¿Qué dice la Biblia acerca del infierno?

En los últimos años cada vez se habla menos del infierno. Hoy es casi un tema tabú. En siglos pasados se abusó de este recurso para aterrorizar a la gente y así hacerla creer. Sin embargo, el descrédito creciente de la Iglesia, así como la incredulidad y secularismo imperantes hacen pensar erróneamente que el infierno no es un lugar tan grave, que irá muy poca gente a él o que incluso no existe. Sin embargo, hay más de 160 advertencias sobre el infierno solamente en el Nuevo Testamento. Más de 70 de las cuales fueron pronunciadas por Cristo. Ninguna describe con detalle cómo es aquel terrorífico lugar pero una y otra vez se advierte sobre cuatro de sus características: tiene fuego, es oscuro, hay tormento y es eterno:

¿CÓMO DESCRIBE JESUCRISTO EL INFIERNO?
“Fuego” Mateo 7:19, 13:40
“Fuego eterno” Mateo 18:8, 25:41
“Pecado eterno” Marcos 3:29
“Juicio del infierno” Mateo 5:22
“Fuego del infierno” Mateo 18:9
“Arrojado al infierno” Marcos 9:45 y 47
“Severidad” Mateo 23:14,
“Peor castigo” Marcos 12:40, Lucas 20:47
“Será condenado” Marcos 16:16
“Condenación del infierno” Mateo 23:33
“Resucitarán para ser juzgados” Juan 5:29
“Horno encendido” Mateo 13:42, 50
“Donde el fuego nunca se apaga” Marcos 9:43, 44, 46, 48
“Donde el gusano de ellos no muere” Marcos 9:44, 46, 48
“Lloro y rechinar de dientes” Mateo 8:12, 13:42, 13:50, 22:13, 25:30
“Tormentos” Lucas 16:23
“Sufriendo en este fuego” Lucas 16:24
“Lugar de tormento” Lucas 16:28
“Oscuridad de afuera” Mateo 8:12, 22:13, 25:30
“Castigo eterno” Mateo 25:46

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Existe otro pasaje impagable que describe el infierno. Dice así:Había un hombre rico que se vestía lujosamentey daba espléndidos banquetes todos los días.A la puerta de su casa se tendía un mendigo llamado Lázaro, que estaba cubierto de llagas y que hubiera querido llenarse el estómago con lo que caía de la mesa del rico. Hasta los perros se acercaban y le lamían las llagas. Resulta que murió el mendigo, y los ángeles se lo llevaron para que estuviera al lado de Abraham. También murió el rico, y lo sepultaron.En el infierno, en medio de sus tormentos, el rico levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él.Así que alzó la voz y lo llamó: “Padre Abraham, ten compasión de mí y manda a Lázaro que moje la punta del dedo en agua y me refresque la lengua, porque estoy sufriendo mucho en este fuego.”  Pero Abraham le contestó: “Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a Lázaro le fue muy mal; pero ahora a él le toca recibir consuelo aquí, y a ti, sufrir terriblemente.Además de eso, hay un gran abismo entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieren pasar de aquí para allá no pueden, ni tampoco pueden los de allá para acá”. Él respondió: “Entonces te ruego, padre, que mandes a Lázaro a la casa de mi padre, para que advierta a mis cinco hermanos y no vengan ellos también a este lugar de tormento”. Pero Abraham le contestó: “Ya tienen a Moisés y a los profetas; ¡que les hagan caso a ellos!”  “No les harán caso, padre Abraham —replicó el rico—; en cambio, si se les presentara uno de entre los muertos, entonces sí se arrepentirían”.  Abraham le dijo: “Si no les hacen caso a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán aunque alguien se levante de entre los muertos”.” (Lucas 16:19-31).

A partir de lo relatado en este pasaje bíblico (tanto si es una parábola ilustrativa como si es una historia real), podemos extraer algunas conclusiones muy claras acerca de cómo es el infierno. Primero, es es un lugar concreto, no un simple estado de conciencia. Segundo, hay un fuego que atormenta a quienes moran allí. Tercero, el sufrimiento es tan atroz que el rico suplica simplemente por un mínimo alivio. Cuarto, el rico se lamenta -pero es demasiado tarde- de lo que ha hecho en vida y trata de advertir a sus familiares para que no vayan a este lugar de tormento, pero le resulta del todo imposible. Quinto, existe una gran sima puesta entre el cielo y el infierno, con lo que no se puede pasar de un lugar al otro ni viceversa.

¿Qué más sabemos? Apocalipsis 14:10 habla de ser “atormentado con fuego y azufre”. Job 18:21 habla de un “lugar del que no conoce a Dios” y otra vez menciona el azufre (Job 18:15). Apocalipsis 14:11 advierte: “El humo de ese tormento sube por los siglos de los siglos. No habrá descanso ni de día ni de noche para el que adore a la bestia y su imagen, ni para quien se deje poner la marca de su nombre”. La Biblia dice en Hebreos 9:27: ” Y así como está establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio”. Apocalipsis 20:15 añade: “Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego”. Fuego, azufre, tormento eterno… Son conceptos que se repiten sin fin.

¿Dónde está el infierno? La Biblia dice que Jesús descendió al sepulcro (Hechos 2:27) pero que Dios no permitió que su alma quedara allí ni su carne vio corrupción y fue resucitado (Hechos 2:31-32). Jesús estuvo tres días y tres noches en las entrañas de la tierra (Mateo 12:40) y descendió a las partes más bajas de la tierra (Efesios 4:9).  Números 16:32-33 dice: “Se abrió y se los tragó, a ellos y a sus familias, junto con la gente y las posesiones de Coré. Bajaron vivos al sepulcro, junto con todo lo que tenían, y la tierra se cerró sobre ellos. De este modo fueron eliminados de la comunidad”. Pasajes así hacen que muchos interpreten que el infierno es un lugar en las profundidades de la Tierra, donde hay un abrasador magma.

Jesús, quien era Dios, habló muy seriamente acerca del infierno. Hasta el punto de descender allí mismo para predicar a los espíritus encarcelados (1 Pedro 3: 18-21). Hasta el punto de advertir que es mejor cortarse la mano, el pie o el ojo y ser salvo a ser echado al infierno, donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga (Marcos 9: 43-48). El propio Cristo preguntó, en Marcos 8:36: “¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida?” Dios amó al mundo hasta el punto de entregar a su hijo unigénito para darnos vida eterna (Juan 3:16) pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida; sino que permanecerá bajo el castigo de Dios (Juan 3:36). Muchos arderán en el fuego eterno para siempre.

Hay muchos nombres para referirse al infierno (lago de fuego, lugar de tormento, abismo, inframundo, tártaro, gehena…) pero todos se refieren a un mismo macabro lugar. No existe en la Biblia una descripción detallada acerca de cómo es concretamente ese espantoso reino, o cómo funcionan las cosas allí o dónde se encuentra ubicado con exactitud, por lo que existen todo tipo de  especulaciones y debates al respecto. Ahora bien, podemos dibujarnos bien el averno con sólo cuatro pinceladas: es un lugar sepulcral y tenebroso, con fuego que atormenta a quien allí mora y este castigo es eterno. Esto debiera bastar para aceptar a Cristo como señor y salvador y para tratar de evitar aquel monstruoso horror a toda costa.

Fuente: Santa Biblia Nueva Versión Internacional 1999.

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7 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Melviton
    feb 12, 2011 @ 17:30:04

    Mi estimado Josué. Creo que en este tema en particular no congenio con tu manera de pensar sobre un tema tan delicado que ha mantenido a millones de personas, dentro y fuera del cristianismo, en un temor mórbido y sin ningún fundamento bíblico profundo que respalde semejante afirmación. Sin embargo, deseo aclararte que no es con el afán de entablar una polémica o discusión estéril sobre el tema. Mi interés es sincero así como creo que el tuyo lo es. Lo que me interesa sobremanera es el poder compartir el criterio de mis investigaciones bíblicas sobre diferentes doctrinas fundamentales que han originado grandes males a la humanidad y cuyo abuso ha generado gran cantidad de dolor a las diferentes culturas a través de muchos siglos de la gobernación humana.

    MILLONES de personas han recibido de sus religiones la enseñanza de que el infierno es un lugar donde se atormenta a la gente. El Diccionario Enciclopédico Espasa dice: “Según la Iglesia católica, lugar destinado por la divina justicia para eterno castigo de los que mueren en pecado mortal,” y: “tormento y castigo de los condenados.” A esta enseñanza católica, dice la Encyclopædia Britannica, “todavía se adhieren muchos grupos protestantes conservadores.” Hindúes, budistas y mahometanos también enseñan que el infierno es un lugar de tormento. No es de extrañar que personas a quienes se ha enseñado esto suelan decir que, si el infierno es un lugar tan malo, ellas no desean hablar acerca de él.

    Esto hace que surja esta pregunta: ¿Creó el Dios Todopoderoso tal lugar de tormento? Pues bien, ¿qué punto de vista expresó Dios cuando los israelitas, siguiendo el ejemplo de pueblos que vivían cerca, empezaron a quemar a sus hijos en el fuego? El explica en su Palabra: “Han edificado los lugares altos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinón, a fin de quemar a sus hijos y sus hijas en el fuego, cosa que yo no había mandado y que no había subido a mi corazón.”—Jeremías 7:31.

    Piense en esto. Si la idea de asar a personas en el fuego nunca había entrado en el corazón de Dios, ¿parece razonable que él hubiese creado un infierno ardiente para los que no le sirven? La Biblia dice: “Dios es amor.” (1 Juan 4:8) ¿En realidad atormentaría para siempre a persona alguna un Dios amoroso? ¿Haría usted eso? El conocer el amor de Dios debería impulsarnos a acudir a su Palabra para investigar precisamente qué es el infierno. ¿Quiénes van allí, y por cuánto tiempo?

    SEOL Y HADES
    Sobre la palabra inglesa “hell,” que corresponde a “infierno,” el Webster’s Dictionary dice que es igual a la palabra hebrea Sheol (que suele transcribirse en español “Seol”) y a la palabra griega Hades. En las Biblias alemanas la palabra que se usa en vez de “infierno” es Hoelle; en portugués la palabra que se usa es inferno, y en francés Enfer. Los traductores de la Versión Valera (de 1934) tradujeron Sheol 31 veces “sepulcro,” 13 veces “sepultura,” 11 veces “infierno,” y 3 veces “abismo,” 3 veces “profundo,” 2 veces “huesa,” 1 vez “hoyo profundo,” y 1 vez “fosa.” La Versión Torres Amat (1925), católica, traduce Sheol “sepulcro” 16 veces; “infierno” 34 veces; “infiernos” 3 veces; “infierno o sepulcro,” 2 veces; “muerte” 2 veces; y “muera,” “sepultura,” “fajas mortuorias,” “infierno o muerte,” “infiernos o sepulcro,” “profundo,” “a punto de morir” y “abismo,” 1 vez cada una. En las Escrituras Griegas Cristianas (comúnmente llamadas el “Nuevo Testamento”), la Versión Valera (1934) traduce Hades “infierno” 8 veces e “infiernos” 2 veces para las 10 veces que aparece la palabra.—Mateo 11:23; 16:18; Lucas 10:15; 16:23; Hechos 2:27, 31; Apocalipsis 1:18; 6:8; 20:13, 14.

    La pregunta es: ¿Qué clase de lugar es el Seol o Hades? El hecho de que la Versión Valera de 1934 traduzca la misma palabra hebrea Sheol de las diferentes maneras ya indicadas muestra que infierno, sepulcro o sepultura y fosa significan la mismísima cosa. Y si el infierno significa el sepulcro común de la humanidad, no podría a la misma vez significar un lugar de tormento por fuego. Entonces, ¿significan Seol y Hades el sepulcro, o significan un lugar de tortura?

    Antes de contestar esta pregunta, aclaremos que la palabra hebrea Sheol y la palabra griega Hades significan la misma cosa. Esto lo vemos al buscar Salmo 16:10 en las Escrituras Hebreas y Hechos 2:31 en las Escrituras Griegas Cristianas, versículos que usted puede ver en la página siguiente. Note que al citar de Salmo 16:10, donde aparece Seol, Hechos 2:31 usa Hades. Note, también, que Jesucristo estuvo en el Hades, o el infierno. ¿Hemos de creer que Dios haya atormentado a Cristo en un infierno de fuego? ¡Por supuesto que no! Jesús sencillamente estaba en su sepulcro.
    Cuando Jacob estuvo lamentándose por su amado hijo José, a quien creía que habían matado, dijo: “¡Porque en duelo bajaré a donde mi hijo, al Seol!” (Génesis 37:35) Sin embargo, aquí la Versión Valera de 1934 traduce la palabra Sheol como “sepultura,” mientras que la Versión Douay, una versión católica en inglés, la traduce “hell,” que sería “infierno.” Ahora, deténgase un momento y piense. ¿Creía Jacob que su hijo José hubiera ido a un lugar de tormento a pasar la eternidad allí, y deseaba entonces ir allá para encontrarse con él? ¿No era, más bien, que Jacob simplemente creía que su amado hijo estaba muerto y en el sepulcro y que Jacob mismo quería morir?
    Sí, la gente buena va al infierno bíblico. Por ejemplo, el buen hombre Job, quien estaba sufriendo muchísimo, oró a Dios: “¡Oh que en el Seol [sepulcro, Versión Valera de 1934; infierno, Versión Scío de San Miguel] me ocultases, . . . que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!” (Job 14:13) Piense ahora: Si Seol significara un lugar de fuego y tormento, ¿hubiera querido Job ir a aquel lugar y pasar su tiempo allí hasta que Dios se acordara de él? Está claro que Job deseaba morir e ir al sepulcro para no sufrir más.

    En todos los lugares donde se menciona al Seol en la Biblia, jamás está asociado con vida, actividad ni tormento o tortura. Más bien, suele estar relacionado con muerte e inactividad. Por ejemplo, piense en Eclesiastés 9:10, que dice: “Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismísimo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [sepulcro, Versión Valera (1934); “hell” o infierno, Versión Douay], el lugar adonde estás yendo.” De modo que la respuesta queda muy clara. Seol y Hades no se refieren a un lugar de tormento, sino al sepulcro o sepultura común de la humanidad. (Salmo 139:8) Tanto las personas buenas como las malas van al infierno bíblico.

    SE SALE DEL INFIERNO
    ¿Puede salir del infierno la gente? Considere el caso de Jonás. Cuando Dios hizo que un gran pez se tragara a Jonás para salvarlo de ahogarse, Jonás oró desde el vientre del pez: “Desde mi angustia clamé a Jehová, y él procedió a responderme. Desde el vientre del Seol [infierno, Versión Moderna] grité por auxilio. Oíste mi voz.”—Jonás 2:2.
    ¿Qué quiso decir Jonás por ‘desde el vientre del infierno’? Pues, ciertamente aquel vientre del pez no era un lugar de tormento ardiente. Pero pudiera haber llegado a ser el sepulcro de Jonás. De hecho, Jesucristo dijo respecto a sí mismo: “Así como Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así el Hijo del hombre estará en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”—Mateo 12:40.

    Jesús estuvo muerto y en su sepulcro por tres días. Pero la Biblia informa: “Su alma no fué dejada en el infierno . . . A este Jesús resucitó Dios.” (Hechos 2:31, 32, Versión Valera de 1934) De manera similar, Jonás, por dirección de Dios, fue levantado del infierno, es decir, de lo que hubiera sido su sepulcro. Esto sucedió cuando el pez lo vomitó sobre tierra seca. Sí, ¡se puede salir del infierno! De hecho, la promesa alentadora que se nos da es la de que el infierno (Hades) ha de ser vaciado de todos sus muertos. Esto se puede ver al leer Apocalipsis (Revelación) 20:13, que dice: “El mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno [Hades] dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras.”—Versión Valera (1934).

    GEHENA Y EL LAGO DE FUEGO
    Sin embargo, alguien pudiera presentar esta objeción: ‘La Biblia sí habla acerca de un “infierno del fuego” y del “lago de fuego.” ¿No prueba esto que el infierno sea un lugar de tormento?’ Es verdad que algunas traducciones de la Biblia, como la Versión Valera de 1934, hablan del “infierno del fuego,” y, como la Versión Moderna, de que algunos van “al infierno, al fuego inextinguible.” (Mateo 5:22; Marcos 9:45) En 8 de las 12 veces donde en las Escrituras Griegas Cristianas aparece la palabra griega Gehenna, comúnmente escrita en español: Gehena, la Versión Valera de 1934 usa las expresiones “infierno” o “infierno del fuego” como traducción para esa palabra. ¿Es Gehena realmente un lugar de tormento por fuego, mientras que cuando “Hades” se traduce “infierno” simplemente significa el sepulcro?
    Está claro que la palabra hebrea Sheol y la palabra griega Hades sí significan el sepulcro o la sepultura. Entonces, ¿qué significa Gehena? En las Escrituras Hebreas, Gehena es “el valle de Hinón.” Recuerde, Hinón era el nombre del valle que estaba precisamente fuera de los muros de Jerusalén donde los israelitas sacrificaron a sus hijos en el fuego. Con el tiempo, el buen rey Josías hizo que este valle fuera inservible para tan horrible práctica. (2 Reyes 23:10) Fue convertido en un enorme vertedero o basurero.
    Por eso, durante el tiempo en que Jesús estuvo en la Tierra Gehena era el vertedero de Jerusalén. En aquel lugar se añadía azufre al fuego para que éste siguiera ardiendo y quemara la basura. El tomo 1 de Smith’s Dictionary of the Bible, explica: “Llegó a ser el muladar [basurero] común de la ciudad, donde se arrojaban los cadáveres de criminales, y los cuerpos muertos de animales, y toda otra clase de inmundicia.” El Diccionario Enciclopédico Espasa dice: “Se destinó este lugar a crematorio de las inmundicias de la ciudad.” Sin embargo, allí no se echaba ninguna cosa viva.

    Los habitantes de Jerusalén, porque sabían lo que era el vertedero de su ciudad, entendieron lo que Jesús quiso decir cuando dijo a los líderes religiosos inicuos: “Serpientes, prole de víboras, ¿cómo habrán de huir del juicio del Gehena?” (Mateo 23:33) Está claro que Jesús no quiso decir que se atormentaría a aquellos líderes religiosos. ¡Recuerde que cuando los israelitas estaban quemando vivos a sus hijos en aquel valle, Dios dijo que nunca había subido a su corazón el que se hiciera tan horrible cosa! Por eso está claro que Jesús estaba haciendo de Gehena un símbolo apropiado de destrucción completa y eterna. Quería decir que aquellos líderes religiosos inicuos no merecían una resurrección. Los que escuchaban a Jesús podían entender que los que iban al Gehena serían destruidos para siempre, como si fueran basura.

    Entonces, ¿qué es “el lago de fuego” que se menciona en el libro bíblico de Apocalipsis o Revelación? Tiene un significado semejante al de Gehena. No significa tormento consciente, sino muerte eterna, o destrucción. Note que la Biblia misma dice esto en Revelación 20:14: “Y la muerte y el Hades (infierno, Versión Valera de 1934 y Versión Torres Amat) fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego.” Sí, el lago de fuego significa “muerte segunda,” la muerte de la cual no hay resurrección. Queda manifiesto que este “lago” es un símbolo, porque la muerte y el infierno (Hades) son arrojados en él. La muerte y el infierno no pueden ser quemados literalmente. Pero sí pueden ser eliminados, o destruidos, y lo serán.

    ‘Sin embargo, la Biblia dice que el Diablo será atormentado para siempre en el lago de fuego,’ quizás señale alguien. (Revelación 20:10) ¿Qué significa esto? Cuando Jesús estuvo en la Tierra, a veces se llamaba “atormentadores” o “torturadores” a los carceleros. Como dijo Jesús de cierto hombre en una de sus ilustraciones: “Irritado, [su señor] le entregó a los torturadores hasta que pagase toda la deuda.” (Mateo 18:34, Versión Nácar-Colunga) Puesto que los que son arrojados en “el lago de fuego” entran en la “muerte segunda” de la cual no hay resurrección, son, por decirlo así, encarcelados para siempre en la muerte. Permanecen en la muerte como bajo custodia de carceleros por toda la eternidad. Por supuesto, a los inicuos no se les atormenta o tortura literalmente, porque, como hemos visto, cuando alguien está muerto está completamente fuera de existencia. No está consciente de nada.

    EL HOMBRE RICO Y LÁZARO
    Entonces, ¿qué quiso decir Jesús cuando dijo en una de sus ilustraciones: “Aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado. Y en el infierno [Hades] alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno”? (Lucas 16:19-31, Versión Valera de 1934) Puesto que, como hemos visto, Hades se refiere al sepulcro de la humanidad, y no a un lugar de tormento, obviamente Jesús aquí estaba narrando una ilustración o cuento. Como prueba adicional de que éste no es un relato literal, sino una ilustración, considere esto: ¿Se halla el infierno en realidad a distancia de hablar desde allí al cielo, de modo que se pudiera efectuar una verdadera conversación como aquélla? Además, si el hombre rico hubiera estado en un lago ardiente literal, ¿cómo pudiera ser que Abrahán enviara a Lázaro para que le refrescara la lengua con una sola gota de agua en la punta del dedo? Entonces, ¿qué estaba ilustrando Jesús?

    El rico de la ilustración representó a los presuntuosos líderes religiosos que rechazaron a Jesús y después lo mataron. Lázaro representó a la gente común que aceptó al Hijo de Dios. La muerte del rico y de Lázaro representó un cambio en la condición de éstos. Este cambio aconteció cuando Jesús alimentó espiritualmente a las personas que, a semejanza de Lázaro, no habían sido debidamente atendidas, de modo que éstas entraron así en el favor del Abrahán Mayor, Jehová Dios. Al mismo tiempo, los líderes religiosos falsos ‘murieron’ respecto a tener el favor de Dios. Fueron rechazados, y sufrieron tormentos cuando los seguidores de Cristo denunciaron sus obras malas. (Hechos 7:51-57) De modo que esta ilustración no enseña que a algunas personas que han muerto se les atormenta en un infierno ardiente literal.

    ENSEÑANZAS INSPIRADAS POR EL DIABLO
    Fue el Diablo quien dijo a Eva: “Positivamente no morirán.” (Génesis 3:4; Revelación 12:9) Pero ella sí murió; ninguna parte de ella siguió viviendo. Porque, de lo contrario, si Eva o una parte de ella continuó viviendo después de la muerte física, nos encontraríamos ante una verdadera contrariedad muy peligrosa: ¿Le dijo Dios la verdad a “medias” a Adán y le estaba mintiendo. O fue más sincero el Diablo y le dijo la verdad que Dios no se atrevió a decirle? El que el alma siga viviendo después de la muerte es una mentira cuyo originador fue el Diablo. En realidad, si decimos que el hombre mismo tiene un “alma” espiritual que sigue viviendo después de la muerte del cuerpo físico, ¡Fue Satanás quien dijo la verdad entonces! ¡Mucho cuidado con nuestras expresiones! Es el Diablo quien ha hecho que se esparza la enseñanza de que las almas de los inicuos sean atormentadas en un infierno o un purgatorio. Puesto que la Biblia muestra con claridad que los muertos están inconscientes, estas enseñanzas no pueden ser verídicas. En realidad, ni la palabra “purgatorio” ni la palabra “infierno” aparecen en los escritos originales de la Biblia.

    Hemos visto que el infierno (Seol, o Hades) es un lugar de descanso en esperanza para los muertos. Tanto personas buenas como personas malas van allí, a la espera de la resurrección. También hemos aprendido que Gehena no significa un lugar de tormento, sino que se usa en la Biblia como símbolo de destrucción eterna. Del mismo modo, “el lago de fuego” no es un lugar literal de fuego, sino una representación de la “muerte segunda” de la cual no habrá resurrección. El infierno no pudiera ser un lugar de tormento porque tal idea nunca entró en la mente o el corazón de Dios. Además, el atormentar o torturar a una persona eternamente porque hubiera cometido males en la Tierra por unos cuantos años es contrario a la justicia. ¡Qué bueno es saber la verdad acerca de los muertos! Verdaderamente puede libertar a uno del temor y la superstición.—Juan 8:32.

    Responder

    • J.Ferrer
      feb 12, 2011 @ 19:08:39

      Es muy interesante lo que comentas. A decir verdad, antes de escribir este artículo ya había reparado en este tipo de cuestiones.
      ¿Es el “infierno” un “lugar de tormento y fuego” o un “sepulcro”? Es más, me planteé también otro tipo de cuestiones: ¿Cielo y Seno de Abraham es el mismo lugar o son lugares distintos? ¿Seol, Hades, infierno…? ¿Son un lugar, dos, tres…?

      Ni qué decir tiene que “Seol” o “Hades” ha sido traducido de diferentes formas en diferentes versiones bíblicas. En mi humilde opinión, muchas de las veces que leemos “infierno” en una versión bíblica, se refiere realmente a “sepultura, sepulcro, fosa…” (es decir, la tumba donde tarde o temprano vamos a parar) pero en otras ocasiones creo que se refiere realmente a un lugar de fuego y tormento.

      Me gustaría mucho que estuvieses en lo cierto. Y que no existiese ningún lugar de tormento eterno. Que los no salvos simplemente acabasen enterrados en una tumba y ahí acaba la cosa. Pero a decir verdad esta interpretación sólo se la he escuchado decir a Testigos de Jehová. Aparte de ellos, a nadie o casi nadie más.

      Sea como sea, es evidente que debatir sobre Seol, Hades, infierno, etc, etc es debatir acerca de realidades que están más allá de nuestra comprensión humana y de las que, por lo tanto, nunca podremos llegar las personas a un acuerdo.

      Un abrazo.

      Responder

  2. Melviton
    feb 12, 2011 @ 20:35:37

    Mi estimado Josué. Con todo el respeto que me inspiras y que congenio contigo en tantas cosas que expones, porque, como lo he pregonado como parte de mis principios, me encanta cambiar impresiones con gente que realmente sabe lo que dice, lejos de fanatismos absurdos, sobre muchísimas cosas que a veces no entendemos a cabalidad, no porque se escapan a nuestro entendimiento, sino más bien porque somos nosotros mismos los que, sin proponérnoslo, a veces optamos por no querer entenderlos. Recuerda muy bien las palabras del Señor Jesús: “Conocerán la verdad y la verdad los libertará”.

    Yo sé que en la Biblia hay muchas cosas que escapan a nuestro entendimiento, como en el caso específico del libro bíblico de la Revelación o Apocalipsis por ejemplo, pero no por ello nos está vedado rotundamente el conocer, bajo la guía divina, los mensajes allí mencionados. También recuerda muy bien lo que el señor Dios Jehová le indicó a Daniel en el cap. 12, versos 8-10 que dicen: “Ahora bien, en cuanto a mí, oí, pero no pude entender, así que dije: “Oh mi señor, ¿qué será la parte final de estas cosas?”. Y él paso a decir: “Anda, Daniel, porque las palabras quedan secretas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados… pero los que tengan perspicacia entenderán…”.

    Y, con respecto a lo que te indico y lo que tú aseveraste en una exposición sobre temas bíblicos, acerca de que hay que interpretar las escrituras en base al contexto porque sino se pueden volver “pretextos” ¿recuerdas? observa lo que Jehová Dios le indica a Daniel en el último versículo del libro: “Y en cuanto a ti mismo, ve hacia el fin, y descansarás, pero te pondrás de pie para tu porción al fin de los días”. ¿Qué te dice este mensaje? ¿Por qué Dios le iba a indicar a Daniel su siervo que fuera hacia “el fin de sus días” (o sea, su muerte) para que se levantara de nuevo (mediante la resurrección que habló el mismo Jesús en el evangelio de Juan 5:28) al “fin de los días” (interpreto que al fin de los días de la gobernación humana y principios de la gobernación Divina) para recibir su “porción” o “recompensa” si él, una vez que muriera, iría al Cielo a recibir esa recompensa. ¿Comprendes? No tendría sentido alguno y la Biblia no se contradice en lo absoluto.

    En cuanto a lo que mencionas que “te gustaría mucho que yo estuviese en lo cierto”, no es lo medular en este asunto. Lo importante es ¿Qué dice la Biblia al respecto? ¿Por qué no investigar más profundamente como los habitantes de Berea ¿recuerdas? cuando nos dice la Biblia que adolecían de una actitud más noble que los de Tesalónica, porque se dieron a la tarea de investigar todo lo que les decían los discípulos de Cristo en cuanto a si todas las cosas eran así. Ese es el punto. Tenerle amor a la verdad para llegar realmente a ser libres. Recuerda, además, las palabras del Señor cuando, en una sentida oración a su Padre le dijo: “Esto significa vida eterna, que te conozcan a ti, único Dios Verdadero y de aquel a quien tu enviaste Jesucristo”. (Juan 17:3)

    Hay textos de la Biblia que hablan por sí solos y no necesitan en realidad el contexto para su adecuada interpretación, como sí hay otros que es necesario armar el “rompecabezas” para su correcto entendimiento). ¿De quién creeríamos nosotros, como la única verdad absoluta sobre algún tema, que de Jehová Dios mismo? Recuerda sus palabras en Génesis 3:19: “Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás”. Esa es una clara sentencia del futuro de Adán y, por consecuencia lógica, de su esposa Eva. Y así sucesivamente, esta muerte se extendió a todos los hombres “porque todos habían pecado”. De manera que, lo que yo he escudriñado de la Biblia, todas esas piezas del rompecabezas me indican que el salario que el pecado paga es “MUERTE”, no “TORMENTO” y menos eterno. Esto no rima con la personalidad de Dios. No te dejes confundir por las diferentes traducciones bíblicas que se han hecho. Satanás mismo se ha encargado de influir en muchos textos que han cambiado su verdadero significado precisamente para promover la confusión religiosa de hoy en día. La Biblia católica, por ejemplo, contiene, no algunos textos de más o de menos, sino libros enteros que fueron incorporados al canon de la Biblia (apócrifos) como si fuesen inspirados y son libros cuyos pasajes desmienten o contradicen otros que sí son canónicos. El libro de la Revelación nos advierte en cuanto al “añadir” o “quitar”, o sea, alterar, los textos sagrados. Si Dios mismo nos advirtió es porque, evidentemente, existía tal posibilidad de hacerlo (claro, con ciertos límites, por supuesto), pero ese es otro tema.

    Me gustaría mucho que no te dieras por vencido y escudriñaras más.

    Que Dios te guíe y te bendiga

    Un abrazo sincero.

    Responder

  3. Daniel
    ago 05, 2011 @ 11:55:03

    La paga por el pecado es la muerte, dice la Biblia, pero se refiere a la segunda muerte, que es ser echado al lago de fuego.

    Si todo el castigo que hubiéramos de recibir fuera “dejar de existir” ¿por qué Jesús alerta una vez tras otra sobre conceptos como “fuego”, “tormento”, etc, etc?

    Además está la historia del rico y Lázaro, que no es una parábola como muchos dicen sino una historia real. Debemos fijarnos que cuando Jesús hablaba en parábolas, nunca mencionaba nombres propios, pero en la historia del rico y Lázaro si los menciona (varios además), luego eso significa que es una historia real.

    Responder

  4. MaruGomita
    ago 05, 2011 @ 18:48:11

    El Seol existe, y el Reino de los cielos también =D

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  5. Kenshin
    ago 06, 2011 @ 04:47:49

    Ohhh… ahora resulta que solo por el hecho de aparer en un libraco de la edad del bronce, mal traducido, imcompleto y que de todos modos no era mas que la version romana de Superman… ES REAL!!!!!

    Ademas me sorprende de vos Josue, Tan creyente que decis ser y no sabes que “El infierno” es un invento de la iglesia romana medieval como una forma de entrar mas facilmente en las mentes de los ignorantes campesinos muertos de hambre del medioevo. ¿Han leido la Divina comedia? ¿De que año es?…

    Es de fines del Medioevo, y basicamente remarca las creencias de la epoca.

    ¿Pero como comenzo esto del infierno?

    Bueno, ciertamente no tiene nada que ver con Jesus o la biblia; los judios no creian en el infierno y Jesus era judio. ¿Pero de donde sale entonces?

    Todo comienza con Ptolomeo (Tolomeo para nosotros); Este filosofo griego propuso la mundialmente famosa “verdad absoluta” de que la tierra es el centro del universo, y de que los “errantes” (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Jupiter y saturno) son en realidad “7 cielos” sostenidos por esferas cristalinas invisibles. Es en estos 7 cielos donde habitaban los antiguos dioses griegos (¿Que no vivian en el Olimpo?). Esta idea encanto a los romanos quienesla incluyeron en su religion a comienzos del primer milenio. Algunos siglos despues, cuando el cristianismo se impone en Roma, toma estas ideas y las mete dentro de su repertorio. Pero habia un problema, la gente se resistia a convertirse por miedo al “Infierno Griego” y al “Infierno Nordico o Escandinavo”. Asi que tomaron estas ideas e inventaron un nuevo infierno, aun mas terrorifico que el delos griegos o nordicos. Asi nacio el infierno cristiano, dividido en 7 “circulos” como reflejo de las 7 esferas cristalinas que formaban los cielos.

    ¿Alguna duda?

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  6. Mig29 Fulcrum
    abr 07, 2014 @ 03:18:30

    Hola, lo que hace el señor Melviton es simplemente copiar y pegar textualmente lo que dice uno de sus libros. Existe un lugar en donde iran a parar los que no fueron salvos, los que no se arrepintieron de sus pecados y no aceptaron la salvación del Señor Jesucristo. Eso está claro. El hombre decidió desobedecer a Dios, decidió pecar. La paga del pecado es muerte (separación eterna del hombre de Dios), sin embargo Dios amó tanto al mundo que envió a su Hijo Unigénito para que muera en lugar del hombre. Eso es la mayor muestra de amor. El hombre condenado tiene una tabla de salvación. Si se agarra a ella o no es su decisión.

    Lo que hace Josué es colocar lo que dice la Biblia acerca del infierno, no lo que dice la Watch Tower.

    Saludos

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