embargo, la blasfemia contra el Espíritu Santo, el famoso pecado imperdonable, es más complejo que todo eso. El término viene mencionado en Marcos 3:20-30, Mateo 12: 22-32 y Lucas 11:14-23 y 12:10. Para entender bien en qué consiste dicha blasfemia primero debemos estudiar el contexto en el que se produce.
En estos pasajes Jesucristo había curado a un endemoniado que se encontraba ciego y mudo. La gente se quedó atónita pero los fariseos, que eran la cúpula religiosa del momento, despreciaron el milagro y afirmaron que Jesús echaba fuera los demonios no por el poder de Dios sino por el de Belcebú. Esto provocó la seria advertencia de Jesucristo acerca del único pecado que no recibirá el perdón.
Jesús respondió: “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado en este siglo ni en el venidero. (Mateo 31-32). Ahora bien ¿qué quiso decir con todo esto?
La inmensa mayoría de teólogos está de acuerdo en que la blasfemia contra el Espíritu Santo era, no tanto decir una barbaridad, como más bien rechazar a Dios. Esto es, los fariseos eran testigos del poder de Dios y sin embargo su incredulidad era más fuerte, por lo que lo rechazaban hasta el punto de decir que su poder se lo había otorgado Belcebú. Rechazaban a Cristo, luego rechazaban ser salvos.
Éste es el pecado imperdonable; rechazar la salvación que ofrece Cristo. Dios te puede perdonar el ser borracho, asesino, adúltero, ladrón, etc. Pero no incrédulo. Porque si Él mismo te ofrece la salvación a través de su hijo, y tú libremente decides no creer en Él, entonces libremente decides rechazar la salvación. Es como si te estás ahogando, te ofrecen lanzarte un salvavidas y tú dices que no te hace falta.
Ten en cuenta que el propio Cristo dijo que el que no está con Él, está contra Él (Mateo 12: 30) y Juan 3:16 afirma: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Cristo es el mesías. El que crea en Él se salvará. Pero ¿qué ocurrirá si rechazas a tu salvador? Pues que entonces estarás rechazando ser salvo.
Esto es plenamente coherente con el resto de la Biblia… Dios es misericordioso… si te arrepientes de tus pecados, te perdona las veces que sea. Pero la salvación es por fe. Si no tienes fe en tu salvador, entonces no puedes salvarte. Es imposible. Por eso, la incredulidad, el rechazar a Cristo, es el único pecado que no se puede perdonar. Porque tú mismo, con plena libertad, has escogido condenarte y no ser salvo.
Fuente: Biblia de referencia Thompson Edición Milenio.




dic 29, 2010 @ 09:28:22
o sea que se puede estar toda la vida matando a gente y si te arrepientes y aceptas a Cristo todo el mal que has echo no cuenta para nada?
me parece muy fuerte si es asi.
dic 29, 2010 @ 12:09:36
Pues es así. La prueba la tienes en el buen ladrón, que tras toda una vida de pecados se arrepentió finalmente de su mala conducta y Jesús le prometió la salvación. Cuando te arrepientes sinceramente, Dios hace borrón y cuenta nueva.
ene 02, 2011 @ 23:10:58
La ley de Dios dice en su quinto mandamiento:”No mates”
y hay otros nueve que son tan válidos como este; la ley de Dios se promulgó Después de Moisés y antes de JesuCristo para mostrar que el hombre es de naturaleza pecaminosa; para Dios el fornicario o adúltero, el idólatra, el mal hijo, el mentiroso, etc. son tan pecadores como el asesino, el ladrón. El hombre está muerto (separado) para Dios por causa del pecado.
Está escrito en Romanos 3:19 y 20: “Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios.
Rom 3:20 Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado.”
Cumplir la ley solo nos hace obedientes a la ley pero no nos libra del pecado ni quita nuestra naturaleza pecaminosa.
Dios tiene un plan mejor: Su hijo Jesucristo. El es la solución para el perdón y librar a la humanidad de la esclavitud del pecado, lo confirma y está escrito en Romanos 3: 21 al 26: “Pero ahora, sin la mediación de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas.
Rom 3:22 Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción,
Rom 3:23 pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios,
Rom 3:24 pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.
Rom 3:25 Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados;
Rom 3:26 pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús.” (Biblia Nueva Version Internacional).
Como está escrito en Romanos 3:23 tanto el asesino como el que no lo es, estan privados de la gloria de Dios mientras no reconozcan y acepten por la fé en Dios a Jesuscristo como el Hijo de Dios, único Redentor y Salvador.
Asi es que hasta el asesino ya fue perdonado por el sacrificio de Jesucristo en la cruz, él ha sido limpiado de todo pecado por la sangre del redentor alli derramada, solo por fe tiene que creerlo y reconociendo que es pecador arrepentirse y aceptar a Jesuscristo como su único salvador, Dios se encargará entonces de su redención. La fé verdadera, la que agrada a Dios, redime al pecador que a muerto junto con Cristo a su naturaleza pecaminosa y justificándolo en la resurección de Jesuscristo lo hace nueva creación (nueva critura). Está escrito en 2a. de Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
Dios es Dios de Amor y de Misericordia.
No creer en lo que está escrito es también blasfemar del Espiritu Santo.
ene 05, 2011 @ 10:04:04
Gracias Eframpa. Tus aportaciones son siempre muy acertadas y apreciadas.
jul 18, 2012 @ 17:55:37
AMIGO MIO EL APOSTOL PABLO MATO GENTE Y DIOS LO PERDONO
jul 29, 2012 @ 04:17:23
eso parece…. asi como perdonó al hombre que estaba junto a Jesus en la cruz….
feb 17, 2011 @ 22:52:59
En tonces Dios te perdona por mas q le ayes insultado a su Santo Espiritu por q yo crei q eso no tenia perdon
feb 17, 2011 @ 22:56:01
Entonces Dios perdona todas los blasfemias(Insultos) contra el Espiritu Santo si te arrepientes si o no
feb 25, 2011 @ 17:48:49
Con respecto a la interrogante de Josbel de que si “Dios perdona todas las blasfemias…contra el Espíritu Santo si te arrepientes…¿Sí o No?” la Biblia provee información al respecto para que hagamos consciencia de nuestra responsabilidad de decidir si lo hacemos o no. Eso dependerá exclusivamente de nosotros mismos. “Si practicamos el pecado voluntariosamente después de haber recibido el conocimiento exacto de la verdad, no queda ya sacrificio alguno por los pecados, sino que hay cierta horrenda expectativa de juicio y hay celo ardiente que va a consumir a los que se oponen.” (Heb. 10:26, 27) Entonces, ciertamente tenemos buena razón para esforzarnos vigorosamente para estar entre los que verdaderamente aprecian todo lo que Dios ha hecho por medio de Jesucristo.
Un ejemplo específico de alguien que blasfemó contra Dios y Cristo pero que no se hizo culpable del pecado imperdonable fue Saulo, o el apóstol Pablo, antes de su conversión. Pablo le escribió a Timoteo: “Antes era blasfemo [ofendía con mis palabras] y perseguidor y hombre insolente.”—1 Tim. 1:13; compare con Versión Popular; An American Translation; The New English Bible.
Antes de su conversión, Pablo consideraba a los discípulos de Jesucristo como apóstatas que merecían la muerte. A él le parecía que la ley mosaica aprobaba su proceder, porque esa ley declaraba lo siguiente respecto al apóstata: “No debes acceder a su deseo ni escucharle, ni debe tu ojo sentirse apenado por él, ni debes sentir compasión, ni cubrirlo protectoramente; sino que debes matarlo sin falta.” (Deu. 13:8, 9) Puesto que Pablo estaba convencido de que tenía razón, continuó obrando contra los discípulos de Cristo de una manera arbitraria y arrogante y por lo tanto se reveló como “hombre insolente.” Por ser perseguidor de cristianos, era como aquellos de quienes Jesús dijo a sus discípulos: “Todo el que los mate se imaginará que ha rendido servicio sagrado a Dios.” (Juan 16:2) Pablo era culpable de blasfemar o hablar injuriosamente del Hijo de Dios. El odio que les tenía a los discípulos de Cristo demostró que él consideraba a Jesús como un impostor y así vituperaba al Cristo. Al hablar injuriosamente del Hijo, Pablo también fue culpable de blasfemar contra el Padre a quien Jesús representaba.—Juan 7:29; Mat. 27:39; Mar. 15:29; Luc. 23:39; Judas 8, Versión Moderna, margen; The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures.
Después de su conversión, el apóstol Pablo pudo comprender cuán peligrosamente se había acercado a cometer el pecado imperdonable. En su carta a Timoteo, reconoció agradecidamente la gran misericordia que se le había manifestado, y también indicó la razón por la cual se le pudo perdonar. Leemos: “Se me mostró misericordia, porque era ignorante y obré con falta de fe.” (1 Tim. 1:13) Note que antes de su conversión Pablo no luchó a sabiendas contra Dios y Cristo. Era ignorante, estaba cegado a la verdad acerca del Hijo de Dios, y por eso sin fe en Jesucristo. Por lo tanto, la súplica del moribundo Esteban, cuyo asesinato Pablo aprobó, también se hizo en el interés de Pablo: “Jehová, no les imputes este pecado.” (Hech. 7:60) El hecho de que Pablo, en el fondo, realmente quería hacer lo que era correcto se deja ver en el celo que manifestaba por la tradición judía y en su adherencia estricta a las enseñanzas de los fariseos.—Fili. 3:5, 6.
Por eso, cuando Jesucristo mismo le dio entendimiento, el perseguidor Saulo no vaciló en cambiar su derrotero. Pronto se contó entre los discípulos del Hijo de Dios que eran el blanco de odio, persecución y habla injuriosa.—Hech. 9:3-25; 18:5, 6.
El caso de Pablo puede servirles de ánimo a todos aquellos que, en ignorancia, hayan demostrado ser peleadores contra Dios y Cristo. Se les puede perdonar su blasfemia o habla injuriosa si se arrepienten. El apóstol Pablo mismo dio énfasis a esto, al decir: “Fiel y merecedor de plena aceptación es el dicho de que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a pecadores. De éstos yo soy el más notable. No obstante, la razón por la cual se me mostró misericordia fue para que por medio de mí como el caso más notable Cristo Jesús demostrase toda su gran paciencia como muestra de los que van a cifrar su fe en él para vida eterna.”—1 Tim. 1:15, 16.
Entonces, ¿cómo es que uno puede ser culpable del pecado imperdonable? Los que con pleno conocimiento deliberadamente se oponen a Dios y Cristo, ocultan la verdad y propagan falsedades se hacen culpables de pecar contra el espíritu de Dios… pecado que no se puede perdonar. Esto es lo que ciertos fariseos hicieron en los días del ministerio terrestre de Jesús. Fueron testigos oculares de los milagros y obras poderosas del espíritu de Dios que operaba por medio de Jesucristo. Pero rehusaron glorificar a Jehová Dios. Por motivos egoístas, atribuyeron a Satanás la obra de Dios realizada por medio de Cristo. De esta manera pecaron contra el espíritu de Dios.—Mat. 12:24-32.
Otros acontecimientos de que se informa en la Biblia también muestran que ciertos líderes religiosos deliberadamente se colocaron en oposición a la operación del espíritu santo. Después que Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos, estos hombres estaban resueltos a dar muerte a Jesús. (Juan 11:47-53) Pero eso no era todo. Las Escrituras nos dicen: “Los principales sacerdotes ahora entraron en consejo para matar también a Lázaro, porque a causa de él muchos de los judíos iban allá y ponían fe en Jesús.”—Juan 12:10, 11.
Más tarde, cuando los soldados que estaban estacionados de guardas cerca de la tumba regresaron con el informe de que Jesús había sido levantado de entre los muertos, los sacerdotes principales estaban resueltos a ocultar los hechos. ¿Qué hicieron? La Biblia explica: “Habiéndose reunido éstos con los ancianos y entrado en consejo, dieron una cantidad suficiente de piezas de plata a los soldados y dijeron: ‘Digan: “Sus discípulos vinieron de noche y lo hurtaron mientras nosotros dormíamos.” Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros lo persuadiremos y los libraremos a ustedes de todo cuidado.’”—Mat. 28:11-14.
Así que las Escrituras aclaran el hecho de que el pecado contra el espíritu envuelve el obrar a sabiendas y deliberadamente contra la evidencia innegable de la operación del espíritu santo, como lo hicieron los principales sacerdotes y ciertos fariseos en los días del ministerio terrestre de Jesús. Sin embargo, cualquiera que en ignorancia blasfeme o hable injuriosamente de Dios y Cristo puede ser perdonado, con tal que se arrepienta genuinamente. No obstante, el hecho de que es posible blasfemar contra el espíritu de Dios enfatiza la importancia de evitar el habla pecaminosa al mayor grado posible. (Sant. 3:2-10) Debemos esforzarnos por imitar el ejemplo que nos dio el apóstol Pablo después de su conversión. Dijo: “Aporreo mi cuerpo y lo conduzco como a esclavo, para que, después de haber predicado a otros, yo mismo no llegue a ser desaprobado de algún modo.”—1 Cor. 9:27.
mar 21, 2012 @ 08:09:34
que opinan de mateo 9 : 34
jul 16, 2012 @ 03:45:17
mi esposo y yo hemos maldecido al espiritu santo en muchas ocasiones pero yo tengo una inquietud q me perturba dios podra perdonarme por que yo temo ppor mi salvacion y quiero enmendar mis errores amo a dios
jul 17, 2012 @ 22:55:41
Si por blasfemia contra el Espíritu Santo te refieres a decir alguna grosería o barbaridad sí hay perdón. Pero siempre que estés genuinamente arrepentida. Y el arrepentimiento verdadero pasa por dejar de hacer una cosa que antes hacías. Pero si te arrepientes de ello, Dios te perdonará.
ene 16, 2013 @ 00:02:00
i si hablas malas palabras contra el ESPIRITU SANTO eres perdonado
ene 16, 2013 @ 05:31:12
Interesante articulo, siempre crei que la blasfemia era faltarle el respeto a Dios, pero tengo una duda, digamos que yo creci en un hogar cristiano, creci creyendo ciegamente lo que me decian, pero luego mi fe se apago y comence a dudar de la existencia de Dios, comence a cuestionar todas estas cosas, comence a ver las iglesias como organizaciones con fines de lucro y a los predicadores y sacerdotes como charlatanes, comence a creer mas en la ciencia que en la FE y los milagros, aun podre ser perdonado?, yo he vivido una vida muy recta, creci con principios, pero me causa temor pensar que por esa etapa de confusion ya este condenado. No lo hago con animos de burlarme de nadie ni de crear discordia, simplemente es una duda que tuve al leer esto. saludos.
ene 16, 2013 @ 08:21:02
No temas. Yo he pasado por lo mismo que tú. Y tranquilo, Dios perdona todos los pecados cuando el arrepentimiento es sincero.
ene 30, 2013 @ 11:12:19
Con todo respeto, creo que usando esa interpretacion ya enviaste al 99% de la humanidad al infierno. Blasfemia es eso, un insulto directo, una ofensa. No ser incredulo es imposible, todos pasamos por una etapa de confusion y cuestionamientos, luego cada quien buscara respuestas (tu mismo que dices haber sido ateo ya estarias frito, sin perdon). Lo que planteas, es digno de una iglesia practicante de la teologia de la prosperidad que quiere asegurarse miembros a base de miedo, de aterrorizar a las personas. Esa interpretacion va totalmente en contra del concepto de justicia.